Recuperan las cajas negras del vuelo accidentado en Durango; habrá dictamen en diciembre, calculan autoridades
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Cuartoscuro

Recuperan las cajas negras del vuelo accidentado en Durango; habrá dictamen en diciembre, calculan autoridades

Luis Gerardo Fonseca, director de Aeronáutica Civil de la SCT, detalló que la aeronave recorrió en tierra entre 200 a 300 metros fuera de la pista de despegue, lo que provocó el daño en el fuselaje y el desprendimiento de los motores.
Cuartoscuro
Por Redacción Animal Político
1 de agosto, 2018
Comparte

Las cajas negras del avión accidentado este 31 de julio en Durango ya fueron recuperadas por las autoridades, por lo que ya comenzó la investigación para determinar las causas del accidente.

El director general de Aeroméxico, Andrés Conesa, aseguró en conferencia de prensa que ambas memorias están “en perfecto estado” para ser leídas y analizadas.

Aseguró que la aerolínea apoyará económica y psicológicamente a los pasajeros y a sus familiares, y reiteró que la empresa se hará cargo del 100 % de las afectaciones. También dijo que aumentarán la capacidad de sus vuelos para atender las demandas de las rutas hacia Durango.

La Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) informó que ya opera la Comisión Investigadora y Dictaminadora de Accidentes de Aviación, en la cual participarán representantes de la Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC), así como de la empresa Embraer, fabricante, y de la Junta Nacional de Seguridad del Transporte y la Administración Federal de Aviación de los Estados Unidos de América (NTSB y FAA por sus siglas en inglés), país de fabricación de los motores.

El titular de la SCT, Gerardo Ruiz Esparza, aseguró que el protocolo no fija tiempo, “pero lo que yo sí asumo es que va a ser pronto, va a ser en esta Administración”, respondió sobre el tiempo que tardará la comisión en identificar el origen del accidente.

“No fue algo tan tremendo que implique una gran investigación de vientos elevados, de cuestiones elevadas”, explicó el funcionario, de acuerdo con un reporte del diario Reforma.

En tanto, Ricardo de la Cruz, director general de Protección Civil de la Secretaría de Gobernación, informó que de las 103 personas que estaban en el avión, todos están en condición estable, “la mayoría fuera de peligro”, así como 22 personas aún hospitalizadas en distintos centros de salud.

También informó que han podido hablar con el piloto Carlos Galván Meyran, quien fue operado con éxito tras estar en condición grave por el accidente.

Además, explicó que la Secretaría de Relaciones Exteriores (SER) ya se coordina con los consulados de Estados Unidos, España y Colombia para ayudar a los pasajeros extranjeros  a recuperar su documentación.

No alcanzó a despegar

El avión accidentado de Aeroméxico en Durango no alcanzó a despegar ni logró altura, porque se encontraba en la trayectoria de despegue inicial cuando salió de la pista y se desplazó por terreno irregular, lo que provocó el daño en el fuselaje, afirmó el director de Aeronáutica Civil de la SCT, Luis Gerardo Fonseca Guzmán.

Esta versión dista de lo dicho durante la noche de este martes por el gobernador de Durango, José Aispuro, quien detalló que el accidente que sufrió el vuelo 2431 de Aeroméxico se debió a una ráfaga de viento que afectó a la aeronave cuando apenas había despegado.

Leer: Una ráfaga de viento causó el accidente de avión en Durango: gobernador; el piloto se encuentra grave.

La aeronave “fue afectada por una ráfaga de viento que la hizo descender bruscamente y tocar tierra con el ala izquierda desprendiéndose los dos motores del mismo”, agregó el mandatario.

La mañana de este miércoles Luis Gerardo Fonseca dijo, en entrevista para Enfoque Noticias, que de acuerdo con el equipo de investigación del cual forma parte, el avión sufrió algún percance durante la trayectoria de despegue, cuyas causas son las que aun tienen que determinar.

Detalló que “la aeronave sale de la pista y empieza a desplazarse en el terreno que está entre la pista y la calle de rodaje del aeropuerto. El correr en esta distancia, de 200 a 300 metros, es lo que provoca el daño en el fuselaje y el desprendimiento de los motores”.

Cuando la aeronave terminó su desplazamiento “se detiene y la tripulación procede a la evacuación de los pasajeros y todos logran salir antes de que se incendie”, agregó Fonseca Guzmán.

Mencionó que el avión salió de la pista de despegue a la mitad de ésta y con la velocidad que llevaba sobre un terreno irregular fue inevitable evitar el daño.

“Fue un desplazamiento horizontal, sin girar ni nada, lo cual no permitió daños mayores y que los pasajeros pudieran salir”.

Resaltó que la tripulación y los pasajeros actuaron conforme a los protocolos establecidos, saliendo de manera ordenada, “esa es la principal razón de la que podemos agradecer que no haya víctimas fatales”.

Hizo mención en la pronta intervención de los cuerpos de rescate del Aeropuerto de Durango y del personal de Protección Civil del estado, de la Secretaría de la Defensa Nacional, Policía federal.

Detalló que el 59 % de las aeronaves que están en operación tienen una antigüedad inferior a 10 años, 24 % tiene entre 10 y 15 años, por lo que el promedio de una antigüedad de 10 años es bastante típica, siguen siendo rentables para mantenerlas en un vuelo regular, con múltiples vuelos en un solo día hasta prácticamente 20 años.

Comentó que el equipo de investigación que hoy ya está integrado y que se encuentra en el lugar tomará en consideración el viento como parte de las líneas de investigación, pero las causas finales y el resultado se dará una vez que hayan recopilado toda la información.

64 personas han sido dadas de alta; dos continúan delicadas

En la última actualización sobre la condición de los lesionados, Aeroméxico informó que al momento 64 de las 103 personas (pasajeros y tripulación) que viajaban en el avión  han sido dadas de alta de hospitales locales.

Por su parte la delegación estatal del IMSS en Durango informó que fueron dados de alta 11 de los 13 lesionados que eran atendidos en el Hospital General de Zona No.1 de esta entidad.

La dependencia médica detalló que desde el martes seis personas pidieron su alta voluntaria y otras cinco no presentaron lesiones de consideración, por lo que se les autorizó regresar a su casa en el trascurso de la noche del martes y la madrugada de este miércoles. Destacó que otros dos pacientes se encuentran en observación y se espera que en las próximas horas salgan del hospital.

En tanto, el vocero de la Secretaría de Salud de Durango, Fernando Ríos, informó que hasta el momento solo dos personas lesionadas por el accidente de avión se reportan delicadas, pero estables, uno de ellos el piloto de la aeronave y una menor de ocho años.

Precisó que el piloto presenta una lesión cervical, por lo que se le fijó la columna para evitar un daño mayor, en tanto que la niña de ocho años presenta quemaduras de primero y segundo grado en 25 por ciento de su cuerpo, por lo que permanece en Hospital Materno-Infantil.

 

Con información de Notimex. 

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal

"El COVID no es una pandemia": científicos creen que es una sindemia (y qué significa)

El hecho de que la enfermedad se exacerba cuando interactúa con otras condiciones de salud que prevalecen en grupos desfavorecidos social y económicamente ha llevado a algunos científicos a pensar que estamos frente a una sindemia.
10 de octubre, 2020
Comparte

Con el correr de los meses, las medidas para evitar la propagación del covid-19 se han ido endureciendo o flexibilizando en distintas partes del mundo según el aumento o disminución de los casos.

Mientras que muchos países en Europa están volviendo a restringir actividades sociales y ordenando cuarentenas después de registrar un número récord de casos, Nueva Zelanda, por ejemplo, pasó a su nivel de alerta más bajo.

Sin embargo, esta estrategia para lidiar con el coronavirus es, en opinión de numerosos científicos, demasiado limitada para detener su avance.

“Todas nuestras intervenciones se han centrado en cortar las vías de transmisión viral, para controlar la propagación del patógeno”, escribió recientemente en un editorial Richard Horton, editor jefe de la prestigiosa revista científica The Lancet.

Pero la historia del covid-19 no es tan sencilla.

Por un lado, dice Horton, está el SARS-CoV-2 (el virus que provoca el covid-19) y por otro, una serie de enfermedades no transmisibles. Y estos dos elementos interactúan en un contexto social y ambiental caracterizado por una profunda inequidad social.

Bangladesh

Getty Images
El contagio es mucho mayor en comunidades empobrecidas que no pueden cumplir con las normas de higiene y distancia social.

Estas condiciones, argumenta Horton, exacerban el impacto de estas enfermedades y por ello debemos considerar al covid-19 no como una pandemia, sino como una sindemia.

No se trata de un simple cambio de terminología: entender la crisis de salud que estamos atravesando desde un marco conceptual más amplio abre el camino para buscar soluciones más adecuadas.

Uno más uno es más que dos

El término sindemia (un neologismo que combina sinergia y pandemia) no es nuevo.

Fue acuñado por el antropólogo médico estadounidense Merrill Singer en los años 90 para explicar una situación en la que “dos o más enfermedades interactúan de forma tal que causan un daño mayor que la mera suma de estas dos enfermedades”.

“El impacto de esta interacción está además facilitado por condiciones sociales y ambientales que juntan de alguna manera a estas dos enfermedades o hacen que la población sea más vulnerable a su impacto”, le explica Singer a BBC Mundo.

La interacción con el aspecto social es lo que hace que no se trate sencillamente de una comorbilidad.

Merrill Singer

Merrill Singer
Singer acuñó el término “sindemia” en los años 90.

El concepto surgió cuando el científico y sus colegas investigaban el uso de drogas en comunidades de bajos ingresos en EE.UU., hace más de dos décadas.

Descubrieron que muchos de quienes se inyectaban drogas sufrían de una cantidad de otras enfermedades (tuberculosis, enfermedades de transmisión sexual, entre otras), y los investigadores se empezaron a preguntar cómo éstas coexistían en el cuerpo, y concluyeron que, en algunos casos, la combinación amplificaba el daño.

En el caso del covid-19, “vemos cómo interactúa con una variedad de condiciones preexistentes (diabetes, cáncer, problemas cardíacos y muchos otros factores), y vemos un índice desproporcionado de resultados adversos en comunidades empobrecidas, de bajos ingresos y minorías étnicas“, explica Singer.

Y enfermedades como la diabetes o la obesidad —que son factores de riesgo para el covid-19— son más comunes en individuos de bajos recursos, añade en conversación con BBC Mundo Tiff-Annie Kenny, investigadora de la Universidad Laval, en Canadá, y quien trabaja en el Ártico con poblaciones afectadas por la inseguridad alimentaria, el cambio climático y condiciones de vivienda que dificultan cumplir con las recomendaciones sanitarias como lavarse las manos o mantener la distancia social.

¿Pero no es el este el caso de la mayoría de enfermedades? ¿No tienen la mayoría de las veces un impacto mayor en los grupos con menos acceso a salud, alimentación, educación e higiene? ¿No se potencian casi siempre cuando se combinan con otra o con una condición médica de base?

En cuanto a la interacción biológica, no es necesariamente siempre así, destaca el científico.

Cementerio en La Paz, Bolivia

Getty Images
La pandemia de covid-19 no se resuelve únicamente por la vía médica, creen los científicos que analizan la situación actual desde el marco conceptual de la sindemia.

“Hay evidencia creciente de que la influenza y el resfriado común son contrasindémicos. Es decir: la situación no empeora. Si una persona está infectada con los dos (virus), una (de las enfermedades) no se desarrolla”.

Y en cuanto al aspecto social, el elemento clave en el caso de una sindemia es que añade la interacción de las enfermedades.

Cambio de estrategia

Analizar la situación a través de la lente de la sindemia, dice Kenny, nos permite pasar de la aproximación de la epidemiología clásica sobre el riesgo de transmisión, a una visión de la persona en su contexto social.

Es una postura compartida por muchos científicos que creen que para frenar el avance y el impacto del coronavirus es crucial poner atención a las condiciones sociales que hacen que ciertos grupos sean más vulnerables a la enfermedad.

“Si realmente queremos acabar con esta pandemia cuyos efectos han sido devastadores en la gente, en la salud, en la economía, o con futuras pandemias de enfermedades infecciosas (hemos visto venir una detrás detrás de otra con cada vez mayor frecuencia: sida, ébola, SARS, zika y ahora covid-19), la lección es que tenemos que abordar las condiciones subyacentes que hacen posible una sindemia”, opina Singer.

“Tenemos que abordar los factores estructurales que hacen que a los pobres les resulte más difícil acceder a la salud o a una dieta adecuada”, agrega.

“El riesgo de no hacerlo es enfrentarnos con otra pandemia como la de covid-19 en el tiempo que tome que una enfermedad existente se escape del mundo animal y pase a los humanos, como ha sido el caso del ébola y el zika, y que continuará ocurriendo a medida que sigamos invadiendo el espacio de las especies salvajes, o a raíz del cambio climático y la deforestación”.

El editor de The Lancet Richard Horton es concluyente: “No importa cuán efectivo sea un tratamiento o cuán protectora una vacuna, la búsqueda de una solución para el covid-19 puramente biomédica fracasará”.

Y concluye: “A menos que los gobiernos diseñen políticas y programas para revertir disparidades profundas, nuestras sociedades nunca estarán verdaderamente seguras frente al covid-19”.


Ahora puedes recibir notificaciones de BBC Mundo. Descarga la nueva versión de nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=32WN2Ssveis

https://www.youtube.com/watch?v=fTCVrVu3V4c&t=

https://www.youtube.com/watch?v=pYIf6wjvCOI

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.