América Latina avanza en el cuidado de sus adultos mayores, mientras México ni siquiera los considera
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Cuartoscuro

América Latina avanza en el cuidado de sus adultos mayores, mientras México ni siquiera los considera

En México más del 60 % de las personas adultas mayores viven con alguna discapacidad o limitación y casi todas son cuidadas en sus hogares sin asistencia del Estado, de acuerdo con un informe de CONEVAL.
Cuartoscuro
7 de diciembre, 2018
Comparte

En México no hay una política pública para cuidar a los adultos mayores que no pueden valerse por sí mismos. Esto pese a que desde 2015 la Organización Mundial de la Salud (OMS) concluyó que en el siglo XXI ningún país debía ignorar la necesidad de contar con un sistema de cuidados, ni que estos servicios son responsabilidad del Estado. Así lo reporta la guía práctica de políticas públicas del CONEVAL, ¿Qué funciona y que no para cuidados de largo plazo en personas adultas mayores?

En el mundo, señala el documento, hay muchos países donde sí existe un sistema público para este tipo de apoyo, como Japón, Holanda, España o Reino Unido. En América Latina, diversas naciones están avanzando para tenerlo, como es el caso de Colombia, en donde se están reformando los servicios existentes. Brasil ya cuenta con un programa de cuidados unificado y financiado públicamente, mientras que Argentina y Chile avanzan aún cuando tienen sistemas fragmentados y la provisión de servicios depende de diferentes instancias en los distintos niveles de gobierno. En México, en cambio, el Estado no ha hecho nada para generar ese sistema de atención.

La guía del CONEVAL considera que ese vacío deja a las familias con pocas opciones: recurrir a instituciones públicas que brindan el servicio de manera aislada e insuficiente, contratar asistencia privada o asumir entre los integrantes la atención del familiar.

Datos de la Encuesta Nacional de la Dinámica Demográfica (ENADID) 2014 mostraron que la mayoría de las personas de 60 años o más (62.1 %) vivía con alguna discapacidad (3.4 millones) o limitación (4.7 millones). De los más de 33 millones de hogares que existen en México, en 3.4 millones se hacían responsables de cuidar a personas mayores de 60.

Una causa de esto es que los servicios privados quedan fueran del alcance de la población por sus altos costos, mientras que en las institucionales públicas una de las pocas opciones es el Sistema Nacional para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF) y la otra es el Instituto Nacional de las Personas Adultas Mayores (INAPAM).

Ambos están descentralizados, por lo que es responsabilidad y decisión de las entidades federativas definir los grupos a quienes dan prioridad los servicios ofrecidos, así como la modalidad de atención. El INAPAM cuenta con seis albergues de alojamiento permanente, cuatro en la Ciudad de México, uno en Guanajuato y otro en Oaxaca. El DIF cuenta con dos asilos para cuidados en la Ciudad de México, una casa hogar para ancianos en Morelos y otra en Oaxaca.

Hay también Instituciones de Asistencia Privada (IAP), asociaciones civiles (A.C.), sociedad civil (S.C.), asociaciones religiosas y sociedades dedicas a brindar servicios de cuidado. Con el objetivo de identificar a tales instituciones, el DIF Nacional y el INEGI generaron un primer Censo de Alojamientos de Asistencia Social (CAAS) en 2015.

Ese censo identificó 4,517 alojamientos. De esos, 22.6 % (1,020) son casas hogar para personas mayores. 58 % están constituidas como asociación civil, 14 % como instituciones de asistencia privada (IAP), 4 % como sociedad civil. Las sociedades mercantiles y las asociaciones religiosas representan 2 % cada una, y el resto (aproximadamente 20 %) representa otro tipo de figura jurídica.

El CAAS registró 14,582 personas colaborando en estas instituciones, pero solo 86 % recibe un pago por su labor, 14 % trabaja en ellas de forma voluntaria. Las mujeres representan 78 % de los empleados y 63 % del voluntariado. El censo del DIF y el INEGI reporta que 97 % de este personal no cuenta con adecuada certificación en competencias para el cuidado de adultos mayores dependientes.

En cuanto a los residentes, en el momento del censo se encontraron 118,876 personas viviendo en instituciones, de las que 22,611 (19 %) residen en los alojamientos clasificados como casa hogar. De entre los residentes, 61 % de las mujeres reportan un bajo nivel educativo (21 % sin educación formal y 48 % con primaria completa o secundaria incompleta) y 56 % tiene ochenta años o más.

Sobre el desempeño de todas estas instituciones no hay forma de tener datos, porque en México no existe una evaluación sistemática de la calidad de la atención ni para las instituciones públicas ni para las de asistencia que se dedican a cuidar adultos mayores, como tampoco se evalúan las condiciones ambientales ni la infraestructura.

En cuanto a los servicios formales y públicos de apoyo en casa existe el programa de Atención Domiciliaria al Enfermo Crónico (ADEC) del IMSS, que inició en 1990 para proporcionar procedimientos básicos, con la participación activa del paciente y sus familiares. Pero no está especializado en población adulta mayor y se apoya en el cuidador primario o red de apoyo familiar. Sobre este programa no hay reportes institucionales respecto a su desarrollo o del impacto en el largo plazo en la salud y bienestar de los pacientes.

Por todo esto no sorprende que el cuidado recaiga primordialmente en el hogar, auspiciado por familiares, vecinos y amigos, sin remuneración y, por lo general, con poco o ningún tipo de apoyo, señala el estudio del CONEVAL.

Los datos más recientes de la Cuenta Satélite del Sector Salud en México, publicadas por el INEGI, muestran que el trabajo no remunerado en salud representó el 28.2 % del Producto Interno Bruto (PIB) de ese sector en 2016, y el 1.6 % del nacional en el mismo año. En términos de horas por semana, el trabajo no remunerado por cuidados a la salud representó, para el 2016, el 3.7 % del total.

Aun cuando estas cifras se refieren a cuidados a personas de todas las edades, la realidad de los cambios en la estructura poblacional y el hecho de que 26 % de la población que reporta limitaciones (motoras, cognitivas o sensoriales) describa a su edad avanzada como causante de las mismas indica que, muy probablemente, un porcentaje importante del trabajo no remunerado en salud corresponda a cuidados y atención a personas mayores.

Ante este panorama y luego de hacer una evaluación de diferentes políticas de cuidado en diversos países, el CONEVAL recomienda:

● La Secretaría de Salud debe asumir la responsabilidad de la provisión de servicios de CLP incluyendo servicios de salud y sociales, así como de la regulación de las instituciones. Todo esto bajo una perspectiva multidimensional y de integración intersectorial.
● Generar estrategias con enfoque multidimensional, de apoyo a los familiares o cuidadores principales para disminuir los costos directos e indirectos que sobre estos generan los cuidados que realizan, incluyendo servicios de acompañamiento y de apoyo en actividades de cuidado personal.
● Extender los modelos de visita médica domiciliaria para personas mayores dependientes.
● Centros de respiro para los familiares cuidadores.
● Estrategias de apoyo adicional como servicios de comida caliente, relevo de
cuidado, entre otras.
● Generar modelos de CLP en el marco del primer nivel de atención de los servicios
de salud.
● Elaborar un programa de acreditación tanto para instituciones de CLP como para personal, en equivalencia al programa de certificación de instituciones prestadoras de servicios de salud.
● Es indispensable desarrollar la normatividad referente a los lineamientos o requerimientos bajo los cuales las instituciones de cuidados de largo plazo para personas mayores podrán operar o funcionar, incluyendo los estándares de calidad de carácter obligatorio y de observancia nacional, definiendo una institución única encargada de supervisar, evaluar y en su caso, sancionar a aquellas que no los cumplan.
● El Consejo de Salubridad General debe impulsar la declaratoria de obligatoriedad que regule la prestación de CLP para que la Secretaría de Salud en consecuencia proponga la norma oficial correspondiente, así como un programa nacional de capacitación.
● Establecer un registro nacional obligatorio en el que todas las instituciones de CLP deban inscribirse, sin importar su razón social o condición de financiamiento, con la finalidad de concretar las acciones de control y vigilancia hacia estos establecimientos, a la vez que se cuente con un instrumento de información de acceso público para todos los usuarios potenciales de estas instituciones y sus familiares.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal

Vacuna rusa Sputnik V contra el COVID: cuál será el rol de América Latina en su desarrollo y fabricación

¿Qué se sabe hasta el momento? ¿Y cuándo estaría la Sputnik V disponible en América Latina?
8 de septiembre, 2020
Comparte

Los científicos detrás de la vacuna rusa contra el coronavirus ya publicaron los resultados de sus primeras pruebas clínicas, en un paso clave para el involucramiento de otros países en el desarrollo y fabricación de la misma.

Y durante la conferencia de prensa que siguió a la publicación de esos resultados el viernes en la revista científica The Lancet, el presidente del Fondo Ruso de Inversión Directa (RDIF), Kirill Dmitriev, destacó la posible participación de al menos un país latinoamericano en el proceso.

Rusia registró la Sputnik V antes de que se hicieran públicos los resultados de las primeras dos fases de ensayos clínicos -que no revelaron efectos secundarios graves y sí una importante respuesta inmunológica en todos los 76 participantes- y ya la está aplicando localmente entre voluntarios pertenecientes a grupos en riesgo.

Pero su adquisición y uso por parte de terceros dependerá en buena medida de los resultados de más pruebas, así como de un aumento de la capacidad de producción que requerirá de la participación de otros países.

“Nuestra principal limitación ahora mismo es la disponibilidad de capacidad de producción suficiente para satisfacer la demanda, por lo que estamos trabajando activamente con muchos países para producirla fuera de Rusia”, explicó Dmitriev.

“(Pero) tenemos acuerdos con India, Brasil y otros países“, aseguró el ejecutivo del fondo estatal que financia el desarrollo y producción de la vacuna.

Y aunque el RDIF no ha querido confirmarlo ni negarlo, hay elementos que sugieren que entre esos “otros países” podrían figurar otras naciones latinoamericanas.

Kirill Dmitriev

Getty Images
Kirill Dmitriev es el presidente ejecutivo del fondo de inversión que financia el desarollo y producción de la vacuna rusa.

“No vamos a hacer comentarios sobre América Latina hasta el 10 de septiembre, cuando vamos a presentar nuestra estrategia latinoamericana“, le dijo a BBC Mundo el secretario de prensa del RDIF, Arseniy Palagin, al ser preguntado por las declaraciones de las autoridades de México y Venezuela sobre de una posible participación de esos países en nuevas pruebas clínicas.

Sobre el rol de estos países no hay mención en el portal oficial de la vacuna Sputnik V, pero ahí, además de la ya citada participación de Brasil, se dice que también “se está estudiando la posibilidad de producir la vacuna en (…) Cuba“.

La prensa, por su parte, también ha mencionado a Argentina como un posible fabricante de la vacuna, luego de que el gobernador de la provincia de Tierra de Fuego hiciera público su “especial interés y predisposición para trabajar de manera cooperativa”.

Y hasta Nicaragua ha sonado como candidata, pues en el país centroamericano opera un laboratorio de producción de vacunas de capital y tecnología rusa que, según las autoridades pinoleras, estaría en capacidad de reproducir la Sputnik V.

¿Qué se sabe hasta el momento de todas estas posibilidades? ¿Y cuándo estaría la Sputnik V disponible en América Latina?

Brasil, ¿centro regional?

Brasil es sin duda la principal apuesta del RDIF para la producción en América Latina de la vacuna desarrollada en Moscú por el Instituto Gamaleya, aunque la participación del gigante sudamericano todavía no está garantizada.

El RDIF firmó un acuerdo con el gobierno del estado de Paraná para la posible fabricación de la Sputnik V por el Instituto de Tecnología de Paraná, TecPar, y según Palagin también están considerando otros socios potenciales para convertir a Brasil en el centro regional de producción de la vacuna.

Mujer pasa frente al Instituto Gamaleya

Getty Images
La Sputnik V fue desarrollada por el Centro Nacional de Investigación de Epidemiología y Microbiología Gamaleya de Moscú.

“Hay sin embargo que entender que en estos momentos los reguladores en Brasil están analizando nuestros datos y los fabricantes en Brasil están estudiando nuestro proceso de manufacturación, por lo que es importante no sobredimensionar esto”, le recalcó el vocero del RDIF a BBC Mundo.

Y, efectivamente, a finales de la semana pasada la Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria de Brasil, Anvisa, todavía no le había dado el visto bueno a la Sputnik V.

“No hemos recibido una solicitud formal de autorización de estudios clínicos de la vacuna rusa, ni siquiera una solicitud de registro”, le dijo a BBC Mundo Anvisa.

La agencia, sin embargo, mencionó la realización de “varias reuniones preparatorias previas con los interesados en el desarrollo de la vacuna, específicamente el gobierno de Paraná”.

Y, el mismo viernes, TecPar anunció que esperaban someter el protocolo de validación de sus ensayos clínicos de fase 3 a finales de septiembre, lo que en caso de respuesta positiva de Anvisa le permitiría iniciar los mismos a finales de octubre.

Vacunas Sputnik V

Getty Images
Si todo marcha como previsto, el TecPar comenzaría a fabricar la vacuna en la segunda mitad de 2021.

“Recibimos los resultados de las fases 1 y 2 hace 18 días, los traducimos y ya comenzaron a ser interpretados por nuestros equipos técnicos”, explicó el director-presidente del TecPar, Jorge Calado, para quien “hay una buena tasa de confiabilidad para esta vacuna” que sin embargo tiene que ser confirmada por las nuevas pruebas.

Para estas TecPar tiene prevista la participación de unos 10.000 voluntarios -adicionales a los 40.000 que ya participan en los ensayos de fase 3 en Rusia- a los que se le aplicarían vacunas facilitadas por el Instituto Gamaleya.

“Una vez comprobada la efectividad de las pruebas, lo que debería ocurrir 60 días después del inicio de la inmunización en los voluntarios, se presentará una nueva solicitud de registro ante la Anvisa para la vacunación efectiva en el territorio nacional. Las primeras dosis serán importadas”, se explica en una nota de prensa de TecPar facilitada a BBC Mundo.

“Como el protocolo implica transferencia de tecnología, en un segundo momento habrá producción en territorio nacional por parte de Tecpar. Se estima que esto solo ocurrirá en la segunda mitad de 2021“, se lee en la misma.

Compitiendo con otras vacunas

Las fechas no coinciden exactamente con las adelantadas por el RDIF para el inicio de la producción de la Sputnik V en el extranjero, pues según Dmitriev el objetivo es que las primeras dosis fabricadas fuera de Rusia puedan ser distribuidas en el extranjero a partir de noviembre.

Brasil, sin embargo, no es el único país que podría producir esas vacunas, con India insinuándose como un aliado especialmente importante para el RDIF y el Instituto Gamaleya, que también han mencionado a Corea del Sur, Arabia Saudita y Turquía como posibles fabricantes.

Investigador del Instituto Gamaleya.

Getty Images
Varios países latinoamericanos participan de varias maneras en el desarrollo de varias vacunas.

Parece poco probable, en cualquier caso, que otros países latinoamericanos puedan moverse más rápidamente que Brasil, al que el agregado de prensa de la embajada de Rusia en ese país, Iván Knovalov, también identifica como un “aliado estratégico” y “un potencial centro de producción y distribución de inmunizantes para toda América Latina”.

“La base tecnológica y productiva brasileña permite realzar pruebas y organizar rápidamente la producción de vacunas”, le explicó Konovalov a BBC Mundo.

Y aunque Brasil no es el único país de la región con capacidades probadas en la fabricación de vacunas, el interés de Cuba en desarrollar su propia vacuna, Soberana 01, y el ya anunciado compromiso de México y Argentina para participar en la manufacturación de la vacuna desarrollada por la Universidad de Oxford y AstraZeneca, podrían plantear algunos obstáculos a su involucramiento con la Sputnik V.

Planta de mAbxience en Garín, provincia de Buenos Aires

Grupo Insud
El laboratorio argentino mAbxience tiene previsto producir hasta 250 millones de dosis de la vacuna de Oxford en esta planta de Buenos Aires.

De la posible participación de Argentina en la manufacturación y distribución de la vacuna rusa, hasta la fecha solo se conoce la propuesta del gobernador de Tierra del Fuego, Gustavo Melella, de “ser parte del programa de producción y promoción” de la vacuna Sputnik V.

México, sin embargo, confirmó la semana pasada que había sido invitado a participar en la fase 3 de los ensayos clínicos de la vacuna Sputnik V, aunque también dijo que todavía no había recibido los resultados de las fases 1 y 2.

“Significa que en los primeros días de octubre, si la autoridad regulatoria de salud así lo considera, que esperemos que así sea, se pueda traer a México esta vacuna”, dijo el canciller mexicano, Marcelo Ebrard de las dosis que se aplicarían a entre 500 y 1.000 voluntarios.

Pero, por el momento, el interés mexicano no parece estar orientado tanto a una posible fabricación local de la vacuna rusa, sino a “garantizar el acceso oportuno” a la misma en caso de que se compruebe que esta es “segura y efectiva”.

“De resultar positivos los resultados, y que la autoridad regulatoria, Cofepris, así lo disponga, (la vacuna rusa) ya estaría disponible en los próximos meses en México”, declaró Ebrard, sugiriendo así el uso de dosis importadas desde otros países.

“Evaluando capacidades”

Por lo demás, todavía no hay fecha para la participación de Venezuela en los ensayos clínicos de la vacuna rusa, ni seguridad de que podría ser uno de sus fabricantes.

“En los próximos días pediremos los voluntarios que hacen falta para ponerse la vacuna y participar por Venezuela en la fase 3 del Sputnik V“, anunció el presidente venezolano Nicolás Maduro el 30 de agosto pasado, sin dar mayores detalles.

Investigadora del Instituto Gamaleya.

Getty Images
La vacuna Sputnik V se está probando actualmente en 40.000 voluntarios en Rusia, a los que se sumarán voluntarios de otros países.

“Ya se han firmado los documentos de confidencialidad y en cualquier momento vamos a anunciar el inicio de la prueba de la vacuna en pacientes venezolanos”, insistió una vez más el mandatario el pasado domingo, cuando también aseguró que “Venezuela tiene los laboratorios y la capacidad industrial para producir todas las vacunas”.

Según Andrey Ryaposov, agregado de prensa de la embajada de Rusia en Caracas, actualmente se están evaluando las capacidades productivas venezolanas para participar en el proceso de envasado de la vacuna, en una primera etapa, y en la posible fabricación de la misma más adelante.

“Ahora trabajan los especialistas técnicos de ambos lados, pero todavía no hay fechas“, le dijo a BBC Mundo.

Y algo parecido podría estar ocurriendo en Nicaragua, donde el gobierno ha dado por sentada la participación del Instituto Latinoamericano de Biotecnología Mechnikov -un laboratorio local adscrito al Instituto de Investigación Científica de Vacunas y Sueros de San Petersburgo- en la fabricación de la Sputnik V para Latinoamérica.

Investigadora del Instituto Gamaleya.

Getty Images
Tanto Nicaragua como Venezuela afirman tener las capacidades para producir la vacuna.

BBC Mundo se puso en contacto con el director del centro, Stanislav Uiba, para tratar de obtener mayores detalles, pero no obtuvo respuesta.

La capacidad del laboratorio, inaugurado en octubre de 2017, ha sido puesta en duda por expertos nicaragüenses, que sostienen que en el mejor de los casos el mismo podría funcionar como centro de envasado de la Sputnik V.

Uiba, sin embargo, le declaró a medios locales que su laboratorio podría empezar a fabricar la vacuna rusa en Nicaragua a finales de año.

Pero si realmente es parte o no de los planes del Instituto Gamaleya y del Fondo Ruso de Inversión Directa probablemente se sabrá hasta este 10 de septiembre, cuando se hagan públicos los planes de Rusia para su vacuna en Latinoamérica.

Enlaces a más artículos sobre el coronavirus

BBC

Visita nuestra cobertura especial


Recuerda que puedes recibir notificaciones de BBC Mundo. Descarga la nueva versión de nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=WvEx-abn6yM

https://www.youtube.com/watch?v=VjcsoKguDmk

https://www.youtube.com/watch?v=Ds3g70Jjv2E

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.