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México: la burla de Matt Miazga al mexicano Diego Lainez que hizo que el Tri perdiera la cabeza
El gesto del defensor estadounidense, mofándose de la estatura de su rival, sacó de casillas a los jugadores mexicanos y enfureció a los aficionados, quienes se manifestaron abiertamente en las redes.
Getty Images
Por BBC Mundo
12 de septiembre, 2018
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A México le duele perder en fútbol y mucho más cuando lo hace frente a Estados Unidos.

Y eso fue lo que ocurrió este martes en el partido amistoso disputado en Nashville, que terminó con victoria 1-0 de la selección estadounidense gracias al tanto de Tyler Adams en el minuto 71.

Pero el resultado fue aún más doloroso debido a lo que pasó sobre la cancha seis minutos antes del gol y que enfureció tanto a los jugadores como a los aficionados mexicanos.

En un lance sin mayor relevancia, Matt Miazga y Diego Lainez pelearon por un balón que terminó con infracción a favor de Estados Unidos.

Ambos jugadores se encararon cara a cara y Miazga hizo un gesto con la mano en la que se burló de la estatura del joven delantero mexicano.

Lainez, quien con 18 años estaba debutando con el Tri, no reaccionó ante la provocación de Miazga, pero si lo hicieron varios de sus compañeros como Edson Álvarez

La acción calentó el partido y minutos después fue expulsado Ángel Zaldívar por una fuerte entrada, lo que aprovechó Estados Unidos para marcar la diferencia gracias a su superioridad numérica.

La imagen también se hizo viral en las redes sociales dada la evidente diferencia física entre ambos (el defensa central es 26 centímetros más alto que su rival: 1,93 metros frente a 1,67), generando una lluvia de memes y comentarios condenando la burla de Miazga.

Álvarez calificó de “cobarde” el comportamiento del defensor estadounidense, pero el propio Lainez prefirió restarle importancia a lo ocurrido sobre la cancha.

“No todos vamos a tener la misma altura”, bromeó Lainez después del partido.

“No me ofendió. Cada uno tiene su manera de pensar y él estaba en su casa junto a sus aficionados. No sé, estoy calmado y no lo veo como un insulto”, aseguró.

El técnico interino de México, Ricardo Ferretti, también valoró el incidente.

“El dime y direte, todo esto del central de dos metros con mi chaparrito querido, a él le sirve, se va a acordar el resto de su vida y va a saber mejor las próximas veces”, apuntó el entrenador brasileño.

En lo deportivo y pese a la derrota, la prensa mexicana elogió la actuación de Lainez, quien desbordó en varias ocasiones a sus defensores y estuvo muy activo durante el tiempo que estuvo en el campo.


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Foto: Elizabeth Cruz
Trabajadores desmantelan obras del NAIM, pero no hay un plan para el terreno en Texcoco
Ni la Secretaría de Comunicaciones y Transportes ni Grupo Aeroportuario de la Ciudad de México han informado sobre el destino que tendrá el lugar donde se construía el NAIM, ni qué pasará con la cimentación que ya se había hecho para el proyecto.
Foto: Elizabeth Cruz
8 de mayo, 2019
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A las 8 de la mañana, frente a una de las puertas de lo que iba a ser el Nuevo Aeropuerto Internacional de México (NAIM) en Texcoco, todavía se congregan los pocos obreros que siguen entrando a trabajar al perímetro. Pero ya no construyen; por el contrario, están desmantelando las instalaciones que las empresas participantes habían montado para la obra.

Este mismo mes, según les han dicho sus jefes, se acabará el trabajo, habrán retirado toda la maquinaria y oficinas, y el proyecto quedará abandonado por completo. Lo único que continuará es la construcción de un puente, uno de los tres que se habían planteado para el acceso, y que como es el único que ya iba avanzado va a terminarse. Conectará la autopista Peñón-Texcoco con lo que sea que pase en ese terreno.

Ni la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) ni Grupo Aeroportuario de la Ciudad de México (GACM), la empresa de participación estatal que construía el NAIM, han presentado un proyecto para recuperar el terreno e informar qué pasará con la cimentación que ya se había hecho para el aerouperto, que, según el nuevo gobierno, tenía un avance real de 21 %.

Leer: Estudiantes de Derecho del ITAM promueven amparo contra la consulta del NAIM

Alejandro Vázquez es un empleado que llevaba un año trabajando en supervisión de losas. Aunque desde julio, que Andrés Manuel López Obrador ganó la presidencia, se hablaba de cancelar el NAIM, y en octubre el equipo de transición organizó una consulta en la que se apoyó esta cancelación, Vázquez cuenta a Animal Político que fue hasta enero cuando realmente se frenó la construcción y empezaron a despedir gente. Él es de los pocos que ha continuado con su labor.

“Monitoreando las losas: si se está sumiendo, no se está sumiendo. Que ya están, ya se les echó el concreto”, explica.

—¿Qué les han dicho sobre la suspensión? —, se le pregunta.

“A nosotros nada. Nada más el patrón dijo: ya nada más 15 días nos quedan de trabajo”.

Otros empleados dejaron de trabajar durante un par de meses, como Fernando Jiménez, de Proyectos y Montajes Electromecánicos de México, porque en enero les terminaron el contrato que tenían para construir y a principios de abril los volvieron a llamar, con el mismo sueldo, pero para un nuevo propósito: el de retirar todo.

“Ahorita lo que estamos haciendo es desmantelando la estructura de construcción, propiamente, en este caso son concreteras que estamos retirando, que eran para producir concreto para la obra”, dice. “Trabajamos medio año, se instalaron tres concreteras”.

Ninguno de los trabajadores consultados recibió alguna oferta para ir a trabajar al aeropuerto Felipe Ángeles que el actual gobierno propone construir a partir de la base aérea de Santa Lucía, en lugar del de Texcoco. La única información que dice tener Jiménez es que la próxima semana se queda sin trabajo y la obra queda abandonada completamente.

Leer: Terminal de Santa Lucía se inaugurará en 2021 pero operará a toda su capacidad en 2069

Gonzalo Padilla, que trabaja para la cementera Holcim, calcula que solo queda el 2 % o menos del personal que llegó a trabajar en el NAIM. Antes, recuerda, había gente las 24 horas, porque podía ser que la empresa les dijera que hacía falta colar concreto en la noche. Ahora, en cambio, solo cubren un turno de 8 de la mañana a 5 de la tarde.

“Estamos hablando de unas, no sé, 300 gentes, 500; nada. De 12 mil, 15 mil gentes que había trabajando. La cantidad de gente que hay ahorita es nada, más bien son administrativos, guardias, gente desmantelando plantas, oficinas, nada más”, explica.

Padilla coincide en que la única información que tienen es que este mes se entrega todo lo que quede pendiente y se acaba la obra, después de que a partir de enero empezaron a parar contratos, se dejó de suministrar concreto y se fue dando de baja al personal.

—¿Usted votó en la consulta de octubre? —, se le cuestiona.

“No. Pues era nuestro trabajo, era como darme una puñalada a mí mismo”.

Él coordinaba a un equipo de 60 personas, algunos de ellos que se mudaron a vivir a Texcoco, en tres casas que la empresa rentó con ese objetivo.

La mañana de este martes, apenas pasa a recoger a cinco obreros en una camioneta que es de los pocos vehículos autorizados para entrar a la obra, que pronto quedará cerrada definitivamente.

Foto: Elizabeth Cruz

Una obra “en etapa de suspensión”

El 26 de abril en la conferencia matutina en Palacio Nacional, se presentó al arquitecto Iñaki Echeverría como responsable de elaborar un plan para que el área se convierta en un parque ecológico, pero él mismo aclaró que todavía no se tiene el proyecto.

La Manifestación de Impacto Ambiental (MIA) del NAIM, aprobada desde 2014, prevé que si el promovente de la obra, es decir, Grupo Aeroportuario de la Ciudad de México, se desiste de la ejecución del proyecto, tiene que presentar un Programa de Restauración Ecológica que describa las acciones destinadas a “la restauración del sitio y a la demolición, retiro y/o uso alternativo de la construcción llevada a cabo”.

El 2 de diciembre, un día después de iniciado el nuevo gobierno, hubo una sesión extraordinaria del Consejo de Administración del GACM en la que se ordenó evaluar la obra para que el “Consejo pueda instruir al Director General llevar a cabo la suspensión de los trabajos”, según consta en el acta de la sesión, de la que Animal Político tiene copia.

El titular de la SCT y presidente del Consejo, Javier Jiménez Espriú, reveló al empezar el año que esa orden se había dado el 27 de diciembre. Pero a pesar de que han pasado más de cuatro meses, todavía no se ha presentado ningún proyecto para el terreno de lo que iba a ser el aeropuerto ni se cancelaron del todo los trabajos.

“El Programa de Restauración Ecológica no es aplicable debido a que el proyecto se encuentra en las etapas de suspensión y terminación anticipada, y por ende se realizan algunas actividades con el objetivo de resguardar las estructuras y equipos, las cuales requieren seguimiento de las condicionantes y medidas de mitigación aplicables”, señaló el GACM en respuesta a una solicitud de información en marzo pasado.

Comunicación Social del Grupo Aeroportuario confirmó que se está estudiando la situación entre la SCT y la Comisión Nacional del Agua (Conagua), y todavía no hay un plan alternativo.

Como se pudo constatar en una visita a la zona, los trabajos al interior han continuado hasta este mayo, y al exterior seguirán unos meses más: a un kilómetro de la puerta 7, por la que se entraba al terreno, medio centenar de obreros continúa la construcción de un puente vehicular, a cargo de la empresa Coconal.

Los trabajadores dicen que no tienen permitido dar información; uno asegura que ni siquiera está seguro de si el puente es parte del aeropuerto, porque solo ha escuchado que es “para algo de los militares”.

Un supervisor, que prefiere no dar su nombre, comenta que ese contrato sigue hasta septiembre, y una vez terminado el puente, quedará toda la zona vacía.

“Ese puente ya se empezó y para dejar un puente inconcluso… no tiene caso. Además es un puente que va a servir para la pista, cuando quieran acceder, pues ya van a entrar por ahí”, detalla.

Del resto, señala, a partir de enero las empresas se enfocaron en ver qué se necesitaba para cerrar los contratos, de acuerdo con la Ley de Obras Públicas, y retirarse.

“Se entrega de acuerdo a lo que es la cuestión ambiental, como lo marca la factibilidad. Por ejemplo, si colocaste una plancha de concreto, se demuele, se recoge el escombro y se entrega en un lugar que esté acreditado para recibir el escombro. No quiere decir que vas a dejar la plancha, a menos que sea de utilidad para las personas”, comenta.

Explica que las empresas están retirando su maquinaria y las oficinas que instalaron en el campamento, pero que el material que ya se había pagado para la obra se queda ahí, y por eso es que la Policía Federal lo está resguardando.

Efectivamente, las patrullas que hacen rondines constantes son visibles desde afuera de la reja que delimita lo que sería el aeropuerto. En esa zona impenetrable, las plantas han ido creciendo en un jardín que con piedras y madera anunciaba “NAIM”, y ya empiezan  a desgastarse o ser vandalizados los letreros que advertían “hombres trabajando” o que ofrecían teléfonos para denunciar cualquier acto de corrupción.

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