close
Suscríbete a nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Getty Images
Instagram: los nuevos filtros de contenido que creó la red social contra la anorexia y la bulimia
Si buscas #loseweight, #anorexia o #bulimia, verás un mensaje en el que se advierte que el contenido relacionado puede causar daños.
Getty Images
12 de diciembre, 2018
Comparte

Muchas personas con anorexia o bulimia a menudo usan Instagram para compartir experiencias y “fórmulas” para adelgazar, usando hashtags (etiquetas) para hacer más accesible el contenido.

Una investigación de la BBC reveló que, aunque la red social tiene una lista de hashtags que no se pueden usar por promover malos hábitos alimenticios, los usuarios logran pasarse por alto esos filtros de contenido.

Por eso la plataforma ha añadido algunos hashtags populares a la lista de etiquetas bloqueadas.

También ha agregado advertencias que explican el peligro de acceder a ciertos contenidos.

Por ejemplo, si buscas #loseweight (pierde peso) #anorexia o #bulimia, verás un mensaje antes de acceder a las publicaciones en el que se advierte que el contenido relacionado con esas palabras “puede causar daños e incluso llevar a la muerte”.

Si haces clic en “más información”, se abre una ventana (en inglés) que ofrece tres opciones:

  • hablar con un amigo
  • contactar una línea de ayuda
  • obtener consejos y apoyo

Pero si haces clic en “mostrar publicaciones” puedes acceder al contenido.

Listas ocultas

Desde su inicio, la red social para compartir fotos ha hecho que algunos términos no puedan ser buscados.

La idea es evitar que los usuarios accedan directamente a imágenes desagradables o chocantes, y también a posts que promueven trastornos alimenticios.

Sin embargo, la BBC descubrió que algunos términos que promocionan la bulimia todavía podrían buscarse y que Instagram incluso sugería opciones alternativas que usan las personas que tratan de fomentar esos hábitos.

En uno de los casos, la red social ofreció hasta 38 alternativas de un término popular entre bulímicos y anoréxicos en la plataforma.

En respuesta a la investigación, Instagram añadió todos esos hashtags y algunos otros relacionados con el tema a su lista de términos que no se pueden usar y colocó más advertencias.

La BBC no tuvo acceso a esa lista específica de etiquetas bloqueadas, pero Insgram aseguró que seguirá trabajando para restringir ese tipo de actividades en su sitio web.

“Problema complejo”

“No toleramos el contenido que fomenta los desórdenes alimenticios y usamos potentes herramientas y tecnologías -incluidas las denuncias a través de la app y aprendizaje automático– para ayudar a identificarlo y eliminarlo”, explicó un vocero de la compañía en un comunicado.

“No obstante, reconocemos que es un problema complejo y queremos que la gente que tiene problemas de salud mental pueda obtener apoyo en Instagram siempre y cuando lo necesiten”.

También dijo que la red social fue “más allá de simplemente eliminar el contenido y los hashtags” y que adoptó un “enfoque holístico” para que quienes miran este tipo de publicaciones cuenten con ayuda.

Una de las maneras en que los internautas se saltan los filtros de Instagram y otras redes sociales es escribir mal deliberadamente el nombre de la etiqueta que van a usar.

Instagram, al igual que la mayor parte de las redes sociales, no usa moderadores para buscar de manera proactiva el contenido que va contra sus normas. En lugar de eso, confía en que los usuarios denuncien ese contenido, y los moderadores revisan lo reportado.

“Cuerpos demacrados”

Rose-Anne tuvo anorexia cuando tenía 17 años. Vio fotos en Instagram de gente que se autolesionaba y que describe como “angustiosas”.

“Había imágenes completas de cuerpos demacrados”, le contó a la BBC.

“Puede resulta bastante molesto ver esas imágenes, pero también pueden desencadenar trastornos alimentarios“.

Rose-Anne, quien se recuperó de la enfermedad, también descubrió que la plataforma le recomendaba hashtags para perder peso en su muro, a pesar de solo seguía cuentas relacionadas con la recuperación tras desórdenes alimenticios.

“Recibía sugerencias de contenido que incluían consejos para perder peso“, explica.

La experiencia de Rose-Anne demuestra la dificultad que tienen los algoritmos a la hora de personalizar la experiencia del usuario y detectar las diferencias entre sugerencias positivas y contenido potencialmente dañino.

Algunas organizaciones que ayudan a personas que sufren de anorexia y bulimia han pedido a las redes sociales más responsabilidad en lo que respecta a su política de contenido.

“La situación ideal es que el contenido no pueda buscarse y que sea eliminado, pero si la gente todavía puede buscar contenido dañino para su salud, al menos debería ver una advertencia”, le dijo a la BBC Tom Quinn, de Beat, una ONG británica especializada en ese tipo de trastornos.

Muchos de esas publicaciones siguen siendo accesibles. Algunos argumentan que eliminarlas no eliminará el problema y que entonces resultará todavía más difícil moderar ese contenido.

“Si no pueden encontrarlo en Instagram, lo buscarán en otros lados“, dice Quinn.

Instagram prohíbe en sus normas contenido que “promueva o glorifique los desórdenes alimenticios”.

“Los expertos con los que trabajamos nos dicen que la comunicación es la clave” dijo el vocero de Instagram. “Y que unir fuerzas para ofrecer ayuda y facilitar la recuperación es importante”.


Recuerda que puedes recibir notificaciones de BBC News Mundo. Descarga la nueva versión de nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=ElxR2is1_bk&t=79

https://www.youtube.com/watch?v=gp-BJURhOlA&t=20

https://www.youtube.com/watch?v=j5UTs94JcUE&t=1

¡Gracias por leer! Ayúdanos a seguir con nuestro trabajo. ¿Cómo? Ahora puedes suscribirte a Animal Político en Facebook. Con tu donativo mensual recibirás contenido especial. Entérate cómo suscribirte aquí. Consulta nuestra lista de preguntas frecuentes aquí.
Cuartoscuro
Economía creció 0.1% el primer trimestre de 2019, cifra menor a la esperada
Las actividades secundarias, que representan el 32.4% del PIB en México, cayeron 2.1% en el 1° trimestre de 2019, respecto del mismo periodo del año pasado.
Cuartoscuro
29 de mayo, 2019
Comparte

En el primer trimestre de 2019 la economía mexicana creció 0.1% respecto al mismo trimestre de 2018. Sin embargo, esta cifra es inferior a la que el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) estimó a finales de abril, del 0.2% anual.

Con la tasa registrada en el primer trimestre del año, el Semáforo Económico establecido por México, ¿cómo vamos? Se encuentra color naranja, ya que la organización tiene como meta que la economía del país crezca 4.5% anual de manera sostenida.

De acuerdo con México, ¿cómo vamos?, la tasa observada en el trimestre reflejó el crecimiento de las actividades en el periodo. El sector  que tuvo mayor crecimiento fue el de actividades primarias, con una tasa de 5.6% anual, aunque representan únicamente el 3.3% del PIB a nivel nacional.

El sector terciario, que es el de mayor peso en la actividad económica del país, creció 1.0% anual en el primer trimestre de 2019, el más bajo desde el 2009.

Las actividades secundarias, que representan el 32.4% del PIB en México cayeron 2.1% respecto del mismo periodo del año pasado. Esta caída es la más pronunciada desde el cuarto trimestre de 2009, cuando el mundo pasaba por una crisis económica y financiera, explicó la organización.

México, ¿cómo vamos? advirtió que la tasa de crecimiento en los primeros tres meses del año podría causar complicaciones si el desempeño económico no mejora en el resto de 2019.

Para cumplir con los pre-criterios económicos para el 2020 publicados por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, estimados entre 1.1 y 2.1% para 2019, “el PIB tendrá que crecer mínimo 1.4% anual en los próximos 3 trimestres”, señaló.

Para cumplir con el límite superior del rango de 2.1%, el crecimiento en los próximos trimestres del año tendría que ser del 2.8%.

En la última actualización de las perspectivas económicas de la OCDE, publicada el pasado 21 de mayo, la organización recortó de nuevo las expectativas de crecimiento para México en los próximos años: para 2019 esperan un crecimiento de 1.6% y para 2020 de 2.0%.

El gobierno actual ha dicho que el país crecerá a una tasa promedio anual de 4% este sexenio. De cumplirse las perspectivas de la OCDE, en los últimos 4 años de gobierno (2021-2014) México deberá crecer a una tasa promedio de 5.1%, aunque “el crecimiento en el primer trimestre de 2019 deja claro que será un reto lograrlo”, prevé la organización.

¡Gracias por leer! Ayúdanos a seguir con nuestro trabajo. ¿Cómo? Ahora puedes suscribirte a Animal Político en Facebook. Con tu donativo mensual recibirás contenido especial. Entérate cómo suscribirte aquí. Consulta nuestra lista de preguntas frecuentes aquí.