Alternativas sin humo para fumadores: rehenes de la desinformación, la prohibición y la desconfianza

A pesar de que el Reino Unido, Estados Unidos y otros países desarrollados ya cuentan con marcos regulatorios que reconocen y promueven el uso de productos sin combustión como alternativas diferentes a los cigarros, aún existen retos en otros países para el cigarro electrónico, el tabaco calentado y oral.

Cigarro electrónico
Los consumidores buscan alternativas al cigarro que sean menos dañinas a la salud Adobe Stock
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Consumir tabaco con menor riesgo de padecer cáncer suena un poco loco. Especialmente para quienes nacieron en la época de la “guerra sin tregua a las tabacaleras”. Quizá esa tregua está por llegar. Es un tema de salud que implica dar alternativas a los fumadores que no dejan el cigarro.

Aunque los cigarros electrónicos y las alternativas de tabaco calentado no hacen combustión ni desprenden humo, el desconocimiento respecto al vapor que producen por el calentamiento de líquido (con o sin nicotina) o de tabaco es lo que sustenta que se les quiera regular de la misma manera que al cigarro tradicional.

Clive Bates, experto en salud pública y regulación para cigarros electrónicos y productos de tabaco calentado, comenta que vivimos en la época de la innovación que desarrolla artículos de riesgo significativamente menor para los fumadores en comparación con los cigarros. Sin embargo, algunas de las regulaciones de mercado internacionales y las políticas de salud pública “están tratando de prohibir estos productos, crear restricciones” y eso repercute negativamente en la salud de quienes quieren continuar consumiendo nicotina a través de mejores alternativas.

Bates explica que los reguladores deben considerar que “productos diferentes deben ser tratados de manera diferente”. Es decir, dado que las nuevas alternativas no hacen combustión, no emiten humo y éste es la razón principal de las enfermedades provocadas en los fumadores, por lo que estas nuevas opciones deben considerarse como productos distintos al cigarro tradicional. Claro, no todos los productos alternativos son iguales y lo deseable es que tengan estudios científicos que los respalden.

Bates explica que hay “mucha hostilidad” hacia las nuevas propuestas y “poca confianza” para verlas como una opción tangible para salvar vidas. “Hay evidencia en los Estados Unidos donde las restricciones provocaron el incremento en el índice de fumadores”, ataja.

El Atlas del tabaco 2018 consigna que en 36 países está prohibida la venta de cigarros electrónicos total o parcialmente, es decir, hay casos en los que se autoriza la venta de dispositivos, pero se restringe la distribución de la nicotina líquida. El Instituto Global de Control al Tabaco encontró que en 83 países existe algún tipo de regulación para el cigarro electrónico, los dispositivos de tabaco calentados y de tabaco oral. La mayoría tienden a controlar los nuevos productos sin combustión con las mismas leyes relacionadas con el cigarro.

Bates insiste en que las decisiones desinformadas por parte de las autoridades solamente cobrarán más vidas a largo plazo. “He visto un video que ha circulado (en México) centrado en cosas no ciertas. Tratando de persuadir a la gente para que no vapeé. Diciendo que el vapeo es muy riesgoso. La consecuencia es que más gente va a fumar en vez de cambiar. Eso es muy negativo y destruye todo tipo de política y comunicación que se pueda dar en torno al vapeo”, dice el especialista.

Las primeras iniciativas para reflexionar sobre los daños a la salud que provoca el cigarro se remontan a hace 30 años. En este tiempo, la satanización del tabaco sólo logró leyes severas para acotar su consumo, pero el índice de fumadores y sus enfermedades no han disminuido y, de acuerdo con las proyecciones de la propia OMS, no se reducirán en los próximos 12 años. Es momento de buscar nuevas ideas, nuevos paradigmas, que realmente reduzcan el consumo de cigarros en el mundo y en México.

Un #FuturoSinHumo es posible. Visita nuestro sitio www.futurosinhumo.com, conoce más y únete a este movimiento.

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A 10 años de que en el país se implementara la Ley General para el Control de Tabaco (LGCT), Animal Político y Philip Morris México se suman al debate con nuevos elementos sobre el control de tabaco con datos serios, verificables y científicamente comprobados.

Fumar es un tema de salud pública. Las campañas de salud en materia de tabaco tienen tres vertientes: prevenir que haya nuevos usuarios, buscar que los fumadores actuales dejen de fumar y proteger a los no fumadores.

En este espacio se ponen sobre la mesa diversos enfoques y propuestas innovadoras que complementan los esfuerzos en materia de salud hasta ahora existentes y ponen a los adultos que han decidido seguir con el consumo de nicotina en el centro de la discusión.

Si te preocupa tu salud, no fumes ni uses nicotina.

La investigación y la redacción de este contenido han sido realizadas por Animal Político.

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