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Cuartoscuro Archivo
Solo 6% de fondos federales se invierten en transporte público, aunque la mitad de los viajes se hacen por esta vía
A la infraestructura dedicada al automóvil privado se le dedica hasta 47% de los fondos, pese a que solo representa el 21% de los viajes y solo lo usa el 22.3% de la población.
Cuartoscuro Archivo
Por Andrea Vega
30 de enero, 2019
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En todo el país cerca de 50 millones de mexicanos se mueven en transporte público. Pero de los fondos federales dedicados a movilidad en 2015, solo 6% se destinó a esto, otro 5% a infraestructura para el peatón, 7% para espacio público y 1% para infraestructura ciclista. El 80% restante fue para pavimentación e infraestructura para el coche (33% y un 47% respectivamente).

Esto pese a que la última Encuesta Origen-Destino (EOD) de la Zona Metropolitana Del Valle de México, publicada en 2017, documenta que solo 21% de los viajes diarios se hacen en automóvil privado y 46% en transporte público.

Esa disparidad en el gasto dedicado a movilidad se replica en muchas otras ciudades mexicanas. Así lo señala el Índice de Movilidad Urbana (IMU), presentado este martes por el Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO). En promedio, en las 20 metrópolis analizadas en el estudio (las más pobladas del país), apenas 2.1% de los fondos federales se invirtieron en transporte público.

La inversión, dice Oscar Ruiz, científico de datos del IMCO, debería estar a la par de cómo se mueve la población. Seguir bajo el esquema de movilidad que tienen la mayoría de las ciudades del país, enfocado en facilitar los traslados en automóvil en detrimento de otros modos de transporte más eficientes, significa condenar a la gran mayoría de la población a una movilidad ineficiente que no solamente genera disminución de la calidad de vida de las personas, sino también tiene repercusiones económicas graves por la pérdida de productividad y por la fuga de talento.

El IMCO ha determinado que cada año se pierden en productividad 33 mil millones de pesos sólo en la CDMX por la falta de traslados más eficientes. Las ciudades mexicanas no han priorizado la movilidad de las personas, han priorizado el flujo de automóviles y eso genera ineficiencia, dice Ruiz. “A las 9 de la mañana, de un día entre semana, para recorrer en coche 9 kilómetros en la Ciudad de México se invierte 1 hora 5 minutos cuando deberían ser 26 minutos”.

Las de mejor desempeño

El Valle de México ocupa la posición número 1, entre las 20 ciudades analizadas en el IMU en cuanto a eficiencia del gasto público en movilidad. La región tiene nivel de competitividad adecuada al destinar 36% de su presupuesto a transporte público, mientras que el promedio destina 2%, y Acapulco que está en el fondo de la tabla, 0%.

Destaca también el Valle de México por ser la ciudad con el mayor puntaje en el índice de gestión de calidad del aire. Sin embargo, su mayor debilidad se encuentra en el tema de transparencia, al presentar el menor puntaje en el Índice de Información Presupuestal Municipal de las 20 ciudades de la muestra.

Es por eso que en el IMU apenas alcanza a clasificarse entre las de nivel de competitividad adecuada, junto con Morelia y Mérida. Ninguna ciudad del país alcanza un nivel de desempeño alto. De las 20 ciudades, 15 ciudades no invirtieron presupuesto federal en 2015 en transporte público, a pesar de que en promedio, 38% de sus habitantes usaron este medio de transporte, precisa Fátima Masse, coordinadora de Proyectos del IMCO.

Las que tienen competitividad media alta en eficiencia y transparencia gubernamental en el gasto en movibilidad son: Querétaro, Saltillo, Veracruz, Cancún, Tijuana, Guadalajara, Toluca, Aguascalientes y Cuernavaca.

Mientras que en competitividad media baja se encuentran Puebla-Tlaxcala, León, Chihuahua y Tampico-Pánuco. Las clasificadas al final, de entre las 20, con nivel bajo son: Villahermosa, Monterrey, San Luis Potosí-Soledad y Acapulco.

Regulación y políticas públicas en favor de la movilidad

Sobre la existencia de un marco normativo que promueva la planeación adecuada en términos de movilidad, y su ejecución, Masse señala que hace falta permitir la innovación y el surgimiento de nuevas opciones de transporte administradas por tecnologías de la información.

“En este sentido es importante desregular primero antes de prohibirlas, permitir que operen, analizar cómo funcionan, generar información basada en evidencia y entonces regular”, sugiere. Esto en referencia a opciones como los patines eléctricos.

Leer: Más redes de transporte, uso de la bici y reducción de contaminantes: plan de movilidad de Sheinbaum para CDMX

Respecto a los taxis privados que usan aplicaciones móviles, como en el caso de Uber, el estudio del IMCO precisa que de las 20 ciudades evaluadas en el IMU solo siete consideran de manera explícita en sus leyes de transporte o movilidad al sistema operado a través de aplicaciones móviles y solo tres enumeran de manera limitativa los requisitos para que estas plataformas funcionen y se registren ante el gobierno del estado.

Los legislativos locales –dice el estudio del IMCO– están fallando en su obligación de generar un marco normativo que especifique los derechos y obligaciones de las plataformas proveedoras de este tipo de transporte y en hacer explícitas las condiciones que deben cumplir los conductores miembros de la plataforma.

En noviembre de 2017, Uber sumó a la lista de ciudades donde opera a La Paz, Guasave, Nogales, Guaymas, San Luis Río Colorado y Navojoa; mientras que en la Ciudad de México y otros estados se desplegó también la oferta de este tipo de servicio en aplicaciones como Avant, EasyTaxi, Yaxy y Cabify.

Esto demuestra que los servicios de transporte operados a través de aplicaciones móviles, al menos en el corto o mediano plazo, no van a desaparecer, sino que van a ampliar su alcance, y por eso, es necesario garantizar su adecuado funcionamiento en cualquier estado y en cualquier momento mediante un marco jurídico que dote de certeza a todos los agentes involucrados.

En este subíndice de regulación, el Valle de México ocupa también la posición número 1, puesto que la mayoría de sus municipios cuenta con una ley de movilidad. Destacan también la CDMX, el Estado de México, Jalisco y Coahuila por tener una regulación en este sentido. Acapulco está en el fondo de la lista por carecer de ella.

Esta publicación fue posible gracias al apoyo de Fundación Kellogg

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La cantidad de CO2 en la atmósfera supera récord: Qué consecuencias tiene para el planeta
Los niveles atmosféricos de dióxido de carbono, el principal gas causante del cambio climático, superaron las 415 partes por millón por primera vez en la historia de la humanidad. ¿Qué implica haber cruzado ese umbral?
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16 de mayo, 2019
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Jugando con fuego.

¿Es eso lo que está haciendo la humanidad?

La noticia fue recibida por algunos con profunda frustración, por otros con alarma.

El pasado 11 de mayo los niveles atmosféricos de dióxido de carbono o CO2, el principal gas causante del cambio climático, pasaron el nivel de 415 partes por millón (ppm) por primera vez en toda la historia evolutiva de los seres humanos.

La medición de 415,26 ppm fue realizada por una de las principales estaciones de monitoreo del calentamiento global en el mundo, el observatorio de Mauna Loa en Hawái que pertenece al Instituto Scripps de Oceanografía en Estados Unidos.

¿Qué significa para todos nosotros haber cruzado ese umbral?

Tres reconocidos expertos en cambio climático dieron su opinión para los lectores de BBC Mundo.


CHRIS RAPLEY, profesor de ciencia climática en University College London y exdirector del Instituto Antártico Británico

Es la primera vez que los seres humanos hemos inhalado aire con tanto CO2. Es un gas transparente y sin olor y no lo percibimos, pero está teniendo un enorme impacto en el planeta porque ha alterado su balance energético.

El CO2 adicional que hemos lanzado a la atmósfera está causando que la Tierra acumule energía del Sol más rápido de lo que la irradia.

La medición de 415 ppm indica que aún estamos emitiendo dióxido de carbono hacia la atmósfera al nivel máximo de lo que se consideraba posible hace 20 años.

Si seguimos este curso de acción llegaremos a un aumento de la temperatura global de 3, 4 o 5 grados Celsius para fin de siglo, y eso tendrá consecuencias desastrosas para nuestros hijos y nietos y generaciones futuras durante miles de años.

No tendríamos que agregar mucho más dióxido de carbono para calentar el planeta lo suficiente como para que el hielo de Groenlandia y partes de Antártica atraviesen un punto de no retorno. Y en ese caso cualquier cosa que hagamos no impedirá el derretimiento de grandes sectores de hielo.

Si eso ocurre el aumento en el nivel del mar afectará a grandes ciudades en el mundo y desplazará a cientos de millones de personas, veremos olas de calor tan intensas que partes del planeta serán inhabitables y habrá migraciones que desestabilizarán a un planeta ya aquejado por problemas.

Así que hay muchas formas en las que haber pasado 415 ppm es una noticia extremadamente mala y desesperadamentenecesitamos hacer algo al respecto.

El hecho de que llegamos a 415 ppm cuando el nivel natural de la Tierra ha sido durante millones de años de 280 ppm nos dice que hemos cambiado al planeta en formas que son casi inimaginables.


MICHAEL MANN, profesor del Departamento de Meteorología y Ciencias Atmosféricas de la Universidad de Pensilvania

Cuando mis coautores y yo publicamos hace 20 años por primera vez el gráfico llamado “del palo de hockey” con la curva empinada de aumento de CO2, los niveles eran de cerca de 365 ppm. Ahora son de 415 ppm.

Eso significa que hubo un aumento gigantesco de 50 ppm en dos décadas y estamos incrementando las concentraciones atmosféricas a una tasa de 3 ppm al año.

Si haces los cálculos, superaremos los 450 ppm en poco más de una década, y eso implica un peligroso aumento del calentamiento planetario de más de 2 a 3,5 grados Celsius.

Esto significa que debemos hacer cambios dramáticos, ahora, para bajar las emisiones globales de CO2 en un nivel de 5 a 10% al año. Solo así evitaremos impactos catastróficos del cambio climático.

No sabemos exactamente cuáles son los niveles de ppm que llevarán a puntos de no retorno, como por ejemplo el derretimiento de grandes partes de hielo en Antártica que lleve a aumentos del nivel del mar de 3 a 4 metros, o el colapso de la circulación oceánica del Atlántico Norte, la desestabilización del metano atrapado en el permafrost u otros mecanismos amplificadores.

Algunos de estos mecanismos tal vez ya pueden haber sido disparados, otros podrían estar cerca de esa situación.

La única estrategia razonable es dejar de quemar combustibles fósiles que emiten CO2 y calientan el planeta.

Los impactos del cambio climático ya no son sutiles.Los estamos viendo en tiempo real en formas profundas.


JAMES DYKE, profesor de Sistemas Globales del Departamento de Geografía de la Universidad de Exeter

En términos de cómo ha venido cambiando el clima nada sucederá como consecuencia de haber llegado a 415 ppm en comparación con 414 o 412 ppm.

La razón por la que haber llegado a 415 ppm es significativo es que la última vez que la Tierra experimentó concentraciones de CO2 de este nivel fue probablemente hace 2,6 o incluso 3 millones de años.

Es decir, antes de la evolución de la especie humana.

Y es importante recordar que no tenemos razones para creer que el aumento de CO2 se estabilizará en 415 ppm.

Los aumentos anuales han sido de uno o dos por ciento y no sabemos cuando se detendrán.

Hay algo que la gente debe entender cuando se habla de estabilizar el aumento de temperatura global a no más de 1,5 grados Celsius: en mi opinión, nadie cree que en realidad eso sea posible.

Los gobiernos internacionales y la cumbre de París de 2015 hablaron de limitar el calentamiento a no más de 2 grados, con una aspiración de hacerlo a no más de 1,5 grados.

Pero cuando hablas con los que deciden las políticas nadie piensa que eso sea posible, porque limitar el calentamiento global a 1,5 grados significa que el uso de combustibles fósiles debe acabar en un par de décadas y no hay evidencia ni siquiera de que vayamos en la dirección correcta.

Creo que la gente se sorprendería de saber que por un lado los gobiernos hablan de limitar el aumento de temperatura a 1,5 grados, y al mismo tiempo esos gobiernos piensan que no podremos detener el uso de combustibles fósiles.

Los gobiernos pueden mantener esa posición porque asumen que podremos inventar tecnología de emisiones negativas, que extraigan enormes cantidades de dióxido de carbono de la atmósfera de la Tierra para mediados de este siglo y los siglos subsiguientes.

No creo que la mayoría de las personas sepa que estamos dependiendo esencialmente de que se invente esta nueva tecnología para salvarnos del colapso climático.


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https://www.youtube.com/watch?v=WHVHsbI4oYs&t=

https://www.youtube.com/watch?v=d4L-tZXPhxY

https://www.youtube.com/watch?v=GFJ_N84JzUI&t=

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