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Lizbeth Padilla
Trabajadores de Clínica Condesa denuncian hostigamiento del sindicato; cada día de paro afecta a 1,500 pacientes
La titular de la institución, Andrea González, denunció que el bloqueo de la Sección 18 del Sindicato se debe a que busca que 18 plazas vacantes se asignen.
Lizbeth Padilla
28 de marzo, 2019
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Desde hace tres días los servicios de la Clínica Condesa se encuentran paralizados por trabajadores sindicalizados, lo que afecta diariamente de manera directa a 1,500 pacientes. Este jueves su directora, Andrea González Rodríguez, denunció que esta parálisis se debe a la presión del sindicato para obtener las plazas vacantes.

La directora y médicos denunciaron los actos de hostigamiento y violencia de los que han sido víctimas por parte de los integrantes de la Sección 18 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Secretaría de Salud (SNTSA).

En conferencia, Gónzalez señaló que desde el lunes entre 8 y 9 sindicalizados impiden la entrada de los directivos y médicos, e incomodan a los usuarios que acuden a la clínica. Denunció que incluso han llegado hasta 50 sindicalizados de otras secciones a apoyar la toma de la institución.

Lee: 12 mil pacientes con VIH Sida se quedan sin atención, sindicato de trabajadores toma la Clínica Condesa

González Rodríguez explicó que actualmente hay 18 plazas de base vacantes por jubilación (8 del 2018 y 10 de este año) y que el sindicato presiona para que el gobierno se las otorgue y ellos puedan repartirlas.

La directora señaló que hay doctores y psicólogos que tienen más de 10 años trabajando bajo esquemas de honorarios “renuevan contrato cada dos o tres meses” sin tener una estabilidad laboral.

Por ello, demandó que la asignación de estas plazas se realice mediante un proceso transparente y tomando en cuenta la antigüedad y el grado académico.

Sobre los actos de intimidación, la directora dijo que por el momento no piensan hacer denuncias, pues consideran que es un “acto de valor” denunciarlo públicamente a través de una conferencia, a la que no solo asistieron los directivos, sino también cerca de 40 trabajadores, eventuales, de honorarios y sindicalizados, éstos últimos que no están de acuerdo o no fueron informados de las acciones de la Sección 18.

Leer: Es discriminatorio que el IMSS exija exámenes de VIH como requisito para contratar médicos: Corte

Al cuestionar a González Rodríguez sobre cuáles son las acusaciones del sindicato y la petición de que ella deje el cargo, señaló que no hay un señalamiento concreto, pues la han acusado de violar los derechos de los trabajadores agremiados; recibir dinero de las organizaciones, o beneficiarse del presupuesto de proyectos.

Sin embargo, dijo, no existen denuncias formales en este sentido.

Representante de organizaciones sociales que trabajan en la Clínica Condesa acusaron que el sindicato ha tenido tenido expresiones homofóbicas, pidieron la salida de las organizaciones, y se oponen a atender a personas trans. “Han pedido que sea una clínica normal”, dijo Alejandro Brito, uno de los integrantes de los grupos de la sociedad civil.

La directora pidió al sindicato dialogar para llegara a acuerdos para poder normalizar el trabajo de la clínica.

Las oficinas de la sección sindical están dentro de la clínica, por ello, el movimiento político dentro de la institución es mayor, lo que ya ha provocado otros episodios en los que los sindicalizados no dejan entrar al personal.

Leer: Pacientes con VIH Sida de Cancún, en riesgo de quedarse sin tratamientos a causa de la violencia y discriminación

La Clínica Condesa ofrece diariamente un promedio de mil consultas con médicos especialistas, médicos generales, salud mental, salud bucal, ginecología y consejería; muchos pacientes acuden sin cita programada o por urgencia.

Pacientes denuncian malos tratos

Usuarios se manifiestan en la entrada de la Clínica Condesa sin impedir el paso a los usuarios o funcionarios de la misma.

Rodrigo Jiménez, usuario de la clínica, exigió respeto a la confidencialidad de los datos personales de los pacientes. En noviembre de 2018, acudió a este lugar a realizarse unas pruebas y sin autorización la coordinadora informó a su mamá de los trámites que estaba realizando.

Por este hecho presentó una queja ante la Comisión de Derechos Humanos de la Ciudad de México, para que Andrea González explique por qué entregó sus datos.

Mientras que Norma Muro dijo que las mujeres transgénero se les discrimina y se les obliga a realizarse pruebas de VIH y Hepatitis C, cuando sólo vienen a la clínica para recibir las hormonas que necesitan.

Denunció que constantemente se les cambian de marca y calidad los fármacos que requieren, además de que se ha vuelto costumbre que en las consultas psicológicas manden a llamar al personal de vigilancia.

“Nuestro expediente lo leen enfrente de ellos, la consulta nos la dan con ellos presentes y si una usuaria tiene ansiedad la califican de violenta y todo es pretexto para que siempre haya terceros en la consulta; si nos quejamos amenazan con quitarnos el servicio”, subrayó.

Representantes de organizaciones civiles como Indpira, mencionaron que esta situación afecta la prestación de servicios, ya que si bien hay consulta para los usuarios con expediente no se están haciendo pruebas rápidas ni atendiendo nuevos casos.

Con el fin de paliar esta situación se envía a las instalaciones de la organización a los usuarios que buscan la prueba rápida, además de que se organizaron para brindar apoyo de transporte a quienes necesitan surtir su receta.

En tanto que la coordinadora de los módulos de Derechos Humanos de Letra S, Yessica Anais, dijo que seguirán apoyando a los usuarios como intermediarios y para tratar de solventar las necesidades que ahora tienen como es que se les proporcione el medicamento.

 

Con información de Notimex.

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Día del Autismo: por qué hay tantas niñas y mujeres que no reciben adecuadamente este diagnóstico
Es probable que cientos o miles de niñas y mujeres en todo el mundo lidien con el autismo y nunca sean diagnosticadas. Se estima que de 17 personas que son diagnosticadas con autismo, 16 son hombres. ¿Dónde quedan las mujeres?
Getty Images
2 de abril, 2019
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“Muchas chicas y mujeres autistas son muy calladas, tímidas e introvertidas”, dice Alis Rowe, escritora y empresaria británica.

Frecuentemente, señala, “estas chicas tranquilas, y sus problemas, pueden ser ‘invisibles’ para otras personas”.

Rowe supo que era autista cuando ya era una adulta joven, pero es una de las relativamente pocas mujeres en obtener un diagnóstico, al menos en comparación con los hombres.

El trastorno del espectro autista (TEA) es una discapacidad permanente que afecta la forma en que las personas se comunican e interactúan con el mundo.

El nivel intelectual de individuos con algún TEA es extremadamente variable y se extiende desde un deterioro profundo hasta niveles superiores.

Se estima que 1 de cada 160 niños en todo el mundo tiene un TEA, según datos de la Organización Mundial de la Salud, pero se cree que existe una gran disparidad de género en los diagnósticos.

Carol Povey, directora del Centro para el Autismo de la Sociedad Nacional Autista Británica, ha dicho que hay un creciente reconocimiento del problema.

Getty Images

Puede haber una razón por que la que “no encajas”.

Nuevas investigaciones científicas en Reino Unido, diseñadas específicamente para detectar las características del autismo en las mujeres, sugieren que la proporción real de casos de autismo podría ser de una mujer cada tres hombres.

Si esto es correcto, cientos de miles de niñas en todo el mundo viven con la discapacidad sin siquiera saberlo.

Diagnóstico

“No me diagnosticaron hasta los 22 años”, cuenta Rowe.

“(Hasta entonces) había pasado toda mi vida preguntándome por qué era ‘diferente’, sintiéndome absolutamente aterrorizada por serlo, y tratando de encajar y dejar de ser tan distinta”, recuerda.

Recibir un diagnóstico transformó la vida de Rowe: “Ahora tengo un nombre y una razón por la que soy diferente. Es terriblemente aterrador ser diferente y no tener idea de por qué, pensar que estás completamente solo”.

“La tranquilidad, el cierre y la autoaceptación que se derivan de recibir un diagnóstico significan que he podido cambiar mi estilo de vida para atender mis necesidades especiales”, señala.

“Puedo explicarles a mis amigos y colegas que tengo dificultades y que mi forma de pensar y mi comportamiento pueden ser un poco ‘inusuales'”, indica.

“En última instancia, todo esto me ha llevado a mejorar mi salud mental y a tener relaciones más significativas y agradables”, asegura.

Al igual que Rowe, a muchas personas les resulta útil un diagnóstico para entender por qué se sienten de cierta forma, y para encontrar la aceptación y el entendimiento de familiares y amigos.

El diagnóstico de autismo también es importante porque muchos de los afectados experimentan problemas secundarios de salud mental, como ansiedad, depresión y autolesión.

Un pequeño estudio realizado en Reino Unido halló que el 23% de las mujeres hospitalizadas por anorexia presentaban síntomas de autismo.

¿Por qué tantas mujeres viven sin diagnóstico?

Las señales de autismo en niñas y mujeres no son los mismos que en niños y hombres.

Más importante aún, tal vez pueden ser fáciles de pasar por alto, especialmente en casos de personas con autismo que muestran “alto rendimiento” en sus vidas.

Una de las dificultades que experimentan los investigadores es que las niñas con autismo parecen comportarse de maneras que se consideran aceptables, si no ideales: pueden parecer pasivas, retraídas, dependientes de otras personas, no involucradas o incluso deprimidas.

Pueden interesarse apasionadamente e incluso obsesivamente en áreas muy específicas, al igual que los niños autistas, pero a diferencia de ellos, no necesariamente gravitan hacia áreas “geek”, como la tecnología o las matemáticas.

“Lamentablemente, en la cultura occidental, las niñas que muestran estos comportamientos tienen más probabilidades de ser acosadas o ignoradas, en lugar de ser diagnosticadas y tratadas”, dice Alice, la madre de una niña con TEA.

“Para el ojo externo, este tipo de persona parece simplemente ‘arreglárselas’, es un tipo de persona bastante ‘neutral’. No es ‘desafiante’, ni ‘traviesa’, por lo tanto, nadie los nota”, explica.

Dificultades

Alis, que es una adulta tímida pero asertiva, fue a su médico con una lista de puntos que explicaban por qué pensaba que estaba en el espectro autista y fue remitida para una evaluación.

Pero ¿y si eres una niña? ¿qué pasa si no sabes cómo expresarte?

Cuando diagnosticaron TEA a mi hija, sentí un gran alivio“, dice Marilú. “Pero, ¿cómo es posible que una madre sienta alivio cuando a su hija de 10 años le diagnostican una afección que no tiene cura y que la afectará el resto de su vida?”.

Bueno, Marilú puede sentir alivio. Ella luchó durante años para que los médicos y maestros se unieran para averiguar qué le pasaba a su hija, Sophia.

La madre describe llegar a este punto como la culminación de una “batalla para entender lo que estaba detrás de la tristeza extrema de mi niña”.

Los TEA comienzan en la infancia y tienden a persistir en la adolescencia y en la edad adulta.

Mientras algunas personas con TEA pueden vivir independientemente, otras tienen discapacidades graves y requieren atención y apoyo de por vida.

Si los padres y cuidadores recibieran la información correcta, podrían ser capacitados y adquirir habilidades vitales como el manejo de las dificultades en la comunicación y el comportamiento social, lo que a su vez podría mejorar el bienestar y la calidad de vida de las personas con TEA y las que viven con ellos.

La madre “hipersensible, emocional” y su hija “mimada”

“Mi hija Sophia es muy tímida de una manera peculiar. Es ‘seria’ y ‘muy creativa’, así es como su maestra solía describirla”, dice Marilú.

“Desde muy temprano supe que a ella le resultaba difícil hacer amigos de su misma edad”, cuenta.

Pero Marilú no quería “hacer un escándalo”. “No me preocupaba que ella fuera percibida como ‘diferente’, hasta que la vi sufriendo en la escuela. A la hora de ir a la cama, decía ‘no tengo amigos, mamá, a nadie le caigo bien'”, dice.

“Le decía que todos tenemos días buenos y malos. Pero empezó a preocuparme y a preguntarles a los maestros si notaban algo en la escuela”, recuerda Marilú. “La respuesta siempre era la misma: ‘no pasaba nada'”.

Hasta que la situación se deterioró.

“Estaba muy molesta. Les pregunté a los maestros si le estaban haciendo bullying a Sophia. Sabía que algo estaba mal. Pero me dijeron que era ‘demasiado emocional’ e ‘hipersensible’. Incluso me acusaron de ‘engreírla'”, relata.

Marilú y su familia estaban luchando por entender lo que le estaba pasando, y todos sufrían: “Una vez le dije a una amiga que llevar a Sophia a la escuela era como si la estuviera llevando al matadero“.

“A lo largo de los meses, vi a mi niña enojarse y frustrarse, fingiendo estar bien fuera de la casa, pero quebrándose cuando estaba en casa conmigo”, recuerda.

“Creo que yo también empeoraba la situación”, reconoce Marilú. “No entendía por qué todo tenía que ser tan difícil. La regañaba cuando lloraba e insistía en cepillarse los dientes antes de ponerse la pijama. Simplemente no podía ver la diferencia (de hacer una cosa antes o después)”.

“Sabía que Sophia estaba sufriendo y no podía ayudarla. Lo intenté y fracasé. Desafortunadamente, mis emociones me superaron. Tal vez si hubiera explicado lo que estaba pasando con hechos, en lugar de sentimientos, podríamos haber tenido un diagnóstico antes”, piensa Marilú.

Brecha de género

Alis dice que, hasta hace poco, “la gente ‘tranquila’, que tiende a trabajar duro, a ser complaciente y amable no atraía la atención de los médicos”.

Pero el mundo científico está cambiando, y el sesgo de género se está abordando de manera lenta, pero progresiva.

“Si deseas algún consejo sobre cómo ayudar a las personas con TEA”, dice Alis, “lee y aprende sobre el autismo (…), saber mucho sobre el trastorno ayuda”.

“Si eres una persona autista que ha pasado toda su vida tratando de encajar, comienza a creer que está bien no encajar”, añade.

“De hecho, tienes muchas habilidades y fortalezas únicas para ofrecer al mundo. Si puedes, haz lo que hice y haz de tus diferencias parte de tu medios de vida”, recomienda Alis, que dirige The Curly Hair Project, una organización que apoya a aquellos en el espectro autista y las personas que los rodean.

Si eres padre o cuidador, toma nota de los intereses “diferentes” de tu hijo y aprecia cómo ven el mundo.

Ten en cuenta que lo que podría ser fácil para ti, puede ser muy difícil para ellos.

Sophia está feliz de que finalmente tenga un diagnóstico: “Me siento aliviada, pero también un poco preocupada. No quiero que mis compañeros sepan porque no quiero ser diferente, y no quiero que nadie se burle de mí”.

¿Pero preferiría no haber sido diagnosticada? “Oh no, sí quiero saber”, admite. “Hace que las cosas pesen menos en mi corazón”.

* Los nombres de Sophia y Marilú han sido cambiados para preservar su identidad.


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