Preocupa a expertos la realización opaca de censo para programas sociales

Opinan que el uso clientelar de los programas sociales es un obstáculo para crear una política social que resuelva carencias y garantice derechos. Ante esto, el próximo gobierno anunció que eliminará a intermediarios de los programas sociales para evitar la corrupción sin detallar cómo lo hará.

Preocupa a expertos la realización opaca de censo para programas sociales
Archivo / Cuartoscuro

La principal deficiencia de la política social en México es que los programas de apoyo a la población se usan con fines políticos y de manera discrecional, práctica comúnmente conocida como clientelismo, coincidieron expertos reunidos en un foro sobre política social. Y el censo que mandó levantar el presidente electo, Andrés Manuel López Obrador, para ubicar potenciales beneficiarios de programas sociales, preocupa a los especialistas porque podría convertirse en un nuevo instrumento de clientelismo, que es justamente lo que busca combatir.

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Durante la presentación del informe ‘Hacia una política social integral’ realizado por el Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE) y las organizaciones Oxfam y Acción Ciudadana Frente a la Pobreza, los panelistas coincidieron en que el uso clientelar de los programas sociales es uno de los principales obstáculos para crear una política social que no solo resuelva carencias a corto plazo sino que garantice derechos de manera permanente.

Y aunque el gobierno entrante ha dicho que el Censo que ya está realizando con voluntarios pretende eliminar a los intermediarios de los programas sociales para, precisamente, evitar la corrupción y el clientelismo, el director de Oxfam México, Ricardo Fuentes-Nieva manifestó su preocupación de que la opacidad con la que se está realizando se pueda prestar para mantener estas prácticas.

“Es una preocupación que no tengamos información sobre la metodología, quién lo está realizando, cómo se van a proteger los datos personales y la información de los programas para que no se utilice de manera clientelar. Hay veces que queremos darle la intención positiva; todavía no empiezan a gobernar, pero si ya están levantando un censo tienen que explicar cómo se va a utilizar”, dijo Fuentes a Animal Político.

Señaló que la investigación realizada por académicos y activistas muestra al clientelismo como uno de los núcleos del problema de política social en el país, por lo que sería un riesgo construir nuevas herramientas en la opacidad.

“No tenemos información para afirmarlo, pero eso ya es una preocupación, que no tengamos información. Y sabiendo que una herramienta de ese tipo sí se puede usar de manera clientelar, es muy importante que se transparente”, puntualizó el activista.

Hasta el momento, ningún actor del gobierno que encabezará López Obrador ha explicado quién, cómo y para cuál fin específico se está levantando el censo. Sólo informaron sobre el levantamiento el propio presidente electo y la futura secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero, sin responder cuestionamientos específicos al respecto.

En la presentación de este informe se esperaba la presencia de María Luisa Albores, designada secretaria de Bienestar del gobierno entrante, quien no asistió. En su lugar estuvo Adán Peña, quien fue cuestionado por los asistentes y la prensa respecto a la realización del Censo pero no respondió, argumentando que no es la secretaría del Bienestar la que está llevando a cabo el ejercicio.

“No tengo claro, pero el tema es que no nos toca a nosotros y son distintas secretarías”, dijo.

Aunque el censo ha sido denominado “de Bienestar”, Peña indicó que no lo está realizando personal de esa secretaría (de futura creación) sino la Coordinación General de Programas Integrales de Desarrollo, cuyo titular será Gabriel García.

Peña descartó que esta división en las áreas del nuevo gobierno que se están ocupando de la política social genere una mayor desarticulación en los programas, argumentando que se trata de nuevos programas.

Otra de las preocupaciones de los especialistas en política social es que el censo lleve una intención de empezar de cero la aplicación de los programas sociales con el nuevo gobierno, ya que eso implicaría una pérdida de tiempo, recursos y continuidad, expresó el secretario técnico del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (CONEVAL), Gonzalo Hernández.

“Mi impresión es que el gobierno quiere empezar al cien el 1 de diciembre, y si quieren empezar a repartir cosas ese día, tienen que hacer cosas antes, vamos a darles el beneficio de la duda. Pero simplemente tener cuidado de la parte política, sí no sucede así, es una buena herramienta si se implementa como ya se tiene”, dijo el funcionario.

Indicó que para determinar la utilidad del censo se deben tomar en cuenta tres elementos -cuando haya información disponible-: que no sea un proceso político; que técnicamente esté bien hecho, y que tome en cuenta herramientas ya vigentes, para no empezar de cero.

“Si se empieza desde cero hay una preocupación de ineficiencia de los esfuerzos, se gastarían recursos de manera innecesaria. Lo que queremos es un plan que explique cómo se va a proteger la información para que los ciudadanos que reciben beneficios del sistema de protección social no sean utilizados como votos potenciales”, apuntó a ese respecto Ricardo Fuentes-Nieva.

 

Esta publicación fue posible gracias al apoyo de Fundación Kellogg.

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