Resurrección, el documental que visibiliza el ecocidio del Niágara mexicano

El trabajo fílmico del director Eugenio Polgovsky muestra el legado milenario del río Santiago en la comunidad de El Salto, en el estado de Jalisco, lo que pasó con él, las enfermedades de la comunidad y su lucha.

Resurrección, el documental que visibiliza el ecocidio del Niágara mexicano
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Enfermedades de la piel. Envenenamiento por hidrocarburos en el agua que han contaminado el río Santiago en Jalisco. Cáncer. Extinción de especies acuáticas y la pérdida de un legado natural, forman parte de las historias y vivencias que los integrantes de la comunidad de El Salto, en esa entidad, narran tras uno de los grandes ecocidios que han marcado el paisaje natural en México.

Resurrección forma parte del último trabajo fílmico del director Eugenio Polgovsky, en él muestra el legado milenario de lo que fuera el río Santiago en la comunidad de El Salto, en el estado de Jalisco.

Por más de cien años este río fue patria y frontera de las personas que viven en esa comunidad. Sin embargo, las construcciones de fábricas en la zona comenzaron a mermar en la contaminación del agua y el desequilibrio ecológico, tanto en la flora y fauna del lugar, lo que llevó a un ecocidio en las cascadas de El Salto de Juanacatlán, así como del río Santiago.

El filme que muestra el ecocidio se estrena el próximo viernes 30 de noviembre en salas de Cinépolis, Cinemex, Circuito Cultural y Cineteca Nacional.

De acuerdo con información de la página del gobierno del estado de Jalisco, referente al municipio de El Salto, el 17 de mayo de 1896 inició la construcción de la fábrica de hilados y tejidos de algodón con capital francés a la que se denominó Compañía Industrial Manufacturera, S.A.

El director del documental Resurrección llegó a esta comunidad tras el llamado de Greenpeace. La asociación detectó la situación del río y, lo invitaron a hacer un registro de lo que pasaba.

Polgovsky “encontró un drama de tal dimensión que un cortometraje no podía abarcar adecuadamente; era algo que quería hacer en un largometraje y ese, digamos, fue el impulso de Resurrección”, dijo en entrevista para Animal Político el productor Julio Chavezmontes.

El trabajo de Eugenio Polgovsky destaca por la manera en que él hacía reflejar la realidad y, aunque no era un periodista ni un científico, “le importó denunciar la situación desde el lado humano e, inclusive, espiritual porque él entendía que con la pérdida del río y de la cascada -conocida como el Niágara Mexicano hace cien años- no solo se había devastado la salud del pueblo y de sus habitantes sino que también se había perdido una forma de vida milenaria”.

Momentos que el director refleja desde el inicio del largometraje donde la memoria colectiva de los habitantes describe cómo fue la vida de sus ancestros alrededor del río y el turismo que llegaron a tener gracias a las cascadas, pero que se perdió con la llegada de un progreso mal entendido. Totalmente destructivo, que redujo a los habitantes del pueblo a una situación de miseria, que los dejó mal pagados, sacrificando absolutamente todo, dijo Chavezmontes.

El envenenamiento del río

El espectador no verá en Resurrección una investigación periodística, sino una serie de testimonios de la gente del pueblo, “no hicimos estudios específicos como tal, pero la gente sí es quien ha hecho esos estudios con científicos que han estudiado las circunstancias del agua en El Salto y Juanacatlán”.

Las principales afectaciones que se presentaron en la población, tras los resultados que realizaron, fueron fallas renales, cáncer y enfermedades en la piel e, incluso muchos han fallecido a causa de la contaminación del agua. “Hay un problema grave en El Salto”.

Y es justo lo que Resurrección transmite durante los 94 minutos que dura el largometraje. Provoca empatía con la situación que enfrentan los habitantes de El Salto donde ellos, a través de esta memoria colectiva hablan y contraponen los paisajes que alguna vez disfrutaron y cómo se han degradado con el tiempo.

Resurrección: un llamado de conciencia

La obra de Polgovsky, transmite la realidad de la gente, la miseria y destrucción de este país. Su obra no tiene matices de explotación ni de morbo al presentar el dolor, ya que, a pesar de las tragedias “nos muestra una gran humanidad ante la tétrica dimensión del país, a partir de la imaginación y construcción de historias diferentes”.

Los avances que el Niágara mexicano ha presentado no son significativos, aunque la lucha de los y las habitantes de la comunidad continúa, visibilizando el ecocidio que representa el daño, tanto al río como a las cascadas. “La gente de El Salto sigue ahí y luchando porque las cosas sean distintas”, dijo el productor.

Ante una fuerte crítica de las grandes fábricas que generan grandes ecocidios como el de El Salto, en Jalisco, Julio Chavezmontes aseguró que “los conglomerados que destruyen la riqueza natural de la tierra de México, saben el terrible costo de lo que están haciendo, no son estúpidos, saben muy bien lo que están provocando”, tal y como sucedió en la historia que Polgovsky presenta.

Eugenio Polgovsky, director mexicano, falleció el pasado 11 de agosto de 2017 en Londres, Inglaterra. Los títulos de su trabajo fílmico incluyen: Los herederos, Trópico de cáncer, Mitote, Un salto de vida, Resurrección, Déficit, De tripas corazón.

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