Acusaciones de robo, estrategia para no pagar aguinaldos ni prestaciones a trabajadoras del hogar
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Foto: Archivo Cuartoscuro

Acusaciones de robo, estrategia para no pagar aguinaldos ni prestaciones a trabajadoras del hogar

El Sindicato Nacional de Trabajadoras del Hogar denuncia que en diciembre se incrementan los despidos por esta causa, que ya forma parte del catálogo de delitos que amerita prisión preventiva oficiosa.
Foto: Archivo Cuartoscuro
Por Claudia Ramos
21 de diciembre, 2018
Comparte

En sus tres años de existencia, el Sindicato Nacional de Trabajadoras del Hogar (SINACTRAHO) ha recibido más de 150 denuncias de agremiadas que en su mayoría han sido despedidas tras acusaciones de robo, para eludir el pago de aguinaldos o liquidaciones.

Estas acusaciones se dan en medio de un “ambiente de hostigamiento” por objetos que “desaparecen y aparecen” en las casas donde trabajan, mayoritariamente en temporada navideña o cuando las empleadas están por cumplir un año de trabajo, les han incrementado la carga laboral sin aumento de salario, o hay incapacidad por embarazo, denuncia la dirigencia colegiada del SINACTRAHO.

Es el caso de María de la Luz Padua, secretaria ejecutiva colegiada del Sindicato, quien hace tres años fue despedida con seis meses de embarazo por “pérdida de confianza”, luego que sus empleadores le cuestionaran sobre el destino de diversos objetos “perdidos” en distintos momentos en el domicilio. A punto de cumplir un año de trabajo en ese lugar, María de la Luz se tuvo que ir sin liquidación ni pago por incapacidad.

“Es lo más recurrente y es una situación que se presenta de tiempo atrás, porque ya sabe el empleador que tiene que cubrir una obligación pero prefiere empezar el hostigamiento tipo ‘ya no haces bien las cosas’, ‘ya se me perdió esto, pero volvió a aparecer”, “el niño ya se está quejando de ti”, explica María de la Luz.

El robo a casa habitación está identificado por el SINACTRAHO como una de las principales causas para despidos injustificados. Desde hace unos días forma parte del catálogo de delitos que ameritan prisión preventiva oficiosa junto con corrupción, robo de hidrocarburos, delitos electorales, extorsión, robo a negocio, robo a transporte, violencia intrafamiliar, abuso de menores, y portación, compra, posesión, acopio o contrabando de armas de fuego de uso exclusivo del Ejército, Armada y Fuerza Aérea, de acuerdo con la reciente reforma al artículo 19 constitucional.

María de la Luz y Norma Palacios, también integrante de la dirigencia colegiada del Sindicato, explican en entrevista que en la mayoría de los casos la acusación no se formaliza ante las autoridades, pues lo que se busca es “amendrentar a la trabajadora para que no se defienda” y de esa forma “eludir el pago de las prestaciones que por ley corresponden”.

La estrategia para generar miedo en las trabajadoras van desde la empleadora que recién le dijo a su empleada que ya no había confianza porque se había perdido un objeto en la casa, pero que terminarían la relación laboral después de enero (caso que acaban de recibir), hasta los empleadores que le aplicaron la prueba del polígrafo a la trabajadora en presencia del abogado de la familia, con la advertencia de que llamarían a la patrulla o la presentarían ante las autoridades si no se iba sin reclamar nada.

“Desde que nació el Sindicato a la fecha llevamos más de 150 quejas recibidas y la mayoría son despido injustificado por robo. Algunas compañeras llevaban más de 15, 20 años trabajando, y sí hay algunas que los empleadores se dan el lujo de hacerles la prueba del polígrafo, violando sus derechos y su persona, y el asunto con las compañeras es el miedo, porque la empleadora es la señora tal, con conocidos en el gobierno, y eso limita su defensa y que sigan a veces sus procesos”, indica Norma.

“Incluso ha habido compañeras que las desnudan para revisarlas, les llevan al abogado de la familia para intimidarlas, o les envían a los vigilantes de las entradas de las colonias o de los edificios para revisarles sus cosas. Y las compañeras por el miedo lo permiten, porque las amenazan con llamar a una patrulla o llevarlas a la delegación. Y es una manera fácil de terminar y deshacerse de la trabajadora, que tiene miedo y se va sin reclamar las prestaciones que le deben, ni sus derechos”, agrega.

María de la Luz enfatiza que como trabajadoras del hogar “a lo más que aspiramos es al aguinaldo, porque como trabajo informal no hay otro beneficio hasta el momento, Pero si no nos lo dan, pues preferimos no pelearlo porque es tiempo perdido y tenemos necesidades. Ellos saben sus obligaciones, pero les cuesta todavía aceptarlas”.

“En esta temporada muchas compañeras se quedan sin trabajo precisamente porque los empleadores no ven el aguinaldo como una prestación y lo manejan como si fuera por su buena voluntad. O bien dan una despensa, un regalito, la ropa que ya no utilizan”, abunda Norma. “A eso hay que sumarle que la mayoría de los empleadores se van de vacaciones y esos días no se los pagan. Esto es consecuencia de la informalidad y el no reconocimiento de los derechos, porque aun cuando hay una negociación o contrato verbal, no se respeta, o no queda claro desde que inicia la relación laboral. Nosotras sí tenemos la obligación de cumplir con nuestra jornada de más de ocho horas, de no faltar, de no pedir permisos, pero ellos sí están con todo el derecho de poder decir que se pueden ir hasta 15 días de vacaciones que son Navidad y Año Nuevo, y pues nos vemos en enero y te quiero aquí porque va a haber mucho trabajo, pero no te pago esos días”.

Desde su fundación el 30 de agosto de 2015, el SINACTRAHO cuenta ya con 1700 agremiados a nivel nacional, la mayoría mujeres con alta inestabilidad laboral a quienes buscan capacitar para que entiendan sus derechos y los defiendan, y en su siguiente trabajo hagan una buena negociación e incluso informen a sus empleadores que existe un contrato que está depositado en Conciliación y Arbitraje, y que pueden firmar en beneficio de ambas partes.

Si los empleadores se niegan a firmar un contrato, las asesoran para que por lo menos consigan que les respeten las ocho horas de jornada de trabajo, que les den o les paguen los días festivos obligatorios, vacaciones y aguinaldo, y si hay un despido que sea conforme a la ley. En caso de conflicto no cuentan con defensa legal propia, pero sí con asesorías de despachos a los que remiten a las trabajadoras que acuden a pedir apoyo. Ha habido casos que se han podido ganar en procesos cortos, de menos de un año, aunque son los menos.

Las dirigentes confían en que la incorporación de las trabajadoras del hogar al régimen obligatorio de la seguridad social permita erradicar estas prácticas que van en detrimento de sus agremiadas e incluso de los empleadores que tienen la disposición de cumplir con la ley.

 

Esta publicación fue posible gracias al apoyo de Fundación Kellogg.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal

La princesa Mako de Japón renuncia a la realeza para casarse con su novio plebeyo de la universidad

Tras años en el ojo del huracán por su relación, la princesa y su novio desde la universidad, Kei Komuro, contrajeron matrimonio este martes en una discreta ceremonia.
26 de octubre, 2021
Comparte

Este martes la princesa Mako de Japón se casó finalmente con Kei Komuro, su novio desde la universidad, renunciando así a su estatus real.

Según la ley japonesa, los miembros femeninos de la familia imperial pierden su posición si se casan con un “plebeyo”, aunque esa regla no aplica a los miembros masculinos.

Mako obvió los tradicionales ritos de una boda real y rechazó el pago que se le ofrece a las mujeres de la realeza cuando se retiran de la familia.

Ella es la primera miembro femenina de la familia real en rehusar ambas costumbres.

Se prevé que la pareja se irá a vivir a Estados Unidos, donde Komuro trabaja como abogado.

Esa salida ha suscitado comparaciones inevitables con la pareja real británica formada por Meghan Markle y el príncipe Harry, por lo que los recién casados han sido apodados los “Harry y Meghan de Japón”.

Igual de Markle, Komuro ha sido objeto de un intenso escrutinio desde que su relación con Mako se hizo pública. La crítica más reciente que recibió fue por lucir una cola de caballo cuando regresó a Japón.

Algunos tabloides y usuarios en las redes sociales opinaron que su peinado —considerado poco convencional en Japón— era impropio de alguien dispuesto a casarse con una princesa.

“Kei es irremplazable”

En una rueda de prensa que la pareja dado el mismo día de la boda, Mako pidió escusas por cualquier molestia que su matrimonio pudo haber causado al pueblo.

“Siento mucho la inconveniencia causada y estoy agradecida a aquellos que han continuado apoyándome”, declaró, según un informe del medio público NHK.

“Para mí, Kei es irremplazable. El matrimonio fue una opción necesaria para nosotros”.

Komuro añadió que ama a Mako y quiere pasar el resto de su vida con ella.

“Amo a Mako. Sólo contamos con una vida y quiero que la pasemos con la persona que amamos”, dijo Komuro, según lo reporta la agencia AFP.

“Me siento muy triste de que Mako haya estado en una mala situación, mental y físicamente, debido a las acusaciones falsas”.

La princesa Mako (der.) abraza a su hermana, la princesa Kako, en la hacienda Akasaka, 26 de octubre, 2021

Getty Images
La princesa Kako, hermana menor de Mako, felicitó a la pareja.

La princesa Mako abandonó su residencia en Tokio a eso de las 10:00 de la mañana hora local de este martes para casarte, haciendo la venia varias veces a sus padres, al príncipe heredero Fumihito y a la princesa heredera Kiko. También abrazó a su hermana menor antes de partir.

La pareja ha recibido una extensa cobertura mediática a lo largo de los años y su relación ha sido objeto de polémica, lo que le ha causado a la princesa desorden de estrés postraumático, reportó con anterioridad la agencia oficial de asuntos reales, IHA.

Este mismo martes varias personas protestaron contra la boda, portando pancartas apuntando a asuntos financieros de la familia de Komuro, particularmente de la madre del novio.

Una protesta contra la boda de la princesa Mako y Kei Komuro in Tokio, el 26 de octubre, 2021.

Getty Images
Algunos japoneses conservadores que no creen que Komuro sea una pareja digna de la sobrina de un emperador.

La ahora exprincesa se comprometió con Komuro en 2017 y los dos planearon casarse el año siguiente.

Pero la boda se pospuso tras unas denuncias sobre los problemas financieros de la madre de Komuro.

El palacio negó que la postergación estuviera vinculada a eso, aunque el príncipe heredero Fumihito afirmó que era importante que los asuntos de dinero se aclararan antes de que la pareja se casara.

Según el corresponsal de la BBC en Tokio, Rupert Wingfield-Hayes, la verdadera razón de la animosidad contra Komuro parece venir de un sector conservador de la sociedad que no cree que sea una pareja digna de la sobrina de un emperador.

Komuro —que recibió una oferta de trabajo de un destacado bufete de abogados— es de origen humilde y los tabloides locales han pasado años buscando chismes sobre su familia, incluyendo las acusaciones contra su madre.


Análisis: Hideharu Tamura, BBC News, Tokio

La reacción de algunos medios y parte del público a la relación entre la princesa Mako y Kei Komuro ha dejado patente la presión que enfrentan las mujeres de la familia imperial.

La IHA ha informado de que la princesa Mako sufrió de desorden de estrés postraumático por la fuerte crítica desde los medios y las redes desde el anuncio de su compromiso hace cuatro años.

Ella no es la primera mujer de la familia real japonesa en ser afectada de esta manera.

Su abuela, la emperatriz emérita Michiko, perdió la voz temporalmente hace casi 20 años cuando desde los medios se la tachó de no apta para ser la esposa de un emperador.

Su tía política, la emperatriz Masako, sufrió depresión después de ser culpada por no haber tenido un hijo varón.

Las mujeres de la realeza están forzadas a cumplir con ciertas expectativas: deben apoyar a sus esposos, dar a luz a un heredero y ser guardianas de las tradiciones japonesas. Si se quedan cortas, se las critica salvajemente.

Lo mismo sucedió con la princesa Mako, quien dijo que renunciaría a su estatus real. Pero ni siquiera eso ha sido suficiente para frenar los ataques contra ella, su esposo y su matrimonio.

Si quieres leer esta historia en japonés, la encuentrasaquí.


Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.