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AFP Archivo
¿Roma hará historia? ¿Ganará Yalitza? Los nominados y las expectativas para los Oscar
México está a la expectativa de que Alfonso Cuarón, Yalitza Aparicio y Marina de Tavira puedan triunfar en los Oscar.
AFP Archivo
Por AFP
24 de febrero, 2019
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Un proyecto muy personal del mexicano Alfonso Cuarón puede cambiar este domingo drásticamente la historia de Hollywood: en 90 años de los Oscar, ninguna producción hablada en un idioma diferente al inglés se ha llevado el mayor premio de la noche, el de mejor película.

Y Roma, un filme independiente en blanco y negro, hablado en español y en un dialecto indígena, tiene bastantes chances de romper con esta tradición casi centenaria.

Otras 10 películas “extranjeras” como La vida es bella y El tigre y el dragón recibieron nominaciones en la categoría más importante, pero ninguna se llevó hasta ahora el premio.

¿Glenn Close o Yalitza?

Los premios de los sindicatos sirven de termómetro para la gran competencia: parece estar muy claro que Glenn Close ganará como mejor actriz por La esposa, o que Mahershala Ali y Reginal King se impondrán como actores de reparto.

Close, que también ganó en los Spirits, celebró el “increíble” trabajo que hicieron sus colegas nominadas, entre las que se incluyen la mexicana de origen indígena, Yalitza Aparicio, y Lady Gaga.

“No creo que haya perdedoras”, dijo a periodistas el sábado.

El factor Netflix

Tampoco parece haber discusión en que Cuarón se llevará la estatuilla a mejor dirección, o que Roma ganará la categoría de filme extranjero.

Pero la categoría de mejor película es una incógnita.

Roma tiene serios detractores, pero muchos de ellos buscan en realidad frenar a Netflix.

El gigante del streaming, que compite por primera vez en las principales categorías de los Oscar, es denostado por los estudios tradicionales por privilegiar la distribución en internet y de forma muy limitada en las salas de cine.

“‘Roma’ estaría al frente sin importar quién la distribuyera”, dijo a AFP Peter Debruge, crítico de Variety. Pero “Netflix fue la compañía que apostó, que se la jugó con esta película”.

Sin conductor

La organización de esta edición de los Oscar ha pasado por varios fiascos, que incluyen medidas como crear una ambigua categoría de película popular, o entregar estatuillas importantes durante cortes comerciales. Ambas situaciones fueron revertidas, tras fuertes críticas.

Una situación llamativa es que la gala no tendrá presentador por primera vez desde 1989, luego de que el actor Kevin Heart renunciara a esa posibilidad, al recibir críticas por tuits homofóbicos publicados tiempo atrás.

A continuación la lista de nominados en las principales categorías, en la que también está la mexicana Marina de Tavira:

Mejor película

Pantera negra

Infiltrado en el KKKlan

Bohemian Rhapsody

La favorita

Green Book

Roma

Nace una estrella

Vice

Mejor director:

Spike Lee, Infiltrado en el KKKlan

Pawel Pawlikowski, Cold War

Yorgos Lanthimos, La favorita

Alfonso Cuarón, Roma

Adam McKay, Vice

Mejor actor:

Christian Bale, Vice

Bradley Cooper, Nace una estrella

Willem Dafoe, Van Gogh, a las puertas de la eternidad

Rami Malek, Bohemian Rhapsody

Viggo Mortensen, Green Book

Mejor actriz:

Yalitza Aparicio, Roma

Glenn Close, La esposa

Olivia Colman, La favorita

Lady Gaga, Nace una estrella

Melissa McCarthy, ¿Podrás perdonarme algún día?

Mejor actor de reparto:

Mahershala Ali, Green Book

Adam Driver, Infiltrado en el KKKlan

Sam Elliott, Nace una estrella

Richard E. Grant, ¿Podrás perdonarme algún día?

Sam Rockwell, Vice

Mejor actriz de reparto:

Amy Adams, Vice

Marina de Tavira, Roma

Regina King, Si la calle Beale hablara

Emma Stone, La favorita

Rachel Weisz, La favorita

Mejor película extranjera:

Cafernaúm (Líbano)

Un asunto de familia (Japón)

Cold War (Polonia)

La sombra del pasado (Alemania)

Roma (México)

Mejor película animada:

Los increíbles 2

Isla de perros

Mirai, mi hermana pequeña

Wifi Ralph

Spider-Man: Un nuevo universo

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Cómo se frenó la hiperinflación en Venezuela (y por qué no es tan buena noticia)
Durante varias semanas entre febrero y marzo, la tasa de inflación en Venezuela redujo de forma notable su ritmo de crecimiento, según las estimaciones. Sin embargo, algunos economistas consideran que las causas de ese fenómeno son preocupantes.
19 de abril, 2019
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Es una buena noticia. Pero podría no durar mucho. La hiperinflación que sufre Venezuela desde finales del año 2017, la mayor actualmente en el mundo, registró una marcada desaceleración durante varias semanas entre los meses de febrero y marzo pasado, según las estimaciones de las firmas de análisis.

Desde el inicio de este proceso la inflación diaria registrada en ese país se ubicaba en un promedio de 2,9% diario pero durante esas semanas mencionadas anteriormente descendió hasta el 0,7% diario.

Venezuela no publica datos oficiales de inflación desde hace años.

En medio de esa desaceleración hubo productos cuyo precio llegaron a estancarse y, en algunos casos, como en el de los embutidos, los quesos y otros productos perecederos, incluso descendió al ser ofrecidos a la venta con fuertes descuentos.

Es un motivo de alivio y de pequeño respiro para los venezolanos, que encaran numerosos problemas de diversa índole por la crisis económica que sufre el país.

Algunos expertos, sin embargo, no creen que esto sea el inicio del fin de la hiperinflación.

“Eso es algo que puede considerarse como un síntoma bueno, pero se produjo por las causas equivocadas y es algo que no se puede prolongar en el tiempo”, advierte Tamara Herrera, directora de la consultora Síntesis Financiera, a BBC Mundo.

Pero, ¿exactamente qué ocurrió?

Medidas radicales

A finales de 2018, la inflación en Venezuela crecía a una tasa superior al 100% mensual. A partir de 50% es cuando pasa de inflación a hiperinflación.

Billetes de bolívares.

Getty Images
La inflación ha hecho perder valor al bolívar de forma acelerada.

En enero llegó a superar el 200% como consecuencia de una fuerte devaluación de la moneda aplicada por el gobierno: la tasa de cambio oficial se ubicó por encima de la registrada en el mercado paralelo, el más usado tradicionalmente por el control cambiario que impone el gobierno chavista.

Como consecuencia de ello, las ventas de los comercios de desplomaron en enero y siguieron cayendo aún más el mes siguiente.

“Ese proceso continuó en marzo, cuando se produjo la gran crisis eléctrica que acentuó la situación depresiva por las bajas ventas y es un factor adicional de parálisis”, afirma Herrera.

Señala que la caída del consumo llevó a la acumulación de inventarios y obligó a empresas y comercios a reducir precios para poder cobrar y seguir operando, en un momento en el cual la banca no estaba ofreciendo créditos.

Según Herrera y otros expertos, esta imposibilidad de acudir al sistema financiero fue un elemento fundamental en la desaceleración de la hiperinflación.

Desde septiembre pasado, el Banco Central de Venezuela decidió aumentar de forma progresiva el encaje o reserva legal (el porcentaje de los depósitos recibidos por las entidades financieras y que por ley estas no pueden utilizar).

La principal finalidad de esta reserva es contar con fondos que permitan evitar una crisis de liquidez. Sin embargo, en el contexto de la política monetaria también suele utilizarse para restringir el crédito y así reducir la inflación. Al final de cuentas, si las personas y las empresas disponen de menos dinero tienen que limitar sus gastos.

Una mujer ante un banco en Venezuela.

Getty Images
El aumento del encaje legal al 100% limitó severamente la capacidad de los bancos de otorgar créditos.

En el caso de Venezuela, la decisión de las autoridades fue llevar el encaje legal hasta el 100%, el máximo nivel posible y uno que -según Herrera- no tiene precedentes.

De esta forma, las entidades financieras vieron severamente restringida su capacidad para otorgar créditos.

El Banco Central de Venezuela presentó esta medida como parte de la política de intervención en el mercado cambiario que prevé ejecutar en coordinación con el Poder Ejecutivo, dentro del “Programa de Recuperación Económica, Crecimiento y Prosperidad” anunciado por el gobierno del presidente Nicolás Maduro.

Así, con la restricción de la liquidez se estaría apuntando a reducir la cantidad de bolívares circulantes y disponibles para comprar dólares.

De esta manera, se intentaría evitar que la moneda venezolana se siguiera devaluando, lo que también es una fuente importante de inflación en un país en el que gran parte de los productos que se consumen son importados.

Algunos economistas, sin embargo, no consideran esta política como la más apropiada.

El gobierno entendió que la hiperinflación es un problema monetario pero, en lugar de asumir el costo y dejar de emitir dinero inorgánico (que es la raíz principal de la hiperinflación), sigue emitiendo dinero por su cuenta pero obliga a la banca a que deje de prestar”, señala a BBC Mundo Guillermo Arcay, economista de Ecoanalítica y profesor de Macroeconomía de la Universidad Católica Andrés Bello de Caracas.

Arcay afirma que el BCV aumenta la masa monetaria en promedio en 18% mensual.

Nicolás Maduro.

Getty Images
Maduro atribuye la hiperinflación a la supuesta guerra económica.

Aunque el fenómeno de la hiperinflación es relativamente reciente en Venezuela, ese país registra altas tasas de inflación desde hace varios años, algo que muchos economistas atribuyen al hecho de que el elevado gasto público se financia por la vía de la emisión de dinero inorgánico, esto es, que no tiene su correspondiente respaldo.

Esa visión, sin embargo, ha sido rechazada de forma reiterada por el oficialismo.

“La causa determinante de la hiperinflación en Venezuela no es el aumento de la cantidad de dinero, es la manipulación política y criminal del tipo de cambio“, escribió en un análisis en noviembre pasado la economista Pascualina Curcio, quien fue viceministra del gobierno de Maduro y es profesora de la Universidad Simón Bolívar de Caracas.

El gobierno venezolano acusa de los problemas de escasez e hiperinflación a una guerra económica desatada en su contra por parte de la oposición y de Estados Unidos, quienes a su vez, achacan estos problemas a las malas políticas y a la supuesta corrupción del Ejecutivo venezolano.

El gobierno de Estados Unidos impone sanciones a Venezuela, incluidas al sector petrolero, clave de la economía del país.


El bolívar no aguantó mucho

Por Guillermo Olmo, corresponsal del BBC News Mundo en Venezuela

En un país como Venezuela, en el que las autoridades no difunden datos sobre el comportamiento de la economía, la cotización del bolívar frente al dólar en el mercado paralelo se ha convertido en uno de los pocos indicadores fiables para la mayoría.

Durante los meses de febrero y marzo, al contrario de lo que había sido la tónica de los últimos años, la cotización del “bolo”, como conocen los venezolanos a su moneda, se mantuvo relativamente estable.

Un dólar se cambiaba aproximadamente por 3.500 bolívares, y así fue durante varias semanas, como resultado, según los expertos, de las medidas drásticas de contracción de la liquidez aplicadas por el gobierno de Nicolás Maduro.

Pero, como temían los especialistas, su efecto ha sido efímero.

Esta semana el dólar ya se estaba cambiando por más de 5.000 bolívares. Todo parece indicar que, de nuevo, el bolívar cae sin freno.


Graves consecuencias

Aunque las estimaciones de los analistas indican que la hiperinflación registró una desaceleración y que, incluso, hubo productos que llegaron a bajar de precio, Arcay asegura que se trató de un fenómeno efímero y que la gente no lo pudo apreciar en su vida cotidiana.

“En este proceso, el ingreso de las personas se mantuvo igual en términos nominales, por lo que -en realidad- su calidad de vida siguió deteriorándose a un paso rápido“, apunta.

Dos mujeres saliendo de un supermercado.

Getty Images
La hiperinflación reduce la capacidad adquisitiva de los venezolanos.

Destaca que otra de las herramientas que usó el gobierno de Maduro fue rezagar el gasto fiscal, evitando desde enero decretar aumentos de salarios en el sector público, pese a que en lo que va de año la inflación acumulada ya debe superar el 500%.

El gobierno de Maduro volvió a devaluar el tipo de cambio oficial esta semana, lo que usualmente anticipa un aumento de la inflación.

Tamara Herrera apunta a un pronóstico sombrío.

“Esto es algo que no se puede repetir de forma reiterada porque vas a llevar al quiebre a las empresas y a los comercios. Entonces, vas a llegar al fin de la hiperinflación por la vía de la liquidación de la actividad económica. Le bajaste la fiebre al enfermo pero lo hiciste a costa de llevarlo a un estado precomatoso“, concluye.


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https://www.youtube.com/watch?v=gN-LCGigRIQ&t=25s

https://www.youtube.com/watch?v=x_-KV-ydCvA

https://www.youtube.com/watch?v=uUGQmcaAGcc

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