Nueve de cada 10 cruces peatonales en la CDMX son inseguros: investigadores

Académicos de la UAM Cuajimalpa y organizaciones civiles realizaron una evaluación a la seguridad de 500 cruces peatonales de la capital del país.

Nueve de cada 10 cruces peatonales en la CDMX son inseguros: investigadores
Cuartoscuro Archivo
El 90% de los cruces peatonales de la Ciudad de México son inseguros desde su diseño, de acuerdo con una evaluación de investigadores y activistas en seguridad vial. La calificación promedio obtenida por los 500 cruces evaluados es 4.1 (de 10) y la mitad de ellos tiene condiciones “muy malas” de seguridad, según el estudio.

Este miércoles fue presentado el Índice de Seguridad en Cruces Peatonales realizado por académicos de la UAM Cuajimalpa y la asociación civil CAMINA (Centro de Estudios de Movilidad Peatonal), en el que ni uno solo de los 500 puntos de cruce peatonal obtuvo la más alta calificación, es decir, el número 10 o “muy buenas condiciones de seguridad”. La calificación más alta fue de 8.7 para la intersección de las avenidas San Juan de Aragón y Loreto Fabela, en la alcaldía Gustavo A. Madero.

En contraste, el cruce más peligroso para los peatones se encuentra en el central barrio de Tepito, donde coinciden el Eje 1 Norte (avenida Mosqueta) y la calle Florida, en la alcaldía Cuauhtémoc, con una calificación de 1.

De acuerdo con la investigación de los académicos Ruth Pérez y Jorge Montejano, presentada por el activista Peatónito, en 52% de los cruces las condiciones de seguridad son “muy malas”; en 39.4% son “malas”; en 8.3% son “regulares” y sólo en 0.4% son buenas. Ningún cruce tiene “muy buenas” condiciones de seguridad.

“Esta es una ciudad donde los peatones tienen que negociar el paso en las calles”, sentenció la doctora Ruth Pérez en la presentación del estudio, realizado entre el 24 de julio y el 17 de septiembre de 2017. La académica explicó las estrategias que el ciudadano que camina se ve obligado a hacer para simplemente transitar en el espacio público: correr, esperar a que no pasen autos, cruzar en grupo para ser más visibles, aprovechar el tráfico pesado para atravesar mientras los autos están inmóviles, entre otras.

Los expertos destacaron que, aunque la seguridad del peatón es responsabilidad del Estado, el gobierno de la Ciudad típicamente responsabiliza al ciudadano, al advertirle que debe cruzar con cuidado en lugar de ofrecerle infraestructura segura.

Su estudio arroja que uno de cada dos peatones que han sido atropellados asumen la culpa del incidente, “por cruzar donde no se debe”. Sin embargo, en 77% de los puntos analizados las personas no tienen tiempo suficiente para cruzar la calle.

“Una ciudad en la que los peatones tienen que correr es una ciudad no amigable con el peatón”, agregó Peatónito, un civil anónimo que desde hace siete años realiza acciones en las calles disfrazado de luchador, para visibilizar a los pedestres y ayudarlos a transitar por puntos complicados.

La medida más urgente que el gobierno capitalino debe tomar para garantizar la seguridad de los peatones es, simplemente, cumplir y hacer cumplir el reglamento de tránsito, a fin de que todas las disposiciones ya contempladas ahí, surtan efecto.

“Si en lugar de tener a los agentes agilizando el tránsito, los pones a multar a los que se pasan los altos, en poco tiempo la gente dejará de hacerlo”, dijo a Animal Político Ruth Pérez López.

En lo relativo a infraestructura, la tarea más urgente de las autoridades locales en materia de seguridad peatonal es reducir las distancias que los peatones deben recorrer al cruzar una avenida, lo que reducirá proporcionalmente su riesgo, de acuerdo con Pérez. Esto se puede lograr, explicaron los investigadores durante la presentación, aumentando el tamaño de las banquetas a la altura de los cruces para crear una especie de ‘bahías’ en las que el peatón tiene mayor visibilidad del tránsito, gana espacio y reduce el tiempo que pasará frente a los vehículos.

Pérez López explicó que esto reduce el espacio a los vehículos y ese tipo de medidas nunca son populares, sin embargo, la autoridad capitalina está obligada a priorizar al peatón por encima de todos los usuarios de la calle.

Además, explicó la académica, el gobierno no puede exigir al peatón que se limite a transitar por los cruces establecidos para ello, cuando no le otorga las condiciones necesarias para un paso seguro. De acuerdo con el Índice, 79% de los cruces peatonales no tienen pintada la franja de paso conocida como “cebra”; en 78% no está marcado el límite para que los autos se detengan y 77% de los semáforos no dan tiempo suficiente para que crucen todos los tipos de peatón, incluidos los más vulnerables: niños, adultos mayores, discapacitados, padres con carreolas, etc.

Las personas con discapacidad, de hecho, encuentran particularmente difícil el tránsito, pues hasta 73% de los cruces peatonales carecen de rampas de acceso universal, es decir, para facilitar el paso a sillas de ruedas, bastones de personas con discapacidad visual y muletas.

La Organización Mundial de la Salud clasifica los accidentes de tránsito como la primera causa de muerte en menores de 17 años, y entre los menores de 19 que mueren en accidentes carreteros, la mayoría son peatones (38%), seguidos de pasajeros de automóviles (36%), motociclistas (14%) y el resto, la suma de conductores, ciclistas y otros, según la OMS.

Close
Comentarios