Madres hallan fosa con 500 cadáveres en Tamaulipas; acusan a autoridades de ocultar información, pero Fiscalía lo niega
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Madres hallan fosa con 500 cadáveres en Tamaulipas; acusan a autoridades de ocultar información, pero Fiscalía lo niega

María Isela relata su historia al cumplirse 5 años de que se llevaron a su hijo Roberto Quiroga-Flores Valdez, de 28 años, en Tamaulipas; ella y otras madres acusan a las autoridades de ocultar cuerpos.
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12 de febrero, 2019
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En 2014, la señora María Isela Valdez y su hijo Roberto Quiroga-Flores Valdez, de 28 años, se asociaron en un negocio: un pequeño restaurante en el que el joven fungía como chef, y su mamá como ayudante en la cocina.

“Mi hijo tiene una licenciatura en gastronomía –narra María Isela–, y nuestro negocio estaba a una cuadra de las oficinas de la Policía Ministerial y de los juzgados (en Reynosa, Tamaulipas), así que nosotros les vendíamos de comer a jueces, a secretarias y a policías”.

No era un negocio con el que estuvieran haciéndose ricos, recuerda, pero les permitió vivir dignamente, un corto tiempo.

“Al poco rato llegó el crimen organizado, el Cártel del Golfo –continúa–, y empezó a pedir ‘cuota’ a todos los negocios que había en Reynosa, incluido nuestro restaurante: nosotros teníamos que pagar 30 mil pesos al mes, o sea, mil pesos diarios, por concepto de ‘seguridad'”.

Leer: Reynosa, Fresnillo y Cancún, donde la gente se siente más insegura

Además, destaca, el crimen organizado les cobraba 5 mil pesos extra al mes, por estar conectados a la red de la Comisión Federal de Electricidad, por lo que, en total, la extorsión ascendía a 35 mil pesos mensuales.

“Al principio nosotros pagamos, para que no nos fueran a hacer daño –asegura María Isela–, pero cuando las personas tienen miedo, se paralizan: ya no puedes trabajar, ya no puedes dormir, ya no descansas… ya no vas a tu trabajo con la alegría con la que solías hacerlo, así que decidimos cerrar el negocio, porque yo no quería que ellos me siguieran quitando el producto de mi trabajo, y mi hijo ya estaba muy desgastado, muy asustado”.

Con la decisión de cerrar su restaurante perdían no sólo su fuente de empleo, sino también su patrimonio pero, aún así, señala María Isela, ella y su hijo pensaron que con ese sacrificio romperían la cadena de extorsión al que los mantenía sometidos el Cártel del Golfo. No fue así.

Semanas después, “yo estaba fuera con mi hijo –narra María Isela–, era el 10 de marzo de 2014, y mi nuera nos llama, para decirnos que necesitaba pañales y leche, porque acababan de tener un bebito, su segundo hijo… Nosotros primero fuimos por los pañales y la leche, y luego para la casa, y cuando llegamos, ya estaban ahí varios autos: un Corvette rojo, con placas mexicanas, una camioneta Tahoe negra, y varias camionetas más, todos con gente armada, y encapuchada”.

Ese grupo de personas armadas obligó a madre e hijo a abordar los vehículos en los que se transportaban, y se los llevaron consigo.

“Luego a mi hijo y a mí nos separaron –recuerda María Isela–. Yo estuve cautiva 28 días, durante los que me golpeaban. Perdí varias piezas dentales. Y luego me dieron la libertad… el delincuente me dijo que tenía que conseguir 5 millones de pesos”.

María Isela fue abandonada en una carretera de Tamaulipas, descalza. Sus captores le ordenaron retirarse la venda de los ojos sólo hasta que escuchara que se habían alejado.

“Cuando ellos se fueron yo empecé a caminar por la carretera –narra–, hasta que me vio un señor que manejaba un tráiler, le mentí, le dije que me habían asaltado para robarme el coche, y que necesitaba llegar a la Ciudad de México (en donde tenía familiares)… iba muy golpeada, me faltaban dientes y casi no podía caminar, una pierna no me servía, me dolía bastante”.

Gracias a la solidaridad de ese conductor de tráiler, y de otros compañeros suyos que aceptaron dar su ayuda, María Isela logró llegar al día siguiente a la Ciudad de México, en donde familiares pudieron asistirla.

“Primero me llevaron al médico, y luego a la Procuraduría General de la República, donde interpuse la denuncia por el secuestro de mi hijo y el mío, pero no hicieron nada…”.

El 13 de mayo de 2014, dos meses después del secuestro y tres semanas después de haber sido liberada, María Isela recibió una llamada, en la que los captores le reclamaban que no hubiera vuelto con los 5 millones de pesos que exigían por la vida de su hijo, y le advertían que, en represalia, Roberto había sido entregado a un delincuente identificado como “Loquillo” o “Metro 21”.

Los captores contactaron a la familia dos veces más, primero para hacerles llegar una foto de Roberto, sometido y encañonado por el delincuente identificado como “Metro 21”, y luego una nota en la que les avisaban que Roberto había sido asesinado y sus restos arrojados en una zona conocida como Las Calcheras.

“El próximo mes –lamenta María Isela–, el 10 de marzo de 2019, se van a cumplir cinco años de que desaparecieron a mi hijo, y hasta la fecha sigo esperando que las autoridades empiecen a buscarlo. Pero en realidad yo no estoy esperando a las autoridades: yo empecé inmediatamente mi propia investigación, hice 37 rastreos en esa zona, cada vez con más participantes, porque se me fueron acercando otras mamás que también buscaban a sus hijos e hijas, y desde entonces hemos encontrado muchos restos humanos en esas búsquedas. Eso fue lo que nos llevó a descubrir las fosas de Miguel Alemán, con aproximadamente 500 cadáveres”.

La funeraria

En 2017, al grupo de madres buscadoras de Reynosa, Tamaulipas, se acercó una mujer, empleada en un establecimiento del municipio vecino de Miguel Alemán.

Camino a su trabajo, esta mujer pasaba todos los días frente a una funeraria de dicho municipio, en la que siempre veía cadáveres arrojados ante su puerta de entrada, sin que a nadie de la localidad pareciera ya extrañarle.

Con esta información, el grupo de madres se acercó a la funeraria y conversó con su propietario (los nombres del establecimiento y el dueño se resguardan, por seguridad), el cual reconoció que, entre 2014 y 2016, el crimen organizado había arrojado, prácticamente cada día, al menos un cadáver ante las puertas de su negocio.

“El señor nos comentó que él llamaba todos los días al Ministerio Público de Reynosa, que es el más cercano, para avisarles que otra vez le habían ido a aventar un cuerpo, pero que las autoridades nunca acudieron, ni una sola vez –narra María Isela–. Entonces, como las autoridades no querían hacerse responsables, este señor hizo lo mejor que se le ocurrió: excavar una fosa en el monte, y ahí comenzó a depositar los cuerpos que le aventaban fuera de su negocio, los envolvía en plástico y los mandaba a la fosa clandestina… esa fosa se llenó y excavó otra, y luego otra más. En total, fueron tres las fosas en las que él depositó alrededor de 500 cuerpos, según su propio conteo”.

Con el testimonio y las indicaciones precisas brindadas por el dueño de la funeraria, el colectivo de mamás buscadoras localizó las tres fosas a las afueras de Miguel Alemán, en una zona semidesértica, y dio aviso al gobierno estatal, encabezado por el panista Francisco García Cabeza de Vaca, así como a la Comisión Nacional de los Derechos Humanos.

Entre abril de 2018, explica María Isela, la fiscal estatal para desapariciones forzadas, Elizabeth Almanza, encabezó las labores de exhumación de dichos cuerpos, labores en las que coadyuvaron expertos de Guatemala y Alemania, y que fueron realizadas en presencia de las madres que localizaron dichas fosas.

“Los cuerpos –narra– salían envueltos en cobijas, amarrados con sus mismos cinturones, vendados de la cara, esposados, amarrados de los pies… había cuerpos de niños, de mujeres, de ancianos, de personas jóvenes”.

De la fosa, además, fueron extraídas algunas pertenencias que acompañaban, o que se habían desprendido de los cuerpos, entre las cuales “había identificaciones, y así pudimos saber que algunas de esas personas eran centroamericanas, y otras de Estados Unidos, por sus ‘ID'”, situación ante la cual se acercaron a tomar conocimiento de los hechos tanto personal del Consulado de Estados Unidos en Matamoros (Tamaulipas), como de la Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos de la Organización de las Naciones Unidas.

Sin embargo, señala María Isela, en junio de 2018, es decir, a los tres meses de haber iniciado labores, “el fiscal general del estado, Irving Barrios, y la fiscal para desapariciones, Elizabeth Almanza, decidieron suspender las exhumaciones: cerraron las tres fosas, cuando aún quedaban muchos cuerpos dentro, y sólo extrajeron 265 cadáveres”.

Desde entonces han pasado ocho meses, “y las familias que buscamos a nuestros hijos e hijas no hemos sido informadas de ningún resultado por parte de las autoridades, ni de las estatales, ni de las federales. No nos han dicho quiénes son esas 265 personas que sacaron, y a las que les tomaron muestras de ADN, ni tampoco nos han dicho por qué no han recuperado el resto de los cuerpos que abandonaron en las fosas comunes. Están ocultando todos esos cuerpos”, destaca la mamá de Roberto.

El palacio

En noviembre de 2018, María Isela Valdez coincidió en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México con Andrés Manuel López Obrador, quien asumiría el cargo de presidente de la República el mes siguiente.

“Él iba para Colima, y yo para Ciudad Victoria (Tamaulipas) –recuerda María Isela–, y mientras esperábamos la salida de nuestros vuelos, él se puso a platicar conmigo, y yo le conté de nuestros problemas… ese día era lunes, y me dijo que el miércoles siguiente nos veíamos en Ciudad Victoria, porque él estaría ahí en un acto con el gobernador”.

A partir de ese compromiso, asistentes de López Obrador contactaron a María Isela, y la citaron en el Palacio de Gobierno de Tamaulipas (donde se realizaría el acto político), “me dijeron que iba a estar un colaborador suyo esperándonos ahí para acercarnos con el presidente, que esas eran las instrucciones, así que nosotras estuvimos ahí muy temprano, y nos habíamos reunido muchas familias que queríamos exponerle nuestros casos, así como la problemática de las fosas de Miguel Alemán”.

Sin embargo, denunció, “cuando llegamos al Palacio de Gobierno, el personal del gobernador Francisco García Cabeza de Vaca nos engañó, nos dijeron que teníamos que pasar a unas oficinas, en donde íbamos a ser recibidas. Nosotras accedimos, fuimos a esas oficinas, y luego nos encerraron ahí, y no nos dejaron salir hasta que terminó el acto político”.

La intención del grupo de madres era entregar a López Obrador un proyecto de trabajo para la búsqueda de desaparecidos en Tamaulipas, el cual, finalmente, María Isela pudo darle a finales de octubre, al clausurarse los diálogos sobre seguridad pública denominados “Foros Escucha”.

Ahí, López Obrador me dijo “nos vamos a seguir viendo”, pero hasta la fecha, lamentó, “no nos quieren recibir, ha sido un batallar, Alejandro Encinas (encargado de la Comisión de la Verdad para los casos de personas desaparecidas) no ha querido hablar con nosotras”.

Leer >> Encinas seguirá investigación de Ayotzinapa; no habrá trabas para conocer la verdad: AMLO

En Gobernación (donde despacha Encinas) “el grupo de familiares de los 43 normalistas desaparecidos de Ayotzinapa tienen una oficina, a ellos sí los atienden, y qué bueno, porque son padres que están sufriendo por sus hijos, y compartimos el dolor de ellos, pero, ¿y los demás? Son más de 40 mil las personas desaparecidas, y sus familias no podemos seguir perdiendo el tiempo”.

“Todo esto es muy triste –concluye María Isela–, en Tamaulipas siguen las masacres, las matazones, las desapariciones, necesitamos que todos los organismos de derechos humanos del mundo volteen a ver lo que está sucediendo en México: una guerra silenciosa”.

Fiscalía de Tamaulipas da a conocer su avance

Ante los señalamientos sobre la falta información, la Procuraduría General de Justicia del Estado de Tamaulipas, a través de la Fiscalía Especializada en la Investigación de los Delitos de Desaparición Forzada, informó que “ha venido trabajando de manera organizada y transparente en el proyecto de Panteón Forense del municipio de Miguel Alemán, al norte del estado de Tamaulipas”.

A través de un comunicado, la Procuraduría de Tamaulipas aclara que se tratan de fosas comunes, más no clandestinas, como las han denominado los familiares de personas desaparecidas.

La dependencia asegura que en todo momento, los colectivos y familiares de víctimas han sido informados de los avances y hallazgos. “Quienes se han excluido de este proceso de comunicación ha sido por propia voluntad a pesar de que se ha procurado integrar a todos los interesados”.

La Procuraduría agrega que los trabajos en el Panteón Forense han sido desarrollados por personal de la Fiscalía con apoyo de expertos internacionales.

Sobre la investigación detalla que del 16 de abril al 30 de junio de 2018, se llevó a cabo el primer proceso de exhumación, análisis y reinhumación de los cuerpos de personas no identificadas depositados en la fosa común del panteón municipal “Unidos por el Recuerdo” del municipio de Miguel Alemán.

Después de esto, explican, se han llevado a cabo diversas reuniones informativas -incluso antes de que diera inicio el proceso- para explicar a los Colectivos y familiares de personas desaparecidas la forma en que se llevaría a cabo la exhumación hasta capacitación para conocer la forma en que se aplican las ciencias forenses en un proceso de búsqueda.

De acuerdo con la Procuraduría, los familiares de personas desaparecidas tuvieron acceso diariamente a la Zona Cero del Panteón, donde se llevaban a cabo las exhumaciones para que constataran el trabajo que estaban realizando los expertos forenses.

“En todo momento se contó con la presencia de miembros de la CNDH y de la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Tamaulipas”, agregan.

La última reunión entre los familiares y las autoridades fue el pasado 18 de enero, en donde la Procuraduría General de Justicia del Estado de Tamaulipas, por conducto de la Fiscalía Especializada en la Investigación de los Delitos de Desaparición Forzada, rindió un avance en los trabajos de identificación de los cuerpos exhumados durante los meses de abril a junio de 2018.

La información presentada como resultado de esos avances es la siguiente:

  • Se han localizado los familiares de 5 de ellos, los cuales ya donaron sus muestras.
  • Se ha confirmado un caso el cual, en los próximos días, se estará entregando a sus familiares de conformidad con el protocolo correspondiente y de los otros cuatro sólo se está en espera de que se confirme su correspondencia genética.
  • Hasta el momento suman 265 cuerpos completos, analizados y re-inhumados en el panteón forense. 
  • 48 restos o indicios no asociados.
  • El número total de indicios exhumados es de 313.

De los 265 cuerpos completos extraídos las autoridades informan que 254 pertenecen son masculinos; 5 femeninos, y 6 no han sido determinados.

También se recolectaron 766 muestras genéticas de fragmentos óseos y piezas dentales de los cuerpos analizados en el sitio, así como  307 muestras referenciales a familiares que acudieron para denunciar o sólo para donar su muestra de sangre.

“Los restos no asociados, se embalaron en 82 cajas, de las cuales se han analizado antropológicamente 47 cajas y de estos se tomaron 276 muestras óseas, lo que representa un avance aproximado del 57.31%, en los rubros de análisis, registro, inventario y toma de muestras para genética forense”, destacan.

Una vez que se tenga la conclusión del análisis antropológico y con los resultados de ADN las autoridades esperan establecer el número mínimo de individuos que se sumarán a los 265 cuerpos completos.

En tanto que el laboratorio de Genética, respecto de la elaboración de los marcadores genéticos de las 1,042 muestras de hueso, fragmentos óseos y piezas dentales, reporta el siguiente avance:

1.- De las 766 muestras dentales y de hueso ya se extrajo la totalidad del ADN.

2.- De esta mismas muestras se ha elaborado el perfil genético de 80  de los 265 cuerpos.

3.- De las 276 muestras de hueso de restos no asociados, se ha estriado el ADN de 50 de ellos, sin que se haya elaborado el perfil genético de ninguno hasta el momento.

4.- Del Cotejo de la información Ante Mortem- Post Mortem se tienen 20 hipótesis de identificación.

En su comunicado, la Procuraduría General de Justicia del Estado de Tamaulipas, a través de Fiscalía Especializada en la Investigación de los Delitos de Desaparición Forzada, recalca que “ha estado trabajando de manera continua” e informado “de manera clara y transparente a todos los familiares” sobre los avances de la investigación. 

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Qué tan diferente será la toma de posesión de Biden en EU y cómo será el dispositivo de seguridad

Este año la tradicional transmisión de mando será muy atípica debido a la crisis política que vive Estados Unidos y a las medidas de precaución exigidas para hacer frente a la pandemia.
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18 de enero, 2021
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La toma de posesión de Joe Biden como 46º presidente de Estados Unidos parece haber estado destinada a ser atípica.

Desde hace tiempo ya se sabía que los planes para este acto, previsto para el 20 de enero, tendrían que ser distintos para incorporar los protocolos sanitarios exigidos por la lucha contra el covid-19.

Pero a esa previsión se le han sumado tres circunstancias adicionales:

  1. La pandemia registra su momento más severo en Estados Unidos, con cifras récord de nuevos contagios confirmados y muertes.
  2. La crisis política desatada tras el asalto al Capitolio realizado el 6 de enero por partidarios del presidente Donald Trump, quien ahora debe enfrentar un juicio político por esos hechos y aún se niega a reconocer los resultados de las elecciones presidenciales del 3 de noviembre.
  3. La alerta de los cuerpos de seguridad ante la potencial amenaza de que se produzcan protestas o actos de violencia no solamente en Washington DC sino también en los capitolios de los estados.

La transferencia de mando ha sido considerada tradicionalmente en Estados Unidos como una fiesta democrática, con una asistencia multitudinaria. Esta vez las cosas serán diferentes.

BBC Mundo te cuenta los detalles.

¿Qué es la toma de posesión?

La toma de posesión es la ceremonia formal que marca el inicio de una nueva presidencia y tiene lugar en la capital del país.

Chapa conmemorativa de la toma de posesión de 2021.

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Históricamente, la toma de posesión es considerada como una fiesta de la democracia en EE.UU.

El único requisito de la ceremonia es que el mandatario electo recite el juramento presidencial: “Juro solemnemente que ejerceré fielmente el cargo de presidente de Estados Unidos y que, hasta el límite de mis capacidades, preservaré, protegeré y defenderé la Constitución de Estados Unidos”.

Una vez que pronuncie estas palabras, Biden ocupará su lugar como presidente número 46 y la toma de posesión estará completa (pero eso no es todo, luego siguen las celebraciones).

Kamala Harris se convertirá en vicepresidenta una vez que preste juramento en el cargo, lo que generalmente ocurre justo antes de que el presidente tome posesión.

¿Cuándo ocurrirá la ceremonia?

Por ley, el día de la toma de posesión es el 20 de enero.

Este año, los discursos de apertura generalmente están programados para alrededor de las 11:30 hora local (16:30 GMT), y Joe Biden y Kamala Harris tomarán posesión al mediodía.

Más tarde ese día, Biden se mudará a la Casa Blanca, donde residirá durante los próximos cuatro años.

Ronald y Nancy Reagan .

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La tradición de hacer la juramentación al aire libre se inició con Ronald Reagan.

La toma de posesión no siempre ocurrió en enero. Inicialmente, la Constitución establecía el 4 de marzo como el día para que los nuevos líderes presten juramento.

Seleccionar una fecha a cuatro meses de las elecciones generales de noviembre tenía sentido en ese momento dado el tiempo que tardaban los votos de todo el país en llegar a la capital.

Con el tiempo, a medida que los avances modernos facilitaron el recuento y el informe de los votos, se modificó este largo plazo.

La 20ª Enmienda, ratificada en 1933, estableció que el nuevo presidente tomaría posesión el 20 de enero.

¿Cómo será el dispositivo de seguridad?

Por lo general, las tomas de posesión presidenciales requieren grandes despliegues de seguridad.

Esa exigencia se hace más importante ahora, después de que una turba de seguidores de Trump irrumpieron en el Capitolio el 6 de enero.

El Buró Federal de Investigaciones (FBI, por sus siglas en inglés) advirtió sobre protestas armadas en los capitolios de los estados y en Washington DC en los días previos a la ceremonia, lo que llevó a los funcionarios a aumentar la seguridad y cerrar grandes sectores de la ciudad.

En una evaluación conjunta realizada por esa agencia y por el Departamento de Seguridad Nacional se justifica el aumento de medidas para evitar ataques de terroristas internos, quienes “suponen la amenaza más probable” a la toma de posesión.

Partidarios de Trump dentro del Capitolio de EE.UU.

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El asalto al Capitolio ejecutado por los seguidores de Trump obligó a elevar el nivel de alerta de seguridad.

Estos extremistas “siguen siendo una preocupación debido a su capacidad para actuar con poca o sin ninguna advertencia, su disposición a atacar civiles y blancos fáciles; y su habilidad para causar un número significativo de víctimas con el uso de armas que no requieren de conocimiento especializado”, señalaron estas autoridades en un documento citado por The New York Times.

Este viernes, el Pentágono anunció un incremento hasta 25.000 en el número de efectivos de la Guardia Nacional que podrán ser desplegados para la toma de posesión de Biden, unos 4.000 más de los que habían sido autorizados el jueves.

Efectivos de la Guardia Nacional en Washington DC.

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Hasta 25.000 efectivos de la Guardia Nacional podrán ser desplegados con motivo de la toma de posesión.

Un ensayo de la ceremonia que estaba previsto para el domingo fue pospuesto y reprogramado para el lunes debido a preocupaciones de seguridad, según informó el sitio web Politico.

Mientras tanto, un viaje en tren de 90 minutos planeado por Biden y su equipo desde sus oficinas en Delaware a Washington previsto para el lunes también ha sido suspendido por los mismos motivos, informó Associated Press.

Biden pidió a Lisa Monaco, la asesora contra el terrorismo del expresidente Barack Obama, que trabaje como asesora temporal sobre la seguridad para la toma de posesión.

La capital estadounidense se encuentra en estado de emergencia, por una orden que emitió la alcaldesa Muriel Bowser ante los disturbios en el Capitolio, y permanecerá así hasta la toma de posesión

Bowser advirtió este viernes que el sitio donde se realizará la ceremonia no es el único lugar que ha sido objeto de amenazas en línea.

El Servicio Secreto ha tomado el mando de los planes de seguridad, respaldado por la Guardia Nacional y de policías.

El agente Matt Miller, quien lidera el esfuerzo de seguridad en nombre del Servicio Secreto, dijo a los reporteros el viernes que la planificación del evento ha estado en marcha durante más de un año.

Y aunque Biden ha insistido en prestar juramento en un espacio abierto, como es tradición, la asistencia se reducirá.

¿Asistirá Trump a la ceremonia?

Es una costumbre que el presidente saliente presencie la juramentación de su sucesor, lo que en ocasiones puede hacer de la ceremonia algo incómodo.

Donald Trump y Barack Obama

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Barack Obama acudió a la toma de posesión de Donald Trump.

Este año, será una incomodidad distinta: el presidente saliente no se presentará.

“Para todos los que han preguntado, no iré a la toma de posesión el 20 de enero“, tuiteó Trump el 8 de enero.

El mensaje fue divulgado poco después de que el mandatario se comprometiera con una transición de poder “ordenada” a un “nuevo gobierno” y eso es lo más cerca que ha estado de reconocer públicamente el triunfo de Biden.

Algunos de sus partidarios ya habían dado un paso más, planeando una “segunda toma de posesión” virtual para Trump el mismo día (y hora) en que Biden asume el cargo. Más de 68.000 personas han dicho en Facebook que asistirán al evento en línea para mostrar su apoyo a Trump.

El vicepresidente Mike Pence, sin embargo, ha dicho que sí asistirá a la ceremonia oficial.

Mike Pence.

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Mike Pence, vicepresidente de Trump, sí acudirá a la ceremonia.

Cuando Trump prestó juramento en 2017, Hillary Clinton acudió junto a su esposo, el expresidente Bill Clinton, a la toma de posesión, solo dos meses después de su derrota electoral y de una dura campaña contra Trump.

Solo tres presidentes -John Adams, John Quincy Adams y Andrew Johnson- han optado activamente por no participar en la juramentación de sus sucesores, algo que no ha hecho ningún mandatario en el último siglo.

¿Cómo afectará la pandemia la ceremonia de este año?

En circunstancias normales, Washington DC vería a cientos de miles de personas acudir en masa a la ciudad para presenciar la toma de posesión, inundando el National Mall y ocupando todas las habitaciones disponibles de los hoteles.

Toma de posesión de Barack Obama

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Se estima que unos dos millones de personas acudieron a las celebraciones por la toma de posesión de Barack Obama en 2009.

Se estima dos millones de visitantes llegaron a la capital estadounidense cuando el presidente Obama asumió su primer mandato en 2009.

Pero este año, el tamaño de la celebración será “extremadamente limitado”, según ha dicho el equipo de Biden, que ha instado a los estadounidenses a evitar viajar a la capital.

Biden y Harris seguirán prestando juramento frente al Capitolio, en un lugar con vista a la icónica explanada del National Mall (una tradición que comenzó con el presidente Ronald Reagan en 1981), pero los puestos para observar la ceremonia que se habían instalado a lo largo de la ruta del desfile están siendo retirados.

Gran parte del parque del National Mall de 3,2 km de largo también estará cerrado al público.

En el pasado, había hasta 200.000 entradas disponibles para asistir a la ceremonia oficial pero este año, con las infecciones que siguen aumentando en EE.UU., solo estarán disponibles alrededor de 1.000 boletos.

Este año todavía habrá una versión de la tradicional ceremonia en la que el nuevo comandante en jefe inspecciona las tropas, pero en lugar del habitual desfile por la avenida Pennsylvania hasta la Casa Blanca, los organizadores dicen que organizarán un “desfile virtual”.

¿Cuáles artistas estarán invitados?

En los últimos años, los presidentes entrantes han agregado algunos de los artistas más queridos del país al programa del día. A pesar de la pandemia, este año no será diferente.

A Biden y a Harris se les unirá Lady Gaga, una acérrima defensora del presidente entrante que hizo campaña con él en los días previos a las elecciones.

Lady Gaga.

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Lady Gaga hizo campaña por Biden y ahora actuará en su toma de posesión.

Lady Gaga cantará el himno nacional y Jennifer López cantará durante la actuación musical de la ceremonia.

Después de que Biden preste juramento, el actor Tom Hanks hará de presentador de un programa de televisión en horario estelar que durará 90 minutos, un reemplazo compatible con la situación de pandemia de las celebraciones que normalmente se realizan en persona.

Contará con Jon Bon Jovi, Demi Lovato y Justin Timberlake, y se transmitirá en todas las principales redes y plataformas de EE.UU., con la excepción de Fox News, una red conservadora que ha apoyado a Trump durante su presidencia.

En 2009, Aretha Franklin cantó en la toma de posesión de Barack Obama, interpretando el tema “My Country ‘Tis of Thee”. Beyoncé también estuvo presente, cantando “At Last” para la pareja presidencial en el baile inaugural de su presidencia.

En su segunda toma de posesión en 2013, Obama pidió a Kelly Clarkson y a Jennifer Hudson que hicieran los honores. Beyoncé volvió de nuevo, esta vez para cantar el himno nacional.

Beyonce canta el himno nacional de EE.UU. en la toma de posesión de Obama en 2013.

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Beyonce participó en las dos tomas de posesión de Barack Obama.

Según la prensa estadounidense, Donald Trump tuvo más problemas para contratar artistas. Elton John rechazó la oferta para actuar y circularon informaciones según las cuales Celine Dion, Kiss y Garth Brooks hicieron lo mismo.

Al final, a la toma de posesión del mandatario republicano asistieron las Rockettes, el artista country Lee Greenwood y la banda 3 Doors Down.


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