Este 1 de diciembre apenas inicia el camino rumbo a la tierra prometida de AMLO: Bernardo Barranco
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Cuartoscuro

Este 1 de diciembre apenas inicia el camino rumbo a la tierra prometida de AMLO: Bernardo Barranco

El analista y coordinador del libro “AMLO y la tierra prometida”, sobre las pasadas elecciones, advierte que los cambios que se esperan del nuevo presidente tomarán años.
Cuartoscuro
Por Itxaro Arteta
1 de diciembre, 2018
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El sociólogo y experto en religión Bernardo Barranco echó mano de un pasaje de la Biblia para explicar lo que fue el pasado proceso electoral y en qué condiciones arranca la presidencia de Andrés Manuel López Obrador, en el libro AMLO y la tierra prometida. Análisis del proceso electoral 2018 y lo que viene, publicado por Editorial Grijalbo.

Pero advierte, en entrevista con Animal Político, que la toma de posesión de este sábado 1 de diciembre no es todavía la llegada a esa tierra, sino apenas el éxodo —ese pasaje que a los judíos les tomó 40 años de atravesar el desierto y múltiples dificultades—, por lo que el sexenio de López Obrador quizá no alcance para llegar al punto que él y sus votantes esperan como la tierra prometida.

“La metáfora en realidad es una provocación. Yahvé ofrece al pueblo judío una tierra donde brota leche y miel, y es tal la imaginaria del pueblo hebreo, que se lo imaginan un lugar como un edén, donde además hay colores y olores fantásticos. Pero tardan tanto, que la generación que parte de Egipto no es la misma que llega, y además encuentran que no es un edén, sino que es un desierto con agua. Y en segundo lugar es una tierra ocupada: Josué se enfrenta militarmente y conquista esa tierra”, explica.

“Y quizá la mayor enseñanza que tiene la metáfora de la tierra prometida es que requiere un cambio en la cultura: el pueblo hebreo era un pueblo nómada y establecerse en Canaan requirió convertirse en un pueblo agrícola, entonces hay un cambio civilizatorio, de cultura, que no solo depende de una cabeza, no depende de un mesías, de un iluminado, un tlatoani que de arriba abajo va a resolver los problemas. Esa es la metáfora de fondo frente a las excesivas promesas que ha hecho López Obrador, pero también las excesivas expectativas que nosotros nos hemos creado”.

Barranco recurrió también a una metáfora religiosa en su anterior libro, El infierno electoral, que usó para describir las elecciones de 2017 en el Estado de México y que, anticipó entonces, sería la versión a escala de la elección presidencial de 2018.

En esta nueva entrega, asegura, los 10 ensayos de distintos autores que lo componen exponen que sí hubo numerosas irregularidades en el proceso electoral: el experto en desarrollo social Rogelio Gómez Hermosillo documentó que uno de cada tres votantes recibió ofertas para comprar su voto; Ana Saiz, del Comité Conciudadano para la Observación Electoral, detalló que se permitieron funcionarios de casilla afiliados a partidos y las autoridades electorales fueron omisas. Y el periodista Jenaro Villamil puso el dedo en que con más de 800 atentados contra candidatos locales y casi 200 asesinados, el narco entró en la contienda electoral, sin que se haya investigado a fondo el impacto que esa violencia tuvo.

“La diferencia es que la ola fue tan grande a favor de Andrés Manuel López Obrador, es decir, la intención del voto y el volumen de participación, que no alcanzó para que el infierno electoral funcionara. No les alcanzó para nada, fueron totalmente rebasados (el PRI y los partidos con gobiernos locales). Pero si hubiera sido un proceso electoral cerrado, probablemente estaríamos en otra tesitura, estaríamos discutiendo diversos aspectos”, afirma.

Con un 53% de votos obtenido por López Obrador, resultado que en el libro disecciona la politóloga María Amparo Casar, Barranco pone en perspectiva el desgaste que como presidente electo sufrió en estos cinco meses de transición, ya que primero su popularidad subió aún más, hasta niveles del 70%, y en las últimas semanas apenas ha vuelto a bajar a 60% por las primeras decisiones anunciadas.

“Efectivamente tiene ya el desgaste del poder, recordemos que todo cambio de régimen o de cultura política, como lo aspira López Obrador, son cambios importantes en la cultura y el accionar político y son decisiones que muchas veces no son bien recibidas, que afectan intereses. Parece que los actores empresariales han sobreactuado, han sobrerreaccionado, prueba de ello es la baja del dólar, la caída de la bolsa de valores”, señala.

También ha afectado el plan de Seguridad que presentó, agrega, cuando la violencia es uno de los principales problemas a solucionar, así como el anuncio de no investigar al antiguo régimen, dado que la corrupción es el otro gran tema que prometió cambiar.

“La expectativa que se está dando va como en doble sentido: una es que haya una nueva forma de hacer política, muy diferente de las que habían sido las alternancias panistas y la última priista, que era de mucha conciliación, un discurso de mucha unidad, de tratar de conciliar intereses, etcétera, diferentes a planteamientos un poco más rudos, más directos. Y eso ha creado muchos, podríamos decir, desencuentros. Y por otro lado está la expectativa vigente de la gente que espera cambios importantes”, dice.

—¿Entonces este sábado llegaremos a la tierra prometida o apenas empieza el camino?

Barranco se ríe y contesta:

“Yo creo que la tierra prometida va a tardar muchos años, yo creo que es el inicio de un camino, es un proceso en el que apenas vamos a darnos cuenta del tamaño y la envergadura de ese camino largo, que puede durar 10, 15, 20 años, no lo sabemos. Pero está ahí como un imaginario, como una utopía, que es lo que ha planteado la cuarta transformación. Lo que viene no es el arribo, sino el inicio del éxodo, la salida de Egipto, si seguimos con esa metáfora, el inicio de un camino azaroso donde esperan desiertos, noches frías, jaloneos, regresiones, pasitos para adelante y pasos para atrás.

”Estamos ante un proceso que si realmente queremos cambiar, como en el éxodo, no depende de una sola persona; si creemos que Andrés Manuel va a cambiar él solo las cosas, estamos muy equivocados, como muchos hebreos se equivocaron, después renegaron y cayeron en la adoración de otros dioses. Yo creo que en ese sentido tenemos que ser muy conscientes de que Andrés Manuel ofreció la cuarta transformación, ofreció la tierra prometida, pero muy probablemente él no la entregue”.

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"Si pudiese irme ahora lo haría": Cómo viven los rusos las sanciones impuestas a su país

Millones de rusos están empezando a sentir el efecto de las sanciones económicas de Occidente, diseñadas para poner presión sobre el Kremlin ante la invasión de Ucrania.
1 de marzo, 2022
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“Si pudiera irme de Rusia ahora mismo, lo haría. Pero no puedo renunciar a mi trabajo”, dice Andrey.

Y es que este joven de 31 años no puede darse el lujo de asumir una hipoteca en Moscú cuando las tasas de interés han subido sustancialmente.

Millones de rusos como él están empezando a sentir el efecto de las sanciones económicas de Occidente, que han sido diseñadas para castigar al país por invadir a la vecina Ucrania.

“Estoy planeando encontrar nuevos clientes en el extranjero lo antes posible y mudarme de Rusia con el dinero que estaba ahorrando para la primera cuota”, indica el diseñador industrial.

“Aquí tengo miedo, han arrestado a personas por hablar en contra de ‘la línea del partido’. Me siento avergonzado y ni siquiera voté por los que están en el poder”.

Al igual que otros entrevistados para este artículo, no usamos su nombre completo ni mostramos su rostro por razones de seguridad. Algunos nombres han sido cambiados.

Guerra económica

Las sanciones que ahora golpean a Rusia son calificadas como una guerra económica: tienen como objetivo aislar al país y crear una profunda recesión allí.

Soldados ucranianos

Reuters
Las sanciones occidentales buscan brindarle apoyo de Ucrania, que el Ejército de Rusia invadió la semana pasada.

Los líderes occidentales esperan que las medidas sin precedentes produzcan un cambio en el pensamiento del Kremlin.

Los rusos de a pie se enfrentan a la angustia de que sus ahorros desaparezcan. Sus vidas ya se estándo viendo interrumpidas.

Las sanciones contra algunos bancos rusos incluyen cortarlos de sistemas como los de Visa y Mastercard y, en consecuencia, de Apple Pay y Google Pay.

Daria tiene 35 años y es gerente de proyectos en Moscú. Esas medidas se han traducido en que, por ejemplo, no había podido usar el metro.

“Siempre pago con mi teléfono, pero simplemente no funcionó. Hubo otras personas con el mismo problema. Resultó que las barreras son operadas por el banco VTB, que está bajo las sanciones y no puede aceptar Google Pay ni Apple Pay”.

“Tuve que comprar una tarjeta de metro”, le dijo a la BBC. “Tampoco pude pagar en una tienda hoy, por la misma razón”.

El lunes, Rusia duplicó su tasa de interés, elevándola del 9,5% al 20%, en respuesta a las sanciones y después de que el rublo se hundiera a nuevos mínimos históricos.

El mercado de valores permanece cerrado en medio de temores de una venta masiva de acciones.

El Kremlin dice que tiene suficientes recursos para enfrentar las sanciones, pero esto es discutible.

“No hay dólares”

Durante el fin de semana, el banco central hizo un llamado a la calma en medio de los temores ante un pánico bancario, que sucede cuando demasiadas personas intentan retirar su dinero.

Mujer en el metro

EPA
Pagar los viajes en metro y las compras en tiendas ahora es más difícil para muchos rusos.

“No hay dólares, ni rublos, ¡nada! Bueno, hay rublos, pero no estoy interesado en ellos”, manifesta Anton, que tiene poco más de 20 años y estaba haciendo cola en un cajero automático en Moscú.

“No sé qué hacer ahora. Me temo que nos estamos convirtiendo en Corea del Norte o Irán en este momento”.

Comprar moneda extranjera cuesta a los rusos 50% más que hace una semana y eso si es que pueden conseguirla.

A principios de 2022, US$1 se cotizaba en unos 75 rublos y 1 euro a 80. Pero la guerra ayudó a establecer nuevos récords: en cierto momento de este pasado lunes, US$1 llegó a costar 113 rublos y 1 euro, 127.

Para los rusos, el tipo de cambio rublo-dólar ha sido durante mucho tiempo un tema delicado.

En la década de 1990, tras el colapso de la Unión Soviética, el dólar era la única moneda fuerte en la que los rusos guardaban sus ahorros: la apuesta más segura estaba debajo del colchón.

Cuando el gobierno del presidente Boris Yeltsin dejó de pagar su deuda en 1998, aquellos que habían estado durmiendo con su dinero se sintieron reivindicados.

Sin embargo, durante la década siguiente, varias medidas del banco central ayudaron a tranquilizar a los rusos sobre el rublo.

Los depósitos colocados en moneda rusa comenzaron a crecer y también lo hizo la cantidad de dinero que los rusos invierten en acciones de empresas rusas.

Sin embargo, cada vez que hay incertidumbre, los rusos siempre corren al cajero automático más cercano para retirar dólares.

Esta vez no ha sido diferente.

“Debajo de la almohada”

Tan pronto como se desató la guerra en Ucrania el 24 de febrero, los rusos acudieron en masa a los cajeros automáticos, recordando las lecciones aprendidas en crisis anteriores.

Gente haciendo cola para un cajero en San Petesburgo, el 27 de febrero.

Reuters

Ilya, que tiene poco más de 30 años, acaba de terminar de pagar su hipoteca en Moscú. Dice que no puede mudarse “en el corto plazo”.

“Cuando comenzó la operación en el Donbás, fui al cajero automático y saqué los ahorros que tenía en dólares en Sberbank. Ahora los guardo literalmente debajo de la almohada”.

“El resto de mis ahorros todavía están en los bancos: la mitad en dólares y el resto en rublos. Si las cosas empeoran, retiraré el lote. Tengo miedo porque preveo una ola de robos. Pero estas son las opciones que hay”.

Las imágenes en las redes sociales han mostrado largas colas en cajeros automáticos y casas de cambio en todo el país en los últimos días, con personas preocupadas porque sus tarjetas bancarias pueden dejar de funcionar o que se impondrán límites a la cantidad de efectivo que pueden retirar.

Los dólares y los euros comenzaron a agotarse un par de horas después de la invasión. Desde entonces, han estado disponibles cantidades muy limitadas de esas monedas y hay un límite en la cantidad de rublos que se pueden sacar.

De pie en una cola en Moscú, Evgeny, de 45 años, dijo que quería retirar dinero para pagar su hipoteca.

“Todos los que conozco están ansiosos. Todos están estresados. No tengo ninguna duda de que la vida empeorará. La guerra es horrible”.

“Creo que todos los países emplean dobles raseros y ahora los ‘países grandes’ están midiendo las fortalezas de los demás, decidiendo cuál es mejor. Y todos están sufriendo”.

“Hoy es el primer día que decidí retirar dinero y no tuve ningún problema. Retiré rublos por si acaso”, cuenta Marat, quien tiene 35 años.

“No soy muy bueno pronosticando, pero sospecho que nuestra vida empeorará. El tiempo lo dirá”.

Un formulario

El problema del dinero en efectivo no se limita a Moscú: la gente ha estado corriendo por Perm, Kostromá, Bélgorod y otras ciudades provinciales para conseguir dólares o euros, informa el Servicio Ruso de la BBC.

Rublos

Getty Images
Los rublos son más fáciles de conseguir que los dólares, pero valen menos que antes.

Un especialista informático anónimo incluso creó un bot de Telegram que pregunta automáticamente si hay euros o dólares en los cajeros automáticos de Tinkoff, un popular banco privado, y si es así, comparte la ubicación con los suscriptores.

Muchos han intentado hacer un pedido anticipado de efectivo a través de sus aplicaciones bancarias, una característica del sistema bancario avanzado de Rusia.

El domingo por la noche, cuando se anunciaron las sanciones contra las reservas del Banco Central ruso, todavía se podía usar una aplicación para pedir US$1 por hasta 140 rublos y 1 euro por hasta 150.

Pero el lunes, los clientes del mayor banco respaldado por el Estadode Rusia, Sberbank, le dijeron al Servicio Ruso de la BBC que no podían pedir dinero en efectivo a través de la aplicación; tenían que ir a su oficina y firmar un formulario para hacerlo.

Los bancos niegan que haya escasez de liquidez, y los analistas están de acuerdo con que es más probable que la escasez de efectivo en los cajeros automáticos refleje un intento de evitar una estampida bancaria.

El Kremlin ha dicho que Rusia esperaba estas últimas sanciones y que está lista para enfrentarlas, aunque no ha dicho si las empresas recibirán ayuda adicional, como sucedió durante la pandemia.

Recuerdos de 2014

Pero se espera que los rusos de a pie, muchos de los cuales obtienen su información de la televisión controlada por el Estado (que repite muchas de las líneas del Kremlin), comiencen a notar pronto diferencias en sus vidas.

Gente afuera del Sberbank

EPA
En Sberbank, los dólares deben pedirse firmando un formulario en persona.

Los residentes de Moscú ya están informando de algunas colas en las tiendas de alimentos cuando las personas compran productos que creen que escasearán debido a las subidas de precios o las restricciones comerciales.

Las compañías rusas podrían terminar recortando horas o frenando el ritmo de producción a medida que se imponen las sanciones.

Además de la caída del valor de sus ahorros, se prevé que muchos rusos pierdan sus empleos a medida que la economía se tambalea por quedar aislada de los mercados financieros en Occidente.

Para los rusos, todo esto trae recuerdos de lo que sucedió cuando el presidente Putin anexó Crimea en 2014 y la gente hizo cola durante horas para obtener dinero en efectivo.

Las oficinas de cambio tuvieron que comprar apresuradamente nuevos tableros de tipos de cambio de cinco dígitos cuando los antiguos se quedaron sin espacio.

En aquel entonces, US$1 dólar normalmente costaba entre 30 y 35 rublos, una cantidad impensable en estos días.

Información adicional de Amalia Zatari, del Servicio Ruso de la BBC en Moscú.


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