Aplicación de transporte privado suspende rutas en Santa Fe por agresiones y amenazas de conductores
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Aplicación de transporte privado suspende rutas en Santa Fe por agresiones y amenazas de conductores

Jetty aseguró que desde el pasado 11 de marzo, los operadores de la Ruta 5 (que va de Tacubaya a Santa Fe) comenzaron a impedir el paso de otros medios de transporte colectivo en la zona con el argumento de “tienen la exclusividad para circular en esta ruta”.
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23 de marzo, 2019
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La aplicación de transporte colectivo privado Jetty suspendió sus servicios en las rutas de Santa Fe, al poniente de la Ciudad de México, debido a constantes bloqueos, agresiones, e incluso, amenazas de muerte contra su personal, por parte de transportistas concesionados.

La tarde de este viernes 22 de marzo, la aplicación —que maneja al menos 24 rutas en esta zona de la ciudad— denunció que uno de sus conductores fue agredido y que transportistas rompieron el vidrio de una de sus unidades, con lo que sumaban actos violentos por tres días consecutivos.

“Lamentamos informarles que tras discutir con nuestros conductores nos vemos obligados a suspender indefinidamente nuestros servicios de autobús a Santa Fe. Esta tarde varios de ellos recibieron amenazas de muerte, y no podemos ponerlos en riesgo”, publicó Jetty en sus redes sociales al anunciar que también presentará las denuncias penales correspondientes.

En una petición publicada en la plataforma Change.org, Jetty aseguró que desde el pasado 11 de marzo, los operadores de la Ruta 5 (que va de Tacubaya a Santa Fe) comenzaron a impedir el paso de otros medios de transporte colectivo en la zona con el argumento de “tienen la exclusividad para circular en esta ruta”.

Incluso, detalla la aplicación, en un inicio no permitieron la circulación del operador de transporte SVBUS, y que posteriormente detuvieron y hostigaron a quienes se trasladaban en otras plataformas de transporte colectivo.

“Hemos tenido que tomar la dolorosa decisión de suspender algunos servicios ya que no podemos, en buena conciencia, arriesgar a nuestro equipo de trabajo o someter a nuestros usuarios a mayores inconveniencias. Nos duele que ganen quienes usan violencia para apropiarse de las calles. Nos duele romper nuestra principal promesa a los usuarios: Lograr que el transporte compartido en esta ciudad deje de ser inseguro”, lamentó la plataforma.

Rocío Santos, una de las usuarias afectadas por la interrupción del servicio SVBUS, presenció las agresiones del pasado miércoles 20 de marzo durante su trayecto al trabajo en Santa Fe.

“Nos pararon los choferes de la ruta 5 y empezaron a parar a todos los autobuses que pasaban por ahí. Nos empezaron a bajar, empezamos a marcar a Semovi y al 911, pero nunca llegaron las patrullas. Estaban muy agresivos y amenazando”, relató.

Santos acusó que este tipo de acciones solo impiden que los usuarios accedan a su derecho a la movilidad, por lo que creó un grupo de usuarios en Facebook para exigir que las autoridades garanticen la operación de plataformas como Jetty y SVBUS, así como para iniciar un protocolo de acción entre en casos de violencia como los registrados esta semana.

Desde que esta aplicación inició actividades en agosto de 2017, han denunciado agresiones y hostigamiento de transportistas concesionados del Estado de México.

La iniciativa llamó a las autoridades a evitar que los transportistas mantengan los bloqueos en las rutas ponientes de la ciudad. Hasta ahora, la Secretaría de de Movilidad capitalina (Semovi) no se ha pronunciado al respecto.

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Quién era el "Popeye", la mano derecha de Pablo Escobar, y cómo se convirtió en celebridad

Jhon Jairo Velásquez, más conocido como "Popeye", falleció en la madrugada de este 6 de febrero a causa de un cáncer terminal al esófago.
6 de febrero, 2020
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Uno de los sicarios más famosos de Pablo Escobar falleció en la madrugada de este 6 de febrero a causa de un cáncer terminal al esófago.

Jhon Jairo Velásquez, más conocido como “Popeye”, se encontraba hospitalizado desde el 31 de diciembre de 2019, según informó el Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario de Colombia (INPEC).

El hombre fue capturado el 25 de mayo de 2018 y desde entonces cumplía condena por los delitos de extorsión y concierto para delinquir. La Fiscalía de Colombia lo vinculó con grupos de extorsión en la ciudad de Medellín.

 

Antes ya había pasado más de 23 años preso por su rol en el Cartel de Medellín, por el que se le atribuyen decenas de asesinatos (algunos medios señalan que hasta 300).

Una vez liberado, Popeye se convirtió en un activo usuario de redes sociales como Twitter y YouTube.

Previo a ser capturado nuevamente, hizo campaña a favor del actual presidente de Colombia, Iván Duque, y fustigó al postulante izquierdista Gustavo Petro.

Popeye en protesta contra Santos

AFP
Después de salir de la cárcel, Popeye se convirtió en comentarista de la política y crítico del proceso de paz con las FARC.

De la Armada a La Catedral

John Jairo Vásquez Velásquez nació en 1962 en un pequeño pueblo de Antioquia, Yarumal, como el cuarto hijo de un matrimonio de clase media.

Le decían “Popeye” por su mentón pronunciado, el cual se operó entre otras cirugías que al final ya eran evidentes.

Estuvo en la Armada y en la Policía hasta que un día fue a la hacienda Nápoles, la finca de Escobar.

En 2009, le dijo a la revista Don Juan: “Un día un ingeniero amigo me dijo que lo acompañara a una finca donde debía realizar un trabajo. Fuimos a la hacienda Nápoles y vi armas, mujeres bellas y animales exóticos y pensé: ‘esto es lo mío'”.

“Vi a ese señor (Pablo Escobar) y sinceramente vi a Dios. Desde ese momento hice todo lo que estuvo a mi alcance por estar cerca de él. Luego me convertí en conductor de su organización y después integré la banda de sicarios que trabajaba para el Cartel”.

Según declaraciones de miembros de la policía, Popeye era uno de los sicarios más difíciles de capturar.

Nunca lograron dar con él, pero entró a la cárcel en 1991 cuando Escobar negoció su entrega con el gobierno a cambio de una prisión hecha a su medida, conocida como La catedral.

Un año después, Popeye y Escobar se fugaron.

Popeye siendo fotografiado por fans

AFP
Con el tiempo, Popeye se convirtió en celebridad.

Testigo preferencial

Durante los últimos años, su historia fue contada en decenas de series, libros y perfiles periodísticos que usaban sus recuerdos para construir el personaje.

La confesión de sus crímenes ante la justicia colombiana le valió reducciones de penas, porque entre ellas se encontraban cruciales asesinatos como el del candidato presidencial Luis Carlos Galán, el periodista Guillermo Cano y la voladura de un avión de Avianca en 1989 que dejó 110 muertos.

Esa condición de testigo preferencial le redujo condenas, pero lo obligó a estar aislado durante años y le costó decenas de torturas y atentados de muerte.

Solía contar que el crimen que más le costó realizar fue el de Wendy Chavarriaga Gil, una amante de Escobar de la que él se había enamorado. Pero, al parecer, era informante de las autoridades.

Cómo se convirtió en celebridad

Popeye se convirtió en una celebridad cuando, entre 2010 y 2012, aparecieron series y libros que popularizaron la historia de Escobar.

Sebastián Marroquín, el hijo más famoso de Escobar, suele argumentar que Popeye era un “sicario más” que vive de “mentiras” para realzar su figura.

En la serie “El patrón del mal”, de 2012, Popeye es representado por un sangriento personaje llamado “El marino”. Vásquez dolía decir que la producción se quedaba corta en cuanto a su maldad real.

Popeye firma autógrafo

AFP
Gracias a sus opiniones políticas, muchos colombianos lo empezaron a admirar.

El periodista Rafael Poveda le hizo una serie de entrevistas, “Las confesiones de Popeye”, que hoy cuentan con cientos de miles de reproducciones en YouTube.

En 2014, Popeye salió de la cárcel y se dedicó a comentar noticias y aprovechar su habilidad para contar historias en las redes sociales.

Su canal de YouTube, Popeye Arrepentido, se hizo viral y en él manifestó su apoyo al expresidente Álvaro Uribe y su crítica a Gustavo Petro, la cual le valió denuncias penales que casi lo devuelven a la cárcel.

Popeye escribió tres libros y un guión para una serie que no se ha estrenado.


Análisis de Daniel Pardo, corresponsal de BBC Mundo en Colombia

Quizá nadie aprovechó tanto como Popeye la demanda de las audiencias por historias de narcotraficantes.

En el 2010, Popeye no era una figura recordada a nivel nacional hasta que aparecieron las series y libros que volvieron a realzar su figura.

El sicario usó esa plataforma, el perdón de algunas de sus víctimas y su capacidad retórica para convertirse en un prominente comentarista de la realidad nacional.

Sus opiniones conectaron con la de algunos colombianos críticos del proceso de paz que ven en el uso de la fuerza la única manera de resolver los problemas del país.

La veracidad de sus relatos ha sido cuestionada por algunos periodistas y la familia misma de Escobar, pero lo cierto es que Popeye murió sin que algunos de sus delitos más graves fueran del todo esclarecidos.


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