Granaderos y vendedores ambulantes: la pastorela para reír en tiempos de paz y amor
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Granaderos y vendedores ambulantes: la pastorela para reír en tiempos de paz y amor

Pastorela Urbana estará del 15 al 25 de diciembre, con excepción del 24, en el Foro Rodolfo Usigli, ubicado en Héroes del 47 122, San Diego Churubusco, alcaldía de Coyoacán.
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Granaderos, policías corruptos y un grupo de inocentes pastores se enfrentan a sus más oscuros deseos, comandados y apoyados por un divertido e indeciso ángel, que tiene la misión de llevarlos hasta la estrella de Belem, a pesar de los diversos obstáculos que los llevarán a un final inesperado.

De eso trata la Pastorela Urbana, una historia que en este 2018 celebra 20 años de ser una opción para pasar en familia y amigos estas fechas decembrinas. Aquí, más que conocer al niño anunciado por el ángel, los personajes mantienen momentos de introspección sobre actos.

“La mayoría de las pastorelas tradicionales son de versos o barrocas, las modernas -que manejan el contexto contemporáneo- hacen un uso y abuso de la violencia y las malas palabras con el albur y el doble sentido. Nosotros lo eliminamos al máximo, somos más creativos, más exigentes y le apostamos a la comedia fina, a la inteligencia del público, a las referencias históricas y cotidianas de la ciudad de lo que vive la gente todos los días”, dice en entrevista el dramaturgo y director de la pastorela, Javier Nieto.

Policías, burócratas, vendedores ambulantes y todas aquellas personas que vemos a diario, dan vida a cada uno de los escenarios de la pastorela que, a pesar de ser un contexto urbano y contemporáneo, es totalmente familiar.

El proyecto nace de la admiración que Javier Nieto tiene por las pastorelas, cuenta que desde niño lo llevaban a la iglesia a verlas. “Me divertían mucho, me di cuenta que las pastorelas de la Ciudad de México no son familiares, son pastorelas con un uso y abuso del doble sentido donde si se ríe el papá o el abuelo pero el niño se aburre o no entiende”.

De ahí la idea de hacer un guión diferente: “Creo que la ciudad merece algo mejor, merece una pastorela con clase, entonces me di a la tarea de escribir esta pastorela más humana y de juntar a un grupo increíble de actores encabezados por la fantástica Fernanda Tapia, Dagmar Ruíz, Claudia Acosta en esta Pastorela Urbana que cumple su vigésima temporada”.

La parodia de un espejo social

En Pastorela Urbana, los personajes pueden recordar a algún vecino, amigo o familiar, pues una de las misiones fue retratar los defectos y virtudes de las personas.

“Aspiro a que seamos una sociedad activa, crítica, esperanzada; que seamos los fundadores de una ciudad más generosa; una sociedad menos cruel con los que menos tienen o menos tenemo; una sociedad donde podamos estrechar nuestros lazos y seamos compartidos y mejores personas. Esa es mi aspiración, que la gente esté mejor y que siempre sin importar qué tan mal estemos, siempre hay manera de salir adelante”, detalla.

Los pastores de esta historia guardan personalidades diferentes pero con aspectos en común. “Los que tienen más vicios y errores son los pastores, esa sociedad un poco atolondrada, un poco ingenua, un poco sumisa, creo que es el verdadero mal que tenemos que atacar, el dejar de ser una sociedad apática y ser partícipes activos para mejorar nuestra querida Ciudad de México”, dice el director.

Pastorela Urbana no es una puesta en escena política, sin embargo mantiene referencias de personajes de la vida nacional. “Se ha ido adecuando sexenio con sexenio. Lo de las alcaldías ahora, el nuevo régimen de izquierda que tenemos, lo adecuamos”, menciona Javier, quien año con año adecúa el contexto de la historia pero sin que sea el trasfondo de la pastorela.

La descarta como una pastorela política, pues la considera como un acto familiar con la que “quiero que se vengan a divertir y que nos veamos reflejados como sociedad”.

El ángel que quería ser diablo

“Me pensaba muy traviesa y muy canija pero estos ángeles no son de tentaciones, son cábula citadinos como el chofer de microbús, el granadero, entonces, ahora sí me reflejé más en llevar a buen término las cosas”, dice Fernanda Tapia, quien interpreta al ángel en la historia.

La actriz considera que su personaje cae en algunos defectos de humanidad, “siendo parte también de las injusticias”, al empeñar sus alas o estafarlo. “En otras pastorelas, el ángel es intocable, aquí, a ese pobre ángel le dan hasta por debajo de las piedras”.

Con el ánimo de rescatar las tradiciones, Tapia señala que en Pastorela Urbana, el público verá “la eterna lucha entre el bien y el mal, nada más que aquí, en lugar de ver pastores van a ver vendedores ambulantes en una ciudad grande y van a ver un final muy alternativo con un Dios muy pacheco, un ángel muy chambón y a unos diablos que se parecen mucho a nuestra policía, y a todas esas cosas que no han funcionado”.

Pastorela Urbana estará del 15 al 25 de diciembre, con excepción del 24, en el Foro Rodolfo Usigli, ubicado en Héroes del 47 122, San Diego Churubusco, alcaldía de Coyoacán. Doble función, sábado de 19:00 y 20:30, domingo a las 18:30 a las 20:00 horas. El costo de los boletos es de 400 pesos. Niños menores de seis año no pagan boleto.

 

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El innovador y exitoso método nórdico para acabar con el acoso escolar

El acoso en la escuela suele dejar secuelas que la víctima puede llegar a experimentar por décadas. Pero hay metodologías que ayudan a cambiar el entorno escolar para evitar que esto ocurra.
2 de mayo, 2022
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Lady Gaga, Shawn Mendes, Blake Lively, Karen Elson, Eminem, Kate Middleton y Mike Nichols. Estas son solo algunas de las personas que han hablado de su experiencia como víctimas del acoso escolar y el dolor que esto les ha causado en la infancia y en etapas posteriores de su vida.

Cualquiera que haya sido victimizado de niño comprenderá los sentimientos de vergüenza que pueden generar este tipo de experiencias. Y las consecuencias no se quedan ahí.

Investigaciones recientes sugieren que los efectos del acoso infantil pueden persistir durante décadas, con cambios duraderos que pueden ponernos en mayor riesgo de enfermedades mentales y físicas.

Estos hallazgos están llevando a un número cada vez mayor de educadores a cambiar su punto de vista sobre el matoneo: de una situación inevitable del crecimiento a una violación de los derechos humanos de los niños.

“La gente solía pensar que el acoso escolar era un comportamiento normal y, en algunos casos, que incluso podría ser algo bueno, porque ayuda a fortalecer el carácter”, explica Louise Arseneault, profesora de psicología del desarrollo en el King’s College de Londres, en Reino Unido.

“Les tomó mucho tiempo comenzar a considerar este comportamiento como algo que puede ser realmente dañino”.

Con este cambio de mentalidad, muchos investigadores ahora están probando varios esquemas contra el acoso, con algunas estrategias nuevas y emocionantes para crear un entorno escolar más amable.

Cultura de tolerancia de la victimización

El Programa de Prevención del Acoso Olweus (Olweus Bullying Prevention Program) es uno de los esquemas que más se ha puesto a prueba.

Lady Gaga

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Lady Gaga es uno de los personajes famosos que ha hablado abiertamente sobre su experiencia de acoso escolar.

Fue desarrollado por el fallecido psicólogo sueco-noruego Dan Olweus, quien encabezó gran parte de las primeras investigaciones académicas sobre la victimización infantil.

El programa se basa en la idea de que los casos individuales de acoso suelen ser producto de una cultura más amplia que tolera la victimización. Como resultado, intenta abordar todo el ecosistema escolar para evitar que prospere el mal comportamiento.

Como muchas otras intervenciones, el Programa Olweus comienza con un reconocimiento del problema. Por este motivo, los colegios deberían realizar una encuesta para preguntar a los alumnos sobre sus experiencias.

“Saber lo que está pasando en tu edificio es realmente importante y puede guiar tus esfuerzos de prevención del acoso escolar”, dice Susan Limber, profesora de psicología del desarrollo de la Universidad de Clemson, en Carolina del Sur, Estados Unidos.

El Programa Olweus alienta a la escuela a establecer expectativas muy claras para un comportamiento aceptable, y las consecuencias si se infringen esas reglas.

“ no deberían ser una sorpresa para el niño”, dice Limber. Los adultos deben actuar como modelos positivos a seguir, que refuercen los buenos comportamientos y muestren tolerancia cero ante cualquier forma de victimización.

También deben aprender a reconocer los lugares dentro de la escuela donde es más probable que ocurra la intimidación y supervisarlos regularmente.

Acoso escolar

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“Todos los adultos de la escuela necesitan una formación básica sobre el acoso: las personas que trabajan en la cafetería, los conductores de autobuses, el conserje”, señala Limber

A nivel del aula, los propios niños organizan reuniones para discutir la naturaleza del acoso escolar y las formas en que pueden ayudar a los estudiantes que son víctimas de este comportamiento.

El objetivo, en todo ello, es conseguir que el mensaje anti-intimidación quede arraigado en la cultura de la institución.

Resultados positivos

Al trabajar con Olweus, Limber probó el esquema en varios entornos, incluida una implementación a gran escala en más de 200 escuelas en Pensilvania.

Sus análisis sugieren que el programa resultó en 2.000 casos menos de intimidación durante dos años. Es importante destacar que los investigadores también observaron cambios en la actitud general de la población escolar hacia el acoso, incluida una mayor empatía con las víctimas.

Los resultados de Limber no son los únicos que muestran que las campañas sistemáticas contra el acoso pueden generar un cambio positivo.

Comedor escolar

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Todo el personal de la escuela debería estar alerta a las posibles señales de intimidación y matoneo.

Un metanálisis reciente, que examinó los resultados de 69 ensayos, concluyó que las campañas contra el acoso escolar no solo reducen la victimización sino que también mejoran la salud mental general de los estudiantes.

Curiosamente, la duración de los programas no pareció predecir sus posibilidades de éxito.

“Incluso unas pocas semanas de intervención fueron efectivas”, dice David Fraguas, del Instituto de Psiquiatría y Salud Mental del Hospital Clínico San Carlos, en Madrid, España, quien fue el autor principal del estudio.

Atentos a las señales

La intimidación no acaba en la escuela, y Limber argumenta que los padres y cuidadores deben estar atentos a las señales que indican que puede haber un problema. “Debes ser proactivo al hablar sobre el tema, no esperes a que surja”, dice.

“Puedes hacerlo como parte de una conversación del tipo: ‘¿Cómo van las cosas con tus amigos? ¿Tienes algún problema?'”.

Ella enfatiza que el adulto debe tomar en serio las preocupaciones del niño, incluso si parecen triviales desde una perspectiva externa, al mismo tiempo que debe mantener una mente abierta.

“Escucha atentamente y trata de controlar tus emociones mientras las escuchas”. El cuidador debe evitar hacer sugerencias apresuradas sobre cómo el niño puede manejar el problema, ya que esto a veces puede crear la sensación de que la víctima tiene la culpa de la experiencia.

Acoso escolar

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Todos los sitios donde puede ocurrir el acoso dentro de la institución educativa deberían estar supervisados.

Si corresponde, el padre o tutor debe iniciar una conversación con la escuela, que debe elaborar un plan de inmediato para asegurarse de que el niño se sienta seguro. “Lo primero es centrarse en ese niño y sus experiencias”.

Crecer rara vez va a ser fácil: los niños y los adolescentes están aprendiendo a manejar las relaciones sociales y eso va a traer dolor y malestar.

Pero como adultos, podemos hacer un trabajo mucho mejor al enseñarles a los niños que ciertos tipos de comportamientos nunca son aceptables: no hay nadie a quien culpar sino a los mismos agresores.

Estas lecciones podrían tener un impacto generalizado en la salud y la felicidad de muchas generaciones venideras.

*Este artículo fue publicado en BBC Future. Haz clic aquí para leer la versión original en inglés.


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