EPU2018: AMLO, ante el reto de superar la crisis de Derechos Humanos y aceptar el escrutinio internacional
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Cuartoscuro

EPU2018: AMLO, ante el reto de superar la crisis de Derechos Humanos y aceptar el escrutinio internacional

Expertos y activistas ven una actitud positiva en el nuevo gobierno, pero también contradicciones. Esperan que lo prometido por el presidente electo se cumpla y haya justicia para las víctimas y no más guerra en el país.
Cuartoscuro
Por Arturo Daen @ArturoDaen / Ginebra, Suiza
8 de noviembre, 2018
Comparte

Andrés Manuel López Obrador asumirá la presidencia de un país que sufre una crisis de derechos humanos, y para enfrentarla tiene como “hoja de ruta” las recomendaciones que hicieron las naciones que participaron en el Examen Periódico Universal (EPU), además de aceptar otros mecanismos de revisión y colaboración internacional, señalaron ONG y analistas.

Ya como presidente electo, López Obrador ha tenido encuentros cara a cara con víctimas de la violencia, padres y madres que sufrieron la muerte o desaparición de sus hijos. El próximo mandatario les prometió justicia, que no habrá impunidad y que se cambiará la estrategia de seguridad, para ya no “apostar por la guerra”.

Expertos y activistas perciben señales positivas y una actitud de mayor empatía con las víctimas respecto a lo observado en el gobierno de Enrique Peña Nieto; aunque también observan contradicciones y señalan que lo siguiente es pasar de las palabras a la realidad, a políticas públicas efectivas para reducir la violencia y la impunidad.

“En el tema en particular del Ejército, no veo una claridad todavía en el discurso”, apuntó la analista Eunice Rendón, respecto a que López Obrador ha prometido cambiar la estrategia de seguridad, pero también dijo que el Ejército y la Marina seguirán en las calles haciendo labor que debería estar a cargo de la policía, y no ha prometido derogar la Ley de Seguridad Interior, que incluso es reprobada por la oficina de Derechos Humanos de la ONU en México.

“La pacificación que propone Andrés Manuel, no puede ir de la mano de una militarización del Estado, al contrario, debe haber un retiro paulatino del Ejército, así que la Ley de Seguridad Interior debe abrogarse”, dijo Rendón, quien colaboró en foros a los que convocó López Obrador, para escuchar a víctimas y a expertos en temas de seguridad, y obtener propuestas.

“Qué bueno que hay la sensibilidad de escuchar a las víctimas”, dijo a Animal Político el senador y exsecretario Ejecutivo de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, Emilio Álvarez Icaza.

“Pero si no se refleja en el próximo presupuesto, con más recursos para atender a las víctimas, pues va a acabar siendo una buena voluntad, que se convertirá en un bumerán muy pronto, porque las víctimas ya están hartas de escuchar buenas voluntades, quieren acciones”, añadió.

El priista Enrique Peña Nieto también prometió, cuando inició su gobierno, un cambio respecto a la estrategia de su antecesor, Felipe Calderón, para supuestamente dejar atrás el enfoque de “guerra” abierta contra el narcotráfico y otros crímenes, y apostar por planes que lograran reducir la violencia.

Sin embargo, seis años después, Peña Nieto deja un país con una cifra récord de homicidios, un país sumido en la impunidad y en violaciones graves a derechos humanos, con casos de tortura, desapariciones forzadas y asesinatos de periodistas y defensores de derechos.

Peña Nieto, criticó Álvarez Icaza, no solo no cumplió las recomendaciones que le hicieron en instancias como el Examen Periódico Universal de 2013, sino que además su gobierno terminó por tener una actitud de rechazo e incluso hostilidad hacia mecanismos de revisión internacional de la situación de derechos humanos.

“Este sexenio se va a caracterizar no solo por un incremento en la crisis de derechos humanos, sino por una permanente tensión y descalificación con los organismos internacionales”, dijo Álvarez Icaza.

El gobierno de Peña Nieto negó la entrada al Comité contra las Desapariciones Forzadas de la ONU, para analizar casos individuales por medio de sus expertos; rechazó en 2016 crear un Consejo Asesor contra la impunidad, integrado por expertos internacionales; criticó falta de rigor en el informe de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ONU-DH) que documentó tortura en la investigación oficial sobre el caso Ayotzinapa, y según los expertos independientes del GIEI se encargó de poner obstáculos a su labor.

Incluso, el GIEI acusó ser víctima de un programa de espionaje, aunque la administración de Peña Nieto negó ser responsable.

López Obrador, reiteró Álvarez Icaza, ha dado señales importantes de apertura en materia de colaboración con organismos internacionales, aunque de nuevo, habría que esperar a que sea un realidad, y no solo un discurso.

Si bien el EPU  es considerado una evaluación final para el sexenio de Peña Nieto, también implica un punto de partida para la nueva administración, y de hecho ya corresponderá al gobierno de López Obrador decidir qué recomendaciones acepta, de las que hagan las naciones durante la evaluación.

“(El EPU) llega en un momento de muchos cambios y de muchas oportunidades para reorientar las acciones del Estado, las políticas”, dijo Stephanie Erin Brewer, coordinadora del área internacional del Centro Prodh.

Además de hacer un llamado a que López Obrador acepte las recomendaciones que le hagan al Estado mexicano en el EPU, en el contexto de ese examen las más de 200 organizaciones que integraron el #ColectivoEPUmx hicieron una serie de propuestas, para revertir la crisis de justicia y violencia que tiene el país.

Entre ellas, está pedir al Consejo de Derechos Humanos de la ONU que “juegue un papel más activo”, ofrezca asistencia técnica a México, e instaure un mecanismo en el que cada año el Estado mexicano informe cuáles son sus avances y carencias, respecto a las recomendaciones hechas en el EPU.

Leer: EPU 2018: México reconoce ante el mundo su deuda en Derechos Humanos; naciones señalan retos y deficiencias

“Instamos al Consejo y a sus miembros a proponer al Estado mexicano acciones concretas de coadyuvancia internacional, con el fin de lograr que las recomendaciones se transformen en cambios reales y sostenibles para la población”, señalaron.

Otra recomendación de los grupos de la sociedad civil mexicana es la de instalar un mecanismo internacional contra la impunidad, un punto que durante el EPU también planteó el Reino Unido, con la figura de un consejo asesor independiente.

El mecanismo, detallaron las ONG, estaría integrado por “personas expertas internacionales con reconocido prestigio y experiencia en materia de impunidad, investigación penal, macro criminalidad y otras materias relevantes”, que contribuyan “a una mejor investigación y sanción de graves delitos y violaciones a los derechos humanos cometidos por el sector público y privado”.

Las organizaciones también piden derogar la Ley de Seguridad Interior; que seis meses después de que se acepten las recomendaciones del EPU se presente un plan calendarizado para el retiro de las fuerzas armadas de labores de seguridad pública, y establecer una Fiscalía General de la República autónoma e independiente.

El Movimiento por Nuestros Desaparecidos, en el contexto del EPU, pidió que el Comité contra las Desapariciones Forzadas de la ONU insista en hacer una visita a México, y que el Estado mexicano reconozca la competencia del Comité para recibir y examinar denuncias individuales de víctimas.

En entrevista en Ginebra, Suiza, quien acudió como representante del equipo de transición al EPU, Roberto Velasco Álvarez, dijo que el próximo gobierno buscará reconstruir la relación con organismos multilaterales, aunque tendría que revisarse caso por caso, si se acepta o se requiere ayuda internacional o de mecanismos de la ONU.

Velasco Álvarez mencionó que las recomendaciones que hicieron decenas de países en el EPU serán una guía para definir las prioridades de la próxima administración, en materia internacional y de derechos humanos.

En cuanto al trato con las víctimas de la violencia, dijo que buscarán tener con ellas una conversación de seis años, más fluida y con más sensibilidad, respecto a la que hubo durante el gobierno de Peña Nieto.

Leer: Esto está igual, no hay mejora: colectivos y víctimas reclaman en Suiza por crisis de derechos humanos en México

“Hay una orientación mucho más grande de esta administración hacia estos temas”, de derechos humanos, dijo. “El primer cambio que estamos tratando de hacer es trabajar de la mano permanentemente con la sociedad civil”.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal

5 razones por las que 2021 puede ser un año crucial en la lucha contra el cambio climático

El año que comienza representa una gran oportunidad para encaminarnos hacia un planeta con menos emisiones de carbono.
6 de enero, 2021
Comparte
Glaciar en Argentina

Getty
El mundo no está encaminado hacia lograr sus metas de reducción de emisiones de carbono.

El mundo tiene un tiempo limitado para actuar si quiere evitar los peores efectos del cambio climático.

La pandemia de covid-19 fue el gran problema de 2020, sin duda, pero espero que, para fines de 2021, las vacunas se hayan activado y hablemos más sobre el clima que sobre el coronavirus.

Este año que comienza será decisivo para enfrentar el cambio climático.

Según Antonio Guterres, secretario general de la ONU, estamos en un “punto de quiebre” para el clima.

Con el espíritu optimista de Año Nuevo, estas son cinco razones por la que creo que 2021 podría confundir a los fatalistas y ver un gran avance en la ambición global sobre el clima.

1. La crucial conferencia climática

En noviembre de 2021, los líderes mundiales se reunirán en Glasgow, Escocia, para trabajar en el sucesor del histórico Acuerdo de París de 2015.

París fue importante porque fue la primera vez que prácticamente todas las naciones del mundo se unieron para acordar que todas necesitaban ayudar a abordar el cambio climático.

El problema fue que los compromisos asumidos por los países para reducir las emisiones de carbono en ese entonces no alcanzaron los objetivos establecidos por la conferencia.

En París, el mundo acordó que para fines de siglo el aumento de la temperatura global no estaría por encima de 2 °C respecto a los niveles preindustriales. El objetivo era limitar el aumento a 1,5 °C, si era posible.

Naturaleza.

Getty
La conferencia de Glasglow es una nueva oportunidad para lograr las metas climáticas.

La realidad es que no estamos avanzando en ese sentido.

Según los planes actuales, se espera que el mundo supere el límite de 1,5 °C en 12 años o menos, y que alcance 3 °C de calentamiento para fines de siglo.

Según el acuerdo de París, los países prometieron volver a reunirse cada cinco años y aumentar sus objetivos de reducción de carbono.

Eso debía suceder en Glasgow en noviembre de 2020, pero debido a la pandemia se aplazó para este año.

Así, Glasgow 2021 puede ser un encuentro en el que se aumenten los recortes a las emisiones de carbono.

2. Grandes reducciones de emisiones

El anuncio más importante sobre el cambio climático el año pasado salió completamente de la nada.

En la Asamblea General de la ONU en septiembre, el presidente de China, Xi Jinping, anunció que su país tenía como objetivo convertirse en neutral en emisiones de carbono para 2060.

Los ambientalistas quedaron atónitos.

Reducir el carbono siempre ha sido visto como una tarea costosa, pero aquí estaba la nación más contaminante del mundo, responsable de cerca del 28% de las emisiones mundiales, comprometiéndose a cortar sus emisiones incondicionalmente, independientemente de si otros países seguirán su ejemplo.

Ese fue un cambio total respecto a las negociaciones anteriores, cuando todos temían asumir el costo de descarbonizar su propia economía, mientras que otros no hacían nada, pero disfrutaban a costa de los que sí habían hecho la tarea.

Planta de carbón.

Getty
China es responsable de cerca del 28% de las emisiones de gases de efecto de invernadero.

China no es la única en tener esta iniciativa.

En 2019, Reino Unido fue la primera de las principales economías del mundo en asumir un compromiso legal de cero emisiones netas.

La Unión Europea hizo lo mismo en marzo de 2020.

Desde entonces, Japón y Corea del Sur se han sumado a lo que, según estimaciones de la ONU, son ya más de 110 países que han establecido una meta de cero neto para mediados de siglo.

Según explica la ONU, el cero neto significa que no estamos agregando nuevas emisiones a la atmósfera. Las emisiones continuarán, pero se equilibrarán absorbiendo una cantidad equivalente de la atmósfera.

Los países que se han puesto la meta de llegar al cero neto representan más del 65% de las emisiones globales, y más del 70% de la economía mundial, dice la ONU.

Con la elección de Joe Biden en Estados Unidos, la economía más grande del mundo ahora se ha reincorporado al coro de reducción de carbono.

Estos países ahora necesitan detallar cómo planean lograr sus nuevas aspiraciones, que serán una parte clave de la agenda de Glasgow, pero el hecho de que ya estén diciendo que quieren llegar a ese punto es un cambio muy significativo.

3. La caída del costo de las energías renovables

Hay una buena razón por la que tantos países ahora dicen que planean tener cero emisiones netas: la caída del costo de las energías renovables está cambiando por completo el cálculo de la descarbonización.

En octubre de 2020, la Agencia Internacional de Energía, una organización intergubernamental, concluyó que los mejores esquemas de energía solar ofrecen ahora “la fuente de electricidad más barata de la historia”.

Cuando se trata de construir nuevas centrales eléctricas, las energías renovables ya suelen ser más baratas que la energía generada por combustibles fósiles en gran parte del mundo.

Paneles solares

Getty
El costo de producción de las energías renovables está disminuyendo.

Si los países aumentan sus inversiones en energía eólica, solar y de baterías en los próximos años, es probable que los precios caigan aún más, hasta un punto en el que comenzará a ser rentable cerrar y reemplazar las centrales eléctricas de carbón y gas.

Esto se debe a que el costo de las energías renovables sigue la lógica de toda la industria: cuanto más produces, más barato se vuelve, y entre más barato se vuelve, más produces.

Esto significa que los activistas no tendrán que presionar a los inversores para que hagan lo correcto.

Por su parte, los gobiernos saben que al aumentar las energías renovables en sus propias economías, ayudan a acelerar la transición energética a nivel mundial, al hacer que las energías renovables sean aún más baratas y competitivas en todas partes.

Granja eólica.

EPA
La energía eólica es una alternativa para reducir las emisiones de carbono.

4. La pandemia lo cambia todo

La pandemia de coronavirus ha sacudido nuestra sensación de ser invulnerables y nos ha recordado que es posible que nuestro mundo se trastorne de formas que no podemos controlar.

También ha provocado la conmoción económica más significativa desde la Gran Depresión.

En respuesta, los gobiernos están dando un paso adelante con paquetes de estímulo diseñados para reactivar sus economías.

Y la buena noticia es que rara vez, si es que alguna vez, ha sido más barato para los gobiernos realizar este tipo de inversiones. En todo el mundo, las tasas de interés rondan el cero o incluso son negativas.

economía verde.

Getty
Muchos países tienen planes de incentivar la economía verde.

Esto crea una oportunidad sin precedentes para hacer las cosas mejor esta vez.

La Unión Europea y el nuevo gobierno de Joe Biden en EE.UU. han prometido billones de dólares en inversiones verdes para poner en marcha sus economías e iniciar el proceso de descarbonización.

Ambos dicen que esperan que otros países se unan a ellos, ayudando a reducir el costo de las energías renovables a nivel mundial. Pero también advierten que, junto con esta zanahoria, planean blandir un garrote: un impuesto a las importaciones de países que emiten demasiado carbono.

La idea es que esto puede ayudar a que los rezagados en la reducción de carbono, como Brasil, Rusia, Australia y Arabia Saudita, se animen a recortar emisiones.

La mala noticia es que, según la ONU, los países desarrollados están gastando un 50% más en sectores vinculados a los combustibles fósiles que en energías bajas en carbono.

5. Los negocios también se está volviendo verdes

La caída del costo de las energías renovables y la creciente presión pública para que se actúe sobre el clima también están transformando las actitudes en los negocios.

Existen sólidas razones económicas para ello. ¿Por qué invertir en nuevos pozos de petróleo o centrales eléctricas de carbón que se volverán obsoletas antes de que puedan amortizarse a lo largo de sus 20 o 30 años de vida?

De hecho, ¿por qué tener en sus carteras riesgos asociados al carbono?

La lógica ya se está desarrollando en los mercados. Solo este año, el vertiginoso precio de las acciones de Tesla la ha convertido en la empresa automotriz más valiosa del mundo.

auto eléctrico.

Getty
Los autos eléctricos han ganado terreno en el mercado automotriz.

Mientras tanto, el precio de las acciones de Exxon, que llegó a ser la compañía más valiosa del mundo, cayó tanto que fue expulsada del Promedio Industrial Dow Jones de las principales corporaciones estadounidenses.

Al mismo tiempo, existe un impulso creciente para lograr que las empresas incorporen el riesgo climático en su toma de decisiones financieras.

El objetivo es hacer que sea obligatorio para las empresas y los inversores demostrar que sus actividades e inversiones están dando los pasos necesarios para la transición a un mundo de cero emisiones netas.

Setenta bancos centrales ya están trabajando para que esto suceda, y la integración de estos requisitos en la arquitectura financiera mundial será un enfoque clave para la conferencia de Glasgow.

Aún está todo en juego.

Por lo tanto, hay buenas razones para la esperanza, pero está lejos de ser un trato hecho.

Confinamiento.

Getty
El confinamiento causó una reducción de las emisiones, pero ya los niveles están volviendo a subir.

Para tener una posibilidad razonable de alcanzar el objetivo de 1,5 °C, debemos reducir a la mitad las emisiones totales para fines de 2030, según el Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático, el organismo respaldado por la ONU que recopila la ciencia necesaria para informar las políticas.

Esto implicaría lograr cada año la reducción de emisiones que hubo en 2020 gracias a los confinamientos masivos debido a la pandemia.

Las emisiones, sin embargo, ya están volviendo a los niveles que tenían en 2019.

La verdad es que muchos países han expresado grandes ambiciones de reducir el carbono, pero pocos han implementado estrategias para alcanzar esos objetivos.

El desafío para Glasgow será lograr que las naciones del mundo se adhieran a políticas que comenzarán a reducir las emisiones ya.

La ONU dice que quiere ver el carbón eliminado por completo, el fin de todos los subsidios a los combustibles fósiles y una coalición global para llegar al cero neto para 2050.

Eso sigue siendo una tarea muy difícil, incluso si los sentimientos globales sobre enfrentar el calentamiento global están comenzando a cambiar.


Ahora puedes recibir notificaciones de BBC Mundo. Descarga la nueva versión de nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=G127XBhPq_4

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.