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Cuartoscuro

Escuelas de tiempo completo, INEA e infraestructura educativa tendrán menos recursos en 2019

El Instituto Nacional para la Educación de los Adultos tendrá 472 millones de pesos para 2019, lo que significa casi nueve millones menos con respecto a 2018.
Cuartoscuro
1 de enero, 2019
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Los programas que atienden a la población vulnerable en el sistema educativo tendrán menos recursos para 2019 debido al recorte presupuestario aprobado por la Cámara de Diputados.

Escuelas de Tiempo Completo, recibirá 10 mil 189 millones de pesos, mientras que en 2018 tuvo 11 mil 243 millones de pesos de presupuesto. El programa inició en el sexenio de Felipe Calderón y se mantuvo en la administración de Enrique Peña Nieto y, de acuerdo con el presidente Andrés Manuel López Obrador, se mantendrá también en su mandato.

De acuerdo con el sexto informe de gobierno del expresidente Peña Nieto, hasta el ciclo escolar 2017-2018 habían 25 mil 134 escuelas incorporadas a este programa, cuatro veces más que en 2006, cuando sólo habían 6 mil 708 escuelas. 

LEE:Aumentan recursos a la SEP, pero recortan al Conacyt, UNAM, IPN y educación indígena

El programa consiste en que los alumnos de educación básica tengan un horario extendido en los planteles y reciban alimentación o talleres educativos, por lo que debe pagarse los insumos y a los maestros, pero ahora deberán operar con un millón de pesos menos.

El Instituto Nacional para la Educación de los Adultos (INEA) que atiende a la población analfabeta y opera con jóvenes voluntarios en todo el país quienes enseñan a adultos a leer y escribir, tendrá 472 millones de pesos para 2019, lo que significa casi nueve millones menos con respecto a 2018, cuando recibió 481 millones 929 mil pesos.

De acuerdo con datos del INEA, la población que requiere este servicio es la más vulnerable, pues poco más de 40% de la población analfabeta tiene 65 años o más y en el ámbito rural se concentra 51.5%. Por eso es que tres de cada 10 analfabetas son indígenas. Por tanto, es que se considera que la problemática del analfabetismo “lacera y limita las posibilidades de crecimiento y el desarrollo social”.

Te puede interesar: 97% de las escuelas de educación básica tienen carencias de infraestructuraAdemás, aunque las carencias en las escuelas son notables, el Programa de Infraestructura Física Educativa tuvo un recorte de 6 millones 447 mil pesos. Deberá operar con 32 millones 307 mil pesos en un universo de 226 mil planteles de educación básica en todo el país.

De acuerdo con el Estudio Diagnóstico del Derecho a la Educación 2018, publicado por el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval)

 2.2% de las escuelas carecen de suministro de agua de ninguna fuente y solo 53% cuenta con el suministro mediante la red pública; 32.3% de los planteles tienen conexión a la red de drenaje; 66.4% tienen servicio sanitario, 66.1% tiene energía eléctrica y 19.5% cuenta con bebederos.

Además, 27.2% de las escuelas a las que asistían cerca de 95 mil estudiantes, no se ubicaban en un inmueble construido o adaptado para fines educativos, “lo que resulta indispensable para generar condiciones mínimas de aprendizaje”.

Además, los sismos del 7 y 19 de septiembre de 2017 afectaron aún más las escuelas. Hasta marzo de 2018, 13 mil 29 escuelas reportaron daños menores, 6 mil 822, daños severos o moderados y 210 tuvieron daños graves.

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Getty Images

¿Lavar o no lavar el pollo crudo?: resurge la polémica sobre qué hacer antes de cocinar el ave

Los Centros para el Control de Enfermedades en EE.UU. lanzaron una nueva recomendación para el manejo del pollo crudo que encendió el debate en las redes, si no en las cocinas.
Getty Images
2 de mayo, 2019
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Muchas personas todavía tienen la costumbre de lavar el pollo crudo.

¡No laven el pollo crudo!

Esa fue la alerta que recientemente salió publicada en la cuenta de Twitter los Centros para el Control de Enfermedades de Estados Unidos (CDC, por sus siglas en inglés).

La explicación de la agencia gubernamental de protección de la salud es que el lavar el ave puede propagar microbios a otros alimentos y utensilios de cocina.

Aunque el argumento tiene sentido, la recomendación encendió el debate en las redes sociales sobre la manera más segura de tratar el pollo antes de cocinar.

Algunos reaccionaron con asco, señalando los días que pueden pasar las presas de pollo en sus empaques flotando en “porquería” e insistiendo en que continuarían lavando el ave.

Otros optaron por burlarse de la propuesta, como @Tha1truth que “agradeció” a los CDC por la advertencia ya que “Lo primero que hacía antes de lavar el pollo era sacar toda la vajilla y meterla en el lavabo con el pollo antes de lavarlo”.

Y unos más simplemente comentaron que lo que se podía hacer después de lavar el pollo era lavar el lavabo.

Si bien los CDC reconocieron que no querían alarmar, fueron enfáticos en su postura, asegurando que la mejor manera de matar las posibles bacterias del pollo es cocinándolo bien.

“No se deben lavar ni el pollo, ni otras carnes ni huevos antes de cocinar. Puede propagar microbios por toda la cocina”.

Peligro de intoxicación

Hace unos años, la Agencia de Normas Alimentarias del Reino Unido (FSA por sus siglas en inglés) ya había advertido que lavar el pollo antes de cocinarlo aumenta el riesgo de propagación de la bacteria campylobacter en las manos, las superficies de trabajo, la ropa y utensilios de cocina a través de la salpicadura de gotas de agua.

Mujer sacando un pollo del horno
Getty Images

Para evitar el contagio de la bacteria campylobacter, el pollo debe estar bien cocido.

La FSA hizo esta advertencia en junio de 2014, tras descubrir que en ese país el 44% de las personas lava el pollo antes de cocinarlo.

Las razones más citadas por las que las personas lavan esta ave de corral fueron para eliminar el sucio o los gérmenes, o porque siempre lo habían hecho.

La enteritis por campylobacter es una de las causas más comunes de intoxicación alimentaria. Sobre todo cuando se viaja.

Normalmente la infección se debe al consumo de aves crudas, vegetales frescos o leche sin pasteurizar.

Esta bacteria se contagia al comer o tomar alimentos infectados, y según el sitio MedlinePlus, puede causar diarrea, dolor abdominal, fiebre, náuseas y vómito.

Secuelas

Bacteria de campylobacter

Getty Images
La bacteria de campylobacter causa enteritis que puede tener secuelas graves.

La mayoría de las personas sólo están enfermas durante unos pocos días, pero puede ocasionar problemas de salud a largo plazo.

El síndrome de intestino irritado y el síndrome de Guillain-Barré, que ataca el sistema nervioso periférico, pueden surgir como consecuencia de una infección con esta bacteria.

También puede ocasionar la muerte. Las personas con más riesgos son niños y de edad avanzada.

“A pesar de que las personas tienden a seguir las recomendaciones para manipular aves de corral, como lavarse las manos después de tocar un pollo crudo y asegurarse de cocinarlo completamente, nuestra investigación indica que lavar el pollo crudo es una práctica extendida”, señaló en ese entonces la presidenta de FSA, Catherine Brown.

“Es por esto que hacemos un llamado para que la gente deje de lavar el pollo crudo. También queremos crear conciencia de los riesgos de contraer campylobacter como resultado de una contaminación cruzada”.

Normalmente el tratamiento para una infección con esta bacteria consiste en tomar abundante agua; comer pequeñas porciones de alimentos durante el día, en vez de grandes cantidades en el desayuno, almuerzo y cena; llevar una dieta alta en potasio, así como ingerir comidas saladas.

Tratamiento con cloro

Planta de procesamiento avícola

Getty Images
Las plantas de procesamiento avícola en Estados Unidos lavan el pollo con dióxido de cloro.

Las regulaciones alimentarias en EE.UU. exigen que las plantas de producción avícola deben tratar el pollo con procesos antimicrobianos conocidos como tratamientos de reducción de patógenos.

En los mataderos, después de sacrificar el animal, desplumarlo y eviscerarlo, se le administra un “procedimiento de lavado final” en el que se le aplica químicos, generalmente una solución de dióxido de cloro, para reducir la prevalencia de salmonella o campylobacter.

Curiosamente, este procedimiento se ha convertido en un obstáculo para la importación de pollo de EE.UU. a la Unión Europea.

Uno de los argumentos de la UE contra el pollo clorado es que fomenta descuido entre los consumidores en el momento de manipular esa carne cruda en sus casas.


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