Grupo de migrantes centroamericanos llegó a Tijuana; vecinos de la zona protestaron por su presencia
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Grupo de migrantes centroamericanos llegó a Tijuana; vecinos de la zona protestaron por su presencia

Este jueves, 22 autobuses con migrantes llegaron a Tijuana, quienes se sumaron a unos 800 centroamericanos que se habían adelantado a la caravana y llegado en grupos pequeños desde el fin de semana.
Por AFP
15 de noviembre, 2018
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El grueso de la caravana de migrantes que salió hace un mes de Honduras comenzó a llegar este jueves a la ciudad mexicana de Tijuana, fronteriza con Estados Unidos, acampando a un costado del muro divisorio y desafiando así a los miles de soldados desplegados por el presidente Donald Trump.

Durante la madrugada del jueves, 22 autobuses con migrantes llegaron a la entrada de la ciudad, constató la AFP. Estos se sumaron a unos 800 centroamericanos que se habían adelantado a la caravana y llegado en grupos pequeños desde el fin de semana pasado, totalizando más de 1.500 en la zona.

“Ya estamos en la puerta de Tijuana, no veo la hora de llegar a la frontera. Esto ha sido un viaje eterno pero Dios nos trajo con bien hasta acá”, dijo Carmen Soto, una hondureña que viaja con sus dos pequeños hijos, al descender de uno de los buses para unirse a un río de migrantes que caminaban por una carretera de esa ciudad.

La caravana salió el 13 de octubre de San Pedro Sula, Honduras, y ha recorrido más de 4.300 km, principalmente a pie y en autostop, hasta la fronteriza Tijuana, en el estado de Baja California.

“Ya me siento mejor, cansada, pero mejor. Llevamos un mes y vengo con mis hijas que son de 7, 11, 13 y 15” años, dijo a la AFP Miriam Fernández, una hondureña de 32 años. “Hay felicidad porque estamos aquí ya”, añadió.

La ONU estimó que la caravana estaba compuesta por 7.000 migrantes, pero durante el viaje se ha fraccionado y un importante número de ellos solicitó asilo en México o claudicó y pidió el retorno voluntario a sus países.

El objetivo de los migrantes es que el gobierno estadounidense les otorgue el estatus de refugiados debido a la extrema violencia y pobreza que viven en sus países, pero para lograrlo deben cruzar la frontera por un acceso oficial, de acuerdo con un decreto firmado la semana pasada por el presidente Trump.

Protesta contra migrantes

En su intento por respetar ese decreto, los migrantes se instalaron en un campamento en el malecón de Tijuana, hasta donde llegaron la noche del miércoles unos 300 residentes de esta ciudad protestando por su presencia, cantando a todo pulmón el himno nacional mexicano ante la mirada de un grupo de policías que los separaba de los migrantes.

A pesar de la presencia policial, habitantes del barrio Playas de Tijuana lanzaron piedras contra los migrantes en el Parque de La Amistad, situado a un costado del mar y del muro fronterizo.

“No los queremos, es como si yo fuera a su casa y dejara todo este cochinero. No queremos delitos”, espetaba una vecina de Playas de Tijuana a los migrantes.

Residentes de Tijuana protestaron contra la presencia de migrantes centroamericanos en la frontera con EU.

Residentes de Tijuana protestaron contra la presencia de migrantes centroamericanos en la frontera con EU.

“Pasamos por todo México, en ciudades grandísimas y así nos reciben aquí”, respondió uno de los migrantes.

El gobierno de Tijuana había habilitado un albergue en instalaciones oficiales para los migrantes, pero algunos se negaron a usarlo porque temen que los datos personales que les piden para recibir la ayuda humanitaria sean “entregados” al gobierno de Estados Unidos y así negarles el estatus de refugiados, dijo a la AFP Irineo Mujica, director de la organización Pueblo Sin Fronteras, que acompaña a la caravana.

El gobierno mexicano ha registrado las protestas de habitantes de Tijuana pero se niega a “criminalizar” a la caravana de centroamericanos, quienes se han desplazado “en condiciones difíciles y de riesgo” por territorio mexicano con la esperanza de no volver a la violencia y pobreza de sus países, dijo este jueves el secretario de Gobernación, Alfonso Navarrete.

Trump ha calificado a los migrantes de “criminales” y acusa a la caravana de impulsar una “invasión”. Para contenerla, dispuso el controvertido envío de hasta 9.000 soldados a su frontera sur.

Ante la inminente llegada de la caravana, Estados Unidos cerró parcialmente con barricadas y alambres de púas las garitas fronterizas de San Ysidro y Otay Mesa, que conducen a California.

Barricadas y alambres de púas en la garita fronteriza de San Ysidro, California.

Barricadas y alambres de púas en la garita fronteriza de San Ysidro, California.

El secretario de Defensa estadounidense Jim Mattis argumentó el miércoles que esa operación “es necesaria” y “absolutamente legal”, durante una visita a las tropas estacionadas en la zona fronteriza.

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Stealthing: la nueva legislación de California que prohíbe el retiro no consensuado del condón durante el sexo

El gobernador de California, Gavin Newsom, promulgó hace unos días una ley bipartidista que prohíbe la extracción no consensuada del condón, una práctica conocida como "stealthing".
12 de octubre, 2021
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Hace unos 30 años, solo unos meses después de comenzar a trabajar como prostituta, Maxine Doogan quedó embarazada.

La joven había estado con un nuevo cliente en un salón de masajes en Anchorage, Alaska, cuando se dio cuenta de que el hombre se había quitado el condón subrepticiamente durante el acto sexual.

Conmocionada, corrió al baño. Cuando regresó, el cliente se había ido.

Doogan, que entonces tenía veintitantos años, fue a una clínica de salud cercana para una ronda de pruebas de infecciones de transmisión sexual y luego dio un agradecimiento en silencio por cada resultado negativo.

Seis semanas después, sin embargo, tuvo que practicarse un aborto.

Le costó alrededor de US$300 y, después del procedimiento, no pudo trabajar durante un mes.

Lo que hizo el cliente estuvo mal. Pero hasta donde ella sabía, no era ilegal.

“Simplemente no había recursos contra algo así”, dijo.

Ahora, en un estado de EE.UU. sí lo hay.

Nueva ley

El gobernador de California, Gavin Newsom, promulgó hace unos días una ley bipartidista que prohíbe la extracción no consensuada del condón, una acción conocida como “stealthing“.

La nueva legislación agrega la práctica a la definición civil estatal de agresión sexual, lo que convierte a California en el primer estado de EE.UU. en ilegalizarla.

La ley les da a las víctimas un remedio legal claro para el asalto que Doogan, quien ahora vive en San Francisco, sufrió hace décadas.

Y los defensores dicen que marca un cambio radical para otros sobrevivientes que, a diferencia de Doogan, ahora podrían tener su día en la corte.

“Queríamos asegurarnos de que no solo sea inmoral, sino ilegal”, dijo la asambleísta de California Cristina Garcia, quien presentó el proyecto de ley.

Cristina Garcia

Getty Images/BBC
Cristina Garcia llevaba años abogando por la ley.

Garcia ha estado trabajando versiones de esta legislación durante años.

En 2017 y nuevamente en 2018, presentó un proyecto de ley que habría convertido el stealthing en un delito penal y permitido a los fiscales pedir condenas de cárcel para los perpetradores.

Estos proyectos de ley murieron antes de nacer o no consiguieron una audiencia en el Congreso estatal.

Ahora, esta nueva versión, que enmienda solo el código civil, fue aprobada por los legisladores de California sin oposición.

El contenido

Los sobrevivientes pueden demandar a los infractores por daños, pero no se pueden presentar cargos penales.

“Sigo pensando que esto debería estar en el código penal”, le dijo Garcia a la BBC.

Si se rompió el consentimiento, ¿no es esa la definición de violación o agresión sexual?“, planteó.

Los analistas legislativos han dicho que el stealthing podría considerarse un delito menor de agresión sexual, aunque no se menciona explícitamente en el código penal.

Pero la nueva ley de Garcia elimina cualquier ambigüedad en los reclamos civiles que, según los expertos, facilitarán a los sobrevivientes la persecución de sus casos.

Alexandra Brodsky

Getty Images/BBC
Brodsky’s 2017 paper is now widely credited for bringing the term “stealthing” into popular use

“Podemos empezar a hablar de ello de una manera en la que tengamos un lenguaje común”, dijo Garcia.

La legisladora dice que se sintió inspirada para llevar el tema del stealthing a la Cámara después de leer un artículo de investigación de la Facultad de Derecho de Yale de 2017 de la entonces estudiante Alexandra Brodsky, a quien ahora se le atribuye ampliamente haber llevado el término al uso popular.

Brodsky, que ahora trabaja como abogada de derechos civiles y es autora de Sexual Justice, que analiza cómo responder de manera justa a la agresión sexual, detalló una serie de historias en su artículo de sobrevivientes en el contexto de relaciones románticas o sexuales consensuadas.

Sus relatos a menudo comenzaban de la misma manera: “No estoy segura de que esto sea una violación, pero…”.

Las narraciones detallaban el miedo de las víctimas a las infecciones de transmisión sexual y al embarazo, así como sus intensos sentimientos de violación y traición.

Pero las y los sobrevivientes con los que habló Brodsky, muchos de los cuales informaron haber sido violados anteriormente, no describieron el stealthing como equivalente a una agresión sexual.

La gente aún no estaba haciendo esa conexión, dice Brodsky.

“Creo que una gran parte del problema era que mucha gente pensaba que era la única persona a la que le había pasado”, agrega.

Graphic of a condom

Getty Images/BBC

Pero la investigación muestra que el stealthing es “deprimentemente común”, según el análisis del comité judicial del Senado de California al evaluar el proyecto de ley de Garcia.

Demoras

Un artículo de 2019 publicado en la Biblioteca Nacional de Medicina encontró que el 12% de las mujeres de entre 21 y 30 años informaron haber experimentado el stealthing.

Ese mismo año, investigadores de la Universidad de Monash en Australia encontraron que una de cada tres mujeres y uno de cada cinco hombres que tienen sexo con hombres habían sido sometidos a la práctica.

Y otro estudio de 2019 encontró que casi el 10% de los hombres informaron que se quitaron un condón durante las relaciones sexuales sin consentimiento.

En su artículo, Brodsky citó a un conocido bloguero que usó su sitio ahora desaparecido para dar consejos a otros hombres sobre cómo quitarse los condones en secreto sin llamar la atención.

Es el deber de una mujer abrir las piernas, escribieron los comentaristas, y el derecho del hombre a “esparcir su semilla”.

Stock image of condoms

Getty Images/BBC

Pero si bien ha aumentado la conciencia sobre el stealthing, la respuesta legislativa se ha retrasado.

Incluso en países donde esta práctica se ha considerado una agresión sexual, incluidos Reino Unido, Nueva Zelanda y Alemania, rara vez se enjuicia, en parte debido a las dificultades para demostrar la intención.

Esta es la ventaja de las demandas civiles: la carga de la prueba es menor que en los casos penales, y la decisión de presentar una demanda recae en los sobrevivientes, no en los fiscales.

Y tanto Brodsky como García creen que hay un significado inherente en que el estado etiquete oficialmente el stealthing como un acto ilegal.

“Imagínese lo que se sentirá cuando ellos (los y las sobrevivientes) vean que el estado de California piensa que no merecen ser tratados de esta manera“, dice Brodsky

La ley

El proyecto de ley fue apoyado por el Proyecto Legal, Educativo y de Investigación de Proveedores de Servicios Eróticos (Esplerp), una organización de defensa fundada y dirigida por Doogan.

La ley permitirá a las trabajadoras sexuales demandar a los clientes que se quiten los condones, dijo, y con suerte allanará el camino para una mayor protección legal para las trabajadoras sexuales y otros grupos típicamente marginados por el sistema de justicia penal.

“ le puede pasar a cualquiera”, advierte Doogan.

Todavía existe el problema de que los casos de agresión sexual se aborden.

Aquellos que hacen estas afirmaciones a menudo se encuentran con “escrutinio y escepticismo”, según Brodsky.

Y cuando se trata de stealthing, esta respuesta se intensifica porque, “por definición, el daño ocurre después de que han dado su consentimiento para el sexo”.

Pero la medida ha sido celebrada como un primer paso importante, especialmente después de que fracasaran los esfuerzos recientes para aprobar una legislación similar en Nueva York y Wisconsin.

“Estoy orgullosa de que California sea el primero en la nación, pero estoy desafiando a otros legisladores estatales a seguirnos rápidamente”, dijo García.

“Un estado menos, quedan 49”.


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