Relatora de la ONU denuncia uso del sistema penal contra opositores a megaproyectos en México
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Cuartoscuro

Relatora de la ONU denuncia uso del sistema penal contra opositores a megaproyectos en México

Victoria Tauli-Corpuz explicó que las autoridades y jueces han usado el sistema legal para acusar a pobladores de ser intrusos de sus propias tierras y emitió una serie de recomendaciones para México.
Cuartoscuro
21 de septiembre, 2018
Comparte


La relatora especial sobre Derechos de los Pueblos Indígenas de la ONU, Victoria Tauli-Corpuz, expuso su preocupación por las agresiones y la criminalización a los pueblos indígenas por defender su tierra y territorio ante megaproyectos de industrias extractivas, agroempresas, infraestructura, presas hidroeléctricas y tala de árboles en México.

Los pueblos indígenas cuestionan un modelo de desarrollo puramente comercial, señaló Tauli-Corpuz, que no tiene en cuenta sus derechos y causa un daño irreparable al medio ambiente y a los recursos naturales de los que dependen para su supervivencia.

Bajo ese modelo, pasan a ser intrusos u ocupantes ilegales de sus propias tierras y se les imputan cargos penales por “usurpación” u ocupación ilegal. “Los dirigentes y las comunidades indígenas que se oponen a los proyectos son asesinados, desplazados por la fuerza, amenazados e intimidados y sometidos a un insidioso acoso en forma de acusaciones penales que suelen ser imprecisas, sumamente exageradas o ficticias”, planteó la relatora.

El objetivo de esas agresiones violentas o jurídicas, subrayó, es silenciar cualquier oposición a los intereses empresariales e impedir que las comunidades ejerzan sus derechos.

Aunque hay algunas estimaciones mundiales del número de defensores que han sido asesinados, no existe información disponible sobre el alcance del acoso judicial y la imputación de cargos a los pueblos indígenas. “Pero es claro que se persigue a los dirigentes como estrategia para reprimir y silenciar a toda la comunidad”.

De acuerdo a diversos informes, denunció Tauli-Corpuz, los jueces y fiscales han contribuido a la aplicación irregular del derecho penal al aceptar falsos testimonios, dictar mandamientos judiciales sin pruebas suficientes, permitir que prosperen acciones judiciales infundadas e interpretar indebidamente la ley para incriminar a los defensores indígenas.

Antes de la imputación de cargos, suelen organizarse campañas de difamación y desprestigio en ciertos medios de comunicación contra los pueblos, sus dirigentes y sus comunidades, acusándolos de actuar contra el desarrollo y contra el interés nacional. El discurso de odio basado en el racismo y la discriminación alimenta ese tipo de acusaciones.

En el informe específico sobre su visita a México, del 8 al 17 de noviembre de 2017, la relatora señaló que el régimen agrario de ejidos, tierras comunitarias y propiedad privada, lo mismo que las autoridades e instituciones agrarias, no responden a las necesidades de los pueblos indígenas y no se ajustan a las actuales obligaciones internacionales de México. “No reconocen el derecho de los pueblos a las tierras, territorios y recursos naturales que tradicionalmente han poseído, ocupado, utilizado o adquirido”.

En varios casos, señaló, agentes del Estado y terceros han manipulado el régimen agrario para deslegitimar y socavar a las autoridades indígenas opuestas a proyectos de desarrollo.

Por ejemplo, en la Sierra Tarahumara, en Chihuahua, la imposición del sistema agrario no reflejó los sistemas de tenencia territorial de los pueblos indígenas. Numerosas comunidades rarámuri y ódami han emprendido procesos legales ante autoridades agrarias, que se prolongan por años y hasta décadas, para obtener el reconocimiento de sus tierras.

Se han denunciado también casos en que agentes estatales han convocado asambleas agrarias o han creado padrones de comuneros para facilitar la apropiación de tierras para los proyectos.

En el caso del proyecto hidroeléctrico La Parota, de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), en terrenos de la comunidad indígena de bienes comunales de Cacahuatepec, en Guerrero, la relatora señaló que los tribunales anularon los resultados de asambleas agrarias que aprobaron el proyecto. Pero los gobiernos estatal y federal mantienen su intención de realizarlo, pese a que causaría desplazamientos e impactos a tierras y recursos naturales tradicionales de las comunidades indígenas afectadas.

El Centro de Derechos Humanos de la Montaña Tlachinollan, junto con las organizaciones internacionales Brigadas Internacionales de Paz (PBI); la Coordinación Alemana por los Derechos Humanos en México; la Organización Mundial Contra la Tortura, y la Red Nacional de Organismos Civiles de Derechos Humanos Todos los Derechos Para Todos (RED TDT), aprovechó la reunión del Consejo de la ONU para organizar el foro “Defender el territorio en México” al que asistió la relatora al día siguiente de presentar su informe.

Ahí, Tauli-Corpuz escuchó el estado actual del conflicto por la presa La Parota, que muestra una nueva andanada de violencia hacia la comunidad y hacia la organización que se creó en contra del proyecto, el Consejo de Ejidos y Comunidades Opositoras a la Presa La Parota (CECOP).

El 7 de enero de 2017 durante una fiesta en la comunidad de la Concepción, municipio de Acapulco hubo un enfrentamiento entre opositores y simpatizantes al proyecto de CFE. Murieron ocho personas, seis a favor de la presa y dos policías comunitarios.

Rogelio Teliz, abogado de Tlachinollan, relata en entrevista que cuando la policía llegó al lugar a hacer las diligencias intentaron desarmar a la policía comunitaria y mataron a tres de sus integrantes en una ejecución extrajudicial. Además se llevaron detenidos a 25 integrantes de CECOP y los acusaron de homicidio por los hechos en La Concepción.

El 22 de agosto de 2018, después de que el juez aceptó que hubo violaciones al debido proceso, se logró la liberación de nueve de los detenidos. Pero la mayoría de los líderes más importantes del movimiento siguen en la cárcel.

A los tres días de esas liberaciones, dice Teliz, la policía llegó a la zona de Cacahuatepec. “Entró a los bienes comunales, instaló retenes, cateó casas y detuvo a dos integrantes más de la organización que tenían pendientes órdenes de aprensión. La Fiscalía de Guerrero ha liberado más de 50 de estas órdenes contra comuneros del CECOP y “las ejecuta cuando lo ven más conveniente porque son de 2014 y 2016”.

Teliz acusa una mayor persecución contra la organización. “Parece que quieren dar el golpe final al movimiento y desaparecer CECOP para ir adelante con la presa. Ahorita siguen los retenes. Hay recorridos de la policía en los caminos, detienen a cualquier comunero que se encuentren y lo empiezan a interrogar”.

Después de conocer la actualización del caso la relatora concluyó —cuenta Diana Prado, coordinadora del Área Internacional de Tlachinollan— que lo de CEPCO representa claramente el patrón de criminalización y de persecución que hay contra los defensores del territorio.

Algunas de las recomendaciones de la relatora a México:

  • Las políticas, leyes y planes de desarrollo en materia energética, agraria, agroindustrial, turística y otras áreas deben tener en cuenta las propuestas, prioridades y preocupaciones de los pueblos indígenas en relación con el desarrollo en sus territorios o alrededor de los mismos antes de que resulten en concesiones, licencias, permisos y otras autorizaciones que pudieran afectar sus derechos y generar conflictos.
  • Deben adoptarse medidas para que los pueblos indígenas cuenten con estudios del impacto sobre los derechos humanos que pudieran ocasionar los proyectos propuestos en sus territorios, realizados por entidades independientes de acuerdo a los estándares internacionales y tomando en cuenta el conocimiento de las comunidades sobre su hábitat en la elaboración de los estudios.
  • Asimismo, deben fortalecerse las instituciones gubernamentales encargadas de fiscalizar las actuaciones de las empresas y de investigar y sancionar los daños ambientales y de salud que puedan sufrir los pueblos indígenas.
  • Debe garantizarse que no se utiliza el sistema penal de justicia para criminalizar a los pueblos indígenas en la defensa legítima de sus derechos ni a las organizaciones que les asisten.

 

Esta publicación fue posible gracias al apoyo de Fundación Kellogg.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal

Perseverance en Marte: por qué sería una buena noticia que no descubriera vida en el planeta rojo

Si la misión no encontrara indicios de vida, muchos lo verían como un fracaso. Sin embargo, disponer de un planeta en el que la vida pudo haberse detenido en sus inicios ayudaría a responder otras preguntas clave, según un experto en astrobiología.
12 de marzo, 2021
Comparte

El 18 de febrero de 2021 aterrizó en el cráter Jezero de Marte el rover Perseverance, que estudiará la composición de rocas, el subsuelo y el clima.

Este fue el primer éxito de la misión Mars 2020 y su desarrollo contó con participación española: MEDA es una estación ambiental desarrollada por el Centro de Astrobiología (CSIC-INTA).

La llegada de Perseverance ha avivado el debate sobre si hay o hubo vida en Marte, y su habitabilidad presente o pasada.

Habitabilidadno quiere decir que los humanos podamos construir una casa allí, sino que define las condiciones geoquímicas y ambientales favorables para el origen y evolución de la vida.

Entre los objetivos de la misión está estudiar la habitabilidad y la búsqueda de evidencias de vida microbiana antigua.

Hoy en día, por lo que sabemos, es improbable que en Marte haya vida. Pensemos en la de nuestro planeta: durante la mayor parte de su historia, la Tierra estuvo habitada solo por microorganismos.

La evolución necesitó unos 3.400 millones de años para que surgieran plantas y animales. Tiene sentido asumir que, de haber existido vida en Marte, esta era microbiana.

En la exploración espacial tomamos como referencia la vida terrestre actual, pues no conocemos otra. El inconveniente es que, si no se ven evidencias de vida marciana (algo probable), nos preguntaremos si es porque no sabemos qué buscar exactamente.

¿Qué evidencias de vida buscamos?

La ubicación del Perseverance no es casual. Si queremos buscar evidencias de vida, debemos ir a un sitio favorable.

En el cráter Jezero podría haber estado ese lugar: el delta de la desembocadura de un río.

Pero, que haya evidencias de que el agua formó paisajes familiares, con sus ríos y valles, no implica que haya habido vida. Hay que buscar las evidencias.

Cauce seco de un río en el cráter Jezero

Mars Express/ESA/DLR/FU-Berlin
Zona de operaciones de Perseverance en el cráter Jezero. El cauce seco del río se ve en la parte superior izquierda, con el abanico de sedimentos del delta en su desembocadura. Mars Express/ESA/DLR/FU-Berlin

Para la búsqueda, el Perseverance está equipado con SHERLOC, un instrumento capaz de encontrar moléculas orgánicas.

Sin embargo, debemos diferenciar entre “molécula orgánica” y “biofirma orgánica” o “biomarcador”.

Las moléculas orgánicas podrían ser un indicio de vida, pero, cuidado: en realidad, pocas lo son. A estas las llamamos biomarcadores.

Para entenderlo, pensemos en el petróleo. En los años 1930 el origen biológico del petróleo se debatía, hasta que el químico Alfred Treibs descubrió porfirina en los combustibles fósiles. Esta deriva de la clorofila y no podemos explicar su presencia sin la vida. Así, estudiando los biomarcadores (compuestos cuyo origen solo podemos atribuir a la vida), sabemos que el petróleo es lo que queda de ecosistemas de hace millones de años.

Si SHERLOC encuentra moléculas orgánicas, debe evaluarse si son biomarcadores válidos.

El problema es que ello implica asumir que el metabolismo terrestre es universal. Por ejemplo, si en Marte nunca hubo fotosíntesis con clorofila, nunca encontraremos la porfirina de Treibs como biomarcador.

Los minerales también pueden ser biofirmas:

Cristal de formiato de calcio del Lago Alkali en Oregon, Estados Unidos

Gentileza C. Menor Salvan
Formiato de calcio del Lago Alkali en Oregon, Estados Unidos.

Recogimos estos cristales de formiato, un compuesto orgánico, en un lago salino similar a los que pudo haber en Marte.

El (improbable) hallazgo de estos cristales en Marte tendría gran impacto y en las redes sociales se extendería la idea de que hubo vida.

A diferencia de la porfirina, el formiato puede ser abiótico y no es un biomarcador. Sabemos que lo es, porque la verdadera biofirma es el desequilibrio químico con los otros componentes del lago.

El estudio de biofirmas es difícil y requerirá el transporte de muestras a la Tierra.

¿Y si no se encuentran evidencias de vida?

Desde el punto de vista de la publicidad y la financiación, buscar indicios de vida es una buena estrategia. Es menos mediático, pero, que en Marte no haya vida, ni la haya habido, también sería una buena noticia.

Si Perseverance no encuentra indicios de vida, el público podría verlo como un fracaso. Sin embargo, la exploración de Marte siempre es un éxito, tanto por el conocimiento que nos aporta, como por las tecnologías derivadas.

Disponer de un planeta en el que se reunieron las condiciones que (pensamos) propiciaron la vida, pero que esta se haya detenido en su inicio, sería un escenario único para entender el origen de la vida terrestre.

No es una idea descabellada. El rover Curiosity encontró materiales que pudieron ser claves en el origen de la vida, formando un escenario intacto durante millones de años, libre de los cambios provocados por una potencial biosfera marciana.

Rocas de fosfato, meteoritos de hierro y vetas con sulfatos encontrados en Marte por el rover Curiosity

NASA/JPL-Caltech/LANL/CNES/IRAP/LPGNantes/CNRS/IAS
Rocas de fosfato (A), meteoritos de hierro (B) y vetas con sulfatos (C) encontrados en Marte por el rover Curiosity. Todos juntos son ingredientes para el origen de la vida. NASA/JPL-Caltech/LANL/CNES/IRAP/LPGNantes/CNRS/IAS/MSSS

Es probable que no se encuentren evidencias de vida en Marte, y la pregunta seguiría sin respuesta (la ausencia de evidencia no es evidencia de ausencia).

Pero, si tomamos la idea de que en Marte nunca proliferó la vida, podríamos centrarnos en las condiciones que, pensamos, debieron darse para su origen.

Si lo que encontremos encaja, ¿por qué no evolucionó la vida? ¿Faltaba algún ingrediente? ¿La dinámica de Marte no lo permitió? ¿Proliferó un tipo de vida distinto? Junto con el trabajo de laboratorio y lo que sabemos sobre nuestro planeta, quizá podríamos entender cómo empieza la vida y su evolución.

Si en Marte hubiera existido vida avanzada (y los ecosistemas bacterianos lo son), las preguntas sobre el origen de la vida seguirían abiertas. Sin embargo, un Marte sin vida podría ser la gran oportunidad para conocer nuestro propio origen.

*Este artículo se publicó originalmente en The Conversation. Puedes ver los vínculos a los estudios científicos y leer la versión original aquí.

César Menor-Salván es doctor en bioquímica y astrobiología, y profesor del Departamento de Biología de Sistemas en la Universidad de Alcalá.


Ahora puedes recibir notificaciones de BBC News Mundo. Descarga nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=dMEho2ZcVtE&t=3s

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.