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José Antonio lleva 10 años desaparecido y sus padres advierten a AMLO: no habrá perdón sin justicia
Los padres del ingeniero pidieron al presidente implementar estrategias para identificar los restos de los 40 mil desaparecidos en el país.
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Hace 10 años, el 25 de enero de 2009, el ingeniero José Antonio Robledo Fernández platicaba con su novia por teléfono celular, mientras conducía su camioneta por calles de la ciudad de Monclova, Coahuila. El joven volvía de Monterrey, a donde había acudido para comprar una marcadora de pintura para jugar gotcha, y al pasar junto a la sucursal local de la refaccionaria AutoZone, le comentó a su novia que en el lugar había un auto deportivo estacionado, digno de admiración.

Segundos después, su novia escuchó a través de su teléfono celular cómo el ingeniero era abordado violentamente por desconocidos, obligado a detener la marcha y golpeado.

Instantes después, la llamada telefónica se cortó.

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Desde entonces, nada ha vuelto a saberse de José Antonio Robledo Fernández, quien se encontraba en Monclova realizando una comisión de trabajo para la constructora ICA Fluor Daniel, de la que era empleado en el Proyecto Fénix (obra que implicó la ampliación de instalaciones de la empresa Altos Hornos de México en Coahuila, con una inversión de mil 300 millones de dólares).

“La razón de que desaparecieran a Toño, mi hijo, fue para castigarlo –explica el señor José A. Robledo, padre del ingeniero–, porque tuvo la mala fortuna de enterarse de los malos manejos de ICA en el Proyecto Fénix”, específicamente, detalló, del contubernio de directivos de ICA con Los Zetas, grupo criminal al que no sólo le permitían lavar dinero con la obra del Proyecto Fénix, sino también extorsionar a proveedores y contratistas.

“En el transcurso de estos 10 años –explicó a su vez Guadalupe Fernández, mamá del ingeniero–, se ha integrado una investigación de 30 tomos, en los cuales hay suficientes pruebas de que el grupo delictivo Los Zetas y la empresa ICA Fluor Daniel estaban coludidos.”

De hecho, subrayó, hay pruebas de que la obra se realizaba “con maquinaria pesada que ICA le rentaba a ‘El Pepillo’, líder estatal de Los Zetas.”

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En estos 10 años que han pasado desde el rapto y desaparición forzada del ingeniero José Antonio Robledo Fernández, cuatro personas han sido vinculadas a proceso por los hechos, incluidos dos empleados de ICA Fluor Daniel: el jefe de seguridad de la empresa (quien falleció a principios de 2018) y un chofer de la constructora, al que le encontraron 142 dosis de cocaína y una ametralladora al momento de ser capturado.

Sin embargo, denunció el padre del ingeniero víctima de desaparición forzada, durante todo este tiempo se ha garantizado impunidad para uno de los principales ejecutivos de ICA, Raúl Alberto Medina Peralta (gerente del Proyecto Fénix) quien, según la denuncia, está directamente involucrado en los hechos.

“Yo le pido al fiscal general de la República, al doctor Alejandro Gertz Manero, que le ponga interés a todos los casos de secuestro y desaparición forzada que hay en México –señaló el señor José A. Robledo–, pero hoy le pido muy especialmente atención para el caso de mi hijo, ya que la actuación de la dependencia que ahora encabeza ha tenido mucha consideración con los directivos de ICA, específicamente con Raúl Alberto Medina Peralta quien, 10 años después, sigue gozando de impunidad”.

Un ejemplo, explicó, retrata esa impunidad: aunque desde el año 2009 los padres del ingeniero señalaron a Raúl Alberto Medina como el responsable de la desaparición, no fue sino hasta este 2019 (una década después) que las autoridades convocaron al ejecutivo de ICA, para carearse con los padres de la víctima.

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Un fénix cubierto de ollín

El 25 de enero de 2009, luego de escuchar a través de su teléfono celular cómo el ingeniero José Antonio Robledo era golpeado por personas que lo abordaron intempestivamente, cortándose luego la llamada que sostenían, su novia intentó inmediatamente recuperar la comunicación telefónica con él, pero todos sus intentos fueron vanos.

Preocupada, la joven se comunicó entonces con el jefe de José Antonio, es decir, con Raúl Alberto Medina Peralta, gerente del Proyecto Fénix, en el que el ingeniero víctima de desaparición forzada se encargaba de verificar que contratistas y proveedores cumplieran con los términos de sus contrataciones.

La novia le narró a Medina Peralta como el ingeniero fue atacado mientras hablaban por teléfono, le dijo que el ataque acababa de ocurrir frente a la sucursal de AutoZone de Monclova, y le dijo que a partir de ese momento dejó de ser posible contactar a José Antonio.

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Según el testimonio de la joven, el ejecutivo de ICA le pidió no preocuparse y, sobre todo, que no informara a su familia, asentada en la Ciudad de México, para evitar que el secuestro fuera denunciado a las autoridades, bajo el argumento de que eso pondría en riesgo la vida de José Antonio.

Tal como denunciaron los padres del ingeniero, ese ejecutivo de ICA convenció a la novia de no alertar de los hechos a nadie, sin embargo, un día después la novia determinó que esa no era una solución aceptable, y decidió informar del rapto a la familia de José Antonio.

“Luego de que la novia nos avisó –narró el papá del ingeniero– nosotros le marcamos a ese mismo directivo de ICA, y el nos dijo que no fuéramos a Monclova, que no tenía caso, nos dijo: ‘en unas horas lo sueltan, ya sucedió antes con dos ingenieros más’.”

Los padres del ingeniero, no obstante, ignoraron las palabras del ejecutivo de ICA y decidieron acudir a Monclova en busca de su hijo.

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“Cuando llegamos –siguió el padre de José Antonio– nos entrevistamos con el personal de ICA Fluor Daniel, y ahí, el jefe de seguridad de la empresa, Joaquín Benito del Ángel Martínez, nos dijo que a él lo habían ‘escogido’, esas fueron sus palabras, para ser el contacto con Los Zetas”, revelación por la cual, señalaron, el jefe de seguridad de la empresa fue reprendido por el gerente del proyecto Fénix.

Después de la reprimenda, “el gerente del Proyecto Fénix, Raúl Alberto Medina Peralta, nos dijo que Los Zetas se habían comunicado con su jefe de seguridad (Joaquín Benito del Ángel), para decirle que tenían a nuestro hijo. Que se lo llevaron porque iba en una camioneta llamativa, con lentes de sol y hablando por teléfono… además, dijo que se lo llevaron porque traía un arma.”

Sin embargo, destacó el padre de la víctima, nada de eso explica los hechos: por un lado, la camioneta en la que se transportaba el ingeniero José Antonio Robledo Fernández no era llamativa, tenía cinco años de antigüedad y, por otro lado, no portaba ningún arma, lo que llevaba en su auto era una marcadora de gotcha, es decir, un artefacto deportivo que lanza pelotitas con pintura mediante aire a presión, mismo que no llevaba a la vista de nadie, porque apenas lo acababa de comprar.

Hasta la fecha, denunciaron los padres de José Antonio, la empresa ICA no ha querido revelar qué canales de comunicación se utilizaron para entablar contacto con el grupo criminal Los Zetas, ni cuál fue el contenido explícito de esas comunicaciones.

“Sólo nos dijeron que fue de ‘boca en boca’, el gerente del Proyecto Fénix nos dijo: ‘Así se usa aquí, es un pueblo chico’.”

Luego, dos días después de los hechos, narró el padre de José Antonio, ICA Fluor Daniel les informó, nuevamente a través del gerente del Proyecto Fénix, “que ellos no tenían ninguna responsabilidad, porque los hechos ocurrieron en día inhábil, mi hijo no traía vehículo de la compañía, y no estaba haciendo ninguna encomienda de la compañía, por eso se deslindaron y nos dijeron que le hiciéramos como quisiéramos”.

Sin embargo, explicó el padre del ingeniero víctima de desaparición forzada, los registros proporcionados por la empresa de telefonía celular con la que el ingeniero José Antonio tenía contratado su servicio, revelaron que un día después del rapto, la empresa ICA Fluor Daniel sostuvo seis llamadas telefónicas, con quienes tenían en su poder el teléfono del ingeniero desaparecido.

Las conversación, detalló, fueron de corta duración, la mayoría de alrededor de 40 segundos, y la más larga fue de dos minutos.

Tres de esas comunicaciones fueron entabladas desde las oficinas de ICA Fluor Daniel en la Ciudad de México, y otras tres llamadas se hicieron desde las oficinas de dicha constructora en Monclova, Coahuila.

No obstante, los padres del ingeniero desaparecido denunciaron que en estos 10 años transcurridos, “en ICA Fluor Daniel nunca nos quisieron entregar sus registros telefónicos. Aludieron un sinfín de cosas, y nunca entregaron esa información, nunca reconocieron que desde sus instalaciones se mantuvo comunicación” con las personas que raptaron a su hijo, y que tenían en su poder su teléfono celular.

Derecho de piso

En septiembre de 2008, es decir, cuatro meses antes de la desaparición forzada de José Antonio Robledo Fernández, el ingeniero tenía encomendado verificar que los proveedores y contratistas convocados por ICA Fluor Daniel para la obra del Proyecto Fénix cumplieran con los encargos que se les realizaban, así como con los requisitos legales preestablecidos para las asignaciones de dichos trabajos.

En esa labor, explicaron los papás del ingeniero, él se percató que muchos contratistas y proveedores no cumplían ya sea con los requisitos requeridos para ser considerados, o con las encomiendas que se les asignaban, irregularidades que él reportó a sus superiores, quienes le ordenaron pasar por alto esas irregularidades, ya que dichos proveedores y contratistas pagaban “derecho de piso”, es decir, entregaban una parte de sus ingresos a Los Zetas.

Tal como José Antonio comentó a su padre antes de su desaparición, “el encargado de cobrar (a esos contratistas y proveedores) para que pudieran trabajar en el Proyecto Fénix era el empresario Carlos Enrique Haro Villarreal”, cuya empresa de seguridad privada brindaba vigilancia a la obra de la constructora ICA Fluor Daniel.

Con dolor, el padre del ingeniero desaparecido lamentó que “fui yo quien tuvo la mala idea de aconsejarle a Toño que informara de esos hechos a su jefe en la Ciudad de México, es decir, a Raúl Alberto Medina Peralta, gerente del proyecto”.

En septiembre de 2008, detalló, ese ejecutivo de ICA Fluor Daniel fue a Monclova, “y Toño se acomidió a llevarlo de regreso, para platicarle lo que había visto, y cuando se lo dijo, el gerente del proyecto lo felicitó y le agradeció… Toño no sabía que esa sería su condena”.

Días después, el ingeniero José Antonio Robledo Fernández le informó a su padre que ya había informado a su jefe en la Ciudad de México sobre lo que había visto, y que lo había felicitado.

Cuatro meses después, el 25 de enero de 2009, José Antonio Robledo Fernández fue desaparecido de manera forzada.

Favores pagados

Una semana después del rapto de José Antonio, y estando ya sus padres en Monclova, Coahuila, en donde formularon denuncias ante la entonces Procuraduría de Justicia del Estado (hoy Fiscalía), al hotel en el que se hospedaban llegaron, de madrugada, tres personas que preguntaron por ellos.

Se trataba de Joaquín del Ángel Benito Martínez, jefe de seguridad de ICA Fluor Daniel; Carlos Arturo Jiménez Encinas, alias El Plátano (presunto operador financiero del principal líder de Los Zetas, Omar Treviño Morales), y José David Galindo Flores, quien en ese entonces fungía como procurador de la Defensa del Trabajo en Monclova, Coahuila.

Estas personas, detalló el padre del ingeniero víctima de desaparición forzada “nos dijeron: ‘somos de la última letra del abecedario’. Y como yo no entendí a qué se referían, me dijeron concretamente: ‘Somos de Los Zetas”.

En el lobby del hotel, “estos tipos nos mostraron que ya llevaban toda la información que nosotros habíamos incluido en la denuncia que habíamos presentado en la Procuraduría estatal, y nos dijeron que si queríamos volver a ver a nuestro hijo ya no fuéramos con ninguna autoridad, porque ellos controlaban a las autoridades municipales, estatales y federales de Monclova, Saltillo y Monterrey”.

Por ese vínculo con Los Zetas, la Procuraduría General de la República detuvo a Joaquín Benito del Ángel Martínez, jefe de seguridad de ICA, en mayo de 2011, y ya estando preso, en una investigación distinta por el delito de trata de personas con fines de explotación sexual, este mismo empleado de ICA fue identificado como “cobrador” de Los Zetas.

Específicamente, fue señalado como “el enlace para el cobro de la seguridad de ICA, y para hacer llegar el pago a (Carlos Enrique) Haro (Villarreal)”.

Durante los seis años y medio que permaneció sometido a juicio, el jefe de seguridad de ICA nunca reveló cuál fue el motivo por el cual desaparecieron de manera forzada al ingeniero José Antonio Robledo Fernández, ni tampoco su paradero. Guardó silencio todo ese tiempo y, finalmente, el 13 de septiembre de 2017 fue puesto en libertad de forma ilegal por el juez federal Ubaldo García Armas.

Dicho juez liberó al jefe de seguridad de ICA bajo un argumento sin sustento jurídico: alegó que al ser detenido en 2011, los papás de José Antonio no fueron formalmente notificados del arresto, por lo cual, todo el juicio era inválido y lo puso en libertad.

Una semana después, el juez fue removido (y puesto al frente de un juzgado federal en Michoacán, donde sigue laborando sin mayor consecuencia hasta la fecha), y la libertad que decretó en favor de Joaquín Benito del Ángel fue revocada, sin embargo, se dio a la fuga, por lo que una nueva orden de captura fue emitida en su contra.

Medio año después, en marzo de 2018, Joaquín Benito del Ángel fue localizado en el área de cuidados intensivos de un hospital del IMSS, en donde recibía atención médica por un cuadro de cáncer terminal.

“¿Yo me pregunté, entonces, cómo es que esta persona estaba afiliada al Seguro Social? –explicó el papá de José Antonio–. Pues bueno, investigamos, y comprobamos que la empresa ICA recontrató a Joaquín Benito del Ángel tan pronto como fue liberado, le dieron un sueldo alto, y luego le dieron un aumento de 50%”.

ICA Fluor Daniel contrató de nuevo a su jefe de seguridad a pesar de que estaba prófugo de la ley, “y yo me pregunto –cuestionó el papá del ingeniero raptado– ¿qué haría ese señor, que ICA le debía ese favor tan grande?”.

Joaquín Benito del Ángel Martínez murió dos meses después de haber sido localizado por las autoridades, en mayo de 2018, sin revelar qué fue lo que hicieron con el ingeniero José Antonio Robledo.

Epílogo: el presente

Para refrendar el compromiso de búsqueda de su hijo, el pasado viernes 25 de enero de 2019, al cumplirse 10 años de la desaparición, sus padres convocaron a una conferencia de prensa en la que, cobijados por otras madres de personas víctimas de desaparición forzada, aclararon que su estrategia de búsqueda es en campo, pero sobre todo, en tribunales, porque “a través de la justicia estamos buscando la verdad”.

Por ello, señaló la señora Guadalupe Fernández, mamá de José Antonio, “hoy pedimos al presidente de la República voluntad política en la implementación de estrategias integrales, que lleven a buscar y a encontrar, en vida y en muerte, a las 40 mil 180 personas desaparecidas en México, incluyendo a los 43 normalistas de Ayotzinapa y a los migrantes que cruzaron nuestro país sin llegar a su destino”, fundamentada en una campaña nacional de búsqueda e identificación.

“Queremos que se cotejen los datos de quienes buscamos, con los de decenas de miles de cuerpos depositados en Servicios Médicos Forenses, restos humanos localizados por los mismos familiares en fosas clandestinas, miles de indicios que tienen nombre, apellido, y una familia que busca recuperarlos”.

Por ello, concluyó el señor José A. Robledo, papá del ingeniero víctima de desaparición forzada, “nosotros tenemos esperanzas en que el nuevo gobierno federal llegue al fondo (…) tenemos confianza en que este gobierno sí actúe pero, sinceramente, aquí le pido al presidente (Andrés Manuel López Obrador) que antes de pedirnos que perdonemos, que haga justicia, antes de perdonar queremos saber quiénes fueron”.

Y remató: “Si en nuestro país sólo se castiga 2% de los delitos, cómo le vamos a hacer, ¿hay que perdonar al otro 98% de los delincuentes a los que nunca van a capturar? Es pregunta…”

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4 trucos para convertirte en un lector voraz (y los beneficios que te traerá serlo)
Más allá de ser una buena manera de aumentar nuestros conocimientos, la lectura tiene efectos positivos sobre nuestro estado de ánimo y nuestra personalidad. Pero ¿cómo se puede llegar a ser un buen lector?
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13 de mayo, 2019
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En febrero de 2018, el cohete de Elon Musk Falcon Heavy dejó la tierra con una inusual carga a bordo.

En lugar de equipamiento o astronautas, el visionario empresario introdujo su auto, un Tesla Roadster color cereza. Un maniquí vestido con un traje espacial ocupaba el asiento del conductor.

Pero la verdadera sorpresa estaba en la guantera. Ahí, inmortalizada en vidrio grabado, había una copia de la serie Fundación del escritor Isaac Asimov.

Ambientada en un decadente imperio galáctico de un futuro muy lejano, la saga de ciencia-ficción despertó el interés de Musk por los viajes espaciales cuando era un adolescente.

Tal es el poder de los libros. La lectura ha plantado semillas en las mentes de innumerables innovadores.

Barack y Michelle Obama ante un grupo de gente

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El expresidente de Estados Unidos Barack Obama dijo que la lectura le enseñó quién es y cuáles son sus creencias.

Incluso si no tienes ambiciones tan elevadas, la lectura le puede dar un impulso a tu carrera: se sabe que este hábito reduce el estrés, estimula el funcionamiento del cerebro e incluso mejora la empatía.

Sin olvidar los evidentes beneficios de toda la información que contienen sus páginas.

Así que aquí está tu guía de las ventajas probadas de leer libros y algunos consejos para unirte al exclusivo club de personas que lo hacen al menos durante una hora al día.

Más empatía

Piensa en la empatía.

Aunque el mundo de los negocios tradicionalmente ha dejado de lado la inteligencia emocional a favor de otros factores como la seguridad y la capacidad de tomar decisiones importantes, en los últimos años se ha empezado a valorar más como un talento importante.

En 2013, el psicólogo social David Kidd se preguntaba qué actividades pueden llevar a tener más empatía.

“Y, como lector de toda la vida, se me ocurrió que la ficción es un lugar donde regularmente nos implicamos en las experiencias únicas de otras personas“, dice.

Junto con un colega de la Nueva Escuela para la Investigación Social en Nueva York, Kidd investigó si la lectura puede mejorar la capacidad de entender que otras personas tienen pensamientos y deseos y que estos pueden diferir de los de uno mismo.

Lectores

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La lectura ha plantado semillas en las mentes de innumerables innovadores.

No es lo mismo que la empatía, pero las dos habilidades están estrechamente vinculadas.

“La mayoría de las personas, si saben cómo se sienten los demás, usarán esa información positivamente, de manera social”.

Además de mejorar tu capacidad para entenderte con colegas y empleados, la empatía puede conducir a reuniones y colaboraciones más productivas.

“Hay investigaciones que demuestran que las personas tienden a ser más productivas en grupos en los que se sienten libres para expresar su desacuerdo, especialmente cuando se trata de tareas creativas”, explica Kidd.

Consejos de ávidos lectores

Ahora que estás convencido de los beneficios de la lectura, considera esto: según un estudio de 2017 realizado con 1.875 personas por el regulador de medios británico Ofcom, el adulto británico medio pasa cerca de dos horas y 49 minutos en su teléfono cada día.

Imagen difuminada de una tienda de libros

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La lectura es una buena manera de aumentar nuestros conocimientos.

Para alcanzar el objetivo de una hora diaria de lectura, la mayoría de las personas tendrían que reducir en un tercio el tiempo que le dedican al teléfono.

Para ayudarte en el camino, ya seas un acaparador nato de libros o un petulante exagerado, te ofrecemos algunos consejos de personas que se llaman a sí mismos con orgullo “ávidos lectores”.

1. Lee porque quieras hacerlo

Cristina Chipurici aprendió a leer sola cuando tenía 4 años. Devoró cada libro que había en la casa de sus padres. Pero entonces, algo sucedió.

“Una vez que empecé la primaria y la lectura se volvió obligatoria, desarrollé una especie de repulsión hacia la actividad, causada por el profesor de Lengua que teníamos, que me hizo no querer leer un libro nunca más”, cuenta.

Esta aversión a los libros duró hasta que tenía veintitantos años, cuando Chipurici empezó a darse cuenta, poco a poco, de lo que se estaba perdiendo, de lo avanzados que estaban los que leían y la importante información que contenían los libros.

Tres chicas jóvenes leyendo

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La lectura tiene efectos positivos tanto en nuestro estado de animo como en nuestra personalidad.

Aprendió a amar la lectura otra vez y terminó por establecer The CEO Library, una página web sobre los libros que han dado forma a las carreras de las personas más exitosas del mundo, desde autores a políticos pasando por magnates de las finanzas.

“Hubo muchos factores que explican este cambio, desde mentores, la decisión de invertir en un curso online donde descubrí un sistema educativo diferente, la lectura de los artículos del blog de Ryan Holiday, y probablemente muchos otros factores de los que no soy consciente”.

La moraleja de esta historia es que lo recomendable es leer porque quieras hacerlo y no dejar nunca que se convierta en una tarea.

2. Encuentra el formato de lectura ideal para ti

Pese a que el bibliófilo típico es alguien que camina cargado de libros físicos y tiene una predilección por las primeras ediciones como si fueran preciosos artefactos de la antigüedad, no tiene por qué ser así para todos.

“Tengo dos horas de camino al trabajo y de vuelta a casa”, señala Kidd. “No es ideal pero da mucho tiempo para leer”.

En sus viajes no al volante, se ha dado cuenta de que es mucho más conveniente leer en una pantalla, como la de su teléfono, que cargar con un libro todo el tiempo. Cuando lee no ficción, recurre a los audiolibros.

Montaje de un auto y de fondo la Tierra

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Elon Musk grabó novelas de ciencia ficción de Isaac Asimov en la guantera del auto Tesla que lanzó al espacio con el cohete Space X Falcon Heavy.

3. No te pongas objetivos intimidantes

Mantener el ritmo de los hábitos de los grandes ejecutivos puede ser una tarea intimidante.

Dos destacados triunfadores entrevistados para The CEO Library son Fabrice Grinda, un emprendedor tecnológico que empezó con US$100.000 de deuda en tarjetas de crédito y ahora ha amasado una fortuna de más de US$300 millones al vender sus acciones en exitosas inversiones, y Naveen Jain, un empresario y filántropo que fundó Moon Express, una startup de Silicon Valley que aspira a minar la Luna para obtener recursos naturales.

El primero lee 100 libros al año, al segundo le gusta despertarse a las 4 de la madrugada para leer libros durante tres horas.

Pero no hace falta que sea así. Andra Zaharia experta freelance en marketing de contenido, tiene un podcast y es una apasionada lectora. Su consejo preferido es: evita expectativas poco realistas y objetivos intimidantes.

“Incorporar la lectura diaria, creo, es cuestión de empezar poco a poco”, dice Zaharia.

“No tienes que fijarte un objetivo de 60 libros al año. Los libros en Kindle pueden ser más fáciles porque no puedes ver fácilmente cuántas páginas te quedan”, explica.

4. Si realmente te cuesta trabajo, aplica la “regla de las 50”

Esta regla te ayudará a decidir cuándo debes dejar un libro. Si eres propenso a abandonar una lectura en la página cuatro de forma despiadada o tienes que hacer un gran esfuerzo con tomos que has empezado a odiar, la idea es leer 50 páginas y entonces decidir si, como diría Marie Kondo, el libro “te genera alegría”. Si no lo hace, déjalo.

La estrategia la ideó la escritora, bibliotecaria y crítica literaria Nancy Pearl, que la explicó en su libro Book Lust.

Incluye una advertencia pensada para personas que tienen más de 50 años, a quienes les sugiere que resten su edad de 100: la cantidad resultante es el número de páginas que deben leer porque -apunta Pearl- según cumples años, la vida se hace realmente demasiado corta para leer libros malos.

Así que ahí lo tienes. Soltar el teléfono solo una hora al día y sustituirlo por un libro puede aumentar tus niveles de empatía y hacerte más productivo. Si las personas más ocupadas y exitosas pueden hacerlo, tú también.

Quién sabe qué harás con todo ese conocimiento e inspiración adicional. Quizá termines teniendo tu propio emprendimiento espacial.

Este artículo fue elaborado para la versión digital de Centroamérica Cuenta, un festival literario que se celebra en San José de Costa Rica entre el 13y el 17 de mayo.


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https://www.youtube.com/watch?v=GCO92Wbx4Wg

https://www.youtube.com/watch?v=VhMGk9zH0Zo

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