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Restauración y conservación del patrimonio cultural, en riesgo por recorte de presupuesto
Empleados eventuales del INAH esperan el fin de febrero para saber si seguirán teniendo empleo o no, debido al recorte en el presupuesto asignado para este año. Entre otras labores, ellos llevan a cabo la restauración tras los sismos de 2017.
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Los terremotos de septiembre de 2017 no sólo cobraron vidas humanas y derrumbaron edificios: también dejaron numerosos daños al patrimonio cultural, principalmente en inmuebles y esculturas. Para reparar adecuadamente estos daños, el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) cuenta con personal especializado que hoy, sin embargo, corre el riesgo de ser despedido.

El nuevo gobierno federal a cargo de Andrés Manuel López Obrador decidió recortar los recursos destinados al sector cultural en su Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF) 2019, así como el gasto en la administración pública, como parte de su política de austeridad gubernamental. Con esta bandera, inició un proceso de eliminación de plazas presuntamente innecesarias, con lo que cientos de burócratas se han quedado sin empleo.

Este recorte ha alcanzado también a los profesionistas del INAH, que están padeciendo lo que consideran un “despido a destajo”: el cese masivo de los contratos de cientos de trabajadores eventuales sin una revisión de sus funciones, aunque estas son indispensables no sólo para la restauración después de los sismos, sino para la conservación del patrimonio.

“Nos dijeron que habrá un despido de 20%, y que después se va a poner más difícil. Este recorte sí afecta sustancialmente las actividades del Instituto”, denunciaron trabajadoras de la Coordinación Nacional de Conservación del Patrimonio Cultural del INAH, entrevistadas por Animal Político.

Leer: Recortes y falta de personal afectan la atención a usuarios en hospitales de alta especialidad

Si bien las labores de rescate y conservación también son realizadas por el personal de base del Instituto, este es insuficiente por el tipo y la cantidad de trabajo, explicó Juan Manuel Hernández, secretario general del Sindicato Nacional Democrático de Trabajadores de la Secretaría de Cultura, dependencia a la que pertenece el INAH.

Los terremotos dañaron más de dos mil 300 monumentos arqueológicos y a la fecha sólo han sido restaurados 700, puntualizó Hernández. Para el resto, dijo, se requiere a corto, mediano y largo plazo un proyecto de mantenimiento, que no será posible sin los trabajadores eventuales que están en riesgo de perder su empleo.

Lee: Se destinarán 10 mil mdp para la reconstrucción en 2019, anuncia presidencia

El presupuesto 2019 que la Secretaría de Hacienda asignó a los trabajadores eventuales del INAH es de 53 millones 31 mil 439 pesos, 10 millones menos que en 2018, cuando se les asignaron 63 millones 118 mil 951 pesos. Y de acuerdo con el secretario general del sindicato, en todo el Instituto sólo 40% de los 10 mil trabajadores son de base: el resto está compuesto de eventuales, personal de confianza y otras modalidades de contratación, como el capítulo 3000 del Presupuesto federal, relativo a Servicios.

El recorte para los eventuales, sin embargo, contrasta con el incremento de poco más de 70 millones de pesos que recibió el INAH en el presente año comparado con el presupuesto anterior. En este 2019, el INAH recibirá 3 mil 739 millones 756 mil 181 pesos y en 2018 recibió 3 mil 668 millones 582 mil 423 pesos.

De acuerdo con las trabajadoras –que solicitaron el anonimato- tan solo en la Coordinación el 65% de los 222 empleados son eventuales o están contratados bajo el capítulo 3000. “Si no contamos con el apoyo de los compañeros eventuales y de capítulo 3000, sería imposible realizar todas las tareas que hacemos a nivel nacional”, sentenció una restauradora que sí cuenta con base.

Los que están contratados bajo la modalidad de Capítulo 3000 también sufrieron un recorte en el PEF 2019: se les asignaron 38 millones 383 mil 418 pesos, cuatro millones menos que su presupuesto 2018, que fue de 42 millones 756 mil 815 pesos. Con la decisión del presidente López Obrador de recortar las plazas no basificadas, están en riesgo de despido mil 700 trabajadores que están bajo el capítulo 3000, así como maestros de la Escuela Nacional de Conservación, Restauración y Museografía (ENCRyM) que tampoco han recibido contrato ni pago por lo que han trabajado durante el presente año, puntualizó el secretario general del sindicato.

“Estamos en la incertidumbre porque acaban de dar contratos de dos meses que terminan en febrero, en marzo quién sabe qué va a pasar. Además se pidió también por Hacienda que el capítulo 3000 desapareciera”, relató una de las restauradoras. A principios de febrero sus empleadores directos pidieron a 17 de los trabajadores por capítulo 3000 que ya no se presentaran porque no habría contratos; unos días después los llamaron de nuevo y le dieron contratos anuales a algunos, pero no a todos, agregó una de las 17 afectadas iniciales. “Todo es incierto, nadie sabe qué va a pasar”, dijo a este medio.

El recorte no sólo afecta al INAH sino en general a la Secretaría de Cultura, a la que el Instituto pertenece desde finales de 2015. El presupuesto 2018 para trabajadores eventuales de la Secretaría fue de 178.1 millones de pesos y para 2019 se redujo a 149.7 millones.

Animal Político solicitó a la secretaría de Cultura una postura respecto a la situación de los trabajadores eventuales, pero no obtuvo respuesta.

Su labor

La Coordinación de Conservación y la Escuela Nacional han trabajado en varios proyectos de recuperación importantes: en 2018 diagnosticaron un sitio con huellas de dinosaurio en Puebla; han realizado trabajos de conservación a la escultura del Niñopa y a las osamentas de los hermanos Aquiles, Máximo y Carmen Serdán, considerados los primeros mártires de la Revolución Mexicana; restauraron las pinturas del retablo mayor del Templo de San Juan Bautista en Coixtlahuaca, Oaxaca; así como el célebre monumento de El Caballito de Tolsá, dañado en 2013 por una intervención inadecuada.

Entre las recuperaciones del patrimonio cultural que han logrado tras los terremotos de 2017, una de las más importantes es la del Santiago de Izúcar de Matamoros, una escultura monumental de pasta de caña que quedó prensada al caer la cúpula de la iglesia del mismo nombre. “Es el santo patrono de la comunidad de Izúcar, era su pieza más importante y atraía turismo por el culto que le rinden”, explicó una restauradora.

Las trabajadoras del INAH detallaron los trabajos que llevaron a cabo tras los sismos en la Ciudad de México, Hidalgo, Puebla, Morelos, Oaxaca, Chiapas, Tlaxcala y Guerrero, donde hay centros INAH pero el personal es tan escaso que se vieron rebasados por la emergencia, y solicitaron ayuda de la Coordinación de Conservación, que contaba con el personal eventual para cubrirlos.

El riesgo

Justamente el Caballito de Tolsá es un ejemplo de la necesidad de que la restauración y conservación sea hecha por profesionales, subrayan las trabajadoras del INAH. “No sé si tienes en la memoria ejemplos como lo que le pasó al Ecce Homo, o al Caballito. Es el daño que se le puede producir al patrimonio si lo hace alguien que no tenga conocimientos”, dijeron respecto a la posibilidad de que sean despedidos todos los trabajadores eventuales y no haya personal suficiente para realizar esos trabajos especializados.

Si el INAH conservara solamente a los trabajadores de base, como plantea el gobierno federal, la insuficiencia de recursos humanos dejaría sin custodia a las zonas arqueológicas y muchas tendrían que cerrar, pues no deben estar abiertas al público sin vigilancia, explicaron.

Si la Secretaría resuelve la restauración por los daños de los sismos con subcontratación de empresas, la Coordinación de Conservación no contaría con suficiente personal para supervisar las obras y, en caso de intervenciones inadecuadas, podría derivar en más daños.

“Toda la gente que ha estado trabajando en restauración por los sismos ya tiene una experiencia de qué ha pasado y cómo articular lo que sigue, si los despiden y vuelven a contratar de cero, no vamos a cumplir ni siquiera la promesa de concluir esto para 2020. Se va a alargar como pasó en el 85”, dijo la restauradora en referencia a los daños ocasionados por el terremoto de 1985 que nunca fueron subsanados.

De hecho, según las expertas, muchos de los colapsos ocurridos durante los terremotos del 7 y el 19 de septiembre de 2017 se debieron a intervenciones previas realizadas por personal que, en lugar de restauración integral, hacía reparaciones con materiales que no eran adecuados para soportar el peso, como el cemento.

Las restauradoras aseguran que el titular de la Unidad de Administración y Finanzas de la Secretaría de Cultura, Omar Monroy explicó a los trabajadores que se iban a suspender los contratos de capítulo 3000 de asesores; personal con altos salarios o con duplicidad de funciones identificada. Sin embargo, la restauradora basificada mostró a este medio un tabulador de los salarios de trabajadores de la Coordinación y la Escuela, en el que ninguno supera los 16 mil pesos.

Además, dijeron, el tabulador está hecho para dependencias administrativas y no reconoce los trabajos específicos que cada uno realiza: muchos restauradores aparecen como “analistas”, lo que los pone en grave riesgo de perder su empleo si se determina que son “demasiados analistas” para esa dependencia.

“Están quitando el capítulo 3000 a destajo, sea quien sea. Las nuevas autoridades entran en función sin conocer realmente qué hacemos ni cómo funcionan los institutos, nos juzgan a partir de una hoja donde viene un listado de puestos”, denunciaron las trabajadoras.

En la secretaría de Cultura existen 17 sindicatos, entre los cuales el mayoritario es el Sindicato Nacional Democrático de Trabajadores, con seis mil agremiados. Su secretario general asegura que aunque sólo afilian a empleados de base, también apoyan a los eventuales y los contratados por capítulo 3000, y están en contra del despido masivo de esos grupos.

Juan Manuel Hernández recordó que cuando fue creada la secretaría de Cultura, se publicó un decreto cuyos artículos tercer y cuarto transitorios establecen el respeto a los derechos y prestaciones de los trabajadores que se incorporaron a la nueva secretaría, provenientes de otras instancias, en este caso la secretaría de Educación Pública (SEP) a la que pertenecía el INAH. “En este momento esos derechos se están violentando por cuestiones presupuestales”, advirtió el líder sindical.

“Lo que estamos planteando nosotros es que no haya ningún despido y que se haga un diagnóstico de todos los compañeros para que podamos ver dónde se requieren y dónde no. No puede ser que más de mil 700 sean despedidos, sus funciones son sustantivas para el propio Instituto”, indicó Hernández, y agregó que el total de los trabajadores de la Secretaría cuyos empleos corren riesgo son alrededor de tres mil.

Años de irregularidades

Las trabajadoras y el líder sindical entrevistados explicaron que los conflictos laborales al interior del INAH no son nuevos: sólo llegaron a su punto más grave con los recortes anunciados en la presente administración. Retrasos en los pagos, contratos temporales que impiden generar antigüedad a personal que lleva décadas trabajando; acuerdos que se firman sin saber cuánto ni cuándo les pagarán y falta de reconocimiento oficial de miles de empleos, han sido la realidad de estos trabajadores desde que el INAH pertenecía a la SEP.

“Al no permitir que nuestra estructura creciera como debió crecer, en la norma, donde se cumplan las condiciones generales de trabajo, donde si una persona trabaja más de seis meses o de un año le otorgues un contrato permanente, entonces han ido creciendo las instituciones en la irregularidad, como poner en contratos de servicios a gente que desempeña labores sustantivas”, lamentó la profesora de la Escuela Nacional de Conservación.

Agregó que aunque técnicamente no se trata de despidos sino que simplemente ya no se renuevan los contratos temporales, de facto es lo mismo pero sin una liquidación, aun cuando muchos de ellos llevan décadas trabajando en la institución.

Entre los trabajadores que no están basificados, los que están bajo el capítulo 3000 han sido los más vulnerables y fueron los primeros afectados por estos recortes. De acuerdo con estos testimonios, aunque ninguno tiene base, a los eventuales les pagan los días 10 y 25 de cada mes, pero a los de capítulo 3000 hasta que concluyen el trabajo. Éstos emiten recibos de honorarios o facturas, por lo que se encargan de su propia situación fiscal y, sin importar cuánto tiempo han trabajado para el Instituto, su labor aparece como un “servicio” en el presupuesto.

“Es una simulación: tienes que cumplir todas las obligaciones de un trabajador de nómina pero con las características de servicios, y no tienes prestaciones. Se está disfrazando una relación laboral permanente como si fuera un trabajo por obra y tiempo determinado”, acusó una de las restauradoras.

Muchos de esos contratos temporales, además, se firmaban hasta haber concluido el trabajo, de manera que los trabajadores se enteraban cuánto iban a ganar hasta que terminaban. En la Escuela, aseguró la profesora, empezaron a entregar este mes los contratos de todo 2018.

“En el Instituto hay un déficit de 600 millones de pesos que hace que desde hace años sea inoperante, no se han regularizado muchas cosas para que ya tengan presupuesto asignado y los recortes no afecten a las áreas sustantivas”, detalló Juan Manuel Hernández.

Las irregularidades laborales cometidas al interior del INAH no iniciaron con su incorporación a la secretaría de Cultura, en todo caso se suman a las que ocurren en otras áreas de esa dependencia, como el Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA), cuyos trabajadores también han protestado contra estas condiciones de trabajo.

“Nosotros somos la gente que quiere seguir construyendo el INAH y llevarlo por donde la cuarta transformación quiera: si quiere normarlo, lo regulamos, pero que no nos dejen fuera. Y que no vulneren los derechos de sus trabajadores. Lo que hacemos tiene un impacto social mayor de lo que se cree, no sólo se trabajan los objetos, se trabaja con comunidades, hacemos investigación”, concluyeron las restauradoras, que también han participado en diversas manifestaciones a las afueras de museos para visibilizar su problemática.

Respuesta del INAH

Tras la publicación de esta nota el INAH envió a Animal Político dos cartas sobre la situación de sus trabajadores. Reproducimos íntegras ambas respuestas.

Presente

En relación con el reportaje publicado en Animal Politico del día 18 de febrero de 2019, suscrito por Claudia Altamirano, con el titulo Restauración y conservación del patrimonio cultural, en riesgo por recorte de presupuesto”, me permito hacer la siguiente aclaración:

Después del sismo del 19 de septiembre del 2017, el INAH se movilizó para hacer frente a la emergencia:

  • Se emitieron las Declaratorias de Emergencia correspondientes para cada estado. Ello permitió que el Patrimonio Cultural Edificado tuviera recursos disponibles del Fondo Nacional de Desastres (FONDEN) para 1,252 acciones por $5,775,690,838.00 para su restauración. Este recurso se encuentra garantizado, en virtud que su origen no es presupuestal y se encuentra disponible para su aplicación.
  • Por su parte, el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) cuenta con un seguro que cubre riesgos en el patrimonio arqueológico e histórico, que amparó los daños causados por los sismos y de cuya póliza se desprende que la Compañía de Seguros indemnizará toda pérdida o daño que hayan sufrido los bienes muebles e inmuebles que están bajo el cuidado del Instituto. La responsabilidad máxima de la Compañía de Seguros se establece en $3,500,000,000.00 por evento.
  • Por otra parte el Gobierno Federal, en su Programa de Egresos para el ejercicio fiscal 2019, ha destinado $800,000,000.00 adicionales para cubrir daños en aquellos inmuebles y muebles históricos que no cuentan con recursos para su restauración.
  • Estos recursos están disponibles, y para tener acceso a ellos, existen procesos que garantizan la transparencia y la certidumbre de su aplicación.
  • En el caso del Seguro y para mayor prontitud, el INAH optó por el esquema de pago en especie; es decir, el pago se efectuará directamente al contratista por la compañía de seguros, siempre que cuente con un proyecto autorizado por el INAH y se apegue a los lineamientos , la supervisión y validación de la obra por parte del Instituto.
  • En el caso de FONDEN, la disposición y control de los recursos se rige y regirá por lo establecido en la Ley de Obras Publicas y Servicios Relacionadas con las Mismas, así como  la Ley de Adquisiciones, Arrendamientos y Servicios del Sector Público.
  • Por la magnitud de los daños, que abarcan 11 estados, el INAH instrumentó un Plan Maestro y un Programa de Restauración para responder ante la tragedia, estableciendo metas puntuales a corto, mediano y largo plazos.
  • El censo de los inmuebles del patrimonio cultural afectados asciende a 2340 y 13,385 bienes muebles asociados a ellos.
  • Por la complejidad que reviste la restauración de los monumentos históricos y sus bienes muebles asociados, la alta especialidad y el cuidado que requiere su intervención, están convocadas todos los expertos en la materia, con la seguridad de que solo con su invaluable experiencia será posible cumplir con el programa de restauración.
  • A la fecha se han concluido cerca de 650 inmuebles y cotidianamente se suman mas templos, algunos reparados con la participación generosa de las comunidades.
  • Actualmente nos hemos impuesto la meta de concluir al 31 de marzo mas de 800 templos, meta que estamos seguros cumplir.

Por todo ello debo asegurarle que a 17 meses de los lamentables acontecimientos de los sismos de septiembre de 2017, el Programa de Reconstrucción de los Monumentos Históricos y sus bienes muebles asociados que fueron dañados por el sismo, no esta en riesgo, avanza con todo rigor y compromiso, y contará con los recursos necesarios para su instrumentación.

Atentamente
Arq. Salvador Camarena Rosales.

Director de Apoyo Técnico de la CNMH y

Coordinador Operativo de la Oficina Sismos

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Qué son los “microdescansos”, la sencilla técnica que puede aumentar tu productividad (y tu bienestar) en el trabajo
A veces, para disparar la productividad en el trabajo y mejorar el grado de concentración y de satisfacción laboral no es necesario tomarse largas pausas. Te contamos qué son los microdescansos y cómo aprovecharlos.
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6 de mayo, 2019
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Estirarse, dar un paseo o ver un vídeo son actividades cortas que mejorarán tu bienestar a lo largo de la jornada de trabajo.

Hay una escena en la famosa serie “The Office”, donde David Brent, el jefe narcisista y egoísta, da una charla motivadora a sus empleados.

“La risa es la mejor medicina”, dice explicando al personal que esta práctica reduce el estrés y que le gusta hacerlo varias veces durante la jornada laboral.

Además, demuestra la técnica estallando en una carcajada maníaca en solitario. Aunque solo dura unos 30 segundos, parece durar para siempre. Toda la habitación le observa en un silencio letal.

Resulta que, por una vez, el personaje del jefe dijo algo importante. Sin darse cuenta, estaba describiendo lo que los expertos llaman un microdescanso.

Es decir, cualquier actividad breve que ayude a romper la monotonía de las tareas físicas o mentales de una jornada.

Los microdescansos pueden durar desde unos pocos segundos hasta varios minutos y van desde hacer una taza de té hasta estirarse o mirar un video musical.

Aunque los descansos sean pequeños, pueden tener un impacto desproporcionadamente poderoso.

Los estudios han demostrado que mejoran la capacidad de los trabajadores para concentrarse, cambiar la forma en que ven su labor e incluso ayuda a evitar las lesiones típicas que sufren las personas atadas a su escritorio todo el día.

El protagonista de la serie, David Brent

Everett Collection Inc / Alamy Stock Photo
¿Fue David Brent, el odiado jefe de la serie de humor “The Office”, el precursor de los microdescansos?

Lo cierto es que no hay consenso sobre cuánto tiempo debe durar el microdescanso ideal.

Tampoco sobre la frecuencia con la que debería hacerse. Por eso, la respuesta depende de lo que mejor funcione a cada trabajador.

De hecho, si regularmente te inclinas hacia atrás para hablar con la persona que está a tu lado o para echar un vistazo a tu teléfono, es posible que ya seas un maestro de la técnica.

Según Sooyeol Kim, un estudiante de doctorado de la Universidad de Illinois y experto en microdescansos, solo hay dos reglas: deben ser breves y voluntarios.

Kim ve los descansos como una manera de lidiar con el hecho de que la mayoría de las personas pasan la jornada en el trabajo.

“Pero en realidad, nuestro único descanso oficial generalmente es el almuerzo”.

Efecto calmante

La técnica fue inventada a fines de los años 80 por investigadores del Instituto Nacional para la Salud y Seguridad Ocupacional en Ohio y la Universidad de Purdue en Indiana.

Querían averiguar si los descansos por un periodo de tiempo reducido podrían aumentar la productividad o reducir el estrés, por lo que crearon un entorno de oficina artificial.

Entonces, invitaron a 20 participantes a “trabajar” allí durante dos días realizando una tarea “altamente repetitiva”.

Hombre descansando en su escritorio

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Los microdescansos solo tienen dos reglas: deben ser breves y voluntarios.

A cada participante se le permitía un descanso cada 40 minutos de trabajo.

Durante esa pausa, que generalmente duraba solo 27 segundos, los participantes paraban su labor pero permanecían en su puesto de trabajo.

Después de rastrear los ritmos cardíacos y la productividad de sus “empleados” antes y después de cada intermedio, los científicos descubrieron que los descansos no eran tan beneficiosos como esperaban.

Los participantes en realidad se desempeñaron peor en algunas tareas después de su descanso, como evidenció la caída de las pulsaciones de teclas por minuto.

Pero una cosa sí destacó: las personas que tomaron microdescansos un poco más largos tendían a tener ritmos cardíacos más bajos, lo que sugería un efecto calmante.

Además, el trabajo que dejaron hecho no requirió de tantas correcciones.

Mujer descansando

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Hay muchas evidencias que muestran que estos descansos recargan nuestra energía.

Tras años de investigaciones, ahora son múltiples las pruebas que indican que esta técnica puede ser beneficiosa para reducir el estrés, hacer que los trabajadores sigan comprometidos y volver el trabajo más placentero.

Estirarse es importante

A pesar de la evidencia de que los microdescansos son útiles en múltiples aspectos, la única área en que se ha aplicado ampliamente esta técnica es para reducir el riesgo de desarrollar lesiones en las oficinas.

“Los recomendamos a todos nuestros clientes”, dice Katharine Metters, ergonomista, fisioterapeuta y experta en salud y seguridad de la consultora Posturite.

Mujeres con un café

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Un paseo o un descanso con colegas de trabajo. Cualquier actividad es buena para hacer una pausa.

Se cree que los breves descansos nos ayudan a eliminar la tensión de ciertas partes del cuerpo, como el cuello, que utilizamos todo el día. “Lo importante es que se hagan con regularidad”, dice Metters.

No hace falta decirlo, pero si haces una pausa para reposar el cuerpo, ver videos musicales no funciona, es mejor hacer algo físico como levantarte o cambiar de posición.

Un área donde esto se ha hecho particularmente evidente es en el campo de la cirugía.

En esta especialidad, que requiere la máxima precisión, los errores pueden costar la vida de un paciente, por lo que es importante encontrar formas de ayudar a estos especialistas a evitar dolores que minen su concentración.

En 2013, un pequeño estudio analizó si los microdescansos son capaces de proporcionar alivio.

Dos investigadores de la Universidad de Sherbrooke, Quebec, estudiaron a 16 cirujanos para ver si los pequeños descansos de 20 segundos cada 20 minutos afectaban el cansancio físico y mental.

una persona con unas tijeras.

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Un estudio de 2013 puso a prueba la capacidad de los cirujanos para hacer una estrella con unas tijeras. Los que habían descansado brevemente realizaron la tarea siete veces mejor que los que no.

Se hizo seguimiento a cada uno en tres situaciones distintas: antes de una operación, después de una operación en la que se les permitió descansar brevemente y una vez más después de una cirugía sin microdescansos.

Durante los recesos, se les pidió que abandonaran brevemente el área de trabajo e hicieran algunos estiramientos.

Sorprendentemente, los cirujanos fueron siete veces más precisos haciendo un dibujo en un papel después de las operaciones en las que se les permitió descansar.

También presentaron la mitad de los niveles de fatiga física y sentían menos dolor en la espalda, el cuello, los hombros y las muñecas.

Desvincularse del trabajo

Los microdescansos no solo ofrecen importantes beneficios, también dan a los trabajadores la licencia de disfrutar de lo que a priori puede parecer una pérdida de tiempo.

Según un estudio, tomarse un descanso para navegar por internet o contemplar el paisaje puede mejorar la productividad y ayudar a los empleados a concentrarse.

De hecho, algunos científicos creen que disfrutar de microdescansos es una parte esencial de cómo funcionan.

Hombres decansando

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Los microdescansos son una buena manera de luchar contra el estrés.

Los resultados de estas investigaciones encajan con la idea de que esta técnica de descanso permite un proceso conocido como “desapego psicológico”, que ocurre cuando se desconecta mentalmente de sus tareas obligatorias y permite que el cerebro se recupere.

Se trata de cambiar activamente el enfoque de tus pensamientos, para que no estés pensando en el trabajo mientras intentas relajarte.

Andrew Bennett, experto en comportamiento social, analizó los microdescansos para su tesis doctoral mientras estaba en la Universidad Virginia Commonwealth.

Su principal descubrimiento fue que comprobar cómo un divertido video estimulaba a las personas y centraba su atención.

Los individuos que participaron en el estudio se mostraron menos cansados y registraron menores retrasos en sus tiempos de respuesta durante una prueba cognitiva.

Cambie lo que sea necesario

Por supuesto, ver videos podría no sentar muy bien a tu jefe, pero hay muchas otras formas en las que puedes hacer microdescansos sin parecer que estás holgazaneando.

Estos son los consejos de algunos expertos:

“Una buena manera de obligarte a tomar un descanso es tener una botella de agua de un litro en tu escritorio. Tendrás que ir al baño, lo que es una buena excusa para levantarte, mientras te mantienes hidratado “, sugiere Osman.

La mejor sugerencia de Bennett es la de no dejar que los descansos se alarguen demasiado: “¡Un microdescanso no es el momento de ponerse al día con varios episodios de una serie!”

Mujer mirando al horizonte

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Un estudio sugirió que mirar o pasear por un paisaje verde puede hacer que se produzca una descanso eficaz.

Kim, por su parte, recuerda que la forma en que las personas gastan sus descansos debería depender solo de ellos, ya que es probable que cada industria se adapte mejor a un tipo de receso.

Metters recomienda hacer algunos estiramientos en el escritorio o caminar hacia la ventana para ver qué sucede afuera.

“Eso relaja mis ojos y mi cerebro”, dice. También anima a simplemente reclinarse en su silla por un rato.

Si te preocupa espaciar tus descansos de manera uniforme, la experta sugiere colocar un reloj de arena en tu mesa.

Si tienes intención de pedirle a tu jefe permiso para poner en práctica esta técnica, Osman tiene un consejo inteligente: durante la conversación con tu superior no lo llames receso, di que es un “cambio de actividad”.

Chico escuchando música

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El estrés tiene un costo para los empleadores de más de US$300.000 millones al año en Estados Unidos, según Pfeffer.

Es posible que esté preocupado ante la posibilidad de que su personal vea videos de famosos gatitos o revise el teléfono cada pocos minutos.

En conclusión, si descubres a tu jefe riéndose a carcajadas de repente o si ves a tus compañeros haciendo estiramientos entre reuniones, ten en cuenta que es posible que simplemente estén reiniciando sus cerebros antes de su próxima explosión de productividad.

*Puedes leer el artículo original (en inglés) en BBC Capital.


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https://www.youtube.com/watch?v=chAeHyV7aSA

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