Netflix retira los subtítulos en español de España que aparecían en Roma
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Netflix

Netflix retira los subtítulos en español de España que aparecían en Roma

Tras la controversia causada por la adaptación al castellano de los subtítulos en la película de Alfonso Cuarón, la plataforma de streaming decidió retirar esa opción.
Netflix
10 de enero, 2019
Comparte

Netflix dio marcha atrás y los espectadores que vean “Roma” en España leerán los subtítulos de los diálogos originales.

La reacción de Netflix se produce tras la polémica surgida por la diferencia entre lo hablado y los rótulos adaptados al castellano.

Desde este jueves, los usuarios de la plataforma de streaming que elijan la opción de ver “Roma” con subtítulos se encontrarán con una correspondencia exacta entre lo hablado por los personajes y las palabras escritas en la pantalla.

La oferta original de “español de España” para los subtítulos en casa suscitó airadas reacciones de espectadores y del propio director de la película Alfonso Cuarón, que calificó la medida como “ridícula” y “muy ofensiva para el público español”.

En la versión en castellano se sustituyeron expresiones como “ustedes” por “vosotros”, “mamá” por “madre”, “enojarse” por “enfadarse” y “checar” por “mirar”, entre otras.

Captura de pantalla de Netflix

BBC
Alfonso Cuarón había dicho que los subtítulos en castellano le parecían “muy ofensivos para el público español”.

En ocasiones, Netflix facilita subtítulos en castellano para cierto contenido originario de América Latina, según explica la empresa, para reflejar matices del idioma local.

En el servicio de streaming, los subtítulos son opcionales, pero la versión subtitulada en castellano también se usó en la proyección de la película en las salas de cine.

Un representante de la cadena de salas de cine Verdi, donde se proyecta la película en España, le dijo al periódico español El País que la versión subtitulada fue solicitada por la propia Netflix después de que en una proyección privada algunas personas dijeran que tuvieron problemas para entender el filme.


Recuerda que puedes recibir notificaciones de BBC News Mundo. Descarga la última versión de nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
Ena Aguilar Peláez / GPJ México

De pepenar a reciclar: la formalización de un sector incomprendido

Las personas pepenadoras clasifican y venden los materiales reciclables de los vertederos a cielo abierto. Un municipio formalizó su labor, una decisión que podría transformar esta actividad.
Ena Aguilar Peláez / GPJ México
Por Ena Aguilar Peláez *
27 de marzo, 2022
Comparte

A las 5:45 de la mañana, Marisol Mendoza sale de su casa en su moto. Conduce por terrenos llenos de maleza y atraviesa un arroyo para llegar al relleno sanitario donde trabaja desde hace cuatro años.

En México, hay miles de personas pepenadoras o recolectoras de basura, que se ganan la vida clasificando y vendiendo los residuos de los vertederos a cielo abierto. Mendoza no es una de ellas. Ella tiene un sueldo mensual, horario fijo, atención médica, vacaciones pagadas, descansos regulares y acceso a equipo de protección. Desde 2016, San Lorenzo Cacaotepec, un poblado de cerca de 13 mil habitantes en el estado de Oaxaca, ha ofrecido empleo formal a Mendoza y a otras 16 personas en el relleno sanitario local, donde se les conoce como recicladoras, no pepenadoras.

San Lorenzo Cacaotepec formalizó este tipo de trabajo en 2016, y es probablemente el único municipio mexicano en haberlo hecho, pero es posible que pronto otros sigan su ejemplo. En 2021, las autoridades de Oaxaca desarrollaron un programa para alentar a otros municipios a emular el exitoso sistema. “Nuestro propósito es invitar al resto de los municipios a ver que esto es posible, que lo hizo una comunidad sin tener recursos de los ramos… donde se han generado fuentes de empleo y donde también se ha generado una actividad económica interesante”, dice Helena Iturribarría, secretaria del Medio Ambiente, Energías y Desarrollo Sustentable del estado.

Los reciclables que Mendoza y sus colegas recolectan en el vertedero generan entre 11 mil y 13 mil pesos al mes para San Lorenzo Cacaotepec. El trabajo de reciclado también ha prolongado la vida útil del vertedero. Se esperaba que el espacio alcanzara su capacidad máxima en 2016, siete años después de su construcción. Si bien tendrá que ampliarse pronto, el vertedero sigue funcionando seis años después.

“Si ellos no clasificaran la basura, no habría un aporte para el mismo municipio”, dice Perla Procopio, bióloga de la Regiduría de Salud y Ecología de San Lorenzo. “Si no estuvieran ellos, estaríamos inundados en basura”.

Las mejoras en el relleno sanitario han garantizado la seguridad de Mendoza y sus colegas. “Antes de que yo comenzara a trabajar en el relleno sanitario, no había techos”, dice. “Ahora sí; el área donde separamos la basura está techada… y eso nos ayuda a estar mejor”.

Su compañero, Salvador Martínez, que ha trabajado en el vertedero desde hace un año y medio, concuerda: “A pesar de ser un trabajo de alto riesgo, siento mayor seguridad con el equipo de seguridad que usamos”. Al jefe de operaciones, Pedro Díaz, quien comenzó como reciclador, le parece adecuado su horario fijo, de 6 de la mañana a 2 de la tarde, porque le permite “suficiente tiempo para cuidar los árboles de mi terreno y estar en casa con mi familia”.

La iniciativa en San Lorenzo Cacaotepec fue concebida por Sikanda, una reconocida organización sin fines de lucro que desarrolla proyectos de reciclado con inclusión social en Oaxaca. Fundada en 2009, Sikanda ha capacitado a más de 200 personas en técnicas de reciclaje y compostaje. También construye centros de reciclaje: donó una trituradora de plástico y vehículos de transporte al relleno de San Lorenzo Cacaotepec, donde también ha instalado un huerto, un gallinero y un área de composta para evitar la contaminación de subsuelos, ríos y la atmósfera.

Lee: ¿No sabes a dónde llevar tus envases de PET para que sean reciclados? Acá te lo decimos

“Buscamos que se les reconozca su labor, reciban sueldos con horarios fijos, con seguridad social, y se atiendan directamente sus necesidades específicas”, explica José Carlos León, fundador de Sikanda.

La mayoría de los 2 mil 471 municipios de México no incluye la separación de basura en su estrategia de gestión de residuos. Por lo general, los vertederos están a cielo abierto y el reciclaje es una actividad informal. “En estos (lugares) se desarrolla un mercado de la basura donde hay gente que vive físicamente en el lugar y se mantienen de lo que pueden procesar”, dice Johannes Cabannes, profesor de la Universidad Nacional Autónoma de México y de la Universidad Iberoamericana, y experto en políticas municipales. 

“Ellos recolectan la basura que saben que pueden vender a intermediarios o compañías que reciclan ciertos materiales y viven de esas ventas en una situación de alta marginación”.

Cabannes dice que una persona pepenadora puede ganar entre 600 y mil 200 pesos a la semana.

No existen datos oficiales sobre la cantidad de personas recicladoras en México, ni sobre cuánto dinero generan sus actividades. En un estudio de 2007 dirigido por la Corporación Financiera Internacional, una organización hermana del Banco Mundial, el investigador Martin Medina estimó que, en ese momento, el número de recicladores en México rondaba los 100 mil, de los cuales el 25% eran menores de edad. 

Un informe de 2020 de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales de México (Semarnat) señala que hay recicladores en todos los sitios de disposición final del país. “No se les reconoce y tampoco se les retribuye, con salario o derechos, su gran labor”, asegura León.

Los municipios cambian de administración cada tres años, lo que dificulta las iniciativas para reproducir el programa de San Lorenzo Cacaotepec. “De poco o nada sirve que estemos inyectando recursos en el corto plazo si esto se va a extinguir en cuanto vuelva a empezar la siguiente administración”, dice Cabannes. León agrega que Sikanda tiene que negociar los objetivos de su proyecto con cada nuevo gobierno. “Cuando nos encontramos con administraciones apáticas, el proyecto deja de funcionar como debe”, destaca.

Mientras tanto, Díaz y Martínez dicen que su trabajo en el relleno sanitario les ha enseñado la importancia del reciclado, comenzando desde sus propias casas. “Mi trabajo es una forma en la que puedo aportar un granito para el cuidado del medio ambiente, al mismo tiempo que recibo ingresos y convivo con mis compañeros de trabajo”, finaliza Mendoza.

 

Esta historia fue publicada originalmente por Global Press Journal

* Ena Aguilar Peláez es una reportera de Global Press Journal con sede en el estado de Oaxaca, México. Comuníquese con ella en Twitter o por correo electrónico.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.