Familiares de víctimas del Rébsamen relatan cómo enfrentan su pérdida y piden evitar más tragedias

Familiares de los 19 menores fallecidos el 19 de septiembre han tenido que recurrir a psicólogos, tanatólogos o incluso psiquiatras, para tratar de superar el haber perdido a un hijo en esas condiciones.

Familiares de víctimas del Rébsamen relatan cómo enfrentan su pérdida y piden evitar más tragedias
Cuartoscuro Archivo

Padres de los niños que murieron en el Colegio Enrique Rébsamen, con el terremoto del 19 de septiembre pasado, hablaron de lo duro que ha sido seguir con sus vidas, a un año de la tragedia. En una conferencia organizada por la asociación civil Impunidad Cero, acusaron que las autoridades les fallaron. Pidieron avances en las investigaciones, ya que hay hay seis personas señaladas por su responsabilidad, y que no han sido detenidas, incluida la directora de la escuela, Mónica Villegas.

Óscar Contreras, papá de Andrés, contó en entrevista que muchos familiares de los 19 menores fallecidos han tenido que recurrir a psicólogos, a tanatólogos o incluso a psiquiatras, para tratar de superar el haber perdido a un hijo en esas condiciones.

“Sí es real que uno se vuelve loco. Pero no te vuelves loco nada más de gratis, sino porque tu cerebro empieza a construir escenarios del hubiera… Ese día no lo hubiera llevado porque iba a haber simulacro, o lo vi unas horas antes, me lo hubiera llevado. Entonces te llegan los cuestionamientos de que a lo mejor tú fuiste culpable de haberlo dejado, y no es por ahí, pero hay mamás que están así, hay papás que dicen ‘es que mi hija ya estaba a punto de salir’…

”¿Entonces qué pasa en tu cerebro? Que tu cerebro empieza a trabajar todo el día, toda la noche, y tu cerebro no descansa, llega un momento en que necesitas medicarte para descansar, para empezar a vivir, para empezar a entender nuevamente la vida”, explicó.

Él se ha vuelto un poco bipolar, aseguró, porque puede estar tranquilo, pero con sólo escuchar una canción que le gustaba a Andrés, se pone irascible y fácilmente explota contra quien esté cerca.

“Yo nunca me había imaginado lo que era el dolor. El dolor empieza aquí, en el estómago”.

Durante la conferencia, también dieron su testimonio Ana Velázquez, madre de Eduardo, y Fernando Flores, padre de Santiago y exprofesor del Rébsamen, mientras entre el público, los familiares de otros niños se pasaban una caja de pañuelos desechables para limpiar las lágrimas producidas por los recuerdos.

“Durante este año, hemos vivido el duelo de manera similar”, dijo Flores.

“Nos cuesta concentrarnos en nuestros trabajos, tenemos lapsos reiterados de distracción, vivimos en un mundo paralelo donde no terminamos de aceptar que nuestros hijos no estén. También tuvimos inconvenientes laborales, ausentismo, falta de empeño; algunos incluso estuvieron a punto de sufrir el cese por falta de asistencias. En fin, no ha sido nada fácil”.

El próximo 19, que se cumpla un año de la tragedia, algunos organizarán misas privadas en recuerdo de sus pequeños, y después se reunirán afuera de la escuela colapsada para dar un posicionamiento.

Esperan justicia

El próximo lunes, los abogados de la Barra Mexicana, que han acompañado el caso, se reunirán con el procurador capitalino, Edmundo Garrido, para revisar avances en la investigación, informó Juan José Serrano, presidente de esa asociación de abogados.

Con la remoción de escombros de la escuela, que apenas empezó el pasado 20 de agosto, han ido encontrando más evidencias físicas de que la construcción estaba mal hecha, como una columna colapsada porque no aguantó el peso, o losas que superan por mucho los 40 centímetros de grosor que debían tener como máximo para un edificio así.

También documentos de la escuela que se han estado sumando al expediente de la investigación, según Contreras.

Lo que él como padre no puede creer es que la directora no haya sido detenida, cuando su cara ha aparecido por todos lados, y el caso no avanza mientras ella no se presente. Aunque confió en que, así como ellos ya no tienen una vida normal, ella no podrá vivir enclaustrada y escondida, y terminará por cometer un error.

“Y tampoco creo que ella viva feliz, porque si está todo el día en una casa, tranquila, pensando que está escondida, yo espero que su conciencia algún día le toque lo que ella predicaba con nuestros chiquitos, de decir que siempre hablaran con la verdad, que no mintieran y que tuvieran valores; pues ojalá ella algún día caiga en eso y que su conciencia le dicte que tiene que entregarse”, comentó.

Además de justicia por el caso Rébsamen, los familiares de los niños fallecidos pidieron una lista de acciones para evitar que estas tragedias se repitan, que enumeró Ana Velázquez:

-Establecer claros responsables de las irregularidades, tanto instituciones como funcionarios con nombre y apellido.

-Una revisión exhaustiva de los protocolos de Protección Civil de las escuelas, porque en el Rébsamen el protocolo indicaba evacuar pasando por debajo del edificio que colapsó.

-Revisión de las acciones que se realizan cada 19 de septiembre, donde sólo se enseña a evacuar, cuando los expertos señalan que lo que hay que hacer depende de en qué piso se está, o de si apenas sonó la alarma o ya está el temblor, para lo que puede ser más seguro refugiarse en un muro de carga.

-Crear un organismo que supervise la estructura de las escuelas y realice pruebas de carga, sobre todo entre edificaciones previas a las normativas creadas después del terremoto del 85.

-Invitar a las sociedades de padres de familia a exigir acreditaciones de calidad de la construcción donde sus hijos pasan casi la tercera parte de su vida.

-La creación de un organismo de reacción en sismos que esté debidamente equipado con sensores de calor, con herramientas, con radios, polines, gatos.

-Y la revisión del equipamiento de las unidades de Protección Civil de las delegaciones, porque el pasado 19 de septiembre, pudieron ver cómo no tenían radios para comunicarse y lo hacían por WhatsApp.

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