Para muchos migrantes, el sueño americano se volvió pesadilla e inician el regreso a sus países

Algunos de los migrantes que están en la Casa del Peregrino, en CDMX, creen que "el sueño ha terminado" y preparan el regreso a casa, otros dejaron el albergue y salieron rumbo a Tijuana.

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De los miles de migrantes que llegaron a estar en la capital, hasta este viernes solo quedan 395 reportaron las autoridades. Cuartoscuro

A una calle de la Basílica de Guadalupe, personas con ollas de comida entran y salen de la Casa del Peregrino pero las decenas de integrantes de la caravana migrante que ahí se encuentran poco a poco pierden la esperanza de llegar a Estados Unidos.

Algunos sentados a las afueras del inmueble, ubicado en la calle de San Lorenzo número 9, tratan de que los rayos del sol contengan el frío, el aire matutino, se reúnen, conectan sus teléfonos celulares, lámparas y pequeños radios.

Maritza del Carmen Méndez, una salvadoreña, ha dejado de contar los días para lograr “el sueño americano”, y dice estar dispuesta a ser deportada a su país de origen, al menos hasta que “las aguas se calmen”. Salió sola desde Ahuachapán, El Salvador, y se unió a la caravana, ahora cuenta que para ella se acabó, es hora de regresar a casa.

“He perdido la cuenta de cuántos días llevo caminando, creó que salimos el 31 (de octubre) de allá y pues creó que llevamos 24 días aproximadamente. La mayoría piensa establecerse aquí y ver si pueden sacar papeles para la visa humanitaria, eso dicen, yo ya no quiero, se está poniendo muy feo, no quiero que me maten si entro por la frontera a Estados Unidos, me voy a regresar, ya luego veré”, expresa.

Maritza sabe que el presidente estadounidense, Donald Trump, dio la orden de usar la fuerza letal contra aquellos que ingresen ilegalmente y por la fuerza a ese país, situación que le da miedo, por lo que esperará para después intentar llegar de otra forma a ese país.

“Si el presidente de Estados Unidos cumple lo que ha dicho y nos quiere disparar, se le puede armar un gran problema con El Salvador, porque no está matando perros ni gallinas va a matar humanos, esto ya se salió de control, no voy a morir así”, agrega.

Por ello se dice lista para firmar su deportación, “con tantas cosas que están pasando créame que a mí me da miedo (…) Mi familia que está en Estados Unidos me ha prometido que me va a mandar traer con coyote para que no me arriesgué en la frontera, así es mejor”, cuenta.

Será este viernes cuando Maritza inicie el trámite para regresar a su país, siempre y cuando se junte un grupo numeroso para regresar acompañada.

En los últimos días algunos de sus compatriotas iniciaron su retorno, y piensa que este regreso voluntario aumentará en conforme pase el tiempo.

Maritza, como muchos integrantes de la caravana, salió de su país por la falta de empleo, extorsiones, y las nulas oportunidades para salir adelante, pero por el momento, prefiere regresar pues quedarse en México, dice, no sería cumplir con lo que había soñado, para ella “todo se volvió pesadilla”.

Ernesto piensa distinto, él esperará en Ciudad de México la respuesta del gobierno canadiense, el cual podría otorgarles ayuda humanitaria.

“Nosotros vamos a estar aquí, a ver que logramos y a ver si Canadá nos ayuda, vamos a quedarnos aquí porque a los que se fueron ahora solo Dios los acompaña, se fueron a ver que logran, ya no hay nada cierto a partir de aquí”, dice.

Ernesto, quien viene también de El Salvador, reconoce que el gobierno y pueblo mexicano les ha brindado apoyo de toda índole.

“La verdad nos han apoyado con todo, la comida, con transporte, con muchas cosas. La verdad es que sí hemos sido muy apoyados tanto por la gente del gobierno como por los mexicanos, son nuestros hermanos y así se han portado, de verdad gracias por todo”, comenta.

Señala que aunque la caravana se integra por personas de El Salvador, Guatemala y Honduras, cada historia es distinta pero acepta que el sueño comienza a terminar para todos y es hora de despertar para saber cuál y hacía donde será el siguiente paso, ese que espera, lo lleve a un mejor destino.

Autoridades capitalinas que se encuentran a la entrada de la Casa del Migrante informaron que entre 6 y 7 de la mañana de este viernes, 259 migrantes partieron rumbo a Querétaro para continuar su camino hacia el norte de México, y en la casa aún permanecen 395.

El sacerdote Juan José Jiménez, encargado de la Casa del Peregrino, solicitó que se reubique a los migrantes que aún están en el albergue en diferentes iglesias de la zona, ya que las condiciones del inmueble no son las adecuadas para que permanezcan en el lugar.

Tras esta petición se prevé que a las 10 de la mañana de este sábado comience el reacomodo de los migrantes en otros sitios, y así puedan continuar con trámites para buscar el asilo, o para obtener su retorno asistido.

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