close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Imagen de la portada del libro

Irena, la mujer que salvó a más de 2 mil 500 niños del Holocausto (capítulo de regalo)

En tiempos de guerra, Irena y sus amigos crearon una red de apoyo que salvó a 2 mil 500 niñas y niños migrantes del gueto de Varsovia.
Imagen de la portada del libro
Por Verónica Santamaría
4 de noviembre, 2018
Comparte

A 73 años de haber concluido la Segunda Guerra Mundial, quedan historias de personas que, a pesar de los peligros de morir asesinados, enfrentaron obstáculos para proteger otras vidas por encima de la suya, como es el caso de Irena Sendler, una mujer que durante la Segunda Guerra Mundial fue trabajadora social y creó una red de trabajadores sociales en Polonia, para salvar miles de vidas.

En esta red las trabajadoras sociales, que en parte eran católicas y parte cristianas, iniciaron como una red de apoyo de salubridad para ayudar a los judíos de Varsovia y, más adelante, ellas fueron parte de la formación de una red auxiliar de trabajadores sociales que ayudó a salvar a aproximadamente 2 mil 500 niños del Gueto de Varsovia, dijo en entrevista para Animal Político, la autora estadounidense de Los Niños de Irena, Tilar J. Mazzeo.

A siete décadas de la tragedia que marcó la historia de la humanidad con una guerra donde mujeres, hombres, niños y niñas fueron asesinados en masa, la realidad en el mundo actual muestra que no se está lejos de lo que vivieron miles de judíos, quienes migraron para salvarse.

Para la autora de Los Niños de Irena, es necesario hablar de las historias de la guerra, de sus hombres y mujeres. Explicó que la razón por la que escribe de una mujer en el Gueto de Varsovia es que simplemente no había hombres. “Los hombres polacos jóvenes no los dejaron en Varsovia, los alemanes los enviaron a campos de trabajo y campos de concentración a hacer ´labor de hombre´, como se llamaba en ese tiempo”.

En este caso, la historia de Irena representa una gran responsabilidad social en una tempestad política como el holocausto, en la que narra “la historia de una persona común y corriente que llega a cambiar la narrativa de su historia personal y la de tanta gente que llegó a salvar”.

Revivir la historia

Reconstruir el personaje de Irena representó un gran reto para Tilar Mazzeo. En ese tiempo, no estaba permitido contar la historia de personajes como Irena, hasta después de la guerra, cuando fue posible sacar una lista de más de 14 páginas con los nombres de personas que fueron parte de esa red de ayuda, una de las herramientas documentalistas que usó ella para reconstruir la vida y trabajo de este personaje.

Al mismo tiempo que Tilar intenta redactar la historia de Irena, también necesita que el lector entienda que ella solo fue una mínima parte de lo que estaba sucediendo, por eso se vuelve tan valioso conocer su historia, porque al igual que Irena existieron más personas en el intento de ayudar a otros en tiempos de guerra, a pesar del idioma, procedencia y religión.

“Lo que me fascinó de Irena fue la manera en que ella –por años– cada día se levantaba y se metía en una situación de peligro personal y cómo lo superó”.

A Tilar, le hubiera gustado saber que, si ella hubiera estado en esa misma situación, cuando menos un día en su vida, haber tenido el valor para saber que hará lo correcto.

Revivir desde documentos históricos

Mazzeo pasó dos años de tiempo completo en investigación y narrativa en el personaje de Irena Sandler, donde para reconstruir la parte histórica se basó en archivos que están en Polonia e Israel, de ahí sacó gran parte de la información que tenía.

Además, logró localizar a la hija de Irena a quien entrevistó. También logró encontrar a varios de los niños que ella salvó, así como entrevistar a los hijos de gente de la red de ayuda de Irena, que siguen con vida.

Otro recurso bibliográfico que fue de gran ayuda para Mazzeo fue la autobiografía que Irena escribió. Aunque, los recursos más importantes que rescató Tilar fueron las fotografías y mapas e información del gueto “que no necesariamente tenía que ver con la historia personal de Irena y los niños, pero era documentación de cómo fue la vida en el gueto en esa época específica”. Así pudo describir de una manera más exacta cómo se vivía ahí.

Tilar Mazzeo nació en Estados Unidos en 1971, es historiadora cultural, biógrafa y estudiosa apasionada de la cultura francesa. Además, se especializa en narrar historias de mujeres en la Historia, utilizando un recurso literario que –en Estados Unidos– se conoce como narrativa histórica o “non fiction”, es decir, narra la vida de una persona usando elementos ficticios para contar verdades históricas.

Con autorización de la autora Pilar Mazzeo y la casa editorial Aguilar, Animal Político te regala el primer capítulo de esta la historia en Los Niños de Irena.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
Getty Images

Por qué en Los Ángeles hay gente que paga por caminar

El estadounidense Chuck McCarthy empezó a caminar con extraños a cambio de dinero hace tres años. Su iniciativa ha crecido hasta convertirse en una app, lanzada en marzo, con más de 200 "paseadores de personas". ¿Cómo se le ocurrió y por qué la usan?
Getty Images
6 de junio, 2019
Comparte

Pagarle a alguien por caminar contigo suena como un servicio que sería viable en Japón o China, países acostumbrados al alquiler de “amigos” o de “padres”.

Pero al otro lado del Pacífico, en el estado de California, hay un hombre al que un día se le ocurrió pasear gente. Y está probando ser exitoso.

Chuck McCarthy tuvo la idea en 2016. Mandó hacer una camiseta, creó una página de Facebook y pegó afiches por todo Los Ángeles promocionando sus servicios como The People Walker (“El paseador de personas”, en español).

Tres años después, McCarthy atrajo a inversionistas que el pasado marzo le ayudaron a lanzar una app móvil del servicio, que cuenta actualmente con más de 200 proveedores, es decir, personas que cobran por caminar con extraños.

Chuck McCarthy
BBC

Chuck McCarthy o, como le conocen en Los Ángeles, “The People Walker”.

La app funciona de forma parecida a Uber o Lyft: creas un perfil, permites que la herramienta utilice tu ubicación geográfica y solicitas la caminata a una hora y en un día específicos. A continuación, aparece un listado de personas que cobran entre US$7 y US$21 por cada media hora de trayecto.

Como es de esperar en la ciudad sede de la industria del entretenimiento y el cultivo a la imagen, muchos de los proveedores son también actores, entrenadores físicos o profesores de yoga.

Aunque también hay psicólogos, profesionales de otras áreas y personas que hablan diferentes idiomas.

Ni McCarthy ni su socio deciden cuánto va a cobrar cada proveedor, sino que establecieron un rango de precios y cada quien elige cuánto vale. Lo que sí es requerido para todos es un chequeo de antecedentes penales.

“Mis amigos están ocupados”

Bob Nankin lleva dos años y medio caminando con McCarthy, aunque aclara que no lo hace porque se sienta solo.

“Mis amigos están ocupados, tienen sus vidas y es difícil coordinar para vernos”, dice.

“Mi motivación es el ejercicio, aunque entiendo que alguien camine por un tema de salud mental o por soledad“, agrega.

No es extraño que este servicio se ofrezca en en una ciudad como Los Ángeles, en la que los centros urbanos están dispersos, el tráfico es infernal y mucha gente trabaja desde casa o con horarios irregulares.

Chuck McCarthy junto a Bob Nankin, uno de sus clientes más antiguos.

Cortesia Chuck McCarthy
Chuck McCarthy junto a Bob Nankin, uno de sus clientes más antiguos.

De hecho, en el condado de Los Ángeles el 24% de las viviendas, casi 785.000, están habitadas por una sola persona, según datos del censo citados en la web Suburban Stats.

En el caso de Nankin, quien está retirado de su empleo en el sector de la salud, caminar es una prioridad a sus 71 años.

“Con Chuck intercambio historias, hablamos de nuestros planes y he conocido diferentes vecindarios gracias a él”, dice.

Los adultos mayores constituyen uno de los públicos más atraídos al servicio, pero no son los únicos.

“No es una broma”

McCarthy dice que ha caminado hasta con adolescentes de 18 años, curiosos de saber si su servicio “era real o una broma”.

Esa percepción ha sido una de sus luchas. “La gente comenta cosas como: ‘¿quién va a pagar por caminar?‘ Y yo les respondo que por qué no, si ya pagamos por estar sentados”.

Dos jóvenes caminando

Facebook People Walker
“The People Walker” tiene más de 200 “caminantes de personas” que prestan el servicio.

Lo dice en referencia a servicios de streaming como Netflix, que popularizaron el llamado binge-watching, es decir, invertir horas en ver toda una serie de una sola sentada.

“Incluso las apps de entrenamiento físico quieren que te sientes lo más rápido posible. Promocionan rutinas de solo 15 minutos o menos”, añade.

Pasar muchas horas sentado fue justamente lo que motivó a McCarthy, quien vive en Los Ángeles desde hace 11 años, para crear The People Walker.

Había decidido abandonar el trabajo de producción de comerciales para convertirse en actor, un oficio que puede llegar a ser bastante solitario.

Una tarjeta de "The People Walker" fijada en una cartelera de un vecindario de Hollywood.

BBC
Por todo Hollywood se pueden ver pósters y anuncios como estos fijados en carteleras.

“Pasaba horas en internet postulándome a trabajos de actuación. Incluso a veces cuando iba a un café a trabajar, no hablaba con nadie“, recuerda.

Así que pensó que podía cobrar por caminar, como un ejercicio físico, para que fuese más seguro y para tener más experiencias humanas.

“Pensé en pasear perros, pero no me gusta recoger caca”, bromea.

Los pósters caseros que fue pegando en varios vecindarios llamaron la atención de más de un medio local. Uno incluso metió a McCarthy en la categoría de “gente con trabajos extraños”.

Pero, según él, “hay gente en esta ciudad que paga US$100 la hora por caminar con entrenadores físicos o con guías turísticos, así que no entiendo qué tiene de raro”.

Así se ve la app de The People Walker

App The People Walker
La app funciona de forma parecida a Uber o Lyft.

McCarthy insiste también en que el servicio no es solo para gente solitaria. “Muchos de nuestros clientes tienen amigos y vida social”, aclara.

Sobre si la app ha sido un éxito, McCarthy se limita a decir que “no nos vamos a hacer multimillonarios con esto”.

“Veo a los extraños como amigos que no he conocido todavía”

Con un trabajo como editora en línea que la mantiene en casa todo el día, CJ Arabia decidió trabajar como “paseadora”.

CJ Arabia

Cortesia CJ Arabia
CJ Arabia se unió a la app como proveedora de caminatas.

La primera vez que lo hizo, recuerda, el cliente le pidió que acelerara el ritmo.

“Estaba muy nerviosa, pero terminó siendo una maravilla”, dice.

Arabia cuenta que el comentario que más recibe de los usuarios es que, de no haber reservado una caminata, se hubiesen quedado encerrados en casa.

“Es ese compromiso de tener una cita, de no fallar, que sirve mucho de motivación”, añade.

Tanto Arabia como McCarthy tienen claro que no son amigos de sus clientes, aunque las caminatas a veces los lleven a compartir información muy personal.

Es un rasgo que parece ser el denominador común de las apps de relaciones sociales: conocerse, pasar un buen rato y mas no profundizar.


Ahora puedes recibir notificaciones de BBC Mundo. Descarga la nueva versión de nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=VtZC2ETz-Mk

https://www.youtube.com/watch?v=JpWiPF_rmY0&list=PLLhUyPZ7578d1gB2GloaeOB3KVudiPRus&index=26&t=24s

https://www.youtube.com/watch?v=xmaH4fFjj2M&list=PLLhUyPZ7578d1gB2GloaeOB3KVudiPRus&index=56&t=0s

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal

¡Muchas gracias!


Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.