Sin justicia ni reconstrucción: así viven los damnificados de Zapata 56, el edificio nuevo que colapsó
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Sin justicia ni reconstrucción: así viven los damnificados de Zapata 56, el edificio nuevo que colapsó

A un año del sismo la constructora no se ha hecho responsable de las demandas de las 18 familias que habitaban en el inmueble. Tampoco hay nadie detenido por las irregularidades que provocaron la muerte de dos mujeres el 19S.
Cuartoscuro
Por Tania Casasola
20 de septiembre, 2018
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Sin plan de reconstrucción, sin detenidos por la muerte de dos mujeres, y sin alguien que responda por las demandas de fraude contra la constructora, así han vivido el último año las familias del edificio ubicado en Zapata 56, en la colonia Portales, que a solo nueve meses de ocuparlo quedó inservible con el sismo del 19 de septiembre de 2017.

A 12 meses de que perdieran su hogar, 18 familias siguen esperando que los responsables de la construcción y supervisión del edificio, incluyendo personal de la delegación Benito Juárez sean procesados.

Los peritajes coinciden en que el conjunto Residencial San José −que no tenía ni un año de construido−, estaba mal diseñado y contaba con materiales de baja calidad.

Ahí, fallecieron Karla Kaori Santos Sánchez, de 30 años de edad, y Matilde Téllez Cárdenas, de 63, quienes trabajaban haciendo limpieza en uno de los departamentos. Sus cuerpos se encontraron dos días después del sismo. Hasta la fecha nadie está en la cárcel por sus muertes.

Por el caso de Zapata 56, la Procuraduría General de Justicia capitalina (PGJCDMX) recibió denuncias en contra de funcionarios públicos, del Director Responsable de Obra (DRO), de la constructora Canada Building Systems, de sus representantes legales, administradores, vendedores, y contra quien resultara responsable de homicidio y fraude.

En los últimos meses, tres personas fueron detenidas, pero ya están libres. Uno de ellos fue el arquitecto Jaime “N”. Su defensa demostró que no fungía como el DRO sino que era el corresponsable de instalaciones “por lo que sus responsabilidades serían distintas a las del responsable de la obra”, argumentaron sus abogados.

Macario “N”, representante legal de Canada Building Systems también fue detenido y poco después liberadoun juez determinó que solo será vinculado a proceso por el delito de responsabilidad de directores responsables de obra o corresponsables, y no por homicidio doloso.

La Procuraduría General de Justicia capitalina ya había aprehendido al DRO, Juan “N”, quien inclusive fue vinculado a proceso y encarcelado, pero posteriormente magistrados dieron un revés a la determinación del juez y ordenaron su liberación por falta de pruebas.

Oliva López Sánchez, profesora de la UNAM y quien perdió su hogar, explica que en el edificio había 24 departamentos, 18 se vendieron y los seis restantes son propiedad de Canada Building Systems de México.

Uno de los dueños de la inmobiliaria vivía en el último piso, en el penthouse.

“Con una carta poder, porque ellos no dan la cara, los de la empresa mandan a sus representantes a nuestras reuniones vecinales, tienen voz y voto, se hacen pasar por damnificados, acceden a los apoyos. Es increíble que los responsables ahora son víctimas”, lamenta.

Para muchos vecinos esta situación es incómoda, sin embargo, como no hay una sentencia en su contra y tienen derechos de propiedad, los miembros de Canada Building también se integran como damnificados y siguen el proceso para la reconstrucción, igual que el resto de los vecinos.

“Yo más que el pago o una indemnización quiero ver en la cárcel a los responsables. Cómo puede ser tanta corrupción y que ahora tengamos que estar en juntas con los que nos construyeron mal”, señala Oliva, quien invirtió el fondo de ahorro de su hijo para pagar el enganche del departamento que sería patrimonio del joven.

Animal Político intentó contactar por diferentes vías a los representantes de la constructora Canada Building System de México. Se les enviaron correos y se realizaron llamadas telefónicas, pero los correos fueron rebotados, y en el número oficial de la compañía nadie responde. Además, su página de internet ya no se encuentra en línea.

Justicia que no llega: la corrupción las mató

Martín Hernández Téllez, quien perdió a su esposa Karla y a su mamá Matilde el día del sismo, dice que es indignante que no haya justicia y ningún detenido.

En entrevista con Animal Político cuenta que ha sido difícil continuar y hacerse cargo de sus hijos. Hace un año trabajaba en un Oxxo y a pesar de que lo apoyaron con permisos para acudir a las audiencias, tuvo que renunciar. Se enfermó, cayó en depresión, e incluso pensó que era mejor morir, pero sus dos hijos fueron motivo para que continuara.

“Ha sido muy desgastante y doloroso ir a declarar, el papeleo para las denuncias, saber que no tienes dinero para pagar un buen abogado, pero no me he dado por vencido, quiero justicia. Mi mamá y mi esposa estaban trabajando y un acto de corrupción las mató, cómo es posible que un edificio nuevo se cayera. Nada me va a regresar a mi madre o a mi esposa, pero queremos que esas personas paguen por lo que hicieron”, señala Martín.

Las fallas en Residencial San José –que tenía 9 columnas, 6 más delgadas de lo que pide el reglamento– no sólo estaban en cimientos, soldaduras, columnas y acero. También en el concreto que se utilizó, ninguna de las muestras analizadas alcanzó la resistencia mínima que marca la norma.

De acuerdo con una investigación de Mexicanos Contra la Corrupción, la empresa Control de Calidad y Geotecnia, a petición de Canada Building Systems de México, realizó una inspección de la estructura metálica en la zona de escaleras, así como en vigas, columnas, contraventeos y trabes. El informe de resultados documenta que se revisaron 50 puntos y 27 de ellos, poco más de la mitad, se evaluaron como “no aceptables”.

Actualmente Martín vive con su hermano, tuvo que dejar la casa en la que vivía pues ya no tenía con quien compartir los gastos y no le alcanzaba para pagar la renta. Desde hace varios meses no tiene un trabajo fijo, se dedica a la remodelación (pintura, aplanado, tablaroca y cuestiones relacionadas con la instalación de energía eléctrica). Este tipo de trabajo le deja un poco más de tiempo para atender la casa y a sus hijos: una niña de 11 años y uno de 13.

Tras los hechos, el único apoyo económico del gobierno es el que recibe del DIF: 800 pesos mensuales por cada niño para que sigan estudiando.

Sus hijos, cuenta, siguen tristes, pues no es fácil sobreponerse a la muerte de su abuela y de su mamá, es un hecho que nunca olvidarán, pero Martín hace lo posible para que salgan, jueguen y sigan disfrutando la vida.

Martín de 34 años, quien tenía 14 años junto a Karla, pide a la nueva administración capitalina que encabezará Claudia Sheinbaum, apoyo para que ambas muertes no queden impunes. También pide que se concrete la ayuda que le prometió Miguel Ángel Mancera de darle una vivienda. “No quiero que me regalen nada, yo hago mis pagos, solo quiero apoyo en el trámite para un crédito con el INVI y poder rehacer mi vida con mis hijos”, dice.

Ya habían detectado fallas

Fernando González, técnico en urgencias médicas en la Cruz Roja Mexicana, también habitaba en Zapata 56. El día del sismo no estaba en su departamento, comía con uno de sus hermanos y al sentir el movimiento tan fuerte lo primero que hizo fue dirigirse a Tlatelolco donde vivía su hija. En las noticias ya se hablaba de edificios derrumbados.

Del departamento de su hija, quien también labora en la Cruz Roja, se trasladaron a Polanco en donde les dieron una ambulancia para apoyar en las labores de rescate, las calles que le asignaron para trabajar fueron Escocia y Gabriel Mancera.

En un tiempo de descanso aprovechó para revisar sus redes sociales, ahí vio que uno de sus vecinos publicó una foto de su edifico. La mitad estaba derrumbado. Cuando llegaron había un par de vecinos y un joven desesperado porque su mamá y su esposa trabajaban ahí y no aparecían: era Martín.

Fernando adquirió ese departamento con un crédito el 23 de marzo de 2017. El inmueble le costó 2 millones 500 mil pesos. Lo habitó el 25 de mayo, pero casi cuatro meses después se quedó sin casa.

Él y Oliva recuerdan que el 31 de agosto del año pasado cayó una lluvia muy fuerte en Ciudad de México y en las paredes del estacionamiento del edificio se filtraba mucha agua, “salían de las paredes chorros, como si fuera una fuente”.

LEE: No hay certeza sobre el programa de reconstrucción en Benito Juárez

Los vecinos alertaron al Director Responsable de Obra (DRO), Juan Duay Huertaquien acudió a revisar lo que pasaba. La explicación fue que la filtración de agua se debía a que la capacidad de la cisterna estaba rebasada, pero descartó algún daño estructural. 19 días después la mitad del edificio se cayó.

Fernando además de demandar por fraude, levantó una queja ante la Comisión de Derechos Humanos de la Ciudad de México (CDHDF) en la que reclama las pertenencias que estaban en su departamento, pues el lado donde él vivía no se derrumbó, pero no pudo sacar nada.

“La delegación llegó y desvistió todos los departamentos, cocinas, puertas, ventanas, todo estaba nuevo. Hasta los elevadores, paneles solares que pudimos haber vendido para la reconstrucción se los llevó. Cuando preguntamos en dónde estaba todo solo respondieron que no sabían”, acusa.   

Su departamento lo sacó con un crédito hipotecario, así que su vivienda aún seguía asegurada por ley. Se canceló la deuda y aunque no recuperó todo lo invertido ahora solo es propietario de “60 metros cuadrados al aire”.

“Como el seguro ya me pagó ¿ya no hay delito qué perseguir? Claro que no, no tengo casa y pedimos que se haga justicia”, sostuvo en entrevista.

“Creo que no va a pasar nada”

Para Alejandra Castillo, el departamento en Residencial San José era todo lo que tenía y ahí estaban invertidos ahorros de 10 años.

“Este último año hemos pasado por tanto y yo ya espero lo peor, creo que no va a pasar nada, no hay ningún detenido. Es posible que pasemos a ser una de las tantas historias como las que hubo tras el sismo de 1985 en las que nunca sucedió nada y siguen recordadas por eso”, dice.

Asegura que hay mucha incertidumbre sobre la construcción pese a que ya cumplieron con los trámites del Certificado de Derechos de Reconstrucción para afectados (CEDRA), y del Certificado Único de Zonificación Uso de Suelo en su Modalidad Reconstrucción de Vivienda (CURVI). Cómo, cuándo y quién les construirá sigue sin estar definido.

Alejandra comenta que han visto a algunas inmobiliarias que podrían reconstruir, pero se necesita dinero y no todos los vecinos están en la mejor situación. Aunque tienen un fondo de 50 mil pesos por departamento, con eso no se puede hacer mucho. “Hay vecinos que son de la tercera edad, otros ya habían liquidado su departamento y no contaban con seguro, así que perdieron todo, cómo les decimos que aporten”, señala.

Alejandra paga una renta de 7 mil pesos, desde agosto de este año el gobierno la apoya con 4 mil pesos, tiene que poner otros 3 mil pesos más y ha tenido que empezar de cero para volver a comprar muebles, ropa y todo lo que se necesita en casa.

“Nosotros lo único que recuperamos fue un libro, nuestros muebles son de segunda mano y nos hemos vuelto cazadores de ofertas de ropa y electrodomésticos, solo así hemos podido levantarnos poco a poco”, cuenta.

Benito Juárez fue de las delegaciones con más daños por el temblor (aproximadamente 709 inmuebles) y dos edificios nuevos se cayeron: Zapata 56 y Bretaña 90.

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Muere Ruth Bader Ginsburg: quién fue y por qué es pionera de la igualdad de género

Conocida por sus iniciales, RGB, la jueza Ruth Bader Ginsburg falleció a los 87 años luego de dos décadas de padecer cáncer. Su vida y decisiones la convirtieron en un pilar de la política liberal de Estados Unidos.
18 de septiembre, 2020
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La segunda mujer en ocupar el cargo de jueza de la Corte Suprema de Estados Unidos falleció este viernes.

Ruth Bader Ginsburg murió a la edad 87 años en su casa de Washington D. C. luego de una batalla de dos décadas contra el cáncer.

Para el ala más liberal del país, la noticia es devastadora, pues RGB, como era conocida, era un ícono del pensamiento más progresista de Estados Unidos.

Y su fallecimiento abre la posibilidad al presidente Donald Trump de nombrar un reemplazo y reforzar la mayoría conservadora de 5 a 4 que hasta ahora había en la Corte Suprema.

Los miembros de la Corte Suprema de EE.UU.

Reuters
En la Corte Suprema hay una mayoría de jueces conservadores en la actualidad.

Sobre Ginsburg se han hecho libros y películas biográficas y su imagen aparece en camisetas y tazas de café hasta disfraces de Halloween.

“Creo que personas de todas las edades están emocionadas de ver a una mujer en la vida pública que ha demostrado que, incluso a los 85 años, puede ser inquebrantable en su compromiso con la igualdad y la justicia”, dijo hace un par de años Irin Carmon, una de las autoras de Notorious RBG, un libro sobre la vida de la jueza.

Famosa por su diminuta estatura, su actitud seria y sus largas pausas en las conversaciones, de ella se decía que no tenía paciencia para hablar de tonterías.

Pero ¿cómo pasó RBG a convertirse en un símbolo?

Feminismo y leyes

Joan Ruth Bader nació en el barrio de Flatbush en Brooklyn, Nueva York, en 1933, de padres inmigrantes judíos.

Después de graduarse de la Universidad de Cornell en 1954, se casó con Marty Ginsburg y poco después, tuvo su primer hijo.

Mientras Ginsburg estaba embarazada, fue “descendida” en su trabajo en una oficina de seguridad social (la discriminación contra las mujeres embarazadas aún era legal en la década de 1950) y esa experiencia la llevó a ocultar su segundo embarazo años más tarde.

Ginsburg in 1977

Bettmann
Ginsburg en 1977.

En 1956, se convirtió en una de las nueve mujeres que se inscribieron en la Escuela de Derecho de Harvard, en la que el decano obligó a sus estudiantes a decirle cómo podían justificar que ocuparan el lugar de un hombre en su escuela.

Más tarde se trasladó a la Escuela de Derecho de Columbia, en Nueva York, y se convirtió en la primera mujer en trabajar en las revisiones de leyes de ambos colegios.

Sin embargo, pese a haberse graduado en esas universidades, Ginsburg batalló por encontrar trabajo.

Finalmente, se convirtió en profesora en la Universidad Rutgers en 1963, donde enseñó algunas de las primeras clases de mujeres y Derecho, y fue cofundadora del Proyecto de Derechos de la Mujer en la Unión de Libertades Civiles de Estados Unidos.

RBG

AFP
Los guantes de seda eran uno de los elementos distintivos de RBG.

En 1973, se convirtió en la asesora general de esa última organización, lo que dio inicio a una era prolífica para argumentar casos de discriminación de género, seis de los cuales la llevaron ante el Tribunal Supremo de Estados Unidos.

Ganó cinco de ellos, incluido el de un hombre que reclamaba la pensión de su esposa fallecida después del parto.

También fue durante este tiempo cuando discutió en nombre de una capitana de la Fuerza Aérea que había quedado embarazada y a quien le pedían que abortara al bebé para que no perdiera su trabajo.

rbg

Getty Images
RBG con una bolsa con su imagen.

En 1973, el caso Roe vs. Wade decidió la legalización del aborto, pero Ginsburg notó que, dado que el fallo dependía del derecho a la privacidad y no del de la protección igualitaria, estaba abierto a un ataque legal.

“La Corte se aventuró demasiado lejos en el cambio que ordenó y presentó una justificación incompleta de su acción”, contó en una conferencia de 1984.

La segunda mujer en la Corte Suprema

En 1980, el presidente Jimmy Carter nominó a Ginsburg a la Corte de Apelaciones de Estados Unidos para el Distrito de Columbia.

Se ganó una reputación de centrista, votando con los conservadores muchas veces.

Por ejemplo, cuando rechazó de escuchar el caso de discriminación de un soldado que dijo que había sido dado de baja de la Armada por ser gay.

Justice Ginsburg is sworn in, with her husband Martin holding the bible

Mark Reinstein
Clinton la nominó a la Corte Suprema en 1993.

El presidente Bill Clinton la nominó a la Corte Suprema en 1993, después de una prolongada búsqueda.

Ginsburg se convirtió en la segunda mujer en ser juez del más alto tribunal de Estados Unidos.

La disidente ardiente

Uno de sus casos más importantes y tempranos en la Corte fue el llamado Estados Unidos vs. Virginia, que anuló la política de admisión de solo hombres en el Instituto Militar de Virginia.

Al explicar su decisión, Ginsburg alegó que ninguna ley o política debería negar a las mujeres “la plena ciudadanía, la misma oportunidad de aspirar, lograr, participar y contribuir a la sociedad en función de sus talentos y capacidades individuales”.

Ruth Bader Ginsburg

AFP
RBG se negó reiteradamente al retiro.

A medida que la Corte se ha vuelto más conservadora, Ginsburg movió cada vez más hacia la izquierda y se hizo famosa por sus ardientes disensiones del resto de los jueces.

Ha sido una posición que la volvió tan conocida que una joven estudiante de Derecho llamada Shana Knizhnik creó una cuenta en Tumblr dedicada a Ginsburg llamada Notorious RBG, una referencia al difunto rapero The Notorious BIG.

La cuenta reintrodujo a Ginsburg a una nueva generación de jóvenes feministas y se hizo tan popular que Knizhnik y su coautora Carmon convirtieron el blog en un libro del mismo nombre, que devino un éxito de ventas.

“Creo que en realidad es algo que Ginsburg realmente ha disfrutado en estos últimos años”, opinó Schiff Berman, quien trabajara para la jueza.

“Para ella es muy emocionante sentir que su legado puede inspirar a una nueva generación de mujeres, jóvenes en particular “, agregó.

Un icono pop

Muchos aspectos de la vida de Ginsburg se han convertido en un tema de fascinación en internet. RGB ha sido celebrada por su estilo de moda, desde su afición por los guantes de encaje hasta sus elaborados jabots, los cuellos que lleva sobre sus túnicas, o su famoso “collar disidente”.

Sin embargo, la jueza no fue inmune a la crítica… ni al error.

RBG

AFP
Los jabots sobre la túnica fueron otro de los elementos que popularizó RBG.

Durante las elecciones de 2016, llamó “farsante” al entonces candidato Donald Trump y dijo que no podía imaginar un mundo con él como presidente de Estados Unidos.

“Dice lo que se le ocurra en el momento. Realmente es un egocéntrico”, le dijo a CNN.

Sus declaraciones fueron criticadas tanto por la derecha como por la izquierda, que alegaron que esos comentarios podrían socavar su imparcialidad y autoridad de la corte.

RGB finalmente se disculpó.

Negativa de retiro

Durante los dos mandatos del presidente Barack Obama, algunos expertos se preguntaron en voz alta si no era hora de que Ginsburg se retirara en ese momento, con un demócrata en el cargo, lo que permitiría el paso de otro juez liberal para la corte.

Pero esos llamados fueron recibidos por Ginsburg con cierta irritación.

“Muchas personas me han preguntado: ‘¿Cuándo va a renunciar?’, pero mientras pueda seguir haciendo mi trabajo a todo vapor, seguiré aquí”, dijo en una entrevista.

Su muerte abre la posibilidad al presidente Trump de nombrar a un conservador más en el máximo tribunal de Estados Unidos.

*Este artículo es una versión de un perfil publicado originalmente en BBC Mundo en noviembre de 2018 y fue actualizado con la noticia su fallecimiento.


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