close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
CENCOS

José Antonio lleva 10 años desaparecido y sus padres advierten a AMLO: no habrá perdón sin justicia

Los padres del ingeniero pidieron al presidente implementar estrategias para identificar los restos de los 40 mil desaparecidos en el país.
CENCOS
Comparte

Hace 10 años, el 25 de enero de 2009, el ingeniero José Antonio Robledo Fernández platicaba con su novia por teléfono celular, mientras conducía su camioneta por calles de la ciudad de Monclova, Coahuila. El joven volvía de Monterrey, a donde había acudido para comprar una marcadora de pintura para jugar gotcha, y al pasar junto a la sucursal local de la refaccionaria AutoZone, le comentó a su novia que en el lugar había un auto deportivo estacionado, digno de admiración.

Segundos después, su novia escuchó a través de su teléfono celular cómo el ingeniero era abordado violentamente por desconocidos, obligado a detener la marcha y golpeado.

Instantes después, la llamada telefónica se cortó.

Lee también: Gobierno mexicano deberá pagar indemnización a familia de tres jóvenes desaparecidos por el Ejército

Desde entonces, nada ha vuelto a saberse de José Antonio Robledo Fernández, quien se encontraba en Monclova realizando una comisión de trabajo para la constructora ICA Fluor Daniel, de la que era empleado en el Proyecto Fénix (obra que implicó la ampliación de instalaciones de la empresa Altos Hornos de México en Coahuila, con una inversión de mil 300 millones de dólares).

“La razón de que desaparecieran a Toño, mi hijo, fue para castigarlo –explica el señor José A. Robledo, padre del ingeniero–, porque tuvo la mala fortuna de enterarse de los malos manejos de ICA en el Proyecto Fénix”, específicamente, detalló, del contubernio de directivos de ICA con Los Zetas, grupo criminal al que no sólo le permitían lavar dinero con la obra del Proyecto Fénix, sino también extorsionar a proveedores y contratistas.

“En el transcurso de estos 10 años –explicó a su vez Guadalupe Fernández, mamá del ingeniero–, se ha integrado una investigación de 30 tomos, en los cuales hay suficientes pruebas de que el grupo delictivo Los Zetas y la empresa ICA Fluor Daniel estaban coludidos.”

De hecho, subrayó, hay pruebas de que la obra se realizaba “con maquinaria pesada que ICA le rentaba a ‘El Pepillo’, líder estatal de Los Zetas.”

Te puede interesar: Hay más de 40 mil desaparecidos y 36 mil muertos sin identificar en México, reconoce Gobernación

En estos 10 años que han pasado desde el rapto y desaparición forzada del ingeniero José Antonio Robledo Fernández, cuatro personas han sido vinculadas a proceso por los hechos, incluidos dos empleados de ICA Fluor Daniel: el jefe de seguridad de la empresa (quien falleció a principios de 2018) y un chofer de la constructora, al que le encontraron 142 dosis de cocaína y una ametralladora al momento de ser capturado.

Sin embargo, denunció el padre del ingeniero víctima de desaparición forzada, durante todo este tiempo se ha garantizado impunidad para uno de los principales ejecutivos de ICA, Raúl Alberto Medina Peralta (gerente del Proyecto Fénix) quien, según la denuncia, está directamente involucrado en los hechos.

“Yo le pido al fiscal general de la República, al doctor Alejandro Gertz Manero, que le ponga interés a todos los casos de secuestro y desaparición forzada que hay en México –señaló el señor José A. Robledo–, pero hoy le pido muy especialmente atención para el caso de mi hijo, ya que la actuación de la dependencia que ahora encabeza ha tenido mucha consideración con los directivos de ICA, específicamente con Raúl Alberto Medina Peralta quien, 10 años después, sigue gozando de impunidad”.

Un ejemplo, explicó, retrata esa impunidad: aunque desde el año 2009 los padres del ingeniero señalaron a Raúl Alberto Medina como el responsable de la desaparición, no fue sino hasta este 2019 (una década después) que las autoridades convocaron al ejecutivo de ICA, para carearse con los padres de la víctima.

Lee: Más de 200 familiares y amigos de desaparecidos inician Brigada de búsqueda en Guerrero

Un fénix cubierto de ollín

El 25 de enero de 2009, luego de escuchar a través de su teléfono celular cómo el ingeniero José Antonio Robledo era golpeado por personas que lo abordaron intempestivamente, cortándose luego la llamada que sostenían, su novia intentó inmediatamente recuperar la comunicación telefónica con él, pero todos sus intentos fueron vanos.

Preocupada, la joven se comunicó entonces con el jefe de José Antonio, es decir, con Raúl Alberto Medina Peralta, gerente del Proyecto Fénix, en el que el ingeniero víctima de desaparición forzada se encargaba de verificar que contratistas y proveedores cumplieran con los términos de sus contrataciones.

La novia le narró a Medina Peralta como el ingeniero fue atacado mientras hablaban por teléfono, le dijo que el ataque acababa de ocurrir frente a la sucursal de AutoZone de Monclova, y le dijo que a partir de ese momento dejó de ser posible contactar a José Antonio.

Lee: No queremos ser engañados: familiares de desaparecidos mandan mensaje al presidente

Según el testimonio de la joven, el ejecutivo de ICA le pidió no preocuparse y, sobre todo, que no informara a su familia, asentada en la Ciudad de México, para evitar que el secuestro fuera denunciado a las autoridades, bajo el argumento de que eso pondría en riesgo la vida de José Antonio.

Tal como denunciaron los padres del ingeniero, ese ejecutivo de ICA convenció a la novia de no alertar de los hechos a nadie, sin embargo, un día después la novia determinó que esa no era una solución aceptable, y decidió informar del rapto a la familia de José Antonio.

“Luego de que la novia nos avisó –narró el papá del ingeniero– nosotros le marcamos a ese mismo directivo de ICA, y el nos dijo que no fuéramos a Monclova, que no tenía caso, nos dijo: ‘en unas horas lo sueltan, ya sucedió antes con dos ingenieros más’.”

Los padres del ingeniero, no obstante, ignoraron las palabras del ejecutivo de ICA y decidieron acudir a Monclova en busca de su hijo.

Lee: Visitar penales de Michoacán para encontrar a sus hijos: historias de la caravana por los desaparecidos

“Cuando llegamos –siguió el padre de José Antonio– nos entrevistamos con el personal de ICA Fluor Daniel, y ahí, el jefe de seguridad de la empresa, Joaquín Benito del Ángel Martínez, nos dijo que a él lo habían ‘escogido’, esas fueron sus palabras, para ser el contacto con Los Zetas”, revelación por la cual, señalaron, el jefe de seguridad de la empresa fue reprendido por el gerente del proyecto Fénix.

Después de la reprimenda, “el gerente del Proyecto Fénix, Raúl Alberto Medina Peralta, nos dijo que Los Zetas se habían comunicado con su jefe de seguridad (Joaquín Benito del Ángel), para decirle que tenían a nuestro hijo. Que se lo llevaron porque iba en una camioneta llamativa, con lentes de sol y hablando por teléfono… además, dijo que se lo llevaron porque traía un arma.”

Sin embargo, destacó el padre de la víctima, nada de eso explica los hechos: por un lado, la camioneta en la que se transportaba el ingeniero José Antonio Robledo Fernández no era llamativa, tenía cinco años de antigüedad y, por otro lado, no portaba ningún arma, lo que llevaba en su auto era una marcadora de gotcha, es decir, un artefacto deportivo que lanza pelotitas con pintura mediante aire a presión, mismo que no llevaba a la vista de nadie, porque apenas lo acababa de comprar.

Hasta la fecha, denunciaron los padres de José Antonio, la empresa ICA no ha querido revelar qué canales de comunicación se utilizaron para entablar contacto con el grupo criminal Los Zetas, ni cuál fue el contenido explícito de esas comunicaciones.

“Sólo nos dijeron que fue de ‘boca en boca’, el gerente del Proyecto Fénix nos dijo: ‘Así se usa aquí, es un pueblo chico’.”

Luego, dos días después de los hechos, narró el padre de José Antonio, ICA Fluor Daniel les informó, nuevamente a través del gerente del Proyecto Fénix, “que ellos no tenían ninguna responsabilidad, porque los hechos ocurrieron en día inhábil, mi hijo no traía vehículo de la compañía, y no estaba haciendo ninguna encomienda de la compañía, por eso se deslindaron y nos dijeron que le hiciéramos como quisiéramos”.

Sin embargo, explicó el padre del ingeniero víctima de desaparición forzada, los registros proporcionados por la empresa de telefonía celular con la que el ingeniero José Antonio tenía contratado su servicio, revelaron que un día después del rapto, la empresa ICA Fluor Daniel sostuvo seis llamadas telefónicas, con quienes tenían en su poder el teléfono del ingeniero desaparecido.

Las conversación, detalló, fueron de corta duración, la mayoría de alrededor de 40 segundos, y la más larga fue de dos minutos.

Tres de esas comunicaciones fueron entabladas desde las oficinas de ICA Fluor Daniel en la Ciudad de México, y otras tres llamadas se hicieron desde las oficinas de dicha constructora en Monclova, Coahuila.

No obstante, los padres del ingeniero desaparecido denunciaron que en estos 10 años transcurridos, “en ICA Fluor Daniel nunca nos quisieron entregar sus registros telefónicos. Aludieron un sinfín de cosas, y nunca entregaron esa información, nunca reconocieron que desde sus instalaciones se mantuvo comunicación” con las personas que raptaron a su hijo, y que tenían en su poder su teléfono celular.

Derecho de piso

En septiembre de 2008, es decir, cuatro meses antes de la desaparición forzada de José Antonio Robledo Fernández, el ingeniero tenía encomendado verificar que los proveedores y contratistas convocados por ICA Fluor Daniel para la obra del Proyecto Fénix cumplieran con los encargos que se les realizaban, así como con los requisitos legales preestablecidos para las asignaciones de dichos trabajos.

En esa labor, explicaron los papás del ingeniero, él se percató que muchos contratistas y proveedores no cumplían ya sea con los requisitos requeridos para ser considerados, o con las encomiendas que se les asignaban, irregularidades que él reportó a sus superiores, quienes le ordenaron pasar por alto esas irregularidades, ya que dichos proveedores y contratistas pagaban “derecho de piso”, es decir, entregaban una parte de sus ingresos a Los Zetas.

Tal como José Antonio comentó a su padre antes de su desaparición, “el encargado de cobrar (a esos contratistas y proveedores) para que pudieran trabajar en el Proyecto Fénix era el empresario Carlos Enrique Haro Villarreal”, cuya empresa de seguridad privada brindaba vigilancia a la obra de la constructora ICA Fluor Daniel.

Con dolor, el padre del ingeniero desaparecido lamentó que “fui yo quien tuvo la mala idea de aconsejarle a Toño que informara de esos hechos a su jefe en la Ciudad de México, es decir, a Raúl Alberto Medina Peralta, gerente del proyecto”.

En septiembre de 2008, detalló, ese ejecutivo de ICA Fluor Daniel fue a Monclova, “y Toño se acomidió a llevarlo de regreso, para platicarle lo que había visto, y cuando se lo dijo, el gerente del proyecto lo felicitó y le agradeció… Toño no sabía que esa sería su condena”.

Días después, el ingeniero José Antonio Robledo Fernández le informó a su padre que ya había informado a su jefe en la Ciudad de México sobre lo que había visto, y que lo había felicitado.

Cuatro meses después, el 25 de enero de 2009, José Antonio Robledo Fernández fue desaparecido de manera forzada.

Favores pagados

Una semana después del rapto de José Antonio, y estando ya sus padres en Monclova, Coahuila, en donde formularon denuncias ante la entonces Procuraduría de Justicia del Estado (hoy Fiscalía), al hotel en el que se hospedaban llegaron, de madrugada, tres personas que preguntaron por ellos.

Se trataba de Joaquín del Ángel Benito Martínez, jefe de seguridad de ICA Fluor Daniel; Carlos Arturo Jiménez Encinas, alias El Plátano (presunto operador financiero del principal líder de Los Zetas, Omar Treviño Morales), y José David Galindo Flores, quien en ese entonces fungía como procurador de la Defensa del Trabajo en Monclova, Coahuila.

Estas personas, detalló el padre del ingeniero víctima de desaparición forzada “nos dijeron: ‘somos de la última letra del abecedario’. Y como yo no entendí a qué se referían, me dijeron concretamente: ‘Somos de Los Zetas”.

En el lobby del hotel, “estos tipos nos mostraron que ya llevaban toda la información que nosotros habíamos incluido en la denuncia que habíamos presentado en la Procuraduría estatal, y nos dijeron que si queríamos volver a ver a nuestro hijo ya no fuéramos con ninguna autoridad, porque ellos controlaban a las autoridades municipales, estatales y federales de Monclova, Saltillo y Monterrey”.

Por ese vínculo con Los Zetas, la Procuraduría General de la República detuvo a Joaquín Benito del Ángel Martínez, jefe de seguridad de ICA, en mayo de 2011, y ya estando preso, en una investigación distinta por el delito de trata de personas con fines de explotación sexual, este mismo empleado de ICA fue identificado como “cobrador” de Los Zetas.

Específicamente, fue señalado como “el enlace para el cobro de la seguridad de ICA, y para hacer llegar el pago a (Carlos Enrique) Haro (Villarreal)”.

Durante los seis años y medio que permaneció sometido a juicio, el jefe de seguridad de ICA nunca reveló cuál fue el motivo por el cual desaparecieron de manera forzada al ingeniero José Antonio Robledo Fernández, ni tampoco su paradero. Guardó silencio todo ese tiempo y, finalmente, el 13 de septiembre de 2017 fue puesto en libertad de forma ilegal por el juez federal Ubaldo García Armas.

Dicho juez liberó al jefe de seguridad de ICA bajo un argumento sin sustento jurídico: alegó que al ser detenido en 2011, los papás de José Antonio no fueron formalmente notificados del arresto, por lo cual, todo el juicio era inválido y lo puso en libertad.

Una semana después, el juez fue removido (y puesto al frente de un juzgado federal en Michoacán, donde sigue laborando sin mayor consecuencia hasta la fecha), y la libertad que decretó en favor de Joaquín Benito del Ángel fue revocada, sin embargo, se dio a la fuga, por lo que una nueva orden de captura fue emitida en su contra.

Medio año después, en marzo de 2018, Joaquín Benito del Ángel fue localizado en el área de cuidados intensivos de un hospital del IMSS, en donde recibía atención médica por un cuadro de cáncer terminal.

“¿Yo me pregunté, entonces, cómo es que esta persona estaba afiliada al Seguro Social? –explicó el papá de José Antonio–. Pues bueno, investigamos, y comprobamos que la empresa ICA recontrató a Joaquín Benito del Ángel tan pronto como fue liberado, le dieron un sueldo alto, y luego le dieron un aumento de 50%”.

ICA Fluor Daniel contrató de nuevo a su jefe de seguridad a pesar de que estaba prófugo de la ley, “y yo me pregunto –cuestionó el papá del ingeniero raptado– ¿qué haría ese señor, que ICA le debía ese favor tan grande?”.

Joaquín Benito del Ángel Martínez murió dos meses después de haber sido localizado por las autoridades, en mayo de 2018, sin revelar qué fue lo que hicieron con el ingeniero José Antonio Robledo.

Epílogo: el presente

Para refrendar el compromiso de búsqueda de su hijo, el pasado viernes 25 de enero de 2019, al cumplirse 10 años de la desaparición, sus padres convocaron a una conferencia de prensa en la que, cobijados por otras madres de personas víctimas de desaparición forzada, aclararon que su estrategia de búsqueda es en campo, pero sobre todo, en tribunales, porque “a través de la justicia estamos buscando la verdad”.

Por ello, señaló la señora Guadalupe Fernández, mamá de José Antonio, “hoy pedimos al presidente de la República voluntad política en la implementación de estrategias integrales, que lleven a buscar y a encontrar, en vida y en muerte, a las 40 mil 180 personas desaparecidas en México, incluyendo a los 43 normalistas de Ayotzinapa y a los migrantes que cruzaron nuestro país sin llegar a su destino”, fundamentada en una campaña nacional de búsqueda e identificación.

“Queremos que se cotejen los datos de quienes buscamos, con los de decenas de miles de cuerpos depositados en Servicios Médicos Forenses, restos humanos localizados por los mismos familiares en fosas clandestinas, miles de indicios que tienen nombre, apellido, y una familia que busca recuperarlos”.

Por ello, concluyó el señor José A. Robledo, papá del ingeniero víctima de desaparición forzada, “nosotros tenemos esperanzas en que el nuevo gobierno federal llegue al fondo (…) tenemos confianza en que este gobierno sí actúe pero, sinceramente, aquí le pido al presidente (Andrés Manuel López Obrador) que antes de pedirnos que perdonemos, que haga justicia, antes de perdonar queremos saber quiénes fueron”.

Y remató: “Si en nuestro país sólo se castiga 2% de los delitos, cómo le vamos a hacer, ¿hay que perdonar al otro 98% de los delincuentes a los que nunca van a capturar? Es pregunta…”

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal

Cómo la obsesión por dormir bien puede perjudicar tu sueño

Cada vez son más las personas que se preocupan en exceso por la calidad, duración y detalles de su descanso diario, muchas veces insuficiente. Pero obsesionarse con el sueño perfecto no es la solución, dicen los expertos.
22 de junio, 2019
Comparte

Calcular cuánto descansas realmente cada noche, si hablas o te mueves mientras duermes, cuándo es tu sueño ligero o profundo, si roncas, si los ruidos te alteran, cuál es el momento idóneo para despertarte…

La calidad del sueño de depende de tantas cosas que puedes medir hoy en día gracias a las nuevas tecnologías que resulta difícil pensar que, aún así, uno pueda descansar mal. Sin embargo, ocurre.

De hecho, analizar todos esos parámetros puede perjudicar tu sueño y convertirse en una verdadera obsesión que los especialistas llaman “ortosomnia”, un término que proviene de “orto” -del griego orthos, que significa correcto- y “somnia”, sueño.

Según se lee en un estudio publicado en el Journal of Clinical Sleep Medicine, una revista mensual de la Academia Estadounidense de Medicina del Sueño (AASM, por sus siglas en inglés), algunas personas “están llevando la ‘autocuantificación’ (de los parámetros para dormir bien) demasiado lejos”.

Pero ¿cómo puede perjudicar la búsqueda del sueño perfecto a tu propio descanso?

En busca del sueño ideal

Un adulto debería dormir al menos siete horas, pero pocos cumplen la pauta, y cada vez son más quienes usan la tecnología para tratar de lograrlo.

“El uso de dispositivos de seguimiento del sueño se está expandiendo rápidamente y proporciona una oportunidad para que los individuos se involucren en el monitoreo de sus patrones de sueño”, explican Nancy Jao, Rebecca Mullen y otras tres especialistas de la Northwestern University, en Illinois, en el informe.

Hombre durmiendo con reloj inteligente

Getty Images
Los médicos son cautelosos a la hora de confirmar la eficacia de las aplicaciones.

“Pero hay un número creciente de pacientes que buscan tratamiento para trastornos del sueño autodiagnosticados, como la duración insuficiente o el insomnio por periodos de descanso ligero o sueño agitado que observan en los datos de sus aplicaciones”, añaden.

Esa “búsqueda perfeccionista del sueño ideal” puede resultar en un incremento del cansancio diurno ya que los dispositivos que se usan para medir todo tipo de constantes sobre el sueño pueden aumentar la ansiedad en algunos pacientes, explican.

Además, advierten que hay varios estudios que dicen que los dispositivos que se usan para medir el sueño son “poco precisos” y que la “falta de transparencia” de esos aparatos imposibilita saber hasta qué punto son fiables.

Un ejemplo de cómo las aplicaciones que monitorean el sueño -como Sleep Cycle, Pillow o Sleep Time– pueden ser contraproducentes es que a veces nos empujan a pasar demasiado tiempo en la cama para tratar de aumentar la duración del sueño que reporta la app, “lo cual puede exacerbar el insomnio”, advierten.

“Puesto que esos dispositivos tienen a sobreestimar el sueño, pueden servir para reforzar los malos hábitos animando a prolongar el tiempo que pasamos en la cama”.

sleep tracker

Getty Images
Los llamados “sleep trackers” o aplicaciones y dispositivos para medir el sueño analizan todo tipo de parámentros.

Quienes sufren ortosomnia a menudo padecen irritabilidad, problemas de concentración y apatía cuando al despertar comprueban en la aplicación que sus horas de sueño no fueron todo lo buenas que deberían.

Los expertos analizaron el uso de dispositivos para medir la calidad del sueño en Estados Unidos y concluyeron que los utilizan un 10% de la población en ese país y en torno al 50% considera comprarse uno. Existen cientos de aplicaciones, pero las marcas más usadas son Fitbit, Apple Watch, Nike o Jawbone.

Su uso no se limita a EE.UU.; se está extendiendo por el mundo.

Las pulseras y relojes inteligentes, y las aplicaciones que para medir el sueño prometen un análisis profundo del descanso.

“Si utilizas un dispositivo Fitbit para monitorizar el sueño, verás un registro de las fases por las que pasas durante la noche”, dicen los fabricantes de la pulsera de actividad. En el sitio web de Apple Watch se lee que puedes usarlo para “hacer un seguimiento de las horas de sueño en el iPhone” e incluso registrar un historial.

Sleep Cycle promete un “análisis del sueño patentado” y hacer que despertar te resulte “muy sencillo” para que te sientas “descansado y lleno de energía”. Y Sleep Time, de Apple, permite evaluar tendencias “a largo plazo” o analizar tus ciclos de sueño.

Sin embargo, “a pesar de su interés creciente entre los consumidores, los profesionales del sueño han sido muy cautelosos a la hora de incluir estos dispositivos en un tratamiento por su poca concordancia con la polisomnografía y la actigrafía (los aparatos médicos que se usan para medir el sueño)”, dice el estudio.

La duración y calidad del sueño son los factores que más preocupan a la gente, según los científicos.

elementos para dormir bien

BBC
la Asociación Mundial de Medicina del Sueño (WASM, por sus siglas en inglés) dice que hay una epidemia global de sueño.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) dice que la falta de descanso es un problema global, por eso cada vez se le da más importancia en la salud pública.

Pero a eso se suma que la mayoría de quienes padecen problemas de sueño no buscan ayuda profesional.

La falta de sueño puede convertirse en un problema grave para la salud, pero obsesionarse con lograr el descanso perfecto puede ser una fuente de estrés. Por eso los médicos del sueño prefieren recetar cambios de rutinas que aplicaciones.

joven despierta

Getty Images
Es recomendable alejar de tu dormitorio los celulares, computadoras y otros aparatos para dormir bien.

Consejos para dormir bien

según los Institutos Nacionales de la Salud (NIH) de Estados Unidos:

  • Ajústate a un horario de sueño: acuéstate y levántate a la misma hora cada día.
  • Evita la cafeína y la nicotina.
  • No hagas ejercicio muy tarde durante el día.
  • Evita las bebidas alcohólicas antes de acostarte.
  • Evita comidas y bebidas abundantes a altas horas de la noche.
  • No duermas una siesta después de las 3:00 pm.
  • Relájate antes de acostarte; por ejemplo, no tomes un baño caliente.
  • Crea un ambiente apropiado para dormir.
  • Deshazte de las distracciones que tengas en la habitación: ruidos, luces brillantes, una cama incómoda, un televisor o una computadora.
  • Visita a tu médico si continúas teniendo problemas para dormir.

Ahora puedes recibir notificaciones de BBC Mundo. Descarga la nueva versión de nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=OPBtbIkRIUc

https://www.youtube.com/watch?v=xhM2rTMB9I4

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal

¡Muchas gracias!


Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.