Deudas fantasma y condiciones engañosas detonan protestas de mensajeros del servicio Rappi
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Deudas fantasma y condiciones engañosas detonan protestas de mensajeros del servicio Rappi

El pasado 27 de septiembre aparecieron deudas que iban de 1 peso hasta los 4o mil en las cuentas de los repartidores, lo que causó protestas. Sin dar una explicación clara, así como llegaron algunas de las deudas desaparecieron.
Especial
Por Caterina Morbiato
9 de octubre, 2018
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Todo lo que quieras, un RappiTendero te lo lleva. Desde unas papas, hasta juguetes sexuales. Tu súper de la semana, el ramo de flores para la sorpresa de aniversario, los zapatos que viste en aquella tienda.

La aplicación de entregas a domicilio cubre una cantidad impensable de servicios. Todo “lo que necesites que requiera tiempo” Rappi te lo soluciona, destaca la plataforma.

La empresa cuida el tiempo de sus usuarios, pero no el de sus repartidores.

El pasado jueves 27 de septiembre, cientos de rappitenderos – como se les llama a los repartidores – fueron notificados de una supuesta deuda con la empresa y muchos fueron dados de baja.

En sus cuentas de Rappi aparecieron adeudos que iban de 1 peso hasta sumar 40 mil pesos. Los rappitenderos las llamaron “deudas fantasmas”, porque aparecieron sin explicación en sus cuentas.

“Nos están robando”, “este es un fraude”, fue la queja que más se repitió entre los rappitenderos, muchos de ellos molestos porque fueron desconectados después de ser notificados de las deudas.

Cuando pidieron una explicación a la empresa, solo recibieron un correo en el que se les informó que durante los últimos dos meses se habían generado errores en los depósitos, por lo que estos habían sido calculados mal y por eso la aplicación les cargó una deuda. Sin abundar en cada caso en lo particular.

El mensaje de la empresa, sin embargo, sembró más dudas entre los rappitenderos y como no les ofrecieron respuestas claras decidieron manifestarse.

De un día para otro, se quedaron sin fuente de ingresos, desempleados y con una deuda encima que no supieron cómo contrajeron.

El 29 de septiembre, cerca de 150 jóvenes con grandes mochilas cuadradas de color naranja bloquearon el tránsito frente al número 57 del Boulevard Miguel de Cervantes Saavedra, colonia Granada, en la Ciudad de México, donde se encuentra la oficina de los directivos de Rappi.

Una de las mayores preocupaciones era saber en qué estatus se encontraba su historial crediticio.  Según lo que se lee en la hoja de “términos y condiciones de uso de plataforma virtual RappiTendero”, si los repartidores tienen una deuda con Rappi y no realizan el pago después de dos días, la empresa los puede reportar antes las entidades bancarias correspondientes.

rappiEl unicornio colombiano

Rappi es una de las empresas de entregas a domicilio más exitosas del momento. En Latinoamérica es la única que ha recibido el apoyo de Y Combinator, la poderosa aceleradora de start ups que ha fondeado marcas como YouTube, Apple y Airbnb.

Fundada en 2015 por los colombianos Sebastián Mejía, Simón Borerro y Felipe Villamarín, actualmente tiene presencia en 27 ciudades de seis países: Colombia, Brasil, Uruguay, Chile y Argentina.

A México, Rappi llegó en enero de 2016 y creció con prisa: hoy cuenta con alrededor de 10 mil mensajeros y más de un millón de usuarios; diariamente se realizan más de 50 mil pedidos. Además de la Ciudad de México y todo el Estado de México, la start up  llegó ya a Guadalajara, Querétaro, Monterrey, Puebla y Mérida.

Rappi – cuyo logotipo son unos frondosos bigotes sobre un fondo naranja fluorescente- ha logrado inversiones internacionales que rondan los 200 millones de dólares. Gracias a esto, en los últimos meses ha alcanzado una categoría codiciada: empresa unicornio.

De acuerdo a los economistas, las empresas unicornio son aquellas que desde su fase inicial alcanzan una valoración superior al billón de dólares.

En abril pasado, el entonces candidato y hoy presidente de Colombia, Iván Duque, difundió en su cuenta de Twitter una foto donde sonreía junto a Simón Borrero, cofundador y CEO de la empresa.

Muchos colombianos no apreciaron el apoyo manifestado por la start up al político justo en tiempos de campaña y decidieron boicotear a Rappi. Las críticas también cuestionaban que Duque definiera como “empleo formal” el trabajo que ofrecía la empresa.

Los rappitenderos no cuentan con un contrato laboral, seguro médico, vacaciones retribuidas, ni un sueldo mínimo, los beneficios que, en teoría, debería garantizar un empleo formal.

Como en otras aplicaciones hermanas -Uber y Cabify, por ejemplo- los rappitenderos son considerados socios de la empresa o contratistas independientes, por lo que a cambio de independencia para administrar su tiempo, sus recursos y sus ganancias como mejor les parezca, no tienen contrato como trabajadores.

Esto se agrava ante la posibilidad de una enfermedad o accidente: sin seguro médico, el trabajador tendrá que pagar la consulta de su bolsillo. Si lo atropella un carro y el pedido se arruina, la empresa pedirá que él reponga su costo. Si lo asaltan y se llevan su teléfono en una entrega, incluso si le roban el dinero del mismo pedido,  tendrá que reponerlo todo.

Si se descompone una pieza de su moto o de su bici, la empresa no cubrirá el costo de mantenimiento. Si es despedido sin justificación u ocurre cualquier injusticia con sus superiores o con los clientes, el repartidor está legalmente incapacitado para reclamar nada.

Los rappitenderos no son empleados de Rappi. Ellos son los “jefes de sí mismos”, para bien y para mal todo depende de ellos.

rappi¿Rappi Te Quiere o No Te Quiere?

La indignación y las protestas de la última semana en Ciudad de México no se limitaron solo a las deudas, sino también al sistema de créditos. La aplicación funciona como un sistema de bonos y recompensas que, en teoría, estimulan al trabajador a aceptar más pedidos y recorrer más distancias. El pago de estos bonos, sin embargo, se retrasa constantemente o, de plano, nunca llega. Y la retribución mínima por cada entrega también se ha visto reducida en un 25%.

Como muchos de sus colegas, Evelyn (su nombre no es real) se hizo rappitendera porque es estudiante. Toma clases en dos diferentes escuelas y un trabajo flexible encaja bien con sus horarios. Dijo que por semana ha logrado ganar unos 1500 pesos, pero le han tocado varias ocasiones donde el pedido fue más una pérdida que una ganancia.

“Una vez tuve que ir a tres tiendas diferentes: una tlapalería, una tienda de mascotas y una farmacia. Eso en un solo pedido. En la farmacia no tenían el medicamento que buscaba el cliente, así que tuve que ir a otras dos tiendas. Perdí dos horas y gané 60 pesos. Pero del soporte técnico me dijeron que no podía reclamar más, que todas las vueltas contaban como una entrega única. Si me rechazaba, me iban a castigar: me quitaban el pedido y me iban a desactivar por una o dos horas”, señaló Evelyn.

Otro de los problemas de los rappitenderos es que no logran descifrar del todo el funcionamiento de la aplicación. Pocas veces son notificados de sus continuas actualizaciones y cambios en las reglas de operación, lo cual dificulta que los repartidores puedan mejorar su desempeño y entender cómo funciona sin perder tiempo o dinero.

A esto se suma que la relación entre repartidores  y empresa es cada vez más cibernética y distante.

Julio Contreras señala que antes había más cercanía entre los rappitenderos y las personas empleadas en el soporte técnico: los mensajes que intercambian venían con nombre y apellido, lo que creaba un vínculo, sabían con quién trataban. Pero desde hace unos meses este contacto desapareció, ahora en el remitente de los mensajes solo queda la escrita “soporte”.  

“Antes teníamos grupos de WhatsApp. Pero luego decidieron eliminarlos todos: no fue a través de una comunicación formal, más bien fue como una consigna no dicha: poco a poco los borraron todos.

“El cambio se hizo para que no nos organizáramos”, explicó Julio.

Sin rappitenderos, Rappi no funciona

Durante la noche del sábado 29 de septiembre las deudas empezaron a bajar para los rappitenderos que se manifestaron. Muchos decidieron no conectarse de nuevo el domingo, en un intento de huelga improvisada; la baja de las deudas les supo a maniobra de control de daños por parte de la empresa.

Ese mismo día Rappi ofreció algo insólito: bonos de 1,000 pesos válidos sólo para los nuevos mensajeros que se inscribieran en la app.

Ante la falta de respuestas, el lunes 1 de octubre alrededor de 40 rappitenderos volvieron a manifestarse. Ese día los recibió Sebastián Castellanos Duque, director de operaciones de Rappi, quien escuchó algunas razones de su inconformidad.

Pero se negó a recibir a una comitiva de cinco repartidores para dialogar con él sobre el tema de las deudas y otras inquietudes laborales.

“Si quieren que les diga algo, no les voy a decir nada. Con gusto les atendemos uno por uno, en atención presencial”, contestó Castellanos antes de levantarse y enfilar la puerta.

Aunque en los días siguientes a la aparición de las deudas, éstas comenzaron a bajar, los rappitenderos siguen sin saber cómo aparecieron en sus cuentas, ni tienen respuestas sobre sus otras inquietudes laborales.

Animal Político se comunicó con el personal de Rappi México para pedir su versión sobre la aparición de las deudas. Rappi envió un comunicado similar al que emitió después de las protestas en Colombia.

En este se lee:

  • En Rappi, creemos en la innovación y que es posible mejorar la calidad de vida de los ciudadanos. Con este objetivo trabajamos constantemente en generar soluciones más eficientes para nuestros usuarios y rappitenderos.
  • Somos enfáticos en rechazar categóricamente cualquier acto o vía de hecho que altere el orden público y que ponga en riesgo a la ciudadanía.
  • Estamos dispuestos a entablar un diálogo constructivo siempre y cuando sea sobre las bases del respeto y una vez cesen las vías de hecho. Para esto tenemos canales establecidos y abiertos como soporte a rappitenderos, reuniones semanales y centros de atención.
  • Agradecemos a todos los rappitenderos que comparten nuestra visión y valores.

Las protestas de repartidores contra Rappi no se limitan solamente a México. En julio, los rappitenderos colombianos se manifestaron frente a las oficinas centrales de Bogotá ya que las nuevas actualizaciones de la aplicación afectaban sus ganancias.

En Argentina  la decisión de la empresa de imponer ganancias diferenciadas según la antigüedad de los repartidores desató varias protestas: a los más “viejos” les tocaban viajes peores, mientras que a los nuevos, pedidos más apetitosos, todo con la intención de atraer más mensajeros y volver la marca más competitiva.

 

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La Mona Lisa: el detalle oculto que revela un nuevo significado del cuadro de Leonardo da Vinci

La pintura de 1503 de Leonardo da Vinci es la obra de arte más famosa del mundo. Kelly Grovier explora un objeto que suele ser pasado por alto y que ofrece una perspectiva diferente de la obra maestra.
2 de marzo, 2021
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Museo del Louvre

Getty Images
La Gioconda es una de las joyas del Museo del Louvre en París.

Algunas cosas son tan obvias que nunca las notas.

Y eso ocurre en una imagen omnipresente como la Mona Lisa.

El inagotable retrato de Leonardo da Vinci de 1503 protagonizado por Lisa del Giocondo, mujer de 24 años, madre de cinco hijos y esposa de un rico comerciante de seda florentino, es sin duda la obra de arte más famosa del mundo.

Sin embargo, ¿cuántos de nosotros hemos notado alguna vez conscientemente el objeto del cuadro que está más cerca de nosotros que cualquier otro: la silla en la que se sienta la misteriosa mujer?

No importa que sea lo único que la modelo de Leonardo agarra con su mano (literalmente todos los dedos de su mano la tocan o señalan), la silla seguramente debe ser el aspecto que más pasa desapercibido de una pintura que ha sido sobreobservada.

Escondida a simple vista, también puede ser la flecha que nos señala el camino hacia los significados más profundos de la obra.

Más allá de la sonrisa

Durante siglos, nuestra atención se ha centrado en gran medida en otro lugar en el pequeño panel de óleo sobre álamo (77×53 centímetros) que Da Vinci nunca terminó por completo y con el que se cree que continuó jugando obsesivamente hasta su muerte en 1519.

Museo del Louvre

Getty Images
La Gioconda es una de las obras más vistas y fotografiadas, pero aún guarda muchos misterios.

La preocupación por la sonrisa inescrutable de Mona Lisa es casi tan antigua como la pintura, y se remonta al menos a la reacción del legendario escritor e historiador renacentista Giorgio Vasari, que nació pocos años después de que Da Vinci comenzara a trabajar en la imagen.

“La boca, con su abertura y sus puntas unidas por el rojo de los labios a los tintes de la carne del rostro”, observó Vasari en sus célebres “Vidas de los más excelentes pintores, escultores y arquitectos”.

“Parecían, en verdad, no ser colores sino la propia piel (…) en el fondo de la garganta, si uno lo miraba con atención, se podía ver el latido del pulso”.

Y concluyó: “En esta obra de Leonardo, había una sonrisa tan agradable que era algo más divino que humano de contemplar, y se consideraba como algo maravilloso, en el sentido de que era algo vivo”.

El fascinante misterio de la sonrisa de Mona Lisa y de cómo Leonardo la aprovechó mágicamente para crear “algo más divino que humano” y, sin embargo, “nada más y nada menos que con vida” resultaría ser demasiado intenso para muchos.

La Gioconda

Getty Images
La sonrisa es lo más estudiado, pero sus manos también guardan secretos.

El crítico de arte francés del siglo XIX Alfred Dumesnil confesó encontrar la paradoja de la pintura completamente paralizante.

En 1854, afirmó que la “sonrisa está llena de atracción, pero es la atracción traidora de un alma enferma que retrata locura”.

“Esta mirada, tan suave pero ávida como el mar, devora”.

Si hay que creer en la leyenda, la “atracción traicionera” de la sonrisa irresoluble de la Mona Lisa consumió también el alma de un aspirante a artista francés llamado Luc Maspero.

Según el mito popular, Maspero, quien supuestamente terminó sus días al saltar desde la ventana de su habitación de hotel en París, fue conducido a una distracción destructiva por los susurros mudos de los labios absortamente alegres de la Gioconda.

“Durante años he luchado desesperadamente con su sonrisa”, se dice que escribió en la nota que dejó. “Prefiero morir”.

Las manos y los párpados

Sin embargo, no todo el mundo se ha contentado con localizar el centro de la mística magnetizante de la Mona Lisa en su enigmática sonrisa.

El escritor victoriano Walter Pater creía que era la “delicadeza” con la que se pintan sus manos y párpados lo que nos paraliza e hipnotiza haciéndonos creer que la obra posee un poder sobrenatural.

“Todos conocemos el rostro y las manos de la figura”, observó en un artículo sobre Da Vinci en 1869, “en ese círculo de rocas fantásticas, como en una tenue luz bajo el mar”.

Pater procede a meditar sobre la Mona Lisa de una manera tan singularmente intensa que en 1936 el poeta irlandés William Butler Yeats se vio obligado a tomar una frase de la descripción de Pater, dividirla en versos libres e instalarlos como poema de apertura en el Oxford Book of Modern Verse que Yeats estaba compilando entonces.

El pasaje que Yeats no pudo evitar replicar comienza: “Es más vieja que las rocas entre las que se sienta; como el vampiro, ha muerto muchas veces y ha aprendido los secretos de la tumba; se ha sumergido en mares profundos, y guarda sus últimos días en torno a ella; traficó por redes extrañas con comerciantes orientales, y, como Leda, era la madre de Helena de Troya, y, como Santa Ana, la madre de María; y todo esto fue para ella como un sonar de liras y flautas “.

El retrato “vive”, concluye Pater, “en la delicadeza con que ha moldeado los rasgos cambiantes y teñido los párpados y las manos”.

Manos de la Gioconda

Getty Images
Todos los dedos de la Mona Lisa o tocan la silla o la señalan.

La descripción de Pater aún asombra. A diferencia de Dumesnil y del desafortunado Maspero antes que él, Pater ve más allá de la trampa seductora de la sonrisa del retrato.

Se fija en una vitalidad más grande que se filtra como desde lo más profundo de la superficie.

Al argumentar que la pintura representa una figura suspendida en una incesante lanzadera entre el aquí y ahora y algún reino de otro mundo que se encuentra más allá, Pater señala la esencia mística del atractivo perenne del cuadro: su sentido surrealista de flujo eterno.

Al igual que Vasari, Pater es testigo de una presencia que late y respira -“características cambiantes”- que trasciende la materialidad inerte del retrato.

El agua

La clave de la fuerza del lenguaje de Pater es la insistencia en las imágenes acuáticas que refuerzan la fluidez del ser esquivo de la modelo (“luz tenue bajo el mar”, “sumergida en mares profundos” y “traficó… con comerciantes orientales”), como si la Mona Lisa fuera una fuente inagotable de agua viva, una ondulación interminable en los remolinos sin fin del tiempo.

Quizás lo sea. Hay motivos para pensar que tal lectura, que ve a la modelo como un manantial de eterno resurgimiento que cambia de forma, es precisamente lo que pretendía Leonardo.

Flanqueado a ambos lados por cuerpos de agua que fluyen y que el artista coloca ingeniosamente de tal manera que sugiere que son aspectos del ser mismo de su modelo, el sujeto de Da Vinci tiene una cualidad extrañamente submarina que se acentúa con el vestido verde algas.

La Mona Lisa usa una segunda piel anfibia que se vuelve más turbia y oscura con el tiempo.

La silla pozzetto

Al girar su mirada ligeramente hacia la izquierda para encontrarse con la nuestra, la Mona Lisa no está sentada en cualquier banco o taburete viejo, sino en la conocida popularmente como silla pozzetto.

Con el significado de “pozo pequeño”, el pozzetto introduce un sutil simbolismo en la narración que es tan revelador como inesperado.

Detalle de la cara de la Mona Lisa

Getty Images
La Mona Lisa es un paisaje en sí misma, dicen algunos expertos.

De repente, las aguas que vemos serpenteando con un movimiento laberíntico detrás de la Mona Lisa (ya sea que pertenezcan a un paisaje real, como el valle del río italiano Arno, como creen algunos historiadores, o enteramente imaginarias, como sostienen otros) ya no están distantes y desconectados de la modelo, sino que son un recurso esencial que sustenta su existencia. Literalmente fluyen hacia ella.

Al situar a la Mona Lisa dentro de un “pozo pequeño”, Da Vinci la transforma en una dimensión siempre fluctuante del universo físico que ocupa.

Martin Kemp, historiador del arte y destacado experto en Da Vinci, también ha detectado una conexión fundamental entre la representación de la Mona Lisa y la geología del mundo que habita.

“El artista no estaba retratando literalmente el Arno prehistórico o futuro”, afirma Kemp en su estudio “Leonardo: 100 hitos (2019)”, “sino que estaba dando forma al paisaje de la Mona Lisa sobre la base de lo que había aprendido sobre el cambio en el ‘cuerpo de la Tierra’ para que acompañara a las transformaciones implícitas en el cuerpo de la mujer como un mundo menor o microcosmos”.

La Mona Lisa no está sentada frente a un paisaje. Ella es el paisaje.

El significado del pozo

Al igual que con todos los símbolos visuales empleados por Leonardo, la silla pozzetto es multivalente y sirve más que simplemente para vincular a la Mona Lisa con la conocida fascinación del artista por las fuerzas hidrológicas que dan forma a la Tierra.

La sutil insinuación de un “pocito” en la pintura como el canal a través del cual la Mona Lisa emerge a la conciencia reposiciona la pintura por completo en el discurso cultural.

Este ya no es un retrato simplemente secular, sino algo espiritualmente más complejo.

Las representaciones de mujeres “en el pozo” son un elemento básico a lo largo de la historia del arte occidental.

Cristo y la Samaritana, de Duccio di Buoninsegna (1310-1311)

Getty Images
El símbolo del pozo es habitual, como en la obra “Cristo y la Samaritana”, de Duccio di Buoninsegna (1310-1311)

Las historias del Antiguo Testamento de Eliezer encontrándose con Rebeca en un pozo y de Jacob con Rachel en el pozo se hicieron especialmente populares en los siglos XVII, XVIII y XIX, ya que todos, desde Bartolomé Esteban Murillo hasta Giovanni Antonio Pellegrini, de Giovanni Battista Tiepolo a William Holman Hunt, probaron suerte con estas narraciones.

Además, las representaciones apócrifas de la Anunciación en el Nuevo Testamento (el momento en que el arcángel Gabriel informa a la Virgen María que dará a luz a Cristo) junto a un manantial fueron habituales entre los ilustradores de manuscritos medievales, e incluso pueden haber inspirado el retrato más antiguo que sobrevive de María.

Como emblema infinitamente elástico, como sugiere Walter Pater, la Mona Lisa es sin duda capaz de absorber y reflejar todas esas resonancias y muchas más. No hay nadie que ella no sea.

“Agua viva”

Pero quizás el paralelo más pertinente entre la Mona Lisa de Da Vinci y los precursores pictóricos es uno que se puede dibujar con las muchas representaciones de un episodio bíblico en el que Jesús se encuentra en un pozo manteniendo una conversación críptica con una mujer de Samaria.

La Gioconda

Getty Images
El agua es un elemento fundamental para entender la Mona Lisa, la gran obra de Leonardo Da Vinci.

En el Evangelio de San Juan, Jesús hace una distinción entre el agua que se puede extraer del manantial natural -agua que inevitablemente dejará a uno “sediento”- y el “agua viva” que él puede proporcionar.

Mientras el agua de un pozo sólo puede sostener un cuerpo perecedero, el “agua viva” es capaz de saciar el espíritu eterno.

Las notables representaciones de la escena del pintor italiano medieval Duccio di Buoninsegna y del maestro renacentista alemán Lucas Cranach el Viejo tienden a sentar a Jesús directamente en la pared del pozo, lo que sugiere su dominio sobre los elementos fugaces de este mundo.

Sin embargo, al colocar a su modelo metafóricamente dentro del pozo, Da Vinci confunde la tradición y sugiere, en cambio, una fusión de los reinos materiales y espirituales, una difuminación del aquí y del más allá, en un plano compartido de creación eterna.

En la apasionante narrativa de Da Vinci, la Mona Lisa es ella misma una milagrosa ola de “agua viva”, serenamente contenta al ser consciente de su propia e intensa infinitud.

Lee la historia original en inglés en BBC Culture.


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