Doce funcionarios que firmaron convenios de La Estafa Maestra en Sedesol repitieron cargo en Sedatu
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Cuartoscuro

Doce funcionarios que firmaron convenios de La Estafa Maestra en Sedesol repitieron cargo en Sedatu

Entre los funcionarios que firmaron los convenios se encuentran el Oficial Mayor, Emilio Zebadúa, que tuvo ese cargo en Sedesol y repitió en Sedatu.
Cuartoscuro
Por Nayeli Roldán y Manu Ureste
31 de octubre, 2018
Comparte

Doce exfuncionarios de la Sedesol que firmaron convenios vinculados con el presunto desvío de recursos públicos en el esquema conocido como La Estafa Maestra, cuando Rosario Robles Berlanga era su titular, repitieron cargos en la Secretaría de Desarrollo Urbano (Sedatu) cuando esta funcionaria llegó a dirigir la dependencia.

Sólo por los convenios firmados en la Sedesol, la Auditoría Superior de la Federación (ASF) interpuso 6 denuncias penales, entre 2015 y 2016, en contra de la dependencia, siete universidades y el Sistema de Radio y Televisión de Hidalgo por el presunto desvío de recursos.

Además, otros cuatro funcionarios que salieron de la Sedesol y llegaron a Sedatu, bajo el mando de Robles en ambos casos, firmaron convenios en Sedatu, mismos que fueron señalados con presuntas irregularidades en las revisiones hechas por la ASF.

En total, son 16 funcionarios que tuvieron cargos en Sedesol y Sedatu y firmaron 28 convenios, por 3 mil 258 millones de pesos, con universidades y organismos de comunicación entre 2013 y 2016 en ambas dependencias.

La ASF presume que dichos convenios son parte del mismo modus operandi ocurrido en Sedesol y Sedatu, en el cual, de acuerdo con la investigación de La Estafa Maestra, las dependencias hicieron acuerdos con las instituciones públicas para hacer supuestos servicios, éstas instituciones a su vez subcontrataron a empresas irregulares que simularon el servicio, o no los realizaron, y los recursos públicos desaparecieron.

Entre los funcionarios que firmaron los convenios se encuentran el Oficial Mayor, Emilio Zebadúa, que tuvo ese cargo en Sedesol y repitió en Sedatu. Dicho nombramiento depende directamente de la titular, que en ambos casos fue Rosario Robles. Otros funcionarios más dependen o dependían, a su vez, de Zebadúa.

Animal Político identificó a los funcionarios que firmaron los convenios, tras obtenerlos todos a través de 50 solicitudes de información, además de revisar el historial laboral en Declaranet de cada uno de los firmantes, y analizar el expediente sobre la investigación realizada por el Órgano Interno de Control de la Sedesol, respecto a la actuación de sus funcionarios en estos casos.

Los funcionarios

Emilio Zebadúa es el funcionario de más alto nivel que firmó los convenios investigados por la ASF y denunciados ante la PGR. Ha sido Oficial Mayor tanto en Sedesol como en Sedatu, y se ha encargado de administrar y avalar la entrega de recursos en las dependencias, según establece la estructura orgánica.

Como Oficial Mayor de la Sedesol, Zebadúa firmó los primeros convenios protocolarios con la Universidad de Morelos –el 1 de marzo de 2013– y del Estado de México –el 6 de mayo de 2013–. Gracias a éstos, la dependencia hizo al menos seis convenios que suman mil 195 millones de pesos para hacer supuestos servicios de la Cruzada Nacional contra el Hambre, la principal estrategia de combate a la pobreza del presidente Enrique Peña Nieto.

En la Cuenta Pública de 2013, la ASF comprobó que los servicios no se cumplieron y estableció que presuntamente hubo una “simulación de operaciones” por lo que interpuso seis denuncias penales entre 2015 y 2017.

El 1 de septiembre de 2015, fue nombrado nuevamente como Oficial Mayor de Sedatu por parte de Rosario Robles, cuatro días después de que ella comenzó en la dependencia como titular.

Ya en Sedatu, siete funcionarios –de los cuales 3 dependían directamente de Robles y 1 de Zebadúa– firmaron al menos 12 convenios con este modus operandi con universidades y organismos de comunicación, que suman mil 24 millones de pesos en 2015 y 2016, de acuerdo con la información de la ASF en la Cuenta Pública de ambos años.

Emilio Zebadúa fue consejero en el Instituto Nacional Electoral en 2000; secretario de Gobierno en Chiapas durante la administración de Pablo Salazar Mendiguchía, y presidente de la Fundación del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE).

Ramón Sosamontes, jefe de la Oficina de la Sedesol y Sedatu, firmó tres convenios, en su paso por Sedesol, con Radio y Televisión de Hidalgo en enero y febrero de 2015 por un monto total de 603 millones de pesos para servicios que incluía “desarrollar la estrategia y programa anual de comunicación social y materiales en audio y video para la Cruzada contra el Hambre”.

Los tres convenios forman parte de una denuncia penal interpuesta por la ASF ante la PGR el 27 de octubre de 2017, pues según la auditoría D17002 “sirvieron como vía para la distribución irregular de los recursos, dado que no existe evidencia de que varias de las empresas vinculadas hayan realizado trabajo o servicio alguno en favor de Radio y Televisión de Hidalgo o de Sedesol”.

El pasado 23 de febrero, el periódico Reforma publicó que, de acuerdo con información atribuida a la ASF, funcionarios de Hidalgo declararon que al firmar los convenios con la Sedesol fueron obligados por una alta funcionaria de esa dependencia a contratar a 27 empresas y recibir cajas con los comprobantes de los servicios ya elaborados.

Uno de los convenios fue firmado por Gustavo Rodríguez González, entonces director de información de Sedesol, y quien repitió en el cargo en Sedatu, pero fue separado del cargo en septiembre pasado luego de ser sancionado por la Secretaría de la Función Pública debido a presuntas irregularidades cometidas en dicho convenio.

Ramón Sosamontes ha sido colaborador cercano de Rosario Robles desde que ella encabezó el gobierno de la Ciudad de México, y él era delegado de Iztapalapa en 1999. Luego lo invitó a ser su vocero de campaña cuando buscaba la dirigencia del PRD. Al ganar, lo nombró secretario de Asuntos Electorales en 2002.

Ambos renunciaron al PRD en 2004, con el señalamiento de la deuda del partido durante las elecciones de 2003 que incluyó facturas a empresas fantasma, según documentó el informe del Órgano Central de Fiscalización del PRD dirigido por militantes como Ricardo García Sainz, Ifigenia Martínez y Carlos Payán.

Rosario Robles Berlanga y Ramón Sosamontes.

Rosario Robles Berlanga y Ramón Sosamontes.

Aunque el IFE no detectó irregularidades sobre este dinero, el PRD interpuso en 2007 una denuncia penal ante la Procuraduría de Justicia del Distrito Federal en contra de José Ramón Zebadúa, exoficial mayor del partido durante la administración de Robles, por irregularidades en el presupuesto del PRD como la presentación de facturas falsas por 40 millones de pesos, pero la investigación quedó congelada.

Repiten esquema y cargos

Humberto René Islas, director de Recursos Materiales en la Sedesol, entre enero de 2013 y agosto de 2015, firmó tres convenios específicos con las Universidades de Morelos y Estado de México. En ellos, la Auditoría señaló el presunto desvío de recursos públicos que estaban destinados a la Cruzada Nacional contra el Hambre.

Su puesto dependía directamente de la Oficialía Mayor de Sedesol. En septiembre de 2015, Islas fue nombrado nuevamente director general de Recursos Materiales en Sedatu. Tres meses después firmó el primero de cuatro convenios con las Universidades Politécnicas de Chiapas, Quintana Roo y la Tecnológica de Campeche. Estos también fueron señalados por la ASF con supuestas irregulares por más de 440 millones de pesos.

Marcos Salvador Ibarra Infante fue director general adjunto en la Unidad de Coordinación de Delegaciones de la Sedesol, y firmó el convenio UCD.33901.014/2015 con la Universidad de Zacatecas en junio de 2015, que forma parte de otra denuncia penal interpuesta en 2017.

En la Sedatu, ya como director general de coordinación de delegaciones, Ibarra Infante firmó cuatro convenios con la Universidad Politécnica de Chiapas el 13, 15 y 16 de octubre de 2015 y uno con la Politécnica de Quintana Roo el 31 de diciembre de 2016, que suman 313 millones de pesos.

Como director general de geoestadística y padrones de beneficiarios, José Antolino Orozco Martínez, firmó dos convenios de la Sedesol. Uno con la Universidad del Estado de México (UAEM), en abril de 2013, por 338 millones de pesos para la “recolección de información socioeconómica y complementaria” hasta 2016.

El segundo fue con la Universidad de Morelos, el 1 de septiembre de 2014, por 77 millones de pesos para “conocer la opinión de los beneficiarios con relación a la atención recibida del personal de los programas de los programas sociales”.

Dichos convenios también terminaron en denuncias penales, por las auditorías 246 y la 1665, interpuestas en 2015 y 2017, respectivamente.

El 16 de septiembre de 2015, Orozco Martínez ingresó a la Sedatu como Jefe de la unidad de políticas, planeación y enlace institucional. Doce días después firmó los primeros dos convenios de seis con la Universidad Politécnica de Chiapas, cuyo monto total asciende a 206 millones de pesos. Según Declaranet, dejó el cargo en marzo pasado.

Más funcionarios

Enrique Prado Ordoñez, director de adquisiciones y contratos en Sedesol, firmó el anexo técnico 2 el 27 de mayo de 2013 con la Universidad de Morelos para “optimizar la aplicación de los recursos humanos y económicos, y mejorar la percepción ciudadana respecto de la Cruzada Nacional contra el Hambre”. Desde octubre de 2015 ocupa el mismo cargo en la Sedatu.

Prado Ordoñez, además de firmar el convenio, estuvo enterado de la contratación de la empresa Grupo Comercializador Cónclave, que fue declarada como fantasma por el SAT y uno de los accionistas era Rodolfo David Dávila Córdova, operador del grupo de narcotraficantes, según reveló la investigación de Aristegui Noticias. 

El 8 de octubre de 2013 recibió el oficio DGPE/R/19/2013-1, donde Wistano Orozco, director de empresas y servicios de la Universidad de Morelos, le informó que Saúl Elías Álvarez Mercado, representante legal de Grupo Comercializador Cónclave, era el responsable de la recepción de materiales que supuestamente se iban a distribuir como parte de la Cruzada Nacional contra el Hambre, según consta en la investigación realizada por el Órgano Interno de Control de la Sedesol. Ordoñez era subalterno de Humberto Islas.

Juan Carlos Lastiri Quirós Luja, subsecretario de Prospectiva, Planeación, Evaluación y Desarrollo Regional en la Sedesol, encabezó la firma del convenio multianual por 338 millones de pesos investigado por la Auditoría 246, y que derivó en una denuncia penal (la primera) en octubre de 2015.

Un mes después, se integró como titular de la Subsecretaría de Desarrollo Urbano y Vivienda, aunque renunció al cargo en enero de 2018 para ser candidato del PRI al Senado por Puebla.

Enrique González Tiburcio fue coordinador de asesores de Robles en la Sedesol y desde septiembre de 2015 lo nombró subsecretario de Ordenamiento Territorial en la Sedatu. En enero de 2016, tres meses después de asumir el nuevo encargo, firmó un convenio con la Universidad Politécnica Francisco I. Madero, también investigado por la ASF.

Armando Saldaña, director general de Ordenamiento Territorial –dependiente del subsecretario Tiburcio–, firmó otro convenio en Sedatu por 224 millones de pesos en febrero de 2016. En Sedesol ocupó el cargo de Director general adjunto de operación.

Sonia Angélica Zaragoza, directora general de Recursos Humanos en la Sedesol entre enero de 2014 y agosto de 2015, también fue investigada por firmar uno de los convenios con la Universidad de Morelos. Después de ser exonerada por el Órgano Interno de Control, fue nombrada con el mismo cargo en Sedatu desde septiembre de 2015. En ambas dependencias depende directamente del Oficial Mayor, Zebadúa.

Wendy Gabriela Arrieta Camacho fue subalterna de Zebadúa, con el cargo de directora general de Tecnologías de la Información de la Sedesol hasta diciembre de 2015. Ella firmó un anexo técnico con la Universidad de Morelos por 23 millones de pesos en 2014. En la Sedatu fue nombrada coordinadora de asesores, pero renunció al cargo en marzo de 2018.

Javier Arrambide Olvera, director de Programas de Delegaciones, subalterno de Marcos Salvador Ibarra, firmó otro convenio investigado por la ASF con la Universidad Politécnica de Quintana Roo el 12 de abril de 2016, y también trabajó en la Sedatu como director de área entre mayo de 2014 y agosto de 2015.

José Israel Torres Gutiérrez, director general de Desarrollo Comunitario en la Sedesol, firmó el convenio 710.33901.11/2015 con Radio y Televisión de Hidalgo por un monto de 373 millones de pesos, lo que también forma parte de la auditoría D17002 que fue denunciada ante la PGR. En Sedatu ocupa el cargo de director general adjunto para la Igualdad de género.

José Luis Sánchez Buendía firmó dos convenios en Sedatu con las Universidades Politécnicas de Chiapas y Quintana Roo, pero también venía de la Sedesol, donde ocupó el cargo de director de Estadística.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal

La nueva generación de armas que están desarrollando varios países, como el misil usado contra el líder de al Qaeda

Perros robot con rifles, drones con granadas y misiles hipersónicos son algunas de las armas desarrolladas por varios países en los últimos años.
Por Peter Lee / BBC News Mundo
9 de agosto, 2022
Comparte

La reciente muerte del líder de al Qaeda Ayman al Zawahiri, en un ataque con drones de la CIA, fue la última respuesta de Estados Unidos a los atentados contra las Torres Gemelas el 11 de septiembre de 2001.

Políticamente, ha amplificado la desconfianza existente entre los líderes estadounidenses y el gobierno talibán en Afganistán.

Esta muerte también expuso compromisos adoptados en el acuerdo de paz de Doha de 2020 firmado por Estados Unidos y los talibanes.

Pero está surgiendo otra historia con implicaciones más amplias: la velocidad y la naturaleza del desarrollo internacional de armas.

Tomemos como ejemplo el arma supuestamente utilizada para matar a Al Zawahiri: el misil Hellfire R9X “Ninja”.

El misil Hellfire se concibió originalmente en las décadas de los 70 y 80 para destruir los tanques soviéticos.

El cohete que se usó en el ataque

Las rápidas mejoras desde la década de los 90 en adelante han resultado en diferentes variaciones que han impulsado sus capacidades.

Ahora se pueden lanzar desde helicópteros o drones Reaper.

Y sus múltiples cargas explosivas pueden activarse de diferentes maneras: en el momento del impacto o antes del impacto.

Luego llegó la versión Hellfire R9X “Ninja”, que, aunque no es nueva, ha permanecido en gran medida en las sombras durante cinco años.

Según algunas informaciones, se utilizó en 2017 en Siria para matar al líder adjunto de al Qaeda, Abu Khayr al-Masri.

El misil “Ninja” no depende de una ojiva explosiva para destruir o matar a su objetivo.

Utiliza la velocidad, la precisión y la energía cinética de un misil de 45 kilos disparado desde hasta 20 mil pies de altura y armado con seis palas que se despliegan en los últimos momentos antes del impacto.

Un dron porta dos granadas.

Getty Images
Un dron porta dos granadas.

Superarmas

El misil “Ninja” es el último intento, hasta el momento, de apuntar con precisión y matar a una sola persona.

Sin explosión, sin destrucción generalizada y sin muertes colaterales.

Pero la evolución de las armas también afectará la forma en que vivimos y cómo se libran o disuaden las guerras.

Rusia ha invertido mucho en estas supuestas superarmas basándose en tecnologías más antiguas.

Su objetivo es reducir o eliminar las ventajas tecnológicas de las que disfrutan Estados Unidos o la OTAN.

El misil hipersónico ruso Kinzhal en un caza Mikoyan MiG-31K en un desfile aéreo en Moscú en 2018

Getty Images
El misil hipersónico ruso Kinzhal en un caza Mikoyan MiG-31K durante un desfile aéreo en Moscú en 2018.

Los objetivos del desarrollo de misiles hipersónicos de Rusia son muy ambiciosos.

El misil Avangard, por ejemplo, no necesitará volar fuera de la atmósfera terrestre.

En cambio, permanecerá dentro de la atmósfera superior, dándole la capacidad de maniobrar.

Tal maniobrabilidad hará que sea más difícil de detectar o de interceptar.

Con el misil balístico hipersónico DF-17 de China también se quiere evadir las defensas antimisiles estadounidenses.

Vehículos de armas hipersónicas de China en un desfile en Pekín en 2019

Getty Images
Vehículos de armas hipersónicas de China en un desfile en Pekín en 2019.

La era autónoma

En menor escala, están surgiendo en el mercado de las armas los perros robot con ametralladoras montadas.

La empresa de desarrollo de armas Sword International tomó un vehículo terrestre no tripulado cuadrúpedo de Ghost Robotics, o un perro robot, y montó un rifle de asalto en él.

Fue uno de los tres perros robot que se exhibieron en una feria comercial del ejército estadounidense.

Mientras tanto, Turquía afirma que ha desarrollado cuatro tipos de drones autónomos, que pueden identificar y matar a personas.

Y todo sin la participación de un operador humano o la guía de un GPS.

Una ilustración de un arma hipersónica de deslizamiento de impulso Avangard de Rusia

TASS
Las armas hipersónicas están siendo desarrolladas por potencias de todo el mundo, como esta de Rusia.

Según un informe de la ONU de marzo de 2021, un sistema de armas autónomo de este tipo ya se usó en Libia contra un convoy logístico afiliado al grupo armado Khalifa Haftar.

Las armas autónomas que no necesitan guía GPS son particularmente importantes.

Si se produjera una guerra entre las principales potencias mundiales, los satélites que proporcionan navegación GPS pueden ser derribados.

Por lo tanto, cualquier sistema militar o aeronave que dependa de las señales GPS para la navegación o la selección de objetivos se volvería ineficaz.

China, Rusia, India y Estados Unidos han desarrollado armas para destruir satélites que proporcionan posicionamiento global para sistemas de navegación por satélite para automóviles y orientación para aeronaves civiles.

El verdadero escenario de pesadilla es combinar estos y muchos más sistemas de armas con inteligencia artificial.

avion

US Air Force
EU mostró este misil de crucero hipersónico, el Boeing X-51, en 2010.

Nuevas reglas de guerra

¿Se necesitan nuevas leyes o tratados para limitar estas armas futuristas?

En resumen, sí, pero no parece que vaya a suceder.

Estados Unidos ha pedido un acuerdo global para detener las pruebas de misiles antisatélite, pero no ha habido aceptación entre la comunidad internacional.

Lo más cercano a un acuerdo que ha habido es la firma de los Acuerdos Artemis de la NASA, que incluyen principios para promover el uso pacífico de la exploración espacial.

Pero solo se aplican a las “actividades espaciales civiles realizadas por las agencias espaciales civiles” de los países signatarios.

En otras palabras, el acuerdo no se extiende a actividades espaciales militares o campos de batalla terrestres.

Un perro robot

Getty Images
Los perros robot pueden llevar acoplado armamento.

Por el contrario, Estados Unidos se ha retirado del Tratado sobre Fuerzas Nucleares de Alcance Intermedio.

Esto es parte de un patrón a largo plazo por el que las administraciones estadounidenses quieren retirarse de los acuerdos internacionales.

Los sistemas de armas autónomas letales son una clase especial de sistemas de armas emergentes.

Incorporan aprendizaje automático y otros tipos de IA para que puedan tomar sus propias decisiones y actuar sin intervención humana directa.

Un misil Hellfire

Getty Images
El misil Hellfire acoplado en un avión de las fuerzas estadounidenses.

En 2014, el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) reunió a expertos para identificar los problemas planteados por los sistemas de armas autónomos.

En 2020, el CICR y el Instituto Internacional de Investigación para la Paz de Estocolmo fueron más allá y reunieron a expertos internacionales para identificar qué controles en los sistemas de armas autónomos serían necesarios.

En 2022, las discusiones continúan entre los países que la ONU reunió por primera vez en 2017.

Este grupo de expertos gubernamentales continúa debatiendo el desarrollo y el uso de sistemas de armas autónomos letales.

Sin embargo, todavía no ha habido un acuerdo internacional sobre una nueva ley o tratado para limitar su uso.

Sistemas de armas autónomos

El grupo Stop the Killer Robots (Paren los robots asesinos) ha pedido a lo largo de este periodo una prohibición internacional de los sistemas letales de armas autónomas.

Pero esto no solo no ha sucedido, sino que ahora mismo hay un punto muerto no declarado en las discusiones en la sede de la ONU en Ginebra sobre armas autónomas.

Misil intercontinental

Getty Images

Australia, Israel, Rusia, Corea del Sur y Estados Unidos se han opuesto a un nuevo tratado o declaración política.

Oponiéndose a ellos en las mismas conversaciones, 125 estados miembros del Movimiento de Países No Alineados están pidiendo restricciones legalmente vinculantes sobre los sistemas de armas autónomos letales.

Dado que Rusia, China, EU, Reino Unido y Francia tienen veto del Consejo de Seguridad de la ONU, hay varios países que pueden evitar que se apruebe una ley vinculante sobre armas autónomas.

Más allá de estas conversaciones internacionales y de las organizaciones activistas, expertos independientes están proponiendo alternativas.

Por ejemplo, en 2019, el especialista en ética Deane-Peter Baker reunió al Grupo Canberra de organizaciones internacionales independientes.

Te puede interesar: (Des)control de armas: la inminente necesidad de incluir a la violencia armada en la agenda feminista

Un helicóptero Apache de las fuerzas armadas de Estados Unidos

Getty Images
Un helicóptero Apache de las fuerzas armadas de Estados Unidos

El grupo elaboró un informe con principios rectores para el desarrollo y uso de sistemas letales de armas autónomas.

Estos principios no resuelven el estancamiento político entre las superpotencias.

Pero si las armas autónomas llegaron para quedarse es un intento temprano de comprender qué nuevas reglas se necesitarán.

Cuando se abrió la mítica caja de Pandora, se desataron horrores indecibles en el mundo.

Los sistemas de armas emergentes son demasiado reales.

Como a Pandora, todo lo que nos queda es esperanza.

* Peter Lee es profesor de Ética Aplicada y director de Investigación de Seguridad y Riesgo de la Universidad de Portsmout, en Reino Unido.

* Este artículo fue publicado en The Conversation y reproducido bajo la licencia Creative Commons. Haz clic aquí para leer la versión original (en inglés)


Recuerda que puedes recibir notificaciones de BBC Mundo. Descarga la nueva versión de nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=Ukb6MjvW83Q

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.