Tres aspirantes a dirigir el PAN impugnan la convocatoria de la elección
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Cuartoscuro

Tres aspirantes a dirigir el PAN impugnan la convocatoria de la elección

Gómez Morín, Ruffo y Espinosa Piña acusan que se está beneficiando a la fórmula de Cortés y Larios.
Cuartoscuro
Por Itxaro Arteta
17 de septiembre, 2018
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Tres de los cuatro aspirantes a ser candidatos a presidente del PAN impugnaron ante el Tribunal Electoral la convocatoria emitida por el partido para renovar su dirigencia nacional. Reclamaron que los requisitos son excesivos y que hay una intención de beneficiar a la planilla de Marko Cortés y Héctor Larios, que anunciaron su alianza el 10 de septiembre, justo el día que se publicó la convocatoria, retrasada cinco días.

“La convocatoria fue publicada conforme a los tiempos que benefician a la planilla que encabeza Marko Cortés, toda vez que, si la convocatoria fue aprobada por la CONECEN el pasado 5 de septiembre del 2018, ¿por qué se publica minutos después a que uno de los candidatos lograra un acuerdo en la participación? Permite presumir la inequidad en el proceso y, además, la parcialidad de las autoridades encargadas de organizar y supervisar la renovación de la dirigencia”, señaló el texto, al que Animal Político tuvo acceso.

La impugnación fue presentada el pasado viernes por Manuel Gómez Morín Martínez del Río, José Luis Espinosa Piña, Ernesto Ruffo –que han solicitado su registro como candidatos– y por Mirelle Alejandra Montes, crítica de la dirigencia saliente.

Uno de los argumentos principales de la impugnación fue que el porcentaje de firmas requerido por la comisión electoral del PAN es excesivo, debido a que solicita 10% del padrón, 28 mil 33 apoyos. Detalló que si a nivel federal, la Constitución pide a los aspirantes independientes a presidente o legislador federal 1 o 2% de la lista nominal, debería considerarse esta cantidad para “maximizar el derecho humano a ser votado”.

El otro punto es la dispersión geográfica, ya que mientras para las candidaturas independientes sólo se pide cubrir 17 estados, el estatuto panista obliga a reunir firmas en mínimo 20 entidades. Sin embargo, según explicó el documento, la convocatoria limita a tener máximo 5% del padrón en un estado, es decir, mil 402, sin considerar que cada lugar tiene cantidades muy diferentes de militantes, como Tabasco, donde apenas hay mil 312 panistas con credencial.

“Existen entidades federativas que, asumiendo una participación del 100% podrían dar el apoyo hasta 17 candidatos distintos, hay otras entidades que, por razón del número absoluto de militantes, no alcanzarían el tope de un solo candidato. (…) Esto da como consecuencia que, al necesitar una dispersión de al menos 20 entidades federativas, una campaña se pueda enfocar en conseguir el tope de firmas en las 12 entidades con menos militantes e inhibir la participación de otras alternativas”, criticó.

Los inconformes reclamaron también que se exija entregar las firmas por escrito y no de manera digital, y acusaron que la propia presidenta de la comisión electoral, Cecilia Romero, ha reconocido que el padrón no es confiable.

Recordaron además que el propio Larios denunció, antes de unirse a Cortés, que éste tenía acceso al padrón porque era el candidato de la continuidad a la dirigencia actual, y que los militantes estaban recibiendo llamadas para apoyarlo.

Por todo ello, solicitaron al Tribunal que declare la inaplicación de los requisitos de porcentaje y dispersión de apoyos a los candidatos, se integren los medios tecnológicos para agilizar el procedimiento, se amplíe el plazo para recabar apoyos –de sólo 19 días– y se posponga el proceso interno hasta que haya certezas sobre el padrón.

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Por qué el objetivo debe ser aprender a vivir con la COVID, no luchar contra él

Eliminar al coronavirus de la faz de la Tierra sería extraordinario. La erradicación total de un virus solo se ha logrado una vez en la historia.
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18 de febrero, 2021
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El gobierno británico dijo recientemente que espera transformar la COVID-19 en una enfermedad manejable, como la gripe.

Las vacunas y los nuevos tratamientos, argumentan ministros y sus asesores científicos, reducirán la tasa de mortalidad y nos permitirán vivir con el virus, en vez de estar luchando constantemente contra él.

¿Pero es esto posible?

Objetivo inalcanzable

Eliminar la COVID de la faz de la Tierra sería grandioso, por supuesto, dadas las muertes y la destrucción que causa.

Pero el único problema es que la erradicación solo ha sido lograda con un virus: la viruela, en 1980.

Tomó décadas llegar a este punto, y científicos y gobiernos solo pudieron lograrlo gracias un serie de circunstancias únicas.

Primero, la vacuna era tan estable que no necesitaba ser refrigerada y, cuando era suministrada, era obvio de forma inmediata si había funcionado o no.

También era evidente cuando una persona se había infectado. No era necesario para ello hacer un test de laboratorio, lo cual era una gran ventaja a la hora de contener brotes.

La COVID, como todos sabemos, es completamente diferente.

La estrategia “COVID cero”

En cambio, el movimiento llamado “cero COVID” tiende a hablar de eliminación. Esto significa básicamente reducir el número de casos a cerca de cero en un territorio y mantenerlo así.

Viruela

Getty Images
Una serie de circunstancias únicas hicieron que la viruela pudiese erradicarse en 1980.

Uno de los defensores de más alto perfil de esta teoría es la profesora Devi Sridhar, experta en salud pública de la Universidad de Edimburgo, en Escocia.

Sridhar cree que deberíamos tratar a la COVID-19 como al sarampión, que ha sido mayormente eliminado en los países ricos.

La profesora argumenta que las continuas restricciones para reducir el número de casos junto con un sistema más efectivo de rastreo y testeo, más vacunación, permitiría contener al virus y regresar a una “suerte de vida doméstica normal”, donde la apertura de restaurantes, bares y la realización de eventos deportivos y musicales fuera posible.

Pero el precio a pagar, dice, sería restringir los viajes internacionales e imponer restricciones en las fronteras, así como “cuarentenas breves y severas” cuando los casos suban de forma inevitable.

Deepti Gurdasani, epidemióloga clínica de la Universidad de Londres, es otra defensora de esta estrategia. Ella es una de más de 4.000 signatarios de la petición “COVID cero”, que hace un llamado para que se debata esta propuesta en el parlamento británico.

“La vida podría retornar a algo parecido a la normalidad. Podríamos incluso abrir corredores de viaje con otros países que han seguido ese camino”, dice.

El problema del enfoque del sarampión

Quizás sea una perspectiva tentadora, pero una que muchos creen que está fuera del alcance o que requeriría restricciones tan sostenidas que los costos económicos y sociales serían enormes.

“COVID cero no es compatible con los derechos individuales y las libertades que caracterizan a las democracias de posguerra”, señala el profesor Francois Balloux, director del Instituto de Genética del University College de Londres.

Países como Nueva Zelanda, Taiwán y Australia han logrado esto porque pudieron evitar que el virus se afianzara, y todo parece indicar que una vez que las poblaciones de estos países estén vacunadas, comenzarán a levantar las restricciones en las fronteras.

Aeropuerto

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Una condición de la estrategia COVID cero es el cierre de fronteras.

Pero ningún país que haya visto la propagación del virus como ocurrió en Reino Unido ha logrado suprimirlo hasta el punto de eliminarlo.

Las vacunas en teoría son una nueva herramienta para alcanzar esto, como ha pasado con el caso del sarampión.

Pero hay una falla significativa en este argumento, explica la profesora Jackie Cassell, experta en salud pública de la Universidad de Brighton.

El sarampión, dice, es un virus “inusualmente estable”. Esto significa que no cambia de una manera que le permita evadir el efecto de la vacuna. De hecho, la misma vacuna se ha utilizado esencialmente desde la década de 1960, y también proporciona inmunidad de por vida.

Ya está claro que, “lamentablemente”, este no es el caso de este coronavirus, dice Cassell.

El desafío es mantenerse por delante del virus

Las variantes que han surgido en Sudáfrica y Brasil le permiten al virus cambiar para evadir parte de la inmunidad creada por las vacunas.

El virus que circula en Reino Unido también ha mutado y ha conseguido un cambio clave -conocido como E484- que permite que esto suceda.

A medida que se vacunen más personas, es probable que esto aumente. Esto se debe a que las mutaciones que pueden sortear la respuesta inmune de alguna manera tendrán una ventaja selectiva, señala Adam Kucharski, profesor de la Escuela de Higiene y Medicina Tropical de Londres, quien ha llevado a cabo una investigación sobre brotes globales desde Zika hasta Ébola.

“No podemos salvarnos de esto. Puede que necesitemos actualizar las vacunas”.

Vacuna

PA Media
Las vacunas en teoría son una nueva herramienta para detener la propagación del virus.

El desafío es, entonces, “estar por delante del virus”, explica. Pero esto no es, según cree, tan difícil como parece.

Los coronavirus cambian menos que la gripe, dice, lo que significa que las vacunas deberían seguir siendo efectivas en una gran medida.

Es más, el hecho de que las mutaciones que se están viendo compartan algunas características clave nos da una buena idea de la ruta que están siguiendo. “Es de esperar que sea más fácil de actualizar que la vacuna de la gripe, donde hay muchas cepas diferentes”.

Aunque advierte que se debe tener sumo cuidado en este momento, ya que una población que está construyendo inmunidad en un momento en que hay mucha infección alrededor proporciona un caldo de cultivo ideal para que las variantes escapen de esas vacunas.

Kucharski dice que es demasiado pronto para saber si llegaremos al punto en que el coronavirus pueda tratarse como una gripe, ya que aún no hemos visto por completo el impacto que tendrán las vacunas.

Eliminar el riesgo

Esta precaución es comprensible, ya que los científicos quieren ver primero la evidencia del despliegue del programa de vacunación en el mundo real. Salud Pública de Inglaterra está llevado a cabo un estudio en que analiza esto, y se espera que se publique antes de que se levanten las restricciones.

Pero todas las indicaciones de los ensayos clínicos y la experiencia de Israel, que lidera el tema de la vacunación de la población en el mundo, es que tendrán un impacto significativo en las infecciones, y donde no, al menos contribuirán a evitar casos serios de COVID-19, complicaciones cuando los síntomas se prolongan, así como muertes.

Coronavirus

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Todo indica que podemos llegar a un punto en que, como dijo el principal asesor médico de Inglaterra, Chris Whitty, la COVID no sea un riesgo.

Para aquellos que todavía son susceptibles porque se niegan a vacunarse o porque la vacuna no ha funcionado en ellos, el avance en los tratamientos será vital.

Todo indica que podemos llegar a un punto en que, como dijo el principal asesor médico de Inglaterra, Chris Whitty, la COVID no sea un riesgo.

Esto no significa que nadie morirá. Whitty ha hablado de llegar a un tasa de muertes “tolerable”. Y ciertamente muchos esperan que el próximo invierno sea un desafío, con especial preocupación de que las comunidades más desfavorecidas sean las más afectada, por el temor de que la aceptación de la vacunación haya sido más baja en estas áreas.

Pero es fácil olvidar que la gripe también puede matar a gran escala. En 2017-18, por ejemplo, más de 20.000 personas murieron en Reino Unido a causa de la gripe.

Fue un invierno duro y frío y las muertes por otras causas, como enfermedades cardíacas y demencia, también aumentaron, lo que llevó el exceso de muertes invernales a cerca de 50.000. La sociedad apenas parpadeó.

“Hemos convivido con los virus durante milenios”, dice el profesor Robert Dingwall, miembro del Grupo de Amenazas de Virus Respiratorios Nuevos y Emergentes del gobierno. “Haremos lo mismo con la COVID”.


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