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Archivo Cuartoscuro

Gobierno de Guerrero omite dar solución a desplazados por violencia; pedirán ayuda federal

Aunque existe una ley para atender el desplazamiento interno en Guerrero, activistas acusan al gobernador, Héctor Astudillo, de no atender el problema.
Archivo Cuartoscuro
7 de febrero, 2019
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Una comunidad de 1,600 personas, entre los que se encuentran 400 niños, quieren volver a sus casas, luego de que el 11 de noviembre de 2018 saliera huyendo de ocho agrupaciones del municipio de Leonardo Bravo, en el centro del estado de Guerrero.

Desplazamiento forzado: el saldo oculto de la guerra

No buscan la reubicación, solo quieren regresar. Pero piden el desarme y el repliegue de un grupo de supuestos policías comunitarios, a quienes en medios locales identifican como el brazo armado de un grupo del crimen organizado que le disputa a otro el control de esta zona, en donde en unos meses iniciará una mina para explotar oro. Además, ésta es un área de presunta siembra, cultivo y trasiego de amapola y tráfico de armas, de acuerdo con reportes oficiales de autoridades federales.

Desde el pasado 11 de noviembre, los 1,600 pobladores de Leonardo Bravo están refugiados en un auditorio de la cabecera municipal. El gobierno de Guerrero y el del municipio se han encargado de darles comida. Es el único apoyo. Los niños y adolescentes no están yendo a ninguna escuela. De hecho, ya llevan dos ciclos sin clases por la violencia en el área central del estado.

El Centro Regional de Derechos Humanos José María Morelos y Pavón (Centro Morelos) se ha encargado de darles acompañamiento. Ha estado gestionando el apoyo del gobernador, Héctor Astudillo, para lograr el desarme del grupo armado que llegó a las comunidades y el regreso a salvo de los pobladores.

“El gobernador nos dijo que la semana pasada la gente podría volver a sus casas, pero no pasó nada. Ya las personas están muy desesperadas”, dijo Manuel Olivares, director del centro.

La organización también apoya a otros desplazados, en particular a 70 personas que salieron huyendo, el 4 de noviembre de 2018, de la comunidad indígena náhuatl de Tlaltempanaca, en el municipio de Zitlala, por la pugna entre células criminales del narcotráfico.

Todos vienen y prometen, pero seguimos en la misma: la vida de los desplazados de Aldama, Chiapas

Los 70 desplazados se fueron hacia Copalillo. Desde entonces están refugiados en la cancha de basquetbol de ese municipio.

A estas 70 personas, el gobierno municipal no quiso, en un inicio, darles comida. Nadie se estaba responsabilizando de eso. El Centro Morelos acopió víveres y se encargó de atenderlos. La noticia de ese apoyo civil se difundió en los medios locales y entonces las autoridades respondieron. La comida empezó a llegar, a través de instancias como el DIF y Protección Civil.

Los desplazados de Tlaltempanaca, a diferencia de los de Leonardo Bravo, no quieren volver a su comunidad. Tienen miedo de las represalias del grupo armado que se está disputando el control de la zona con una banda rival del crimen organizado.

“Están seguros de que si vuelven van a asesinarlos, aunque las autoridades les aseguren lo contrario. Lo que quieren es la reubicación”, afirmó Olivares.

Los dos grupos de desplazados y el Centro Morelos le solicitaron una audiencia al gobernador el pasado 15 de noviembre. Pero hasta el 5 de febrero no habían tenido respuesta.

“Hay mucha omisión por parte del gobierno local”, dijo Olivares, esto pese a que en 2015 se promulgó la Ley 487 para Prevenir y Atender el Desplazamiento Interno en el Estado de Guerrero, “la verdad es que al gobierno estatal no le interesa cumplirla”.

Por eso, los activistas y pobladores intentarán hacerle llegar un escrito al presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, donde solicitarán su intervención para apoyar a los desplazados y controlar la violencia en la zona.

Roberto Álvarez Heredia, vocero de la Coordinación Estatal para la Construcción de la Paz en Guerrero, dijo por separado que el gobierno del estado sí atiende el tema de los desplazados, pero que es complicado encontrar una solución a sus demandas.

“Hemos priorizado el tema de la seguridad de las personas que se encuentran en calidad de desplazados, porque hay una cuestión muy complicada en esta zona del municipio de Leonardo Bravo, donde tiene operaciones el llamado Cártel del Sur, y el municipio vecino de Heliodoro Castillo, donde está el Cártel de la Sierra. Estos dos grupos están peleando terreno y buscando imponer su dominio en la zona”.

Lo que el gobierno del estado ha hecho frente a eso, agrega, “es un trabajo fino de comunicación, de diálogo para buscar que los dos presidentes municipales puedan llegar a acuerdos y busquen la forma de garantizar las condiciones de seguridad para el regreso de los desplazados, pero hasta ahora no ha sido posible alcanzar esos acuerdos”.

Sobre la reubicación de los pobladores de Tlaltempanaca, dice que desconoce cuál es la demanda de este grupo de desplazados. Pero ofrece tomar nota para plantear la pregunta con el resto de sus compañeros de la Coordinación Estatal para la Construcción de la Paz en Guerrero.

Una comunidad de casi 2 mil personas huye por la violencia en Chiapas

El caso Leonardo Bravo

1,600 personas huyeron de ocho comunidades del municipio de Leonardo Bravo después de la llegada de grupos presuntamente pertenecientes al Frente de Policías Comunitarios del Estado de Guerrero (FPCEG) a la comunidad de Filo de Caballos.

Los presuntos comunitarios llegaron de la sierra disparando, señalaron pobladores a medios locales. El interés de los grupos armados aquí es por controlar esta zona con potencial minero.

Los desplazados intentaron ya una vez regresar a sus comunidades y fueron atacados a balazos, por lo que permanecen en la cancha techada de Chichihualco, la cabecera municipal. Es justo el municipio que se había hecho cargo de la alimentación de los desplazados. Aunque desde hace dos semanas es el secretario de Gobierno, Florencio Salazar, quien les está enviando 5 mil pesos por semana para la compra de sus víveres.

Pero tienen acceso limitado a servicios de salud y los niños y adolescentes no están yendo a la escuela. Aunque esto no es nuevo para ellos. Llevan ya dos ciclos escolares sin poder tomar clases por la violencia en la zona. Maestros y médicos se niegan a prestar ahí sus servicios.

Los desplazados quieren volver a su comunidad. Lo que ellos piden es que se replieguen los grupos crimínales y que policías y militares tomen el control de la seguridad.

Representantes de este numeroso grupo de desplazados esperan poder reunirse la semana próxima con Alejandro Encinas, subsecretario de Derechos Humanos de la Secretaría de Gobernación.

“Lo vimos acá la semana pasada –dijo Olivares– por la Cuarta Brigada de Búsqueda de Personas Desparecidas y nos dijo que quizá esta semana podría quedar agendada la reunión. Igual esperamos poder entregarle este jueves a AMLO un documento donde le expondremos la situación de los desplazados y le solicitaremos una audiencia”.

De acuerdo a cifras del gobierno del estado, se calcula que en los últimos cinco años, unas 2,100 familias han sido desplazadas de diferentes pueblos de Guerrero, por la disputa de territorio.

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Chernóbil: ¿cuál fue el número total de víctimas del desastre nuclear?

Después de décadas de cifras contradictorias, el número de personas afectadas por la explosión del reactor de la central nuclear de Chernóbil está empezando a esclarecerse. Y la cantidad de víctimas es mayor de lo que se había creído.
12 de septiembre, 2019
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Una mujer deja flores frente a un homenaje a las víctimas de Chernóbil.

Getty Images
Treinta y un ingenieros, bomberos y trabajadores de limpieza de emergencia son reconocidos oficialmente como víctimas en los primeros tres meses tras el desastre de Chernóbil.

La primavera (del hemisferio norte) siempre fue la época con más trabajo en la planta de procesamiento de lana en Chernihiv, en el norte de Ucrania.

Los trabajadores, principalmente mujeres, hacían turnos de 12 horas para clasificar las más de 21,000 toneladas de lana que pasaban por la fábrica antes de lavarla y embalarla.

Pero en abril y mayo de 1986 empezaron a enfermarse. Algunas sufrieron hemorragias nasales, otras mareos y náuseas.

Cuando las autoridades investigaron, encontraron niveles de radiación en la fábrica tan altos de hasta 180 mSv/h (milisievert por hora, que es la medida de radiación ionizante en el cuerpo humano).

Cualquier persona expuesta a estos niveles excedería la dosis anual considerada segura en muchas partes del mundo en menos de un minuto.

¿Fuera del área de exclusión?

La planta de procesamiento de lana de Chernihiv se encontraba a unos 30 kilómetros de distancia de la central nuclear de Chernóbil.

El 26 de abril de 1986, la central nuclear sufrió una explosión catastrófica que arrojó nubes de material radiactivo sobre el área circundante mientras un incendio ardía sin control.

Pero Chernihiv estaba fuera de la zona de exclusión que fue rápidamente marcada alrededor de la planta afectada.

“El área estaba en amarilla en los mapas de radiación, lo que significa que la ciudad no fue fuertemente afectada”, dice Kate Brown, historiadora científica del Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT), en Estados Unidos.

Planta de Chernóbil.

Getty Images
El número de muertes y enfermedades causadas por la radiación emitida por Chernóbil después del accidente sigue siendo un tema polémico.

“Sin embargo, a 298 mujeres de esa fábrica se les otorgó la condición que normalmente estaba reservada para aquellas personas que tuvieron exposiciones documentadas durante los primeros días de la limpieza después del accidente”.

Brown descubrió la historia de las trabajadoras de la lana de Chernihiv como parte de su investigación sobre el verdadero costo del desastre de Chernóbil.

Las muertes de Chernóbil

Según el número oficial de muertos reconocido internacionalmente, solo 31 personas murieron como resultado inmediato de Chernóbil, mientras que la ONU estima que 50 muertes pueden atribuirse directamente al desastre.

La investigación de Brown, sin embargo, sugiere que el desastre de Chernóbil fue mucho peor.

“Cuando visité la fábrica de lana en Chernihiv, conocí a algunas de las mujeres que trabajaban en ese momento”, cuenta.

“Hoy solo quedan 10 de ellas. Las mujeres recogían la lana y las acomodaban en las mesas. En mayo de 1986, la fábrica tenía lana con lecturas de radiación de hasta 30Sv/h. así que era como abrazar una máquina de rayos X encendida”.

Miles de animales fueron sacrificados en el área alrededor de Chernóbil mientras se realizaron las evacuaciones.

Planta de Chernóbil.

Getty Images
Una nueva investigación arroja luz sobre las consecuencias del desastre de Chernóbil.

Brown cree que la lana de algunos de estos animales llegó a la fábrica en Chernihiv junto con otra lana contaminada de granjas expuestas a material radiactivo en el norte de Ucrania.

Ellas me “señalaron diferentes partes de sus cuerpos que habían envejecido más que el resto y donde tenían problemas de salud”, describe Brown.

Según le contaron, las otras 288 mujeres murieron o tomaron licencias por problemas de salud.

Los “liquidadores”

En las semanas y meses que siguieron al desastre de Chernóbil, cientos de miles de bomberos, ingenieros, militares, policías, mineros, y personal médico fueron enviados al área alrededor de la central eléctrica destruida en un esfuerzo por evitar que el material radiactivo se propagara más al medio ambiente.

A estas personas, que se conocieron como “liquidadores” por la definición soviética oficial de “participante en la liquidación de las consecuencias del accidente de la central nuclear de Chernóbil”, se les otorgó un estatus especial con beneficios como atención médica adicional y pagos.

Los registros oficiales indican que 600,000 personas recibieron el estatus de liquidador.

Pero un polémico informe publicado por miembros de la Academia de Ciencias de Rusia indica que podría haber hasta 830,000.

Estiman que entre 112,000 y 125,000 de ellos, alrededor del 15%, habían muerto en 2005. Aunque muchas de las cifras en el informe fueron cuestionadas por la comunidad científica.

Las autoridades ucranianas mantuvieron un registro de sus propios ciudadanos afectados por el accidente de Chernóbil.

En 2015 había 318,988 trabajadores de limpieza ucranianos en la base de datos, aunque según un informe reciente del Centro Nacional de Investigación de Medicina de Radiación en Ucrania, 651,453 trabajadores de limpieza fueron examinados por exposición a la radiación entre 2003 y 2007.

Un registro similar en Bielorrusia sumó 99,693, mientras que otro incluyó 157,086 liquidadores rusos.

Viudas de Chernóbil.

Getty Images
El gobierno ucraniano paga beneficios a más de 36.000 viudas de hombres que murieron como resultado del desastre de Chernóbil.

En Ucrania, las tasas de mortalidad entre estas personas se dispararon, pasando de 3.5 a 17.5 muertes por cada 1,000 personas entre 1988 y 2012.

La discapacidad entre los liquidadores también aumentó.

En 1988, el 68% de ellos se consideraban sanos, mientras que 26 años después solo el 5,5% lo era. Se informó que el 63% padecía enfermedades cardiovasculares y circulatorias, mientras que el 13% tenía problemas con sus sistemas nerviosos.

En Bielorrusia, 40,049 liquidadores habían contraído cáncer hasta 2008 junto con otros 2,833 de Rusia.

La Agencia Internacional de Energía Atómica, sin embargo, dice que los estudios de salud en liquidadores “no demostraron ninguna correlación directa entre su exposición a la radiación” y el cánceru otra enfermedad.

Más afectados

Los habitantes de la ciudad cercana de Prípiat y alrededores también soportaron la peor parte de las exposiciones a la radiación.

Se cree que unas 200,000 personas fueron reubicadas como resultado del accidente.

Algunos de los que vivían más cerca de la planta de energía recibieron radiación de aproximadamente 37,000 veces más que la dosis de una radiografía de tórax después de respirar material radiactivo y comer alimentos contaminados.

Una turista se toma una selfie en los alrededores de Chernóbil.

Getty Images
Caso 100,000 personas fueron evacuadas del área alrededor de Chernóbil en los meses posteriores al desastre, pero hoy las ciudades abandonadas atraen turistas.

La mortalidad de los evacuados aumentó gradualmente, alcanzando un pico entre 2008 y 2012 de 18 muertes por cada 1,000 personas.

Pero hubo más afectados. Brown encontró evidencia del accidente en los registros del hospital de la época que muestra cuán generalizados eran los problemas.

“En los hospitales de toda la región y hasta de Moscú, la gente estaba llenade síntomas agudos“, dice.

“Al menos 40,000 personas fueron hospitalizadas en el verano después del accidente, muchas de ellas mujeres y niños”.

Evidencia oculta

Se cree que la presión política llevó a que las autoridades soviéticas ocultaran la verdadera dimensión del problema.

Viktor Sushko, subdirector general del Centro Nacional de Investigación de Medicina de Radiación (NRCRM) con sede en Kiev, Ucrania, describe el accidente de Chernóbil como el “mayor desastre creado por el hombre en toda la historia”.

El NRCRM estima que alrededor de cinco millones de ciudadanos de la antigua URSS, incluidos tres millones en Ucrania, sufrieron como resultado de Chernóbil, mientras que en Bielorrusia, alrededor de 800,000 personas fueron registradas como afectadas por la radiación después del desastre.

Incluso ahora, el gobierno ucraniano está pagando pensiones a 36,525 mujeres que se consideran viudas de hombres que sufrieron como resultado del accidente de Chernóbil.

Planta de Chernóbil.

Getty Images
La explosión que expuso el núcleo en el reactor número cuatro en Chernóbil ocurrió durante una prueba de seguridad y propagó material altamente reactivo.

En enero de 2018, 1.8 millones de personas en Ucrania, incluidos 377,589 niños, contaban con el estado de “víctimas del desastre”, según Sushko.

Hubo un rápido aumento en el número de personas con discapacidad entre esta población, pasando de 40,106 en 1995 a 107,115 en 2018.

Las tasas de mortalidad en áreas contaminadas por la radiación crecieron progresivamente más que en el resto de Ucrania, alcanzando su punto máximo en 2007, cuando murieron más de 26 personas de cada 1,000 en comparación con el promedio nacional de 16 por cada 1,000.

Kilómetros cuadrados de radiación

Se estima que unos 150,000 kilómetros cuadrados de Bielorrusia, Rusia y Ucrania están contaminados y la zona de exclusión de 4,000 kilómetros cuadrados, un área de más del doble del tamaño de Londres, permanece prácticamente deshabitada.

Pero las consecuencias radiactivas, transportadas por los vientos tras la explosión, se dispersaron en gran parte del hemisferio norte, registrándose altos niveles en Suecia y Gran Bretaña, donde hubo restricciones estrictas en la venta de cordero y otros productos ovinos durante años por la contaminación en pastizales.

En áreas de Europa occidental también hubo indicios de que las tasas de neoplasias (crecimientos anormales de tejidos que incluyen cánceres) fueron más altas que en áreas que escaparon a la contaminación.

Brown cree que algunas de las acciones de aquellos que intentaron lidiar con las consecuencias del desastre también llevaron a que la contaminación se extendiera.

Mapa de la dispersión de material radiactivo.

Getty Images
El viento transportó material radiactivo sobre un área extensa, principalmente hacia el oeste, en los días que siguieron al desastre.

En un archivo en Moscú encontró registros que indicaban que se enviaba carne, leche y otros productos de plantas y animales contaminados a todo el país.

“Crearon manuales para las industrias de la carne, la lana y la leche para clasificar los productos como altos, medios y bajos en términos de radiación”, dice.

“La carne con niveles altos, por ejemplo, se metía en el congelador para esperar hasta que (los niveles de radiación) cayeran. Mientras que la carne de nivel medio y bajo se mezclaba con carne limpia y se convertía en salchicha. Fue etiquetada como normal y enviada a todo el país, aunque se les dijo que no lo enviaran a Moscú”.

Brown, quien escribió un libro sobre sus hallazgos: “Manual for Survival: A Chernobyl Guide to the Future” (“Manual para la supervivencia: una guía de Chernóbil para el futuro”, en español), también descubrió historias similares de arándanos que superaron el límite de radiación aceptado y se mezclaron con otros frutos sin radiación para que todo el lote estuviese por debajo del límite regulatorio.

Significaba que las personas fuera de Ucrania “desayunaron arándanos de Chernóbil” sin siquiera saberlo, dice.

Efectos a largo plazo

Establecer los vínculos entre la exposición a la radiación y los efectos a largo plazo sobre la salud es una tarea difícil.

Pero un estudio reciente identificó problemas en los genomas de los niños que estuvieron expuestos al desastre o nacieron de padres que sí lo estuvieron.

“La inestabilidad del genoma representa un riesgo significativo de cáncer”, dice Aleksandra Fučić, genotoxicóloga del Instituto de Investigación Médica y Salud Ocupacional en Zagreb, Croacia.

Una mujer sostiene a un niño con problemas motrices.

Getty Images
Atribuir los efectos de la exposición a la radiación de Chernóbil a defectos de nacimiento y otros problemas de salud en niños nacidos después del accidente es un tema controvertido.

Hija de una mujer ucraniana, estuvo trabajando con científicos rusos para estudiar los efectos de la radiación de Chernóbil en los niños de la región.

“En los casos de Chernóbil, el tiempo no es curativo. El tiempo es un período de latencia para el desarrollo del cáncer”.

También hubo otros impactos, añade. Las tasas de suicidio entre las personas involucradas en la limpieza en Chernóbil son más altas que en la población general.

Los estudios también encontraron que las personas que informaron vivir en las zonas afectadas por Chernóbil en Ucrania tenían tasas más altas de problemas con el alcohol y niveles más bajos de salud mental.

Es casi imposible calcular exactamente cuántas muertes en todo el mundo pueden resultar del desastre de Chernóbil.

Pero a pesar de la sombría imagen de muchas de las investigaciones, también hay algunas historias de esperanza.

Tres ingenieros que se ofrecieron para drenar millones de galones de agua de los tanques debajo del reactor en llamas en los días posteriores a la explosión estuvieron expuestos a altos niveles de radiactividad.

Sus heroicidades son uno de los momentos más dramáticos en la reciente serie de televisión sobre el desastre de la cadena HBO.

Sorprendentemente, dos de los tres hombres siguen vivos a pesar de tener una protección mínima contra la radiación durante su misión.

El tercero, Borys Baranov, vivió hasta 2005.

Para leer este artículo en inglés, haz clic aquí.


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