Militar que presuntamente recibió sobornos del cártel de Sinaloa tuvo un cargo en Banjército durante gobierno de EPN
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Cuartoscuro Archivo

Militar que presuntamente recibió sobornos del cártel de Sinaloa tuvo un cargo en Banjército durante gobierno de EPN

Se trata del general de División Humberto Eduardo Antimo, acusado por Vicente Zambada de haber cobrado 50 mil dólares entre 2007 y 2008, a cambio de protección para el cártel de Sinaloa.
Cuartoscuro Archivo
Por Claudia Altamirano
8 de enero, 2019
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El Oficial Mayor del Ejército que presuntamente brindó protección al narcotraficante Ismael el Mayo Zambada durante los primeros años de la administración de Felipe Calderón, ocupó también la subdirección del Banco Nacional del Ejército (Banjército) durante los primeros años del gobierno de Enrique Peña Nieto.

Se trata del general de División Humberto Eduardo Antimo, acusado por Vicente Zambada -hijo del actual líder del cártel de Sinaloa- de haber cobrado 50 mil dólares mensuales al grupo delictivo entre 2007 y 2008, a cambio de protegerlo y entregarle información. Esto fue relatado por el Vicentillo durante su declaración en el juicio que se lleva a cabo en Nueva York al capo Joaquín el Chapo Guzmán. 


Leer: Reaparece el Vicentillo y suelta bombas

Antimo fue presidente del Tribunal Militar de 2000 a 2005, de acuerdo con su perfil curricular de la plataforma DeclaraNet. De 2005 a 2008 ocupó cargos diversos dentro de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), periodo en el que presuntamente habría recibido los sobornos del cártel de Sinaloa. En abril de 2008 se retiró del servicio militar “por haber cumplido la edad límite en su jerarquía”, según un comunicado de la dependencia.

Pero no se retiró del servicio público. De septiembre de 2010 a abril de 2011 fue delegado de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Pofepa) en Morelos; en ese año recibió la Legión de Honor del Ejército junto con otros 44 militares, de acuerdo con registros hemerográficos. 

Pese a que se retiró del servicio militar en 2008, fue subdirector del Banjército de 2013 a 2015, ya en la administración del expresidente Enrique Peña Nieto. De acuerdo con su ley Orgánica, el Banco Nacional del Ejército, Fuerza Aérea y Armada depende de la Secretaría de la Defensa.

Aunque dejó la subdirección del Banco en abril de 2015, Antimo mantuvo la cuenta bancaria 001-131278-5 de esa institución, en la que cobraba las cuotas de 100 pesos mensuales a los miembros de la Asociación de Graduados del Colegio de la Defensa Nacional, de la cual fue presidente hasta octubre de 2018. El día 5 de ese mes, la Asociación renovó su Consejo Directivo, quedando el general Antimo como vocal de la Comisión de Honor.

Dicha asociación es de origen civil pero fue creada con autorización de la Sedena y su domicilio es el Campo Militar 1-B, ubicado en la calzada México-Tacuba de la Ciudad de México, según su página web.

Este medio buscó a la Asociación para conocer la versión del general Humberto Antimo Miranda respecto a las acusaciones de Vicente Zambada Niebla, pero hasta el momento no ha obtenido respuesta.

Más acusados

Otros militares señalados por el hijo del Mayo Zambada durante su declaración en el juicio contra el Chapo son Roberto Miranda y Marco Antonio de León Adams.

Miranda Sánchez fue jefe del Estado Mayor Presidencial en el gobierno de Ernesto Zedillo. Según Vicente Zambada, se reunió con él en la residencia oficial de Los Pinos en 1997, para pedirle que cesara la persecución contra los negocios de su familia, sin especificar si le ofreció sobornos o si hubo algún trato con él.

Miranda continuó ocupando cargos en la Sedena durante los siguientes sexenios, de Vicente Fox y Felipe Calderón, de los años 2000 hasta 2012, de acuerdo con su registro en DeclaraNet.

Por su parte, el coronel Marco Antonio de León, jefe de seguridad personal de Fox, se reunió en la Ciudad de México con el Mayo Zambada para establecer una alianza, según su hijo Vicente.

El militar y el capo se reunían, según el testimonio, en el restaurante El Lago del Bosque de Chapultepec, donde les informaba de operativos y ofrecía protección a cambio de sobornos.

De acuerdo con la Fiscalía General de la República, hasta ahora no se ha emprendido investigación alguna contra los militares mencionados por el Vicentillo, ni ha recibido ninguna solicitud del gobierno de Estados Unidos -país donde se lleva a cabo el juicio del Chapo- para investigarlos.

La dependencia no confirmó si en años anteriores hubo denuncias o procesos judiciales emprendidos contra ellos.

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Bolivia: La historia de los 8 primos que superaron juntos el COVID-19 en un hospital

Ocho menores de entre 3 y 13 años dieron positivo en la prueba de coronavirus y tuvieron que ser llevados a un hospital. Ellos no quisieron separarse y los médicos lo entendieron.
18 de mayo, 2020
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Los niños retornaron a su casa en un pequeño bus tras casi tres semanas de internación.

José Rocha/Los Tiempos
Los niños retornaron a su casa en un pequeño bus tras casi tres semanas de internación.

Juguetes, bolsas con alimentos y golosinas fueron algunos de los regalos del personal médico que atendió a los “ch’iticitos” el día que fueron dados de alta.

Con ese término, una voz quechua con la que en Bolivia se refieren a los niños, bautizaron a los ocho primos que pasaron casi tres semanas internados y derrotaron juntos al coronavirus.

Pasaron su aislamiento en grupo, en dos cuartos contiguos del hospital Solomon Klein, en la ciudad de Sacaba (centro de Bolivia) y retornaron a sus casas este 12 de mayo.

Y en el momento de dejar el centro de salud, los miembros del equipo de enfermería y médicos hicieron una especie de pasillo humano para que los niños se salieran en medio de aplausos y algunas lágrimas.

El personal médico despidió a los menores con aplausos y lágrimas.

José Rocha/Los Tiempos
El personal médico despidió a los menores con aplausos y lágrimas.

Después de ello, una de las madres de los menores resumió en pocas palabras cómo se siente su familia después de lo vivido en las últimas semanas: “La tormenta terminó”.

“Vencedores”, fue el título de la portada del diario boliviano Los Tiempos del día siguiente, con la foto de los ocho niños de entre 3 y 13 años que no quisieron separarse.

Contagio y hacinamiento

El caso de los ocho primos fue complejo desde el principio, explica a BBC Mundo el jefe de vigilancia epidemiológica del Servicio Departamental de Salud, Rubén Castillo.

Los primos junto a sus padres convivían en un espacio pequeño, lo que hacía mucho más probables los contagios y casi imposible un eventual aislamiento domiciliario.

La familia residía en una zona periurbana donde se mezclan casas humildes con viviendas residenciales.

El contagio comenzó con la madre de uno de los menores, luego uno de los niños presentó síntomas y a las pocas horas todo el grupo tuvo que ser trasladado al hospital más cercano equipado para tratar casos de covid-19.

Los niños recibieron juguetes y golosinas como regalos del personal del hospital donde permanecieron.

José Rocha/Los Tiempos
Los niños recibieron juguetes y golosinas como regalos del personal del hospital donde permanecieron.

Confirmados los casos positivos de los ocho, se volvió urgente decidir cómo serían atendidos en el centro médico y lejos de sus padres.

“Vimos que eran muy unidos y se optó por mantenerlos juntos. Ellos estaban acostumbrados a vivir así y no queríamos que sufran algún trauma”, explicó Rubén Castillo.

El jefe de salud añade que por esa situación se realizó un seguimiento muy estrecho de la evolución de los ocho, fundamentalmente durante los primeros días en los que se temía que alguno de ellos necesitara un tratamiento especial en solitario.

Las tres semanas

Como se encontraban en habitaciones una al lado de la otra, los ch’iticitosse comunicaban a lgritos.

Así lo recuerda Grover León, director del hospital donde fueron internados los menores.

“En las mañanas se gritaban de pared a pared: ‘¿Cómo están? ¿Están bien?’”, señala a BBC Mundo el médico.

Con el paso de los días, los menores dejaron de gritar y comenzaron a realizar videollamadas con teléfonos celulares que les prestaban las enfermeras.

Esos móviles, además, eran la única vía que tenían los niños para comunicarse con sus padres durante todo el periodo de internación.

“Los ch’iticitos se ganaron el cariño de todo el hospital”, cuenta León al tiempo de recordar que, de a poco, a las habitaciones de los primitos llegaban juguetes y hasta televisiones para mantenerlos entretenidos.

Las enfermeras ya sabían cómo era cada uno de ellos. El mayor de ellos el más hiperactivo y la menor de las niñas, la más juiciosa.

El equipo seleccionado para tratar el caso de los primos tenía experiencia previa en pediatría.

Una paciente de covid-19 sale del hospital

EPA
Más de 430 personas se han recuperado del covid-19 en Bolivia, según el Ministerio de Salud.

El director del hospital recuerda que uno de ellos presentó problemas respiratorios moderados que pudieron ser controlados.

“Lo más difícil fue lograr que ellos no extrañen el calor de hogar y de la familia”, concluye.

Las dificultades

Las autoridades sanitarias bolivianas consultadas por BBC Mundo coinciden en que las difíciles condiciones socioeconómicas en las que se encuentran grandes sectores de la población de este país dificultan el combate contra la pandemia.

Rubén Castillo señala, por ejemplo, que el hacinamiento en el que se encontraban los ocho primos recién recuperados es muy recurrente en Bolivia como en distintos países de Latinoamérica.

“Esas características, junto con la posibilidad de que estén presentes casos asintomáticos, son un potencial foco de contagio desde las casas”, advierte el jefe de salud.

Mujeres hacen compras en Bolivia

AFP
En Bolivia se registran más de 3.500 casos confirmados de covid-19 y alrededor de 160 muertes.

En Bolivia son cada vez más las poblaciones pequeñas que son puestas en cuarentena porque los contagios se multiplican en las casas a raíz de que un familiar contrajo el virus en un mercado u otro sitio público.

El país declaró cuarentena total y cierre de fronteras desde el 25 de marzo. Sin embargo, al igual que otros países de América Latina, comenzó a registrar cifras récord de contagios confirmados y decesos diarios a partir del mes de mayo.

Es por ello que para el doctor León es una alegría especial que los primos que entraron a su hospital hace tres semanas salieran todos juntos.

Los ocho abordaron un pequeño bus junto a algunos de sus familiares para volver a la casa que extrañaron tanto.

Se determinó que pasen 10 días más de aislamiento por seguridad, pero todo apunta a que una de las mamás de los niños tenía razón y que la tormenta ya pasó.

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BBC

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