close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
AFP

En el conflicto de Venezuela, ¿quién apoya a Guaidó y quién está con Nicolás Maduro?

Seis países europeos (España, Francia, Alemania, Reino Unido, Portugal, Holanda) exigieron la convocatoria a elecciones en ocho días, de lo contrario reconocerán a Guaidó como jefe de estado.
AFP
Por AFP
27 de enero, 2019
Comparte

Venezuela está en el centro de la escena diplomática internacional desde que el jefe del Parlamento, Juan Guaidó, se autoproclamó presidente interino desafiando al gobernante socialista Nicolás Maduro. En su disputa por el poder, estos son los principales apoyos que tiene cada uno, dentro y fuera del país:

Maduro

– Militares:

Son considerados el sostén del gobierno y el jueves reafirmaron su apoyo a Maduro, denunciando un “golpe de Estado” en marcha.

De 32 ministros, nueve son militares y dirigen carteras como Defensa, Interior, Agricultura y Alimentación, además de la petrolera PDVSA -que aporta 96% de los ingresos al país- y el servicio de inteligencia. También controlan una televisora, un banco y una ensambladora de vehículos, entre otras empresas.

Sin embargo, aparecen algunas grietas: el sábado, el agregado militar de Venezuela en Washington, el coronel José Luis Silva, anunció que ya no reconoce a Maduro como presidente legítimo, y que llama a sus “hermanos militares” para que apoyen a Guaidó.

– Acreedores y aliados internacionales:

China, principal acreedor de Venezuela, con unos 20,000 millones de dólares pendientes de pago, se opuso el jueves a la “injerencia externa”, tras el apoyo de Estados Unidos y otros países a Guaidó.

Rusia, segundo acreedor de Caracas, lo respalda también militarmente: en diciembre envió dos bombarderos y un centenar de oficiales a Caracas para ejercicios conjuntos. El presidente Vladimir Putin llamó a Maduro para expresarle su “apoyo”.

Países como Turquía, Cuba, Bolivia, Uruguay y México -que ha señalado que su posición es de neutralidad- siguen reconociendo a Maduro, de 56 años, que además cuenta entre sus aliados a Irán y Corea del Norte.

– Aparato de Justicia

El Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) es de línea oficialista. Sus miembros fueron designados por la antigua mayoría parlamentaria chavista, en diciembre de 2015, días antes de que la oposición asumiera el control del Parlamento.

Desde 2016 declaró en desacato al Legislativo, en el que la oposición tiene una mayoría calificada, y anula todas sus decisiones. Reiteró el jueves su apoyo a Maduro.

También el fiscal general, Tarek William Saab, respaldó al gobernante socialista.

– Asamblea Nacional Constituyente:

Fue convocada por Maduro tras cuatro meses de protestas opositoras que dejaron unos 125 muertos en 2017; está integrada solo por oficialistas y tiene poderes absolutos. Asumió en la práctica las funciones del Parlamento. La oposición se negó a participar en las elecciones para escoger ese organismo por considerar “ilegal” su convocatoria.

– Poder electoral:

El Consejo Nacional Electoral (CNE) es presidido por Tibisay Lucena, abiertamente chavista y durante cuya gestión han sido inhabilitados varios partidos opositores. El jueves hizo una declaración respaldando a Maduro.

Decisiones del CNE y de la justicia frenaron un referendo para revocar a Maduro en 2016, cuya convocatoria está prevista por la Constitución.

Alegando falta de garantías e imparcialidad, los principales partidos opositores se han mantenido al margen de las últimas elecciones, incluidas las presidenciales del 20 de mayo de 2018 en las que fue reelegido Maduro, y que denunciaron como un “fraude”.

Guaidó

– Apoyo internacional reciente:

Estados Unidos, varios países de América Latina y la Unión Europea desconocieron la reelección de Maduro.

Tan pronto Guaidó se autoproclamó presidente interino el miércoles, Donald Trump lo reconoció, así como una docena de otros países de la región, entre ellos Brasil, Colombia y Argentina.

En tanto, la Unión Europea anunció el sábado que “tomará medidas” si no se convocan elecciones “en los próximos días”, aunque algunos de sus miembros, como Grecia, apoyan a Maduro.

Seis países europeos (España, Francia, Alemania, Reino Unido, Portugal, Holanda) exigieron la convocatoria a elecciones en ocho días, de lo contrario reconocerán a Guaidó como jefe de estado.

El domingo, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, anunció que su país reconoce el “nuevo poder” en Venezuela.

El secretario general de la OEA, el uruguayo Luis Almagro, también dio su respaldo al presidente interino.

– Parlamento:

De mayoría opositora, el actual Parlamento fue elegido en 2015, cuando la coalición Mesa de la Unidad Democrática (MUD) asestó al chavismo la mayor derrota electoral de su historia.

Tras asumir el 5 de enero la presidencia del Legislativo, Guaidó, de 35 años, comenzó a presionar por un “gobierno de transición” y nuevas elecciones, llamando a los militares a romper con el gobierno a cambio de una amnistía.

El Parlamento declaró a Maduro “usurpador” y Guaidó dijo el miércoles que asumía sus competencias en forma interina.

Los diputados, sin embargo, están maniatados por las decisiones del TSJ.

– Justicia en el exilio:

Un tribunal supremo de justicia paralelo, nombrado por la mayoría parlamentaria opositora y que está en el exilio, saludó el miércoles la “voluntad” de Guaidó de asumir como presidente encargado.

La fiscal general destituida Luisa Ortega, una chavista que huyó de Venezuela en 2017 tras ser removida de su cargo por no respaldar a la Constituyente, dio su “apoyo y reconocimiento” al “nuevo presidente”. “Cuente con el Ministerio Público legítimo para restablecer la democracia”, le dijo.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
Getty Images

Coronavirus: por qué este es el "peor" momento para contener el brote en China

La crisis en China por el nuevo y misterioso coronavirus se produce poco antes de la que se considera como la mayor migración humana del planeta: los viajes para celebrar el Año Nuevo Lunar con la familia.
Getty Images
24 de enero, 2020
Comparte

Les invito a viajar en el tiempo: por un momento piensen en qué hacían el pasado 20 ó 21 de diciembre y cómo se estaban preparando para la Navidad.

Ahora, imaginen que esas fiestas son la única oportunidad al año que tienen para ver a sus familiares, para reunirse y festejar.

Ese es el momento por el que pasan los chinos: este fin de semana comienzan oficialmente las festividades por el Año Nuevo Lunar, pero muchos no podrán celebrarlo como querrían.

El brote del coronavirus 2019-nCoV ha empañado su gran fiesta.

“Para evitar contagiarnos o contagiar a otros, hemos cancelado nuestra gran reunión familiar”, dice con pesar una joven artista china de Wuhan, la urbe en el centro del país donde se cree que surgió el virus.

La ciudad, de unos 11 millones de habitantes y con conexiones directas con múltiples partes del mundo, fue puesta en una cuarentena de facto el jueves y a ella se sumaron otras localidades en un intento de frenar la propagación del virus, que hasta este viernes se había cobrado la vida de más de veinte personas y ya llegó a otros países.

“Realmente parece casi como una ciudad fantasma“, dice el jueves la artista en conversación con BBC Mundo desde su casa, de la que ha optado no salir.

Cerrar Wuhan no fue una decisión fácil, reconocieron las autoridades, pero el riesgo de no hacerlo era alto.

Y es que el Año Nuevo Lunar no solo marca la mayor época de celebración en la segunda economía mundial, también es el periodo de mayor desplazamiento de personas en China y en el mundo.

La mayor “migración interna”

Si hay una imagen que retrate mejor la fiesta del Año Nuevo chino -o del Festival de la Primavera- es la de las estaciones de ferrocarril repletas de gente cargadas de maletas o simplemente bolsas con ropa o comida para el trayecto, pues, pese a la amplia red ferroviaria, la vasta extensión del país hace que algunos tengan que pasar varios días de viaje para ver a su familia.

gente en una estación de tren China.

Getty Images

Según las previsiones hechas por las autoridades en diciembre, este año durante el chunyun –como se conoce en mandarín a los 40 días en torno a la fiesta del Año Nuevo Lunar- se esperaban que se produjeran 3.000 millones de viajes -440 millones en tren-, en lo que se considera la “mayor migración humana” del planeta.

Y Wuhan es un punto estratégico de la red ferroviaria: dada su ubicación, es un importante núcleo en el que convergen de líneas de alta velocidad que conectan con las principales megalópolis del país.

Desde la llamada popularmente “olla de China” -por las extremas temperaturas que se alcanzan en verano- se llega en solo cuatro horas a Pekín, unas seis a Shanghái o casi cinco a Hong Kong.

mapa

BBC

“Mi compañera de piso ha decidido quedarse en Pekín. Ella es de Hubei y tiene que pasar por Wuhan para llegar a su casa. Hay mucha preocupación”, le dice a BBC Mundo Laura Zhang, una joven originaria de la región sureña de Guangxi que trabaja en la capital china desde hace años.

En Pekín, no obstante, la situación “está bien”, apunta Zhang. Pero cuenta que las mascarillas, un recurso que de por sí es bastante común en el país, “se han agotado”.

Según la información de medios oficialistas, 24 casos de este nuevo tipo de coronavirus se han registrado en Pekín, de un total de más de 600, pero ninguna muerte.

Mujer e hijo en Ciudad Prohibida.

Getty Images
En Pekín, es común que las personas porten mascarilla por la calle: algunos lo hacen por la contaminación, otros por el frío de su largo invierno.

El gobierno capitalino ha tomado varias medidas para evitar las aglomeraciones en estas fechas, entre ellas, la suspensión de las populares ferias en templos, una de las principales atracciones en el Festival de la Primavera, los estrenos en cines o el cierre temporal de la Ciudad Prohibida.

La huella del SARS

En medio de esta nueva emergencia, hay un nombre que se repite: SARS.

El síndrome respiratorio agudo y grave (SARS, por sus siglas en inglés) es también de la familia de los coronavirus y mató a 646 personas en China a principios de la década del 2000, 813 a nivel mundial de un total de 8.098 casos confirmados.

Las crónicas de la época describían el pánico que se apoderó entonces de la capital y los temores en la provincia sureña de Cantón, donde se originó.

Se cree que, como en este nuevo caso de coronavirus, el SARS saltó de un animal a un ser humano en un mercado de animales salvajes.

SARS, foto de rueda de prensa de 2003.

Getty Images
La epidemia del SARS provocó 646 muertes en China.

Inevitablemente, la gente -sobre todo en Pekín y Cantón- se acuerda de aquella epidemia, subrayan varios capitalinos, si bien con los datos conocidos hasta el jueves hay notables diferencias.

Entre ellas, la tasa de mortalidad del 2019-nCoV, de acuerdo con los casos registrados, muy inferior a la del SARS (alrededor del 3%, comparado con el 10%).

La actitud de las autoridades también parece estar siendo diferente.

A principios de siglo, la OMS lanzó graves críticas al gobierno chino por la falta de transparencia -tardaron varios meses en reconocer públicamente la gravedad del problema y colaborar con otros países-, pero en esta ocasión el organismo ha alabado su respuesta.

Es por las medidas tomadas por Pekín y el bajo número de casos registrados fuera de las fronteras chinas por lo que la OMS descartó el jueves declarar al virus de Wuhan como una “emergencia internacional”.

“Pero aún podría convertirse en una”, advirtieron los expertos.

Entre otras cosas, subrayaron el todavía gran desconocimiento sobre el origen del virus, su velocidad de transmisión, su estructura o incluso su nivel de peligrosidad.

El Hospital Central de Wuhan ha publicado imágenes de su equipo tratando a los pacientes con coronavirus.

Hospital Central de Wuhan via Weibo/Reuters
El Hospital Central de Wuhan ha publicado imágenes de su equipo tratando a los pacientes con coronavirus.

Los medios oficiales de China, controlados por el gobierno, muestran dos caras de la gravedad: desde los que tienen noticias con información actualizada casi en directo. Pero también está el ejemplo del principal informativo de la noche del jueves, que colocó la situación en el país por el virus en quinto lugar.

En la prensa más independiente, como es habitual, se encuentran algunas de las voces más críticas.

Guan Yi, un virólogo que ayudó a identificar el coronavirus que causó el SARS, mostró su preocupación al prestigioso portal Caixin: “Nunca he sentido miedo. Esta vez, tengo miedo”.

Guan viajó a Wuhan con la esperanza de encontrarse la ciudad “en pie de guerra”, pero pese a las duras declaraciones del gobierno central, no fue lo que se encontró, recogió Caixin.

“No creo que el gobierno local haya hecho lo que debería. Ni siquiera ha estado repartiendo guías de cuarentena a las personas que abandonaban la ciudad”, señaló.

Empty supermarket shelves in Wuhan

Getty Images

El virólogo, que dirige el Laboratorio Estatal de Enfermedades Infecciosas de la Universidad de Hong Kong, expresó su temor a que la propagación de este virus sea más de 10 veces superior a la del SARS y que la “cuarentena” anunciada el jueves sea una medida ineficaz.

Según el experto, la ventana para controlar la propagación antes del Nuevo Año Lunar ya se cerró, pues consideró que algunas personas que ya han viajado pueden ser portadores y llevar el virus a todas partes del país.

De hecho, los primeros desplazamientos por estas festividades comenzaron el pasado fin de semana y se cree que cientos de miles de personas dejaron Wuhan antes de que la metrópolis cerrara sus puertas.

¿Hasta cuándo?

Mientras tanto, entre los que se quedaron en esta ciudad pesa cierta incertidumbre.

“No tenía planes de viajar durante el Festival de la Primavera (…). Espero viajar después del festival, pero ahora no sé si podré hacerlo”, cuenta la artista de Wuhan, que prefiere mantenerse en el anonimato.

“No se sabe mucho, pero lo entiendo, es el primer día ”, añade.

La joven critica la cantidad de noticias que le llegan por Wechat -un híbrido entre el WhatsApp y el Facebook occidentales- y asegura que le ponen nerviosa por no saber si “son reales o falsas”, pero se muestra optimista con el desenlace de la situación.

“Pasé el SARS en Pekín, así que imagino que esto estará bajo control pronto”.


Viruses

Getty

Cronología del virus

  • 31 diciembre: China alerta a la OMS sobre un brote de casos similares a la neumonía en Wuhan.
  • 1 enero: El mercado de animales/pescado donde se cree que se originó el brote es cerrado.
  • 9 enero: La OMS informa que la infección es causada por un nuevo tipo de coronavirus.
  • 11 enero: Se confirma la primera muerte.
  • 13 enero: El virus sobrepasa las fronteras chinas, con un caso en observación en Tailandia.
  • 16 enero: Se confirma un caso en Japón.
  • 17 enero: Segunda muerte, en Wuhan.
  • 20 enero: Los casos se triplican hasta más de 200, se extiende a Pekín, Shenzhen y Shanghái; se confirma la tercera muerte; las autoridades confirman la transmisión de humano a humano.
  • 21 enero: El gobierno estadounidense anuncia el primer caso en Norteamérica, un hombre que visitó Wuhan.
  • 23 enero: Los casos superan los 600; se confirman más de 20 muertes, todas en China. En total, se registran casos en EE.UU., Tailandia, Singapur, Vietnam, Corea del Sur y Japón.

Recuerda que puedes recibir notificaciones de BBC News Mundo. Descarga la última versión de nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=6ri6xiEMwao

https://www.youtube.com/watch?v=cBoiJt8Ruko

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.