Respect, el éxito de Aretha Franklin que se convirtió en un manifiesto feminista y político
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Cuartoscuro

Respect, el éxito de Aretha Franklin que se convirtió en un manifiesto feminista y político

La canción fue retomada por varios movimientos de reivindicación. Este tema le dio sus dos primeros de sus 18 Grammy Awards.
Cuartoscuro
Por AFP
16 de agosto, 2018
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“R – E – S – P – E – C – T!” Más que una simple versión de la canción de Otis Redding, la enérgica versión de “Respect” grabada en 1967 por Aretha Franklin transformó a este título en un himno feminista y político, y consagró a su intérprete como la nueva reina del Soul, con apenas 25 años.

La revista Rolling Stone coronó a este éxito internacional como la quinta mejor canción “de todos los tiempos” en una lista de éxitos publicada en 2004 en la que Aretha Franklin aparecía detrás de Bob Dylan, los Rolling Stones, John Lennon y Marvin Gaye.

“Respect” fue escrita y grabada por Otis Redding en 1965, pero fue la versión de Aretha Franklin, con su refrán contagioso, que la hizo pasar a la posteridad.

En la versión de Redding, un hombre exige el respeto de su esposa, un respeto que estima le debe ya que es él quien provee para su familia. Pero Franklin, en su versión grabada en el día de San Valentín de 1967 en Nueva York, elimina ese esquema tradicional, colocando las palabras en la boca de una mujer fuerte y dinámica.

‘Una nueva alma’

La cantante originaria de Detroit conservó los versos pero añadió un coro dinámico, a manos de sus hermanas Erma y Carolyn, y algunas expresiones, como ese “Sock it to me” algo provocador, que puede traducirse como “Muéstrame de qué eres capaz”.

Y puso énfasis en ese “R-E-S-P-E-C-T”, que no parece pedir sino exigir.

“Para Otis el respeto tenía una connotación tradicional”, señaló el productor de Aretha Franklin, Jerry Wexler, en su autobiografía, citado por la revista Rolling Stone. “El fervor en la voz de Aretha exigía ese respeto”.

“No solo cambió algunas palabras o el punto de vista, también le dio nueva alma”, dijo a la AFP la musicóloga estadounidense Victoria Malawey, profesora en el Macalester College de Minneapolis-Saint Paul.

Aretha Franklin cambió la canción “de forma tan radical que hasta diría que la reescribió”, añadió esta especialista de la música pop.

El título salió en su álbum “I Never Loved A Man The Way I Loved You”, el primero con Atlantic Records, y se convirtió en un himno feminista. Pero dio también una voz — !Y qué voz! — a los negros en la lucha por sus derechos en la década de los 60 en Estados Unidos.

En el momento indicado

“Respect” atravesó los años y fue retomada por varios movimientos de reivindicación, apuntó Victoria Malawey. “Es algo que va más allá del texto o de la melodía, que nos transporta realmente, que dio su poder a la canción e hizo que durara tanto tiempo”.

“Era lo que se necesitaba en ese momento”, resumió en 2016 la propia Aretha Franklin, citada por la revista francesa Elle, sobre esta canción que a su salida estuvo durante dos semanas entre las mejores ventas.

Con este gran éxito se llevó los dos primeros de sus 18 Grammy Awards. Y aunque ya es una artista con recorrido, “Respect” la convirtió en la nueva reina del Soul y del R’n’B. Marcó también el inicio de su carrera internacional.

Este clásico de la música estadounidense ha aparecido en unas treinta películas, como “Platoon”, “Blues Brothers” o “Forrest Gump”. Varios artistas, incluido Stevie Wonder, hicieron sus propias versiones.

Al mal tiempo, Otis Redding hizo buena cara. Una “buena amiga” “se la llevó lejos”, dijo con una sonrisa sobre esta canción en el escenario en un Festival de Monterrey. Unos meses después, en diciembre de 1967, murió en un accidente de avión.

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“No necesito GPS ni mapa, todo lo tengo en la cabeza”: el camionero de 90 años que se rehúsa a jubilarse

Brian Wilson conduce camiones desde que era adolescente y por ahora no piensa en abandonar el volante.
13 de noviembre, 2022
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Brian Wilson, de 90 años, es uno de los camioneros activos más longevos del mundo.

Y, después de más de 70 años en la carretera, aún no tiene planes de poner el freno de mano.

Brian ni se preocupa por tener un GPS. Sí tiene un atlas de carreteras, aunque dice que es de hace “unos 40 años” y que, de todos modos, lo tiene guardado en el maletero del coche.

“No necesito GPS ni mapa”, asegura. “Todo está aquí arriba”. Sonríe y se golpea la sien para reforzar el punto.

Estamos sentados en la cabina del camión de 1993 de Brian. Junto a los modernos camiones Scania alineados en este predio logístico en las afueras de Sheffield, Inglaterra, el suyo se destaca.

La palanca de cambios está pegada con cinta adhesiva, la tapicería ha tenido días mejores y huele a tabaco.

Según Guinness World Records, el hombre de mayor edad con una licencia para conducir vehículos de gran peso es el británico Jack Fisher, con 88 años y cuatro días, al 27 de enero de 2021.

Brian Wilson al volante de su camión.

BBC
Brian ha sido invitado por Guinness World Records a presentarse para ser reconocido como el conductor de vehículos pesados más longevo del mundo.

Ahora, Brian ha sido invitado a hacer su propio reclamo en el registro mediante la presentación de pruebas de edad y ocupación. “Realmente no pienso en eso”, dice. “Solo salgo a trabajar”.

Si solo está siendo modesto o práctico es difícil saberlo.

Imposible no trabajar

Un paquete de 20 cigarrillos, un encendedor, una copia del Daily Mirror y trapos ocupan el espacio entre nuestros asientos.

“Me inquieto cuando no estoy trabajando”, dice.

Brian muestra algunas fotografías, mientras hacemos un viaje por el camino de la memoria, desde que era un joven soldado hasta la etapa nonagenaria.

Hay una imagen suya de vacaciones. Está sentado en una mesa, leyendo un periódico. No parece un hombre de vacaciones.

“Dos o tres días sin trabajar, sin hacer nada, y ya tuve suficiente”, dice. “Tengo que estar haciendo algo. Siempre quiero volver al trabajo“.

En la industria del transporte, se le conoce como “un original”. Mientras que otros confían en las cinchas de amarre con hebillas para asegurar las cargas, Brian prefiere la forma antigua, usando cuerdas y láminas.

Es un arte que se está muriendo, dice.

Brian le da crédito a su tío por haberle enseñado a conducir a los 16 años, aunque su carrera militar en la década de 1950 indudablemente agudizó sus habilidades.

En la década de 1960, después de un periodo repartiendo gasolina para Esso, Brian se unió a la empresa de transporte de su padre Edward: E. Wilson e Hijo.

Hoy es dueño del negocio familiar, que principalmente transporta resortes de acero.

“Todos los jueves me levanto a las 4:00 en punto, listo para salir de casa a las 5:15”, narra.

Brian desgrana sus “gotas” del día. “Leicester, Tamworth, Redditch, Birmingham, Telford (…) haré unas 300 millas (casi 500 kilómetros)”.

La lejana jubilación

Brian es un hombre de pocas palabras y las hace valer. Su actitud se suaviza cuando veo su anillo de bodas.

“Llevamos casados ​​67 años”, dice sonriendo. “Tenía 15 años cuando Mavis y yo nos conocimos en una feria”.

Me muestra una fotografía con su pareja tomada en su aniversario de bodas de rubí, es decir, cuatro décadas juntos. “Todavía nos cuida a todos”, dice.

A Brian puede que le ocurra como a su madre, Gertrude, que vivió hasta los 102 años.

Al igual que su camión, Brian tiene que pasar por un control de salud completo cada año, y el próximo vence antes de Navidad.

Si su médico de cabecera lo considera apto para trabajar, Brian tiene la intención de continuar durante al menos otro año antes de considerar jubilarse.

“También depende de cómo esté mi mujer”, añade.

Otros transportistas hablan muy bien de él.

De vuelta en la cabina de su camión, Brian reconoce que habrá algunos que crean, a los 90 años, que es demasiado mayor para conducir un automóvil y mucho menos un camión.

“Lo sé, lo sé”, dice, mirando por la ventana. “Pero sabré cuando sea el momento”.

“Es un sorteo quién se retirará primero”, agrega Brian. “Si el camión o yo”.

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