A quiénes beneficia el aumento del salario mínimo y qué consecuencias tiene
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Pixabay

A quiénes beneficia el aumento del salario mínimo y qué consecuencias tiene

Este lunes el presidente anunció un incremento de 88 a 102 pesos, pero el beneficio directo solo será para un pequeño sector de la sociedad.
Pixabay
Por César Reveles
18 de diciembre, 2018
Comparte

El aumento al salario mínimo de 88.36 a 102.68 pesos y en estados fronterizos a 176.72 pesos, que se implementará a partir del 1 de enero de 2019, beneficiará directamente solo a los trabajadores asalariados que ganan uno o menos de dos salarios mínimos, más no a todos los trabajadores que pagan impuestos y cuentan con prestaciones, según expertos.

En México, de acuerdo con cifras del IMSS, hay alrededor de 8 millones de trabajadores que ganan entre uno y no más de dos salarios mínimos. Ellos son quienes verán un beneficio directo en sus ingresos a partir del próximo 1 de enero.

Lee: ¿Para qué alcanza con el salario mínimo? Una persona requiere 99.51 pesos diarios para cubrir sus necesidades

La situación será distinta para los trabajadores que ganan 3 o más salarios mínimos. El aumento en su sueldos dependerá, en gran medida, de las condiciones contractuales y/o la renegociación que logren con su patrón, toda vez que su sueldo cumple con el mínimo establecido por la ley.

En entrevista para Animal Político, los economistas Manuel Molano y Jorge Andrés Castañeda; director adjunto, y coordinador de proyectos del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO), respectivamente, explican que aunque este incremento no impactará de forma negativa en la inflación del país, sí puede traer otras consecuencias para pequeñas y medianas empresas, además de incrementar la informalidad laboral.

Advierten que las pequeñas y medianas empresas, que se dedican a la producción y manejan este tipo de salarios, podrían verse afectadas pues aunque la producción siga siendo la misma ellos tendrán que aumentar salarios y pagar más cuotas.

“Esta situación podría obligarlos a pasar a la informalidad para evitar la obligación de incrementar sueldos”, agregan.

Explican que los empleados que ganan más de tres salarios mínimos podrían renegociar su contrato o llegar a un acuerdo con su patrón para que se les otorgue un aumento proporcional.

“En algún momento este sector de trabajadores tendrá que verse beneficiado pero sí dependerá mucho de que la empresa acceda a un ajuste”.

Quienes no recibirán ningún beneficio por el aumento son los 30.5 millones de personas que trabajan en el sector informal (cifra registrada por el Inegi hasta el segundo trimestre de 2018).

Igualmente los trabajadores que reciben sus pagos por honorarios quedan fuera del grupo beneficiado.

Respecto a los efectos negativos que el aumento del salario podría traer a la inflación del país, los expertos aseguran que el incremento no perjudicará pues “la inflación es un fenómeno monetario independiente a los cambios generados en el mercado laboral”.

El presidente Andrés Manuel López Obrador dijo que este aumento aumentará el consumo porque van a mejorar los ingresos, y las condiciones sociales y laborales en el país, aseveró, este lunes durante el anuncio.

“Podría darse un fenómeno migratorio”

Con relación al aumento al salario en los estados fronterizos a 176.72 pesos, Manuel Molano y Jorge Andrés Castañeda, plantean que será interesante observar el efecto migratorio que provocará en esa zona del país.

“El hecho de que en los estados del norte el incremento sea de más del doble puede ser atractivo para la población del centro y sur del país, quienes al ver que en su entidad ganarán 70 pesos menos, decidirán mudarse y laborar en aquella zona”, detalla Castañeda.

Esta situación pondrá a prueba la capacidad de esos estados para ofrecer trabajo y absorber a quienes decidan llegar.

“Se daría un fenómeno migratorio del centro y sur del país hacia el norte. Consideramos que esta decisión, en parte, es para llenar posiciones de trabajo en la maquila manual, y un incentivo para que un buen número de personas se vayan a la frontera”, añade Molano.

El aumento del salario mínimo no combatirá la pobreza

Según el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval) en México hay 53.4 millones en situación de pobreza, y 9.4 millones en pobreza extrema.

En entrevista, Mario Alberto Becerra Pocoroba, exdiputado y exintegrante de la Comisión de Hacienda, asegura que la medida “no cambiará en absoluto la situación de pobreza extrema” en el país.

Luisa María Alcalde, secretaria del Trabajo, dijo que con este aumento se ubica al salario mínimo a la par de la línea de bienestar individual.

De acuerdo con el Coneval, la línea de bienestar es el valor total de la canasta alimentaria y de la canasta no alimentaria por persona al mes. En México, 50 millones de personas perciben ingresos económicos inferiores al costo de una canasta alimentaria.

El también catedrático de la Escuela Libre de Derecho resalta el hecho de que Andrés Manuel López Obrador es el primer presidente en implementar un incremento de esta magnitud apenas iniciando su periodo.

“No existe ninguna cláusula o estatuto que dicte que los presidentes deben esperar un cierto periodo para aumentar el salario mínimo, pero sí es lo recomendable para observar el comportamiento del mercado antes de tomar una decisión”, explica Becerra Pocoroba.

En el sexenio de Felipe Calderón el salario mínimo registró un aumento de 13 pesos con 66 centavos y con Enrique Peña Nieto incrementó alrededor de 28 pesos a lo largo de su administración.

Ambos expresidentes realizaron el aumento de forma gradual y paulatina.

Sin embargo, un aumento tan significativo, como el presentado este lunes por el presidente López Obrador, no garantiza la disminución del índice de pobreza pues para garantizar esto, deberían de atenderse otros problemas como la informalidad y el desempleo.

Por su parte, los académicos del IMCO explican que “hay una correlación muy alta entre informalidad y pobreza, entre más informal eres más pobre eres, y menos acceso tienes a muchos servicios, por lo que un aumento del salario mínimo no solucionará el problema de la pobreza”.

Canasta básica no aumentaría

Los tres expertos coinciden en que no tendría porque haber aumentos en los precios de los productos de la canasta básica.

“En el caso de que haya aumentos serían únicamente en los productos de manufactura, toda vez que su mano de obra sería la beneficiada y por ende los precios de sus productos también crecerían. No así con los productos de canasta básica”, explica Castañeda.

En general los tres especialistas consideran el aumento como un signo positivo, que quizá no tuvo que haber sido tan “radical” y más bien de una forma paulatina además de hacer una diferenciación por tamaño de empresas entre las más grandes y las más chicas.

Finalizan diciendo que se trata de una medida que tiene costos y beneficios e implicaciones a las cuales habrá que dar seguimiento durante los próximos meses.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
Reuters

El inédito rol del ejército y la marina en el gobierno de AMLO (más allá de la seguridad pública)

El Ejército y la Marina han tomado el mando de grandes proyectos que en el pasado eran manejados en la esfera civil en México.
Reuters
1 de diciembre, 2020
Comparte

Al asumir uno de los gobiernos con más respaldo popular de la historia de México, Andrés Manuel López Obrador (AMLO) se topó con una realidad que chocó con sus ideales de campaña: no es fácil hacer que las fuerzas armadas vuelvan a sus cuarteles.

Bajo su mandato, que cumple dos años este 1 de diciembre, el país ha seguido acumulando números record de homicidios por la violencia de las bandas criminales. Y en las últimas dos décadas las policías civiles no han podido ser depuradas.

Así que su plan de sacar de las calles a las fuerzas armadas en los primeros seis meses de gobierno, como prometía en campaña, no se pudo materializar.

De hecho, el presidente ha puesto en marcha un plan totalmente opuesto.

AMLO, como se conoce al político de 67 años, ha echado mano de los militares en funciones inéditas en México, como las construcciones de un aeropuerto internacional, un sistema ferroviario y cientos de sucursales bancarias estatales.

Por otro lado, la Marina ya no solo vigila la seguridad de los puertos mercantiles y aduanas marítimas, ahora también hace las funciones administrativas.

Nuevos roles en los que las fuerzas militares tienen un rol activo que contrasta notablemente con la discreta presencia que mantuvieron durante casi todo el siglo XX, cuando se limitaban a brindar apoyo social en casos de emergencia.

Maquinaria de construcción militar

Getty Images
El Ejército está al mando de obras civiles prioritarias, como el nuevo aeropuerto de Ciudad de México.

“El rol político del ejército se ha venido fortaleciendo a lo largo de los años. Y el rol de las autoridades civiles se ha venido debilitando debido a la fragmentación de la corrupción política que ha causado la delincuencia organizada”, señala a BBC Mundo el analista de seguridad Edgardo Buscaglia.

“Hoy de alguna manera el ejército mexicano se está latinoamericanizando en muchos sentidos: está adquiriendo un poder político en relación a las autoridades civiles fragmentadas que antes no tenía”, indica el también investigador de la Universidad de Columbia (EE.UU.).

La presencia activa de las fuerzas armadas en tareas por fuera de la seguridad pública se ha vuelto un tema de debate en los últimos meses en México, con análisis en la prensa y en foros que no han pasado desapercibidos por los jefes militares.

“El instituto armando jamás ha buscado, ni buscará protagonismo, porque nuestra esencia es servir a la patria. Es evidente que no buscamos ningún poder porque nuestra razón de ser está alejada de pretensiones políticas o de otro tipo”, se defendió el propio jefe de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), Luis Cresencio Sandoval.

Atrás ha quedado la pública desconfianza que tenía AMLO por las actividades militares en el país que incluso lo llevaron a demandar investigaciones judiciales contra las fuerzas armadas.

“Como candidato, no ha habido uno que haya estado más alejado de las fuerzas armadas que López Obrador”, explica a BBC Mundo el analista del sector militar mexicano Juan Ibarrola.

Por el contrario, ya en el gobierno AMLO está depositando toda su confianza en ellos.

López Obrador y Luis Sandoval

Reuters
AMLO delegó la elección de su jefe de la Defensa casi hasta que asumió el gobierno en 2018.

“Tenía que ser así. La relación siempre existe entre un presidente y sus fuerzas armadas. No puede estar sin esa fortaleza”, apunta Ibarrola.

Ejército constructor, Marina administradora

Al llegar al gobierno con una mayoría absoluta en el Congreso, López Obrador promovió nuevas leyes para legalizar los patrullajes militares en las calles.

Desapareció la Policía Federal y formó laGuardia Nacional, una nueva corporación con disciplina castrense que el Congreso aprobó para tener un mando civil, pero que de facto está dirigida por militares.

Eso contrasta con lo que decía en 2011, cuando era candidato presidencial y se ponía como meta desmovilizar a las fuerzas armadas en seis meses: “Tenemos que ir sacando al Ejército de las calles”, decía.

“El Ejército no está preparado para esta función, es otro su encargo, es defender la soberanía nacional y no debe de seguirse exponiendo al Ejército, es una institución que debemos de cuidar todos, no socavar al Ejército”, afirmaba.

militares méxico

BBC
La Guardia Nacional se integra por policías militares y navales.

En contaste, desde que asumió el gobierno, dos de sus proyectos insignia han recaído en la ingeniería militar.

Uno es la construcción del Aeropuerto Internacional “Felipe Ángeles” (nombrado en honor a un general). El otro es una tramo del Tren Maya, una ambiciosa red ferroviaria de pasajeros en el sureste del país.

La Sedena también tiene en su encargo la construcción 1.600 sucursales del Banco del Bienestar del gobierno, así como 266 cuarteles de la Guardia Nacional.

Por su parte, a la Secretaría de Marina le ordenaron tomar el control administrativo de los puertos mercantes, lo cual motivó la renuncia del entonces secretario de Comunicaciones y Transportes, Javier Jiménez.

Militares

AFP
El Ejército construirá la nueva terminal aérea de México, una tarea inédita para los militares en el país.

“Nunca la Secretaría de Comunicaciones fue consultada al respecto y obviamente no estamos de acuerdo de ninguna manera en lo que se plantea de llevar a la militarización una actividad que es eminentemente civil”, dijo el entonces funcionario del gabinete de AMLO.

El creciente rol militar

El investigador Edgardo Buscaglia sostiene que los nuevos roles militares en el gobierno mexicano son producto de una “compensación” a las fuerzas armadas, por su desgaste social en las tareas de seguridad.

“El rol del ejército ahora es mucho más activo e improvisado. El ejército exige mejorar su imagen ante la población civil, exige un presupuesto más grande, y exige irse de las tareas de seguridad civil. Pero como no hay ninguna otra institución funcional en México, se tiene que ocupar de la seguridad. Y como forma de compensar eso que no quiere hacer, el presidente le da proyectos aquí y allá”, añade.

Militares supervisando una obra de construcción

Getty Images
La Sedena realiza la operación de ingeniería y contratación de personal del aeropuerto “Felipe Ángeles”.

BBC Mundo solicitó a la Presidencia de México una entrevista, pero no hubo respuesta oportuna.

Sin embargo el tema ha resonado en los mandos militares, con el propio jefe de la Defensa señalando públicamente el porqué de las tareas militares en proyectos civiles del gobierno de AMLO.

“Apoyamos los proyectos prioritarios de su gobierno con todos los recursos humanos, materiales y financieros que la nación nos provee en aras del bienestar de los mexicanos. Nuestra lealtad institucional es a toda prueba”, dijo el general Sandoval el pasado 20 de noviembre al asegurar que el Ejército no “ningún poder”.

“Nos subordinamos por ley y por la decisión democrática del pueblo de México. Pero sobre todo por convicción. Con esa subordinación al poder civil, cumplimos las misiones generales que tenemos asignadas y trabajamos en proyectos prioritarios para el desarrollo del país, sin que eso signifique perder nuestra naturaleza o razón de ser“, justificó.

General Sandoval

Gobierno de México
Sandoval aseguró que las nuevas tareas del Ejército no implican una desatención de otras labores, como la seguridad.

Citó la ley para las fuerzas armadas, la cual tiene como cuarta misión para los militares “Realizar acciones cívicas y obras sociales que tiendan al progreso del país”.

A su vez, el almirante Rafael Ojeda dijo que en el pasado ha habido almirantes al frente de puertos mercantiles como Manzanillo y Lázaro Cárdenas, los principales del Pacífico, que han aumentado la recaudación.

“Simple y sencillamente por dos razones: una, porque el personal es honesto, hace las cosas bien. Y la otra, porque al ser un militar que tiene un apoyo para la seguridad integral del puerto, lógico es que se evita que existan malos manejos”, afirmó en julio pasado.

Marinos mexicanos en el puerto de Veracruz

Getty Images
La Marina ahora no solo vigila los puertos, también hace la administración civil.

Según el analista Juan Ibarrola, la ingeniería de construcción no ha sido ajena a los militares, solo poco conocida. La edificación de hospitales, escuelas, carreteras y puentes han sido parte de sus tareas, advierte.

“Los soldados no están haciendo la función de albañiles. El desarrollo del proyecto está en manos de ingenieros militares. Son los ingenieros y arquitectos responsables de la obra, pero todo el personal de mano de obra es personal civil”, explica.

Ya que la Sedena no busca tener una utilidad económica, dice Ibarrola, eso reduce costos y tiempos.

Como la construcción del aeropuerto “Felipe Ángeles” prometido para 2021: “es una orden, se entrega en tiempo en que se compromete a hacerlo”.

¿Hay riesgos en la militarización de tareas civiles?

Al considerar que en México está en marcha una “latinoamericanización” de sus fuerzas armadas, Edgardo Buscaglia señala que las fuerzas armadas están transitando hacia el estilo influyente en el gobierno civil que había en países de Sudamérica en la segunda mitad del siglo XX.

“El ejército ha quedado parado como un actor político de demanda ante autoridades civiles de igual a igual. Es una situación muy grave (…) está adquiriendo un poder político en relación a las autoridades civiles fragmentadas que antes no tenía”, dice.

Personal militar en camiones de construcción

Getty Images
En las fotos promocionales de las obras, los militares aparecen en la primera línea de construcción, pese a que no es su función principal.

A medida que hay un desgaste a un ejército por las tareas de seguridad pública, los presidentes y las autoridades civiles tienen que compensarlos y “dar cotos de caza empresariales”, considera.

“El ejército termina de gozando de mayores presupuestos y este tipo de rol la experiencia internacional te dice que conlleva más casos de corrupción. Como en Egipto y Venezuela hoy, o como en el pasado hubo en otros países de Latinoamérica”, añade.

El riesgo es mayor en los puertos, donde se realiza el manejo administrativo de mercancías. Pero AMLO ha dicho que el objetivo es el contrario, “combatir la corrupción”.

“No es un asunto solo de capacidad, de profesionalismo. Es un asunto fundamentalmente de honestidad. Ni modo de que sea tan complicado saber la importancia que tiene el comercio exterior y cómo recaudar los impuestos”, dijo en julio pasado.

Un barco mercante en Lázaro Cárdenas

Getty Images
La exposición a proyectos no tan cercanos a su razón de ser, como la administración portuaria, puede generar corrupción, según Buscaglia.

El analista Juan Ibarrola también reconoce que las fuerzas armadas se exponen a casos de corrupción al ocuparse de proyectos civiles, como en la construcción de obras. Pero considera que los militares lo piensan dos veces antes de caer en esas situaciones.

“Los militares se atienen a dos leyes: a la ley de justicia militar y a la ley civil. Un militar que comete un delito lo juzgan doble”, apunta.

“No es que sean incorruptibles. Son seres humanos y en algunos casos ha habido corrupción. Sin embargo el riesgo se reduce significativamente por ser juzgado dos leyes. Pierden todo”.


Ahora puedes recibir notificaciones de BBC Mundo. Descarga la nueva versión de nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=gFkihTytGRU

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.