close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Cuartoscuro

Una consulta indígena devolverá a campesinos de Oaxaca el derecho a usar el agua de sus pozos

Un decreto de hace 50 años limita el uso de agua para actividades agrícolas. 16 comunidades llevan más de una década luchando por tener libre acceso a pozos y retenes que ellos mismos construyeron.
Cuartoscuro
9 de enero, 2019
Comparte

Hace 13 años, los campesinos indígenas de 16 comunidades de los Valles Centrales de Oaxaca decidieron construir obras de captación de lluvia. La escasez de agua en la región, provocada por la agricultura de tipo industrial, los estaba dejando sin medios para sobrevivir. Hoy sus retenes, hoyas y pozos de absorción suman más de 300. Con esa infraestructura propia han logrado recuperar el acuífero. Pero el marco regulatorio vigente les impide usar el agua con libertad para su principal actividad: la agricultura de subsistencia.

Desde septiembre de 1967 existe un decreto de veda para los Valles Centrales de Oaxaca, que impide el libre aprovechamiento de los pozos de la región si no se cuenta con un título de concesión expedido por la Comisión Nacional del Agua (Conagua). Cada concesión permite sólo un cierto volumen de metros cúbicos para uso agrícola. Si se excede ese consumo, hay que pagar multas por hasta 24 mil pesos.

Las 16 comunidades se agruparon en la Coordinadora de Pueblos Unidos por el Cuidado y Defensa del Agua (COPUDA) e interpusieron un amparo para pedir la modificación del decreto. Para ellos contar con el líquido no es una cuestión de lucro sino de supervivencia. Un tribunal federal les concedió el derecho de que el Estado los consultara sobre el manejo y aprovechamiento del agua.

Te puede interesar: Prepárate: los retos para mantener el abasto de agua al Valle de México serán cada vez mayores

El proceso de consulta se prolongó. Llevaba más de cuatro años cuando se suspendió, en el último semestre de la administración anterior, “porque había discordancia entre la propuesta de la COPUDA y la respuesta del Gobierno”, explica en entrevista Hugo Aguilar Ortiz, encargado de la Coordinación de Derechos Indígenas del Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas (INPI).

Ahora el gobierno actual se ha comprometido a reactivarlo. “Si la propuesta avanza, en cinco meses se podría concluir”, afirma Aguilar Ortiz.

El proceso de consulta tiene cinco fases, de las cuales tres se desahogaron en la anterior administración: acuerdos previos, informativa y deliberativa. Las que faltan por concluir son consulta, y de seguimiento y verificación.

Lee también: Cañones antigranizo, el dispositivo que puso en conflicto a campesinos de Puebla con Volkswagen

“Las tres primeras etapas avanzaron porque fueron más acuerdos y reuniones entre las comunidades. Hubo apoyo de varias organizaciones para realizarlas y hasta del gobierno estatal. Cuando llegó la fase en la que la administración federal ya debía participar activamente, las reuniones fracasaron porque las autoridades llegaban con pilas de documentos que no tenían nada que ver con la propuesta de la COPUDA (elaborada en las fases anteriores)”, explica Rodrigo Galindo, gerente de Programas de Oxfam México, organización que acompaña a las comunidades de los Valles Centrales.

El investigador dice que ahora ven buena voluntad de las nuevas autoridades. “Se está retomando un modelo de gestión que podría establecer un precedente normativo”.

Veda de agua para los campesinos 

En 2005 empezó en los Valles Centrales de Oaxaca una fuerte sequía que se prologó por tres años. La causa principal de eso, señala Galindo, fue la disecasión de las ciénagas por la ampliación de la frontera agrícola industrial.

Los campesinos hicieron entonces un arenero, un pozo de dos anillos de 90 centímetros hecho con concreto, arena y grava, que funciona a manera de filtro donde se quedan los residuos del agua de lluvia mientras que ésta pasa por un tubo conectado a un pozo de absorción. Luego planearon las hoyas y finalmente los retenes, con los que recolectan el agua para poder realizar su trabajo diario: el de la agricultura. Pero pronto descubrieron que no podrían usar su agua con libertad.

El entonces presidente Gustavo Diaz Ordaz emitió, en 1967, un decreto que afecta a los campesinos de Etla, Tlacolula, Zimatlán y Ocotlán. Las 16 comunidades, que se agruparon para iniciar la lucha por la defensa del líquido, se quejaron de que los metros cúbicos permitidos en cada concesión no alcanzaba para mantener las siembras, lo que estaba generando escasez de trabajo y migración en la zona.

Lee: Comunidades indígenas de Oaxaca exigen la prohibición total de la minería en el estado

Lo que propuso la organización es tener un derecho preferente de libre acceso al agua, como pueblos originarios, toda vez que la Conagua no la distribuía equitativamente para todos. “Aquí vemos a muchas embotelladoras que llegan a la comunidad y que están vendiendo el agua y a nosotros nos la restringen”. Por eso solicitaron el uso preferente.

Desde 2009, la COPUDA inició un proceso legal contra la restricción. Acompañados por el Centro de Derechos Indígenas Flor y Canto interpusieron diversos recursos legales. El 8 de abril de 2013, la Primera Sala Regional Metropolitana del Tribunal Federal de Justicia Fiscal y Administrativa emitió una resolución que ordenó a la Comisión Nacional del Agua (Conagua) realizar una consulta indígena en las 16 comunidades para la posible modificación de la veda.

El domingo pasado, el director del Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas (INPI), Adelfo Regino Montes; la subsecretaria de Planeación y Política Ambiental de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), Katya Puga Cornejo, y el Gerente de Aguas Subterráneas de la Subdirección Técnica de la Conagua visitaron la región y se comprometieron a reanudar el proceso de consulta.

En la reunión se presentó la hoja de ruta que se seguirá para alcanzar los consensos necesarios que permitan resolver la problemática del uso y disfrute del agua del subsuelo, así como la sanidad del acuífero. Se informó que para la solución integral se perfila un acuerdo de administración conjunta entre el Estado y las comunidades zapotecas, mismo que contemple la corresponsabilidad en su cuidado y saneamiento, reconociendo los trabajos de siembra de agua de la COPUDA.

Se analizará también la disponibilidad de agua y un nuevo decreto para la región de Valles Centrales de Oaxaca, que considere el derecho de las comunidades de establecer su propia reglamentación comunitaria para el uso y aprovechamiento del agua.

La subsecretaria Puga Cornejo transmitió la disposición de la Secretaría para acompañar el proceso, dialogar y tomar decisiones conjuntas en diversos proyectos de reforestación y cuidado del medio ambiente. Añadió que el nuevo decreto deberá surgir del consenso de las comunidades.

Por su parte Ángel Ruiz Méndez, presidente del Consejo Directivo de la COPUDA, y otros integrantes, expresaron su esperanza de que se solucione el problema que han planteado desde hace años, máxime cuando sus comunidades tienen amplia experiencia en el uso y aprovechamiento del agua. “Nosotros no estamos comenzando a vivir, no estamos en el año cero, durante siglos hemos convivido con nuestro acuífero, sabemos cuidarlo y mantenerlo sano”, indicó Ruiz Méndez.

Durante la reunión se acordó desahogar las mesas de diálogo en los próximos días y convocar a la fase final del proceso de consulta en la que, previo consenso de las partes, se suscribirán los acuerdos correspondientes. 

Esta publicación fue posible gracias al apoyo de Fundación Kellogg.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal

La curiosa e insólita historia de Yasuke, el primer samurái africano

La historia de Yusuke, un africano que llegó a Japón y se convirtió en un samurái ha despertado el interés de investigadores, autores y cineastas.
20 de octubre, 2019
Comparte
Dibujo de Yasuke

IWASAKI SHOTEN
Eran tan alto y exótico, que la gente se agolpaba para verlo pasar.

Hace casi cerca de 500 años, un africano de gran altura llegó a Japón. Este hombre, conocido como Yasuke, se convertiría en el primer extranjero en alcanzar el estatus de guerrero samurái. Ahora, su historia está siendo recreada en dos películas producidas por Hollywood.

Yasuke alcanzó el rango de samurái bajo el reinado de Oda Nobunaga, un poderoso señor feudal japonés del siglo XVI que fue el primero de los tres unificadores de Japón.

En 1579, su llegada a Kioto, la capital en esa época, causó tal sensación que la gente se trepaba una encima de la otra para poder verlo aunque fuera por un segundo, y algunos murieron aplastados en el intento, cuenta el historiador Lawrence Winkler.

Al cabo de un año, Yasuke pertenecía a los escalafones más altos de la clase guerrera de Japón, los samurái.

Poco tiempo después, el africano hablaba japonés con fluidez y cabalgaba junto a Nobunaga en el campo de batalla.

“Su altura era de 6 shaky y 2 sun (1,88 metros)… era negro, y su piel era como el carbón”, dijo uno de sus compañeros, Matsudaira Ietada, quien lo describió en su diario en 1579.

La altura promedio de un japonés hombre en 1900 era de 1,57 metros, por eso Yasuke habría sido más alto que la gran mayoría de los japoneses en el siglo XVI, cuando la gente era por lo general más baja debido a que su nutrición era peor.

De la mano de los jesuitas

No hay registros del lugar o fecha de nacimiento de Yasuke. La mayoría de los historiadores creen que era oriundo de Mozambique, pero algunos han sugerido otros países como Etiopía o Nigeria.

Ilustración del libro infantil de Kurusu Yoshio

IWASAKI SHOTEN
Yasuke luchó a la par de Oda Nobunaga en el campo de batalla.

Lo que se sabe, no obstante, es que Yasuke llegó a Japón con un jesuita llamado Alessandro Valignano en un viaje de inspección, y aparece en los registros históricos solo entre 1579 y 1582.

Algunos expertos dicen que era un esclavo, pero es difícil saber.

Floyd Webb y Deborah DeSnoo, dos cineastas que están trabajando en un documental sobre él, creen que esta afirmación es pura especulación.

“Hubiera sido imposible para Yasuke elevarse al rango de samurái en tan solo un año sin una trayectoria de guerrero“, dice DeSnoo.

Los samuráis suelen empezar su entrenamiento durante la infancia.

Amistad

Yasuke conoció a Nobunaga poco después de su llegada a Japón quien se interesó por él por su talento para la conversación, dicen las cineastas.

Yasuke ya hablaba un poco de japonés y los dos hombres se llevaron bien, de acuerdo al académico Thomas Lockey, autor de un libro sobre Yasuke.

Según Lockey, Yasuke entretenía a Nobunaga con cuentos de África e India, donde Lockey cree que Yasuke pasó algún tiempo antes de llegar a Japón.

Webb cree que gracias a su comando del idioma japonés, Yasuke habría causado una impresión favorable.

“Él no era como los jesuitas que tenían una agenda religiosa para el alma de Japón”, señala Webb.

Hay reportes de que Nobunaga instruyó a su sobrino para que le diera a Yasuke una suma de dinero en su primer encuentro.

Serge Bilé

Getty Images
El escritor Serge Bilé escribió un libro sobre la historia del samurái africano.

El escritor Serge Bilé, de Costa de Marfil, estaba tan intrigado por el extraordinario ascenso de Yasuke que escribió un libro sobre él.

“Es parte del misterio que rodea a este personaje. Por eso me fascina”, le dijo a la BBC.

El guerrero africano y el señor de la guerra japonés tenían mucho en común.

Nobunaga era un gran admirador de las artes marciales y pasaba mucho tiempo practicándolas.

También era un excéntrico que, según Web, se vestía con frecuencia al estilo occidental y buscaba la compañía de personas muy inteligentes y disciplinadas.

“Yasuke tenía el espíritu del guerrero”, explica Webb. Él entendió el lenguaje cultural de Japón y amaba bailar y actuar Utenzi, una forma histórica de poesía narrativa en swahili que celebra actos heroicos, añade.

Esto indica que Yasuke podría ser de Mozambique, tal como creen algunos historiadores, dado que en algunas partes del norte del país aún se habla swahili.

De manera similar, a Nobunaga le fascinaba el noh -una forma clásica de drama musical japonés- y se sabe que era un mecenas de las artes.

Nobunaga se fue encariñando con el guerrero africano y lo trataba como a uno más de su familia: Yasuke pertenecía a un selecto y reducido número de personas a las que les permitía cenar con él.

La leyenda vive

Cuando Nobunaga le confirió el rango de samurái a Yasuke, la idea de un samurái no japonés era algo inaudito. Más tarde, otros extranjeros obtendrían el título.

Cómo primer samurái nacido en el extranjero, Yasuke peleó importantes batallas junto a Oda Nobunaga.

“Nobunaga alababa la fuerza y altura de Yasuke, a quien describía como tan poderoso como 10 hombres”, dice DeSnoo.

Samurái

Getty Images
El entrenamiento de los samurái comenzaba en la infancia.

También estuvo allí la fatídica noche en que uno de los generales de Nobunaga, Akechi Mitsuhide, se rebeló contra él y le prendió fuego a su palacio, y dejó a Nobunaga atrapado en una de las habitaciones.

Nobunaga acabó con su propia vida con un ritual suicida que se conoce como seppuku.

Antes de matarse, le pidió a Yasuke que lo decapitara y llevara su cabeza y espada a su hijo, según cuenta el historiador Thomas Lockley.

Era una señal de la gran confianza que le tenía.

La leyenda de Yasuke llega a su fin poco después de este episodio, en 1582.

La caída de Nobunaga a manos de un general traicionero resultó en el exilio del primer samurái negro, que posiblemente regresó a una misión jesuita en Kioto.

Aunque su destino y los últimos años de su vida siguen siendo un misterio, Yasuke ha vivido en la imaginación de muchos japoneses que crecieron con el galardonado libro infantil Kuro-suke (kuro significa “negro” en japonés), de Kurusu Yoshio.

El libro, que dramatiza la vida de Yasuke, termina con una nota agridulce: después de que Nobunaga se suicida, Kuro-suke (Yasuke) es llevado a un templo donde sueña con sus padres en África y llora.

La revista Variety informó en mayo que el actor de Black Panther, Chadwick Boseman, interpretará a Yasuke en un próximo largometraje.

Será la segunda película de Hollywood sobre la vida de Yasuke.

En 2017, el estudio de Hollywood Lionsgate anunció que estaba desarrollando una película sobre Yasuke.

500 años más tarde, su inusual historia continúa fascinando e inspirando al público.


Ahora puedes recibir notificaciones de BBC Mundo. Descarga la nueva versión de nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=cyKX3E21fLA&feature=youtu.be

https://www.youtube.com/watch?v=vBlOELSWjFI

https://www.youtube.com/watch?v=FvlCP0Jjg-c

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo.
Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal

¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.