Mujeres latinoamericanas visibilizan la desaparición forzada y los feminicidios a través del tejido
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync

Mujeres latinoamericanas visibilizan la desaparición forzada y los feminicidios a través del tejido

En 130 piezas, madres, hermanas, abuelas de países en América Latina narran bordando, la historia de personas víctimas de desapariciones forzadas, presos políticos y feminicidios.
2 de noviembre, 2018
Comparte

Familiares de víctimas de desaparición forzada y feminicidios en México, Argentina, Chile y Perú formaron colectivos para visibilizar y denunciar estos delitos a través del tejido y el bordado.

Huellas: puntadas y caminares de la memoria es la primera exposición en México que reúne 130 piezas de bordado y tejido donde madres de América Latina narran, denuncian y exigen justicia tras la desaparición de un integrante de la familia. Esta exhibición estará hasta el 4 de noviembre en el Museo Nacional de las Culturas, en el Centro Histórico de la Ciudad de México.

La exposición la organizó la antropóloga y tejedora Mariana Rivera, junto con la lingüista, Bianca Islas e, impulsada por Roberta Bacic, también curadora de Huellas: puntadas y caminares de la memoria, quien, además ha dedicado los últimos años de su vida en recuperar las arpilleras que son piezas tejidas y bordadas por mujeres que fueron víctimas de la dictadura de Pinochet en Chile.

“Ellas comenzaron a bordar sus historias, a representarlas en esto que llaman arpilleras, que es el saco de papas, el saco arroz o de azúcar, como el yute aquí en México. Usan estos sacos -que eran los materiales que tenían a la mano en aquel entonces-, donde empezaron a bordar escenas de la violencia, de todo lo que vivían en esa época”, dijo en entrevista para Animal Político, la antropóloga Mariana Rivera.

De acuerdo con River, el trabajo de las arpilleristas lo retomaron grupos de mujeres en América Latina y el mundo, que han utilizado esta expresión como una forma de narrativa para hacer memoria. Como tejedora, “creo que esa es parte de mi principal motivación que el tejido me ha llevado a conectar con otras mujeres que también han encontrado un refugio en la actividad del tejido y del bordado haciéndola en colectivo”.

En 2011, en un viaje a Colombia conoció varios colectivos que se denominan Tejedoras por la memoria, donde las mujeres se reunían para tejer colectivamente y contaban sus historias. “A partir de esa experiencia en el 2011 regresé a México muy motivada por incentivar prácticas similares en nuestro país, donde hay técnicas muy elaboradas de tejido y de bordado pero, ahora, con contenido político y social. Bordar y tejer para contar historias que son sumamente dolorosas”.

A esta exposición, se suman colectivos de Ecuador, Colombia, Chile, Argentina y México con comunidades de los estados de Michoacán, Chiapas, Puebla y Ciudad de México, “por primera vez (estas piezas) se encuentran en un museo que también es el otro espacio porque, estos textiles, generalmente han ocupado el lugar de la calle, del espacio público, de la protesta pero ahora llegan a un museo. La idea de que llegue a estos espacios no solamente es para apreciar la técnica sino también que lleguen a esos lugares la denuncias y demandas sociales”.

En un México donde el tema de las desapariciones forzadas es cada vez más importante, tenerlo presente y hacer visibles la historia de cada víctima, “es importante que la gente conozca estos trabajos, es como una doble cara: hacemos cosas muy hermosas y llamativas pero cuando te acercas a lo que en realidad te hablan esas telas es de las peores desgracias de las que es capaz el ser humano, de las peores tragedias”, señaló.

Mariana Rivera menciona que acercarse al tejido y al bordado, es, justamente, para sensibilizar desde la creación, desde la parte llamativa que de pronto te atrae al ver una tela con muchos colores, técnicas, hilos y cuando te acercas y comienzas a descubrir la historia que cuenta esa tela, resulta ser sumamente desgarradora”.

Huellas: puntadas y caminares de la memoria es el resultado de un año de recabar estas piezas vinculadas a los colectivos de tejedoras. Aquí, el público podrá observar piezas de arpilleras chilenas de los años 70, muñecas de Colombia, Ecuador y México, del estado de Guerrero “donde las mujeres hacen autorepresentaciones de su comunidad”.

“En el caso de Ecuador son abuelas que representan la amazonía ecuatoriana, mujeres que han luchado por la defensa del territorio en contra de las mineras y petroleras. En Colombia, el colectivo Parque de los Sueños Justos hacen muñecas donde representan al familiar muerto o desaparecido con una fotografía y un mensaje sobre su desaparición”, explica Rivera.

Para una de las curadoras de esta exposición, este resulta ser un ejercicio muy fuerte de poder nombrar y colocar ese sentimiento en un objeto. La exhibición, también cuenta con una cartografía tejida, los rostros de los desaparecidos también bordados, fotografías y entre otros elementos.

Entre los grupos que participan están el Colectivo Familiares Caminando por Justicia compuesto, sobretodo, por mujeres, madres, esposas e hijas de desaparecidos en Michoacán, así como las tejedoras de Zinacantán, de Chiapas, son tejidos con casos representativos de conflictos en el país, como: Ayotzinapa, presos políticos, al incendio de la guardería ABC, Aguas Blancas, Acteal.

Colectivos como Fuentes Rojas, bordando por la paz, Una víctima un pañuelo y desde Puebla con el colectivo Bordando por la paz Puebla, “son mujeres que no tienen directamente un familiar desaparecido sino, lo que hacen es bordar pañuelos para buscar casos de desaparición o asesinato. Se ponen en la plaza pública e invitan a la gente a bordar, en estos casos un pañuelo”.

La idea es involucrar a la sociedad civil a que haga un acto, en este caso, el bordado como una forma de hacer un memorial ciudadano, en el caso de Puebla bordan casos de feminicidio. “Esto es una forma de hacer catarsis, de plasmar algo que nos duele en el corazón y que muchas veces es difícil  hablar y decirlo en público”.

Para los colectivos colaborativos con otras mujeres que están viviendo la misma situación, “el tejer y bordar les da fuerza, las ayuda a organizarse y decir: yo puedo, no estamos solas y vemos cómo nos organizamos para exigir justicia. Es un espacio muy importante de diálogo y organización”.

Para quienes quieran unirse a este colectivo pueden escribir al siguiente correo [email protected] o directamente a Mariana Rivera, antropóloga y una de las curadoras de la exhibición [email protected].

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal

El Penacho de Moctezuma y otras piezas emblemáticas que están fuera de México

El penacho se encuentra en el Museo del Mundo de Viena y especialistas descartan la posibilidad de que pueda ser trasladado por su fragilidad.
14 de octubre, 2020
Comparte

 

2021 es el año que México ha elegido para mostrar al mundo con orgullo algunos de sus más preciados y fascinantes tesoros prehispánicos.

Pero, sobre todo, lo que intentarán sus autoridades es que los mexicanos puedan disfrutar en su propio país de antiguos códices, máscaras y otras piezas culturales y arqueológicas consideradas clave en su historia.

La fecha no fue elegida al azar. El año que viene, el gobierno de México conmemorará los 200 años de su independencia, los 500 de la conquista por parte de España y los 700 de la fundación de Tenochtitlán, capital del imperio mexica.

“Por estos acontecimientos, queremos mostrar a los mexicanos la grandeza cultural de nuestro pueblo que, por los intereses de quienes nos invadieron y colonizaron, fue distorsionada”, expuso el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador.

El problema es que muchas de estas obras se encuentran en otros países como consecuencia del “saqueo” de patrimonio histórico sufrido en el pasado, dijo este martes el mandatario.

Por eso, su esposa y coordinadora del proyecto de Memoria Histórica y Cultural de México, Beatriz Gutiérrez Müller, se reúne estos días con líderes europeos para convencerles de que algunos de esos objetos en sus países regresen -al menos, de manera temporal- a suelo mexicano.

Beatriz Gutiérrez Müeller fue recibida por la primera dama de Francia, Brigitte Macron

Getty Images
Beatriz Gutiérrez Müeller fue recibida por la primera dama de Francia, Brigitte Macron, durante su gira por Europa para lograr el préstamo de objetos arqueológicos e históricos para ser expuestos en México.

Pero entre las obras más ansiadas y reclamadas por México sobresale una que permanece desde hace siglos en Austria: el penacho del México Antiguo, más conocido como penacho de Moctezuma.

Esto, pese a que especialistas en conservación -incluidos expertos mexicanos- ya advirtieron hace años que trasladar la pieza entre países sin que se deteriore es algo prácticamente imposible.

¿Cómo acabó en Austria?

Su sobrenombre se debe a la teoría más extendida sobre su origen: que el penacho fue un regalo de Moctezuma a Hernán Cortés a la llegada del español a las costas del golfo de México a inicios del siglo XVI.

Esto, según expertos, descarta la idea de que esta pieza concreta -compuesta por plumas de quetzal y otras aves montadas sobre una base de oro y piedras preciosas- fuera víctima de pillaje por parte de las tropas del conquistador español.

Esta litografía a color de 1892, "Entrada de Cortes a México", ilustra el primer encuentro entre Cortés y Moctezuma, el 8 de noviembre de 1519.

Getty Images
Se cree que el penacho fue un regadlo de Moctezuma a Hernán Cortés con motivo de su llegada a lo que hoy es Veracruz.

“Es obvio que durante la Conquista hubo saqueos, pero en este caso no podemos hablar de un robo porque fue parte de un obsequio con un propósito muy específico”, señala Iván Escamilla, profesor del Instituto de Investigaciones Históricas de la Universidad Autónoma de México (UNAM).

“La idea de que esto se tenga que recuperar para hacer, de alguna manera, ‘justicia’… no tiene tanto sentido en este caso”, le dice a BBC Mundo el investigador experto en historia colonial.

Aunque Moctezuma le hubiera obsequiado el penacho a Cortés para entablar relaciones, no está comprobado que hubiese sido realmente utilizado por el líder azteca.

Expertos sostienen que es más probable que este tipo de objeto fuera utilizado por sacerdotes en ceremonias en lugar de por emperadores, quienes solían usar diademas de oro con una pieza triangular al frente.

“No hay ninguna indicación escrita o visual que indique que Moctezuma usara ese tocado en concreto. Citarlo como si fuera un bien personal de él, es un error”, apunta Escamilla.

Pero la mayor incógnita sobre la historia del penacho es, sin duda, saber cómo y cuándo exactamente llegó hasta Austria.

Una de las principales hipótesis destaca el origen austríaco de la familia Habsburgo a la que pertenecía el rey Carlos I de España y V de Alemania, a quien Cortés le hizo llegar el penacho. Esto podría ser uno de los factores para que la pieza acabara en ese país europeo.

Tras llegar a manos de la Corona española, Escamilla admite que hay “un hueco en la historia del penacho”, hasta que a finales del siglo XVI la pieza fue localizada como parte de la colección propiedad del archiduque Fernando II de Habsburgo, quien era pariente de Carlos I.

Cortes y Carlos I

Getty Images
Se cree que Hernán Cortés (en la ilustración, arrodillado frente al rey Carlos I) le hizo llegar al monarca español el penacho de Moctezuma.

Sin embargo, no es hasta el siglo XIX que se identifica y se atribuye su procedencia a México, a donde nunca regresó.

Desde hace años, está considerada la pieza más relevante y estudiada en el Museo del Mundo de Viena, la capital austríaca.

¿Podrá volver a México?

En la actualidad, la opción más cercana y accesible para los mexicanos que quieren conocer el emblemático penacho es gracias a la réplica que se exhibe en el Museo de Antropología de Ciudad de México.

El artista que creó la copia en 1940 tuvo que recurrir a imágenes de archivo, ya que no tuvo acceso a la obra original. Pero México no se rindió y siguió tratando de conseguirla.

Replica del penacho.

INAH
El Museo de Antropología de Ciudad de México cuenta con una réplica del penacho.

En 1991, el gobierno mexicano reclamó a Austria su devolución. Veinte años más tarde, matizó su oferta y le ofreció intercambiarlo temporalmente por la carroza del emperador Maximiliano de Habsburgo y segundo emperador de México que se exhibe en la capital del país.

Sin embargo, una restauración del penacho a cargo de especialistas mexicanos y austríacos entre 2010 y 2012 concluyó que el frágil estado de la pieza no permitía su traslado de ninguna manera.

Pese al diagnóstico, López Obrador volvió a solicitar el préstamo durante el encuentro de su esposa con el presidente de Austria, Alexander Van der Bellen, aunque el líder mexicano reconoció no estar muy esperanzado con los resultados.

“Le dije a Beatriz: ‘insiste, porque es una pieza nuestra de México (…)’. Aunque le dije que no era una misión fácil, que era como una misión imposible, porque los austríacos se han apoderado por completo del penacho”, dijo este martes.

“No se lo quisieron ni siquiera prestar a Maximiliano de Austria. Cuando nos invaden, imponen a Maximiliano en el Segundo Imperio, él habla de traer el penacho, toca el tema, pero no lo logró”, agregó.

Y, según los responsables de la pinacoteca donde está alojado el penacho, parece improbable que esta vez vaya a ser diferente.

Su curador, Gerard van Bussel, le reiteró a la agencia Efe que la pieza no podrá ser trasladada a México en al menos diez años, ya que cualquier vibración “en el aire o la carretera lo destruiría”.

“Me gustaría conocer a la persona dispuesta a asumir esa responsabilidad”, dijo.

Otras peticiones de préstamo

Sin embargo, el penacho no es la única obra prehispánica que México aspira a traer temporalmente a su territorio el año que viene.

Antes de encontrarse con el mandatario austríaco, Gutiérrez Müller le entregó una carta al presidente de Italia, Sergio Mattarella, en la que López Obrador le solicitaba la cesión temporal del Codex Fiorentino y el Codex Cospi o Bologna que permanecen en bibliotecas de su país.

AMLO

Reuters
López Obrador reiteró que el penacho de Moctezuma es una pieza de México e insistió en pedir la pieza al gobierno de Austria.

El primero es “un testimonio muy valioso sobre la vida cotidiana y cosmogonía indígenas y contiene ilustraciones realizadas por tlacuilos, los antiguos ilustradores mexicanos”, dijo AMLO en su carta.

“Si usted nos ayuda, nosotros corresponderíamos enviando una exposición de piezas arqueológicas espléndidas (…) o bien aportar obras de grandes artistas mexicanos como Frida Kahlo, David Alfaro Siqueiros, Diego Rivera y otros. Estamos abiertos a sus sugerencias”, se lee en la misiva.

Otra carta similar fue entregada al papa Francisco por la esposa del presidente, en la que se solicita al Vaticano el préstamo de otros tres códices y sus mapas de Tenochtitlán.

Uno de ellos es el Códice Borgia, uno de los ejemplos mejor conservados de escritura de estilo azteca anterior a la Conquista y que fue catalogado por las autoridades católicas de la era colonial como “obra del diablo” por describir dioses y rituales de la época.

“Aprovecho para insistir en que tanto la Iglesia Católica, la Monarquía española y el Estado Mexicano debemos ofrecer una disculpa pública a los pueblos originarios que padecieron de las más oprobiosas atrocidades para saquear sus bienes y tierras y someterlos, desde la Conquista en 1521 hasta el pasado reciente”, remarcó AMLO en su escrito.

Gutiérrez Müller también visitó Francia, donde fue recibida por la esposa del presidente galo, Briggitte Macron, con el fin de solicitar igualmente piezas arqueológicas para su exposición en México el año próximo.

Más tesoros prehispánicos en el exterior

En Francia, por ejemplo, se encuentra el Códice Borbónico, considerado una pieza clave para la comprensión de cómo se representaban el calendario mexica y las deidades y rituales asociados. Se cree que llegó a España directamente de México antes de cruzar al país galo.

El Museo Británico de Londres, por su parte, acoge otros tesoros prehispánicos como la espectacular máscara de Tezcatlipoca, elaborada en el siglo XV sobre un cráneo humano con incrustaciones de turquesa.

Serpiente azteca de dos cabezas

© The Trustees of the British Museum
La Serpiente azteca de dos cabezas es otro de los tesoros prehispánicos que se encuentra en el Museo Británico de Londres.

En el mismo museo se encuentra la máscara de Quetzalcóatl, ligada al dios de la lluvia y que se cree que también fue un regalo de Moctezuma a Cortés. El museo la adquirió en una subasta en París a finales del siglo XIX.

Asimismo, el Museo Británico cuenta entre sus obras con la emblemática Serpiente azteca de dos cabezas, una escultura con mosaicos turquesa que data de entre los años 1400 y 1521 y que fue comprada por Londres en 1892.

En muchos de los casos, no se sabe a ciencia cierta el camino que recorrieron estas piezas desde México hasta su ubicación actual, tras formar parte en ocasiones del catálogo de coleccionistas privados en Europa.

Preguntado sobre si es un mayor valor lo que explica el gran interés que parece existir por el penacho de Moctezuma respecto al resto de piezas en el exterior, Escamilla niega que sea más valioso que algunos de los códices que permanecen en bibliotecas europeas.

“Pero, en los siglos XIX y XX, el penacho cobró una serie de connotaciones y para mucha gente terminó representando la grandeza de las civilizaciones mesoamericanas que se supone son la raíz de la nacionalidad mexicana”, dice.

Museo de Viena donde se conserva el penacho de Moctezuma.

AFP
El penacho se encuentra en el Museo del Mundo de Viena y especialistas descartan la posibilidad de que pueda ser trasladado por su fragilidad.

Por eso, y teniendo en cuenta que ya se confirmó la imposibilidad de trasladarlo desde Viena, el experto enmarca la nueva petición de préstamo como “un gesto más bien simbólico y político”.

Y aunque recuerda que el disputado penacho es “patrimonio de México”, también reconoce “ventajas” en el hecho de su viaje por el extranjero.

“Que llegara a formar parte de una colección de un príncipe y que pasara por todo ese proceso en Europa, que fuera después restaurado… son algunos de los motivos por los que el penacho se conserva actualmente”, apunta.

“En México, en cambio, no se conserva ninguno”, asegura el historiador.


Recuerda que puedes recibir notificaciones de BBC Mundo. Descarga nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=aBKdOAVLVEc

https://www.youtube.com/watch?v=0fHkEolNWFc&t=64s

https://www.youtube.com/watch?v=6kQ0oCfV43I&t=16s

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.