Ni un paso atrás en los derechos, demandan mujeres; primero el combate a la corrupción, responde el presidente
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Claudia Ramos

Ni un paso atrás en los derechos, demandan mujeres; primero el combate a la corrupción, responde el presidente

Durante un desayuno con 500 mujeres en Palacio Nacional, el presidente afirmó que combatiendo la corrupción y la deshonestidad llegará el bienestar para todas y que las mujeres no necesitan organizaciones para conquistar sus derechos.
Claudia Ramos
Por Claudia Ramos @malamadremx
8 de marzo, 2019
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Integrantes del Consejo Social del Instituto Nacional de las Mujeres extendieron su manta justo frente al presídium, a la vista del presidente Andrés Manuel López Obrador.

Empezaban los discursos por la conmemoración del Día Internacional de la Mujer en el patio central de Palacio Nacional. Nadine Gasman, titular del INMUJERES, ya había hablado de la igualdad sustantiva y de cómo el gobierno trabajará para combatir las desigualdades de género.

Tocaba el turno a la ovacionada senadora Martha Lucía Mícher, aplaudido contrapeso a su cuestionada compañera de bancada Lilly Téllez, que en la cámara alta protagonizó un zipizape por su posición contraria a la despenalización del aborto. Mícher advertía que como “guerrera insistencialista” que es ya no permitirá “techos de cristal, pisos resbalosos, ni escaleras rotas”, cuando las 10 mujeres que aguardaban se pararon frente a la fuente: “Sr. Presidente. La transformación que el país necesita se construirá también con las mujeres que desde la sociedad civil estamos comprometidas con la igualdad, el desarrollo de la justicia y los derechos humanos”.

Las manifestantes respondían así a la reiterada crítica del presidente en contra de las organizaciones de la sociedad civil, y a la decisión de suspenderles la transferencia de recursos públicos que ya tuvo su primer saldo con la cancelación del Programa de Estancias Infantiles.

El mensaje llegó también para las 500 invitadas y algunos invitados al desayuno presidencial, la mayoría con un origen en las organizaciones de la sociedad civil, el activismo y la academia. Ahí estaban Alicia Loza, del Consejo Nacional para el Desarrollo y la Inclusión de las Personas con Discapacidad (CONADIS), y Katia D’Artigues, periodista y activista de los derechos de las personas con discapacidad, a quienes más tarde funcionarios de presidencia confirmarían que el Consejo desaparece y con ello la política pública transversal en la materia.

También tomaron nota de la protesta Ana Pecova, directora de la organización feminista EQUIS Justicia para las Mujeres; Silvia Giorguli, presidenta de El Colegio de México; Rosa María Torres Hernández, rectora de la Universidad Pedagógica Nacional; María Luisa Díaz de León, de la CEPAL; Belén Sáenz, de ONU Mujeres; Leticia Bonifaz, quien a decir de muchas debió estar en la terna para magistrada de la Suprema Corte; la senadora de Movimiento Ciudadano, Patricia Mercado, y hasta el titular de SIPINNA, Ricardo Bucio, entre muchas más.

Quien pareció no tomar nota fue el presidente. Después de las intervenciones de la niña talento, Ana Regina Flores, y la ciudadana de “un sector popular urbano”, Rosalba Velázquez Triguero, dirigió un mensaje en ausencia de su esposa Beatriz Gutiérrez Müller, quien organizó su propio evento con mujeres presas en Tepepan. López Obrador dijo a quienes llamó las representantes de las mujeres de México que los movimientos feministas y de derechos humanos contribuyeron a mantener el régimen autoritario, “porque veían el árbol, pero no el bosque”. Porque “cada quien se ocupaba de su movimiento”.

“Para mantener al régimen opresor, se empezaron a hablar de las nuevas políticas públicas (…) Y se polarizó mucho, se fraccionó, se convirtió la política en un asunto gremial. Y era el movimiento feminista y es el movimiento de equidad de género y el movimiento para la defensa de los derechos humanos y el movimiento obrero y el movimiento campesino y así todos los movimientos. Y eso permitía que se mantuviese el régimen autoritario, porque cada quien se ocupaba de su movimiento”.

El presidente arengó ante sus invitadas que durante el régimen anterior “se avanzaba en analizar la realidad, pero no se apostaba por transformarla”. Que había “cofraternidad en la causa específica, pero cuando se trataba de enfrentar a los opresores, a la mafia del poder, ahí ya era otra cosa”.

Pero entonces su triunfo “logró unir todas las causas” y les pidió que así continúe, para combatir la corrupción “como asunto prioritario” del país. Se dijo convencido de que sólo así se acabará la desigualdad social y económica, la pobreza, el abandono y la discriminación.

“Vamos a darle a ese propósito la prioridad que se necesita; y luego, o al mismo tiempo, el derecho de las mujeres y el derecho a la libre expresión de las ideas y el derecho al bienestar, el derecho a vivir y ser feliz en un país como el nuestro”.

Y les presumió que como ya se está combatiendo la corrupción, se están liberando recursos que durante los dos primeros meses del año permitieron la entrega de pensiones a los adultos mayores, de los cuales 4 millones son mujeres que recibieron el doble de lo que antes recibían: 2,550 quinientos pesos. Y qué decir de las becas a las jóvenes de preparatoria y los créditos a la palabra a las mujeres con las tandas del bienestar, “porque ellas son más responsables que los hombres”.

A estas alturas del discurso, un grupo de legisladoras y activistas encabezadas por la diputada de Movimiento Ciudadano, Martha Tagle, se plantó frente al presidium, tapándole la vista a medio gabinete instalado en primera fila, entre ellos el secretario de Seguridad Pública, Alfonso Durazo; el de Comunicaciones y Transportes, Javier Jiménez Espriú, y el consejero jurídico, Julio Scherer.

“Ni un paso atrás por los derechos de las mujeres”, demandaba su manta de protesta, mientras el presidente afirmaba que no puede pronunciarse contundentemente por alguna causa, tema o asunto, así fueran los de las mujeres que lo convocaba este 8 de marzo, porque ahora el movimiento “es democrático”.

Hoy, dijo, “representamos a todas y a todos los ciudadanos, de todas las corrientes del pensamiento, de todas las religiones, a mujeres creyentes y no creyentes, a todas y a todos”. Entonces reiteró lo que ya había dicho en campaña, que ante un tema polémico “se va a ir a la consulta, a la democracia, para no imponer nada”, mientras algunas mujeres dejaron escapar gritos de protesta y expresiones de inconformidad generados por la convicción de que los derechos de todos en general, y de las mujeres en particular, no se consultan.

“Nada por la fuerza, todo por la razón y el derecho”, seguía el presidente, mientras la vecina de mesa de esta reportera mascullaba sobre cómo se puede ser respetuoso de las libertades “cuando le tienes que consultar a alguien más si puedes ejercer tus derechos humanos”.

López Obrador dio por zanjado el tema con la convicción de estar cumpliendo con las mujeres al integrar un gabinete paritario, igual que cuando fue jefe de gobierno de la Ciudad de México. “O sea, no es un asunto de ahora, es de siempre, tengo un profundo respeto a las mujeres”.

Un exhorto final, por si no quedó claro. “Además, no es un asunto de otorgar derechos. Las libertades no se imploran, se conquistan. Y ustedes ya saben lo que tienen que hacer; es más, tienen muchísimo más fuerza, sí, sí, tienen más decisión, más fuerza que cualquier otra organización”.

Legisladoras y mujeres activistas protestantes aprovecharon la salida de López Obrador para subir al presídium a tomarse la foto y saludar a las mujeres del gabinete paritario. Entre preocupadas y esperanzadas intercambiaron sonrisas con la feminista secretaria Olga Sánchez Cordero y selfies con la titular del INMUJERES. Finalmente enrollaron sus mantas y ajustaron sus paliacates verdes, con la convicción de que a pesar del triunfo de un gobierno que se dice de izquierda esta lucha no se ha acabado.

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Nayib Bukele anuncia que aspirará a la reelección en El Salvador (aunque expertos dicen que lo prohíbe la Constitución)

El mandatario, que ganó las elecciones en 2019, hizo el anuncio en medio de señalamientos de que no cumpliría con la norma constitucional. Bukele se apoya en una resolución de la Corte Suprema de Justicia del año pasado para hacerlo.
16 de septiembre, 2022
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El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, anunció que será candidato a la presidencia en las elecciones de 2024, a pesar de que varios analistas del país señalan que la reelección inmediata está prohibida por la Constitución.

“Después de discutirlo con mi esposa Gabriela y mi familia, le anuncio al pueblo salvadoreño que he decidido que seré candidato a la presidencia de la República”, dijo Bukele durante una alocución con motivo de la conmemoración de la independencia de El Salvador.

Bukele, de 40 años, se convirtió en presidente de El Salvador en 2019.

Según señalan varios especialistas, la Constitución salvadoreña tiene al menos seis artículos que prohíben la reelección inmediata del presidente.

Sin embargo, en mayo de 2021, con la colaboración del Congreso -donde el partido de Bukele tiene la mayoría- el mandatario expulsó a cinco jueces de la Sala de lo Constitucional de la Corte Suprema de Justicia, la mayor autoridad judicial del país.

Unos meses después, dicha Sala, con mayoría de jueces aliados al mandatario, emitió una resolución que autorizaba la reelección inmediata.

En aquel fallo, los magistrados ordenan al Tribunal Supremo Electoral permitir “que una persona que ejerza la Presidencia de El Salvador y no haya sido presidente en el período inmediato anterior participe en la contienda electoral por una segunda ocasión”.

“Si se registra como candidato, se consumará un burdo fraude electoral”, señaló a través de Twitter el constitucionalista salvadoreño José Marinero.

“Sin frenos al poder político, el anuncio de la reelección es realmente una declaración: ‘Voy a permanecer en el poder porque quiero y porque puedo'”, agregó el analista.

Bukele, quien antes fue alcalde de la capital, San Salvador, ha sido duramente criticado por sus posturas que muchos consideran radicales, aunque él señala que goza del apoyo del pueblo basándose en encuestas como la de Cid Gallup, donde registra un 91% de popularidad.

Sin embargo, distintos gobiernos, entre ellos el de EE.UU., han criticado las medidas que ha tomado Bukele para obtener más poder dentro del país.

El año anterior, cuando intervino en la estructura judicial de El Salvador, el asesor de la Casa Blanca para asuntos occidentales, Juan González, comparó al presidente salvadoreño con el desaparecido líder venezolano Hugo Chávez.

“Al observar muchas de las acciones de Nayib Bukele, yo creo que están llevando a ese país en una dirección mucho más autoritaria que la que vimos a los inicios de los años de Hugo Chávez, y eso es preocupante”.

Qué dicen la Constitución y la nueva Corte Suprema

De acuerdo con Marinero, la constitución de El Salvador tiene al menos seis artículos donde queda explícita la prohibición de la reelección inmediata.

El más claro es el 154, que dice: “El período presidencial será de cinco años y comenzará y terminará el día primero de junio, sin que la persona que haya ejercido la Presidencia pueda continuar en sus funciones ni un día más”.

Los expertos también citan artículos como el 248, donde expresamente se prohíben enmiendas que obstaculicen la alternancia en el poder.

Marcha con afiche sobre Nayib Bukele

Getty Images
Bukele es acusado de tomar medidas radicales que afectan los derechos fundamentales de los habitantes de El Salvador.

“No podrán reformarse en ningún caso los artículos de esta Constitución que se refieren a la forma y sistema de gobierno, al territorio de la República y a la alternabilidad en el ejercicio de la Presidencia de la República”, se puede leer en este apartado.

“Estas normas son una protección que busca evitar que los presidentes permanezcan en el poder más de un período o que esto derive en una dictadura”, le dijo Marinero al diario El Salvador.

Sin embargo, a pesar de la advertencia de expertos, los cinco nuevos magistrados ubicados en la sala constitucional emitieron en septiembre de 2021 una orden en la que permitían la reelección inmediata.

“Atar la voluntad del pueblo a un texto que respondía a necesidades, contextos o circunstancias de hace 20, 30 o 40 años ya no es una interpretación de derechos, sino una restricción excesiva disfrazada de seguridad jurídica”, señaló la Corte en su resolución.

Este cuerpo judicial también permitió, en marzo pasado, la imposición de un estado de excepción que suspendió algunos derechos constitucionales y resultó en miles de arrestos en respuesta a un aumento en los asesinatos de pandillas.

“Estas decisiones también fueron fuertemente criticadas por una parte de la comunidad internacional, pero son precisamente esas decisiones las que finalmente nos han permitido seguridad; son esas decisiones que finalmente nos permitieron la paz”, dijo Bukele durante su alocución de este jueves para explicar las razones detrás de su nueva candidatura.


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