Ciudadanos votan para decidir sobre el NAIM pero sin certeza sobre la validez de la consulta
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Cuartoscuro

Ciudadanos votan para decidir sobre el NAIM pero sin certeza sobre la validez de la consulta

Este jueves inició la primera de cuatro jornadas de votación para decidir el futuro del nuevo aeropuerto de México. El arranque estuvo marcado por una gran afluencia de votantes, y por fallas en el proceso de votación.
Cuartoscuro
Por Manu Ureste
26 de octubre, 2018
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“La consulta no me parece representativa, y el formato de cómo se están registrando los votos tampoco me da certeza. Pero ver las filas de personas que vinieron a votar para tomar una decisión entre todos, es un ejercicio democrático positivo para México”.

Esta opinión de Alejandra Martínez, una ciudadana capitalina de 28 años de edad, y resume los claroscuros de la primera jornada de la consulta ciudadana que decidirá el futuro del nuevo aeropuerto de México.

Por un lado, en algunos puntos de la capital mexicana, la participación fue masiva. Tanto, que desbordó las previsiones más optimistas de los organizadores, que vieron cómo en algunas mesas, como las ubicadas en la glorieta de Insurgentes, Reforma, o el Zócalo, las boletas proyectadas para cuatro días de votación casi se agotaron en el primer día.

Además, a pesar de que no hubo una fuerte presencia policial custodiando la votación, que solo en la capital registró 36 mil 575 participantes -184 mil en todo el país, según el equipo de transición de López Obrador-, la jornada transcurrió en orden y sin incidentes graves, más allá de algún altercado verbal entre quienes defienden el aeropuerto en Texcoco, y los que lo prefieren en Santa Lucía.

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Mesa ubicada en la Alameda Central.

Pero la jornada también dejó grises. El más grave, los reportes de personas que votaron más de una vez en la consulta, a pesar de las garantías que había ofrecido el equipo de transición del presidente electo, López Obrador de que la aplicación diseñada para evitar esto no fallaría.

Ciudadanos entrevistados por Animal Político mostraron su desconfianza sobre varios puntos de la consulta, como, por ejemplo, cuál fue el proceso de selección de los voluntarios que fungen como encargados de las mesas de votación, quiénes participan en el conteo de los votos, y dónde quedan custodiadas las urnas hasta el próximo domingo, día en el que se dará a conocer el resultado final de la votación.  

“No es representativa, pero aun así vengo a votar”

Pocos minutos después de las ocho de la mañana, el pequeño reguero desordenado de personas que se forma para votar en la mesa ubicada en la Glorieta de Insurgentes, da paso a una extensa fila de al menos 50 personas que se mantendrá constante hasta las seis de la tarde, hora en que se cierran las votaciones.

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Mesa ubicada la Glorieta de Insurgentes.

En la fila está Ximena López, quien lleva su credencial del INE en la mano para que los voluntarios de la mesa de votación le tomen el número de identificación y quede registrado en la aplicación electrónica diseñada especialmente para esta consulta, con el fin de evitar que una persona pueda votar varias veces.

-¿Qué le parece la consulta? –se le cuestiona.

Ximena sonríe, encoje los hombros, y suelta un suspiro.

-No quiero usar el término de ilegítima, pero creo que es una consulta anticonstitucional y que, más bien, se trata de una maniobra política muy inteligente.

-¿Por qué cree que es ilegítima?

-Porque, para empezar, no me da certeza la distribución de las casillas, ni cómo se verifican las credenciales para votar. Además, no es una votación representativa. Estamos hablando que el número de boletas que se van a repartir son menos del 2% del padrón electoral. Es una broma. Hasta Margarita (Zavala) tuvo que conseguir más firmas para ser candidata independiente. Aun así, y esta es la paradoja de esta consulta, estoy aquí porque me dan la oportunidad de votar y voy a elegir la opción que considero mejor para el país.

Alejandra opina en la misma dirección. Dice que no le parece justo que una pequeña parte del padrón electoral decida sobre el destino de una infraestructura tan importante para el país como un aeropuerto. Pero, al menos, ve como algo positivo que se pregunte a la ciudadanía.

“Si de verdad nuestra opinión se va a tener en cuenta, no tenemos más remedio que venir y votar”, comenta.

Lucila Serrano ya ha votado. Pero tampoco está convencida con el proceso de consulta. Y por eso, luego de que le devuelven su credencial y pasa el pulgar por el tintero para que no pueda votar dos veces, la mujer cuestiona al voluntario de la mesa cuál fue su proceso de capacitación para ser funcionario de casilla.

“No tengo certeza de cómo eligieron a estas personas voluntarias. No sé quiénes son, ni si pertenecen a algún partido político. Por eso no me queda claro qué tan transparente va a ser el proceso”, lamenta la mujer.

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Mesa ubicada en Buenavista.

La incertidumbre

La pregunta sobre cómo se eligieron a los voluntarios y quién los capacitó, es, de hecho, uno de los cuestionamientos más recurrentes de la jornada que, sin embargo, ni los propios voluntarios aciertan a responder de manera unánime.

Por ejemplo, en la mesa de Glorieta de Insurgentes, el responsable de la misma solo dice que recibieron una capacitación “en grupo”, pero sin especificar quién se la dio, ni quién los invitó.

En el Parque Vía, en la alcaldía de Cuauhtémoc, la responsable de la mesa explica que una de las organizaciones civiles que participa en la consulta ciudadana los capacitó con unos “videos” sobre el uso de la app para registrar a los votantes, y que su coordinador es Manuel Oropeza, sin dar más detalles.

“Es nuestro coordinador en la alcaldía de Cuauhtémoc. Él fue quien nos invitó a participar, y el que nos dio la capacitación”, apunta.

Mientras que en la alcaldía Venustiano Carranza, en una mesa ubicada muy cerca del actual aeropuerto internacional Benito Juárez, la jefa de casilla, quien omite dar su nombre, dice que igual que ella y las otras cinco personas que colaboran en la mesa de consulta, son voluntarios que fueron previamente capacitados para el uso de la app con la que se recaba la información ciudadana.

Sin embargo, cuando se le pregunta sobre la forma en la que fueron convocados a ser voluntarios, reconoce que fue a través de “un partido” (político).

“Hubo un procedimiento, estuvimos anteriormente trabajando para un partido y nos invitaron a trabajar como voluntarios, y aceptamos”, responde, sin querer dar el nombre del partido.

También hay dudas en cuanto a qué pasa una vez que se hace el conteo de votos, se registra el resultado en las actas, y la urna es sellada de nuevo. “A partir de ese momento -cuestiona la ciudadana María Gómez a otro voluntario de mesa en Insurgentes-, ¿quién se hace cargo de la urna?”.

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Mesa ubicada en la Glorieta de Insurgentes.

Sobre esta pregunta tampoco hay una respuesta unánime. Voluntarios de varias mesas dijeron que personal de la consultora Ronsenblueth, encargada de hacer el conteo final de votos que se dará a conocer el próximo domingo, es la responsable de ir a las mesas a recabar las urnas.

En cambio, Mayra Ortiz, representante de la mesa ubicada entre Insurgentes y Reforma, dice en entrevista que se lleva a su domicilio la urna con los votos dentro, y el próximo domingo los entregará a personal de la representante del Equipo de Transición en la CDMX, Cristina Cruz, en un lugar denominado Centro estatal del cual dijo desconocer su ubicación.

Mientras que, en la mesa ubicada en la Glorieta Insurgentes, la propia Cristina Cruz dice que ella personalmente se llevará la urna con los votos, aunque no precisa el lugar donde la resguardará, y con qué medidas de seguridad, para posteriormente entregársela a la fundación Rosenblueth.

Cuestionada sobre si esto podría generar dudas entre la población, Cruz responde que el hecho de contar los votos públicamente al finalizar cada jornada, así como publicar los resultados de la votación en la mesa de votación, le dan transparencia y certeza a la consulta.  

‘No vote por Texcoco’

En la alcaldía de Venustiano Carranza, en la explanada cívica Adolfo López Mateos, los representantes de casilla dicen a los ciudadanos que pueden votar incluso con fotocopias de su credencial, algo prohibido por los organizadores de la consulta, y, además, tratan de convencerlos acerca de cuál es la mejor opción de aeropuerto.

-Si no tengo credencial, ¿puedo traer mi pasaporte? –pregunta un joven a una de las voluntarias de la mesa de votación.

-No, pero si tienes una copia de tu credencial puedes traerla, porque lo único que se necesita es la clave de elector para ingresarla en la app –responde la voluntaria, quien después cuestionó al joven sobre cuál es la opción que pensaba votar.

-Voy a votar por Texcoco –contesta el joven, a lo que la mujer, le responde diciendo que debería votar por Santa Lucía, porque el proyecto de Texcoco “daña a muchas personas”.

Como contraparte, Cristina Cruz, representante del gobierno de transición del presidente electo López Obrador, asegura que también identificaron a “varios trabajadores del Gobierno Federal” que llegaron a las mesas de manera organizada, votaron, y luego tomaron fotos de sus sufragios “para mandárselas a sus jefes” y así comprobar que decidieron por la opción del aeropuerto en Texcoco.

Fallas en la app y votos dobles…y hasta triples

En la zona Centro de la capital también se registró una gran afluencia de votantes. En la casilla ubicada en la Alameda Central falló la app durante varias horas, pero la votación no se detuvo. Así que se improvisó: los encargados de la mesa anotaron las claves de elector en libretas. “Después se sube todo, ya que deje de fallar la app”, explicó la encargada de la casilla.

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Mesa ubicada en la Alameda Central.

Ante estas fallas, los asistentes cuestionaban a los voluntarios sobre la posibilidad de votar más de una vez, pues en redes sociales se propagaron las versiones de que varias personas habían votado dos o hasta tres veces, con más razón si el registro se hacía a mano. Los voluntarios respondían que al final todos los números se subirán a la aplicación, y los que aparezcan dobles se eliminarán, sin explicar cómo decidirían cuáles votos eliminarían.

En la casilla de Reforma e Insurgentes, los voluntarios se mostraron abiertos ante los ciudadanos que les consultaban lo que no sabían sobre la consulta. Dos mujeres de la alcaldía Benito Juárez y dos hombres de Cuauhtémoc, permanecieron 12 horas en la casilla: hasta las 18:00 que cerró, y dos horas más para separar, contar y guardar los votos. El resultado en ese punto fue visible incluso en las torres de votos: 636 por Texcoco, 409 por Santa Lucía y siete nulos. 

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La encargada de esa casilla, Mayra Ortiz, dijo en entrevista que la jornada fue exitosa, ajetreada y sin contratiempos, aunque otro de los voluntarios contó que un hombre en estado de ebriedad intentó robarles boletas.

En la casilla instalada en Parque México, en la colonia Condesa, la afluencia fue constante. Al llegar ante la urna, un joven y un hombre de unos 50 años tuvieron un desacuerdo porque el primero dijo que consideraba la consulta una farsa y ya estaba decidido el resultado, pero acudía a votar por Texcoco para sentir que él hizo su parte. El otro hombre defendió la consulta y a López Obrador, por quien votó, y dijo que el problema es que la sociedad no está acostumbrada a que la tomen en cuenta.

Con información de Claudia Altamirano e Itxaro Arteta

 

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Cómo explica la ciencia que haya canciones que no olvidamos jamás

La música tiene un alto componente emocional en nuestra vida, que está relacionado incluso como nos hablan nuestros padres cuando estámos bebés y que perdura incluso cuando nos ataca una enfermedad degenerativa.
Getty Images
22 de noviembre, 2020
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Para tener memoria, el mundo creó la música.

En el inicio de las civilizaciones, los principales conocimientos que se iban creando en las diferentes culturas se traspasaban de generación en generación a través de la tradición oral.

Y esta tradición oral dependía de la memoria.

“Antes de que las narrativas pudieran estar escritas o ser parte de un texto, fueron recitadas o cantadas”, señala el profesor de psicología de la Universidad de Duke David C. Rubin en su libro “Memoria en la tradición oral”.

Por eso textos como La Ilíada, la Odisea, los salmos y otras grandes épicas antiguas se transmitieron primero en forma de versos.

Luego la música ocupó este mismo espacio. Y ahora tal vez no escuchemos la epopeya de Eneas o el extenso viaje de regreso de Ulises a Ítaca en las voces de nuestros mayores, pero hay canciones que nos llevan a un lugar. A un aroma. A un momento. La canción favorita, la melodía que evoca.

Y sin que sepamos muy bien por qué, la música es una de las pocas armas que tienen los terapeutas para hacer frente al avance de mal de Alzhéimer, la forma más común de la demencia en los mayores.

Pero, ¿cómo es que la música tiene ese efecto en la memoria? ¿Por qué una de las últimas cosas que olvidamos son nuestras canciones favoritas?

La música tiene la doble capacidad de crear recuerdos y recuperar recuerdos dentro del cerebro humano”, le cuenta a la BBC Mundo Lucía Amoruso, neuróloga e investigadora de la Universidad de Buenos Aires que investiga aspectos del comportamiento y la música.

“Y cuando las personas sufren de demencia senil o de alzhéimer, en muchos casos la música es la única llave que les queda para abrir esos recuerdos”, agrega.

Música maternal

Aunque existen muchas teorías, no hay una definitiva que explique cuándo la música apareció en la vida del ser humano.

De todas las hipótesis que se han elaborado -incluida la que señala que pudo haber tenido la intención de imitar el ‘canto’ de los animales-, hay una más llamativa: la que sugiere que fue el modo que encontraron las madres para calmar a su descendencia.

“En la prehistoria, las madres tenían que dejar a sus bebés a intervalos regulares para tener las manos libres para otras actividades, y usaban una forma temprana de hablar como bebés, o ‘modo maternal’, para tranquilizarlos”, explica Dean Falk, antropóloga de la Universidad de Florida en su libro “Cómo los humanos lograron sus palabras”.

"Cuando las personas sufren de demencia senil o de alzhéimer, en muchos casos la música es la única llave que les queda para abrir esos recuerdos"", Source: Lucía Amoruso, Source description: Neuróloga, Image:

La tonalidad, esa musicalidad con la que nos hablan especialmente nuestras madres cuando somos bebés, nos abren nuestros primeros canales en la memoria.

“Varios análisis han señalado que el cerebro de los bebés tiene una capacidad para responder a la melodía mucho antes de que se pueda establecer una comunicación mediante la palabra”, señala Amoruso.

“La música, de alguna manera, en este caso nos sirve para crear nuestro primer vínculo social, que es con nuestros padres. Y después eso se replicará en nuestros otros vínculos sociales en el futuro y por supuesto, con la música”, señala.

Entonces cuando crecemos, con esta programación a cuestas, cada vez que escuchamos una melodía ocurre un llamativo proceso en nuestro cerebro: en vez de activarse una zona o región, se activan varias.

Lo primero que se produce en el cerebro cuando escuchamos música es que nuestro centro de placer se activa y libera dopamina, que es básicamente un neurotransmisor que nos hace felices”, le explica a BBC Mundo Robert Zatorre, músico, psicólogo y fundador del laboratorio de investigación Brain, Music and Sound (cerebro, música y sonido), en Canadá.

Por lo general esas canciones que memorizamos se alojan en el lóbulo frontal, donde está ubicada nuestra “discoteca” mental.

“Sin embargo, aunque pareciera que simplemente la música nos da placer y la guardamos en nuestra memoria, lo cierto es que ocurren muchas cosas más en nuestra cabeza”, señala Zatorre.

bebé con un piano de juguete.

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Desde pequeños tenemos una fuerte conexión con la música.

El cerebro, para empezar, compara la melodía que está escuchando con la que tiene grabada en la cabeza, lo que nos permite reconocer una canción simplemente con escuchar sus primeras notas.

Y otro proceso que ocurre es que el cerebro debe separar la música del ruido exterior. Ese proceso también es bastante complejo, porque debemos poner en marcha varios procesos cognitivos”, explica Zatorre.

Canciones favoritas

Pero, ¿qué pasa cuando una canción no solo nos transmite placer, sino también emociones -que pueden ser hasta de tristeza- y nos despiertan sentimientos?

Hace poco, con motivo del día mundial en lucha contra el mal de Alzhéimer, en BBC Mundo le preguntamos a nuestros lectores sobre las canciones que ellos pensaban nunca iban a olvidar.

Y aunque muchas de ellas estaban relacionadas con el amor, lo cierto es que la mayoría estaba determinada por un momento preciso de la vida: el nacimiento de un hijo, el primer viaje al exterior, la muerte de un amigo, la salida de la cárcel.

Desde la ciencia, esa correlación también se explica desde la conexión de las melodías con la memoria.

Hay varios sistemas de memoria: la episódica, la temporal, la semántica, la de corto plazo, la de largo plazo”, enumera Amoruso.

Musica

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La música está relacionada con el placer, pero también se conecta con las emociones.

Así como una canción puede hacer parte de un momento concreto -un viaje inolvidable, el momento en que uno se enamora de alguien, un logro importante-, también el artista que interpreta la canción o la letra de la canción juegan un papel importante.

“Un viaje, un momento, hacen parte de la memoria episódica, pero resulta que la canción es interpretada por un artista que conocemos bien, del que sabemos sus rasgos, su historia… Entonces, también se activa la memoria semántica”, señala la especialista.

“Para almacenarse en nuestro cerebro, la música se apoya en todos estos sistemas de memoria”, agrega.

“Tócala de nuevo, Sam”

Para Zatorre, además de este proceso, con la música también se da un fenómeno asociado a la repetición.

¿Qué pasa cuando una canción nos gusta mucho? La repetimos“, señala.

“Y no solo por un breve lapso. Por ejemplo, un tema que nos marcó cuando teníamos 15 años, podemos escucharlo muchas veces durante el resto de nuestras vidas. Eso termina grabado en nuestra memoria de una forma excepcional“, explica Zatorre.

“Algo que no pasa de la misma manera con otras cosas que nos dan placer: comer nuestra comida favorita o visitar nuestro lugar favorito”, añade.

"¿Qué pasa cuando una canción nos gusta mucho? La repetimos. Y eso tiene que ver mucho con las emociones y la memoria" ", Source: Robert Zatorre, Source description: Psicólogo, Image:

Y aquí entra otro factor: la música no solo crea memorias y evoca emociones, sino que también condiciona nuestro comportamiento y nuestros recuerdos.

Uno de los principales estudios de Amoruso observó cómo a través de la música las personas podían anticipar el comportamiento de otras.

En su investigación “Tiempo de tango: experiencia y anticipación contextual durante observación de acción“, la neuróloga señala que las personas estudiadas que habían escuchado un tango por muchos años -y lo habían bailado también- podían anticipar, por apenas milésimas de segundo, los errores que iban a cometer personas que nunca habían escuchado la famosa melodía argentina mientras lo bailaban por primera vez.

Lo que muestran los resultados de este estudio es que las reacciones en el cerebro que permitían anticipar ese error se debían enteramente a la experiencia que tenía la persona que había escuchado y bailado tango por muchos años”, explica.

Hasta el último suspiro

Hace poco se hizo viral un video de una anciana sentada en una silla, que después de que alguien le hiciera escuchar la famosa pieza de ballet “El lago de los cisnes”, de Piotr Ilich Chaikovski, parece que se pone a bailar.

En su silla de ruedas, con los ojos cerrados como evocando una luz, ejecuta con sus manos los movimientos de ballet casi como si estuviera frente a un auditorio repleto.

Música.

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No todos los pacientes de alzhéimer reaccionan igual a la música.

Pero lo cierto es que estaba en un geriátrico. Su nombre era Marta González y sufría de alzhéimer (murió en 2019, poco después de grabar el video). Pero había estudiado ballet en Cuba y esos bellos movimientos del Lago de los Cisnes no los había olvidado a pesar del avance de la enfermedad.

Y se activaban al escuchar la música.

¿Cómo puede ocurrir esto, si uno de los lugares más afectados por el alzhéimer es el lóbulo frontal?

Es algo que todavía no podemos responder de manera concluyente. Lo que sí podríamos afirmar es que la música es la llave de entrada a muchos recuerdos que se encuentran todavía alojados en nuestra memoria, a pesar de que suframos una enfermedad degenerativa”, explica Amoruso.

Sin embargo, no cualquier música sirve para tratar a personas afectadas por la demencia senil o el alzhéimer.

No se puede decir con certeza que la música sea lo último que olvidamos. Muchos pacientes con alzhéimer no reaccionan a los tratamientos con música”, señala Zatorre.

Pero el especialista sí señala una diferencia: cuando la música del tratamiento es elegida por el paciente, cuando es él o ella quien escoge las canciones, es cuando se registran los mejores resultados.

Mujer escuhando musica

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“No se puede decir con certeza que la música sea lo último que olvidamos. Muchos pacientes con alzhéimer no reaccionan a los tratamientos con música”, señala Zatorre.

“El vínculo con la música y la memoria tiene un alto grado emocional. Muchos de estos pacientes acceden a esos recuerdos gracias a la música. De hecho, es a veces el último recurso para acceder a esos recuerdos”, anota Amoruso.

Tanto para Zatorre como para Amoruso la música también ha sido un elemento fundamental para lidiar con el confinamiento. Y tal vez sea la manera como recordemos este 2020 y el contexto de la pandemia del coronavirus.

“Muchos de los pacientes que he atendido me han confesado que ni el sexo, ni la comida, ni el licor han sido de gran ayuda para lidiar con el encierro y las circunstancias a las que nos ha llevado a vivir la pandemia”, señala Zatorre.

La mayoría indica que la música ha sido su mejor aliado. Que esa ha sido una forma de soportar lo que está ocurriendo. Y estoy seguro que muchos recuerdos se han creado a partir de esa combinación”, concluye.


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