¡Muchas gracias!


Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.

close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Por qué las elecciones en EU son los martes y no los domingos (y cómo podría favorecer a los republicanos)
En el siglo XIX la sociedad estadounidense era mayormente rural y no se podía votar un domingo, pues era el día que la mayor parte de los ciudadanos usaban para ir a la iglesia.
6 de noviembre, 2018
Comparte

En América Latina los días de elecciones suelen ser especiales. Por norma general, los comicios se realizan en domingo -un día no laborable-, en muchos países se prohíbe la venta de alcohol y se despliegan las fuerzas de seguridad para resguardar los centros de votación.

En Estados Unidos, en cambio, las elecciones federales se realizan siempre en un día laborable, aunque no uno cualquiera: se trata del primer martes después del primer lunes de noviembre.

Es por ello que las elecciones de mitad de período, en las que se escogerán los 435 miembros de la Cámara de Representantes y 35 de los 100 senadores, se realizan el 6 de noviembre.

Pero, ¿por qué precisamente ese martes y no otro día?

La respuesta viene del siglo XIX y tiene que ver con los carruajes de caballos y también con la religión.

Del campo a la ciudad

La norma que establece la fecha de las elecciones federales en Estados Unidos fue fijada en 1845 para llenar un vacío legal que existía sobre esta materia.

Entonces, cuando el Congreso se puso a buscar una fecha adecuada para ello tuvo que tomar en cuenta varios elementos.

No se podía votar un domingo pues ese era el día que la mayor parte de los ciudadanos usaban para ir a la iglesia.

Tampoco podían ser los lunes pues los electores tendrían que viajar en carruaje el domingo desde sus hogares hasta los centros de votación (en las capitales de los condados), algo que muchos no harían por tratarse del “día del Señor”.

Los miércoles usualmente era el día de los mercados agrícolas, cuando los productores ofrecían en venta los frutos de sus cosechas al resto de ciudadanos.

Así, quedaba el martes como una buena opción.

“La razón de esa decisión reside en que la sociedad estadounidense era rural. En el siglo XIX, la mayor parte de los votantes vivía en granjas. Tenía justificación entonces, pero no ahora, en la era de internet”, dice Steve Israel, quien fue miembro de la Cámara de Representantes de EE.UU. por el Partido Demócrata entre 2011 y 2017.

Durante su tiempo en el Congreso, Israel introdujo en varias ocasiones una propuesta de ley para establecer que las elecciones federales tuvieran lugar en fin de semana con el fin de favorecer la asistencia a las urnas.

“Tristemente, Estados Unidos se ubica por detrás de otros países democráticos en participación”, señala en conversación con BBC Mundo.

“La razón de eso es que muchos electores dicen que el martes es un día muy inconveniente para ir a votar porque tienen trabajo y que si cambiáramos las votaciones para el fin de semana veríamos un aumento en la participación ciudadana. Lamentablemente, la ley no llegó a ninguna parte”, afirma.

La suya no ha sido la única iniciativa en este sentido. De hecho, existe una ONG llamada “¿Por qué el martes?” (Why Tuesday?) que se dedica también a promover el cambio del día de las votaciones para el fin de semana.

¿Bloquear la participación?

Pero, ¿por qué no se ha avanzado en esto? El humorista afroestadounidense Chris Rock aventuró una respuesta:

“Ellos no quieren que votes. Si lo quisieran, no tendríamos elecciones un martes. En noviembre. ¿Alguna vez has hecho una fiesta un martes? No. Porque nadie vendría“, dijo en una presentación en 2008 en el Madison Square Garden.

Lo de Rock era un chiste pero no se aleja de la explicación que ofrece el propio Israel sobre el fracaso de su iniciativa.

“Desde mi punto de vista, los republicanos no quieren facilitarle a la gente la participación en las elecciones porque saben que históricamente y, sin duda, mientras más fácil sea para la gente votar es más probable que lo hagan en contra de los republicanos. Por eso, ellos han evitado que esa ley avance en el Congreso”, señaló.

El excongresista admite que en los estados en los que existen formas alternativas para participar como el voto por correo o el voto por internet el cambio del día de las votaciones no haría mucha diferencia pero asegura que esas opciones no están disponibles en la mayoría de los estados.

“El martes es un día laborable en Estados Unidos y hasta el 25% de los votantes han dicho que la única razón por la que no participan en las elecciones federales es porque no pueden tomarse el tiempo libre del trabajo o porque les resulta demasiado difícil trasladarse hasta el centro de votación local”, asegura.

De acuerdo con un estudio publicado en 2017 por el Centro de Investigaciones Pew, las dificultades para acudir a votar por estar ocupados con el trabajo fue la principal causa esgrimida por los electores que se abstuvieron de participar en las elecciones federales realizadas entre los años 2000 y 2012.

Sin embargo, en 2016 este motivo fue superado por la falta de atractivo de los candidatos o de interés por parte de los electores en los asuntos debatidos en la campaña.

Por otra parte, un estudio de 2012 realizado por la Oficina de Supervisión del Gobierno (GAO, por sus siglas en inglés, un ente perteneciente al Legislativo estadounidense) sobre la conveniencia de cambiar las elecciones del martes al fin de semana, señaló que al no existir precedentes en el país resulta difícil saber cuál sería el impacto que una reforma de este tipo.

Agregó que estudios sobre la aplicación de otras formas alternativas de votación indicaban que estas no afectaban mucho la participación.

Pero, ¿es posible que la abstención derivada del hecho de que las elecciones se realicen en un martes favorezca a los republicanos?

De acuerdo con una investigación del Centro de Investigaciones Pew, realizada tras las elecciones de 2016, 55% de los abstencionistas en esos comicios eran más próximos al Partido Demócrata mientras que 41% se ubicaban más cercanos al Partido Republicano.

De igual modo, quienes no acudieron a votar eran más diversos desde el punto de vista racial (48% eran no blancos), tenían menores ingresos y mayoritariamente carecían de educación universitaria.

Un aumento en la participación podría ayudar a los demócratas debido a que los votantes con baja propensión a votar -los jóvenes, las personas de bajos ingresos, los hispanos y otros grupos étnicos no blancos- son pilares de ese partido”, escribió Doménico Montanaro, editor de Política de la emisora pública NPR, en un análisis previo a los comicios de 2016, en los que resultó electo Donald Trump como presidente de Estados Unidos.

Queda por ver si, transcurridos dos años desde aquella votación, los abstencionistas prodemócratas vuelven a optar por quedarse en casa.

 

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo independiente.

#YoSoyAnimal
Cuartoscuro
Cuatro empresas acaparan las rutas de autobuses en México; tienen tarifas más altas que Europa y EU
La Comisión Federal de Competencia Económica (Cofece) advirtió en un informe que cuatro grupos de empresas acaparan el 95 % de las rutas de autobús en el país, lo cual genera precios más altos para el consumidor.
Cuartoscuro
11 de abril, 2019
Comparte

Ya casi es Semana Santa. Y millones de mexicanos tomarán durante los próximos días el autobús para transportarse a múltiples puntos de la República en la temporada de vacaciones. Probablemente, debido a la falta de competencia en el sector, lo hará en alguna de las grandes empresas de transporte terrestre que acaparan la mayoría de rutas en México, y pagando precios más elevados que, incluso, en algunas de las principales rutas de Europa, Estados Unidos y América Latina.

¿Saldrás de puente o de vacaciones? Estas son las 10 agencias turísticas con más quejas

Así lo documenta la Comisión Federal de Competencia Económica (Cofece) en el informe “Estudio de competencia en el autotransporte federal de pasajeros”, el cual advierte que, de 29 grupos empresariales de autobuses, tan solo cuatro -sin mencionar cuáles- acapara el 95 % de las 5 mil 877 rutas que existen en el país, provocando una falta de competencia que, a su vez, repercute en que los usuarios de autobús paguen boletos más caros.

Para probar lo anterior, la Cofece realizó una comparativa de rutas en su informe.

Por ejemplo, de Mexicali a Tijuana, el precio que paga un usuario de autobús es de 2.03 pesos por kilómetro; 11 centavos más que la ruta Washington DC-Boston; 29 centavos más que la ruta Boston-Toronto; 43 centavos más que la ruta Madrid-Barcelona; 57 centavos más que la Miami-Atlanta; 1 pesos 15 centavos más que la Amsterdam-Paris; y hasta 1 peso 33 centavos más que la Roma-Venecia.

“En comparación con otros países, los precios por kilómetro son relativamente altos, como consecuencia de la concentración del mercado y la poca competencia en rutas”, recalca el informe de la Cofece, que añade que “la falta de competencia ha generado precios altos para los usuarios, que tienen como efecto una pérdida de bienestar en las familias”.

Sobre este punto, el organismo antimonopolios planteó que, si se permitiera la entrada de más empresas a competir por las rutas de autobuses, el precio por kilómetro podría bajar hasta un 40 %.

Multan a Aeroméxico y a Mexicana de Aviación por prácticas monopólicas en viajes nacionales

 

Las causas de la falta de competencia

Una de las principales causas que originan la falta de competencia en el sector, apunta la Cofece, es que la regulación existente obliga a las empresas de autobuses a tener una terminal propia para poder operar.

Por ejemplo, en la actualidad existen 899 terminales de autobuses en el país, pero la mayoría son privadas y controladas por una sola empresa -el informe no precisa cuál-, lo cual impide que éstas sean utilizadas por otras líneas de autobuses. Solo en 310 terminales, el 34 %, pueden operar distintas compañías de autobuses, como el caso de la centrales del Norte o la Tapo, en la Ciudad de México.

Cofece investiga el mercado de la harina de maíz por posibles prácticas monopólicas

Otro punto es que, según la regulación actual, quienes operan las terminales de autobuses no están obligados a tener reglas de acceso a la terminal, ni a hacerlas públicas, en caso de que existan.

Por eso, las nuevas empresas que quieran acceder a una ruta, y que necesitan contar con una terminal para poder operar, están obligados a buscar un acuerdo con la concesionaria de la terminal, o con las empresas que la controlan, “mismas que tienen incentivos para negarles el acceso o darlo en condiciones de desventaja”.

Ante este contexto, la Cofece pidió a la Secretaría de Comunicaciones y Transporte (SCT) que analice modificar la Ley de Caminos y Autotrnasporte Federal, para que se suprima la obligación de disponer de terminales para poder operar.

Además, pidió a la SCT que haga pública la lista de cuáles son las centrales camioneras que operan bajo concesión, y que, una vez que terminen esas concesiones a empresas privadas, como es el caso de la Central del Norte, cuya concesión termina este 2019, nuevamente adjudice la terminal, pero a través de una licitación pública. Sobre este punto, la Cofece pidió a la SCT que, en las nuevas adjudicaciones, se garantice el “acceso abierto y no discriminatorio” a las compañías competidoras.

Mientras que a las centrales que sí reciben a varias líneas de autobuses, la Cofece les pidió que hagan públicas las reglas para poder acceder a la terminal.

Aquí puedes leer o descargar el informe completo.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo independiente.

#YoSoyAnimal