Las reparadoras de crédito: salvavidas para cuando te ahogas en deudas

¿Para qué sirven las reparadoras de crédito? ¿Son confiables? ¿Cómo te ayudan a dejar de ser deudor y comenzar a ser ahorrador?

reparadoras de crédito
Rodolfo Guerra acudió a una reparadora de crédito luego de que cada mes pagaba a sus acreedores sin éxito para liquidar su saldo. Cortesía Resuelve tu Deuda
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La empresa en donde trabajaba Rodolfo Guerra quebró hace tres años. Mientras se encontraba sin empleo, buscó préstamos bancarios para solventar sus gastos corrientes. No fue una solución, fue un parche. Cada vez se endeudaba más. Su adeudo de 230 mil pesos, con tres bancos, lo llevó a una casa de crédito exprés para solicitar otro préstamo por 120 mil pesos que no resolvió su deuda original. En menos de seis meses, debía un total de 350 mil pesos.

Las llamadas de los despachos de cobranza empezaron a ser más agresivas e insultantes. Tenía 68 años y estaba al borde de la desesperación. Tres años después —a sus 71 — está muy tranquilo y sin deudas. ¿Qué tipo de asesoría encontró?

Cuando estaba más desesperado, en internet leyó sobre las reparadoras de crédito. Levantó la bocina para hacer una cita. “Me ayudaron a hacer un proyecto sobre cómo podía pagar”, dice al compartir su historia.

El segmento de las reparadoras de crédito existe en Estados Unidos desde hace 20 años y están reguladas por el Credit Repair Organizations Act (CROA) que verifica que los usuarios reciban información exacta sobre cómo operan y qué tipo de comisiones cobran estas entidades financieras.

En México, la primera empresa formal con este giro fue Resuelve tu Deuda que inició operaciones en 2009. Hoy, existen alrededor de 10 en el país que en general brindan asesoría financiera y legal, fomentan un ahorro mensual y negocian descuentos.

Rodolfo Guerra se dio cuenta de que cada mes gastaba más en intentar liquidar sin éxito, pues pagaba a sus acreedores más de 7 mil pesos mensuales sin resultados. Cuando se acercó a la Resuelve tu Deuda, le diseñaron un plan de ahorro mensual de 5 mil pesos a tres años que le permitiría resolver su problema. Lo logró.

“Apoyan en el aspecto administrativo y en el aspecto psicológico, porque las llamadas de cobranza ya rayaban en la agresión y en la majadería. Así que uno de los consejos que me dieron fue contestarles: ‘Ya encontré la solución. Le pido que se comunique con mi asesor’. Aún así eran muy agresivos y me decían que el compromiso no era de la reparadora sino mío”, recuerda Rodolfo, quien tenía la certeza de que la reparadora de crédito le ayudaría a negociar su adeudo.

Lo que hace una reparadora de crédito es mediar entre el cliente deudor y el banco. Sus gestiones como mediador ofrecen una alternativa de ahorro mensual a quien se encuentra en una situación de sobreendeudamiento, el monto ahorrado le permitirá a la reparadora negociar con el acreedor la liquidación del adeudo con cierto descuento.

El banco escuchará al mediador, pues está interesado en recuperar al menos una parte del dinero que prestó, buscará sanear su cartera e incluso no perder a ese cliente que será rehabilitado bancariamente y será nuevamente sujeto de crédito.

 

Con ese método de trabajo, la reparadora de crédito Resuelve tu Deuda negocia descuentos de hasta el 70% sobre el adeudo original. Sus servicios incluyen una comisión administrativa mensual del 0.60% del total de la deuda, así como una cuota de éxito equivalente al 15% de la reducción conseguida, además de la negociación con el acreedor, el diseño del plan de ahorro del deudor y el acompañamiento para lograr su objetivo de ahorro y pago en el plazo pactado.

La disciplina como aliada

Guillermina Vega pidió préstamos bancarios para construir su casa. Debía casi 100 mil pesos a 3 tarjetas bancarias y 60 mil más a una casa de crédito exprés. Era maestra. Tenía 59 años. Se sintió aterrada. Antes de que la situación fuera inmanejable contactó a un asesor de Resuelve Tu Deuda.

“Me explicaron muy bien cuál era la comisión que cobraban y cómo iban a negociar mi adeudo con los bancos. Me dieron confianza. Mi asesor, Ángel, realmente fue un ángel para darme la confianza de que todo iba bien. Y desde que liquidamos la primera deuda fue muy gratificante saber que fue acertada la decisión de acercarme a ellos. Ha sido muy liberador liquidar esas deudas y estar tranquila”, cuenta Guillermina.

Tanto Rodolfo como Guillermina comentan que al final pagaron su adeudo en un plazo cómodo para sus finanzas personales, sin descapitalizarse lograron ser nuevamente sujetos de crédito, pues sus acreedores también estuvieron de acuerdo con la negociación.

Desde 2009, Resuelve tu Deuda ha liquidado más de 150,000 deudas en México, Colombia, Argentina y España. De cada 10 deudores, 6 son hombres y 4, mujeres. El rango de edad de esos deudores va de 26 a 35 años (31%), 36 a 45 años (28%) y 46 a 55 años (21%). La mayoría de estos (63%) adquirieron compromisos financieros sin tener la liquidez para solventarlos y el desconocimiento del sistema bancario los orilló a contraer nuevas deudas que eran incapaces de pagar.  

La principal barrera de las reparadoras es que los clientes potenciales tardan en reconocer su situación y pocas veces quieren hablar de ello, desconocen la metodología de las reparadoras y tienen desconfianza, por lo que llegan a esta solución orillados por una cobranza agresiva.

Los deudores más desesperados llegan con saldos que van desde 35 mil y pueden superar el millón de pesos, con un ingreso mensual promedio de 13 mil pesos y una combinación de uso de tres a cuatro tarjetas entre bancarias y departamentales.

Ganar-ganar para todos

Durante 2017, de acuerdo con la Comisión Nacional Bancaria y de Valores, la cartera total de créditos en México fue de 4,746 mil millones de pesos. De ese monto alrededor del 5% corresponde a clientes morosos en tarjetas de crédito, según el más reciente reporte del Banco de México.

Las reparadoras han tenido que cabildear con bancos y tiendas departamentales para que las vean como aliadas, pues los ayudan a recuperar una parte del crédito que quizá ya daban por perdido. Además, rehabilitan al usuario que volverá a ser sujeto de crédito y no quedará marginado del sistema bancario.

Los bancos de mayor tamaño han recibido bien a las reparadoras, porque tienen referencias positivas de su trabajo en otros países.

La Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) aconseja a los usuarios que echan mano de una reparadora que siempre se aseguren de que es una empresa legalmente constituida y tenga los servicios que una institución de esta naturaleza debe ofrecer: asesoría legal y financiera; negociación con los acreedores y canalización de las llamadas de los despachos de cobranza.

“Algunas de estas instituciones cobran una cuota general por integración, alta, apertura y trámites administrativos, otras una cuota mensual o un porcentaje de lo que se logró reducir de tu adeudo. Si decides recurrir a sus servicios y te piden que firmes un contrato, asegúrate de que entiendes las condiciones, el costo, la duración y las penalizaciones por dejar el programa o atrasarte”, son las recomendaciones que la Profeco da a través de la Revista del Consumidor.

De hecho, el porcentaje de usuarios inconformes con las reparadoras es muy bajo y  las quejas a Profeco normalmente son porque el usuario no leyó el contrato firmado.

En México, los métodos de cobranza agresivos son considerados como delitos, por lo que los despachos especializados en esta labor están bajo la vigilancia de la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef), de modo que indirectamente la mediación que realizan las reparadoras con estos despachos contribuyen a mejorar el trabajo de los agentes de cobranza.

Aunque no existe marco legal que norme a las reparadoras, algunas de ellas como Resuelve tu Deuda se auto-regulan de manera muy estricta, en beneficio del deudor.

  1. Si en 12 meses fuiste un ahorrador disciplinado, pero no liquidas tu deuda, entonces te devuelven tus honorarios y tus ahorros íntegros.
  2. Si el acreedor incumple la negociación para liquidar el adeudo, a pesar de que el deudor haya realizado su ahorro disciplinadamente, la reparadora lleva el caso ante Condusef. Si pierde el caso ante esa entidad, la reparadora liquida la deuda total de su cliente.
  3. Si la reparadora no demuestra que trabajó en tu negociación, te paga una pena convencional al terminar el contrato.

Si estás en una situación que no te deja dormir, quizá es tiempo de buscar a una reparadora de crédito.

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