¿Es bueno intentar recuperar durante el fin de semana el sueño perdido en la semana?
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¿Es bueno intentar recuperar durante el fin de semana el sueño perdido en la semana?

No dormir lo suficiente está asociado con diabetes, enfermedades de corazón y obesidad. Pero, ¿es posible revertir estos efectos negativos durmiendo más solo dos días por semana?
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4 de marzo, 2019
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La cantidad y la calidad del sueño son cruciales para nuestra salud y bienestar.

Tanto un exceso como un defecto de sueño respecto a las siete u ocho horas diarias recomendadas están relacionados con un incremento de la mortalidad.

Los expertos lo advierten: no dormir lo suficiente está asociado de forma significativa con la diabetes, la alta presión sanguínea, las enfermedades de corazón, la obesidad y la diabetes.

Sin embargo, los ritmos de vida modernos están convirtiendo la falta de sueño en un problema crónico de salud.

Trabajo, familia, tareas domésticas, compromisos sociales… ¿Quién no acaba sacrificando horas de sueño aunque sepamos que perjudica nuestra salud?

Según la Asociación Mundial de Medicina del Sueño (WASM, por sus siglas en inglés) “los problemas de sueño constituyen una epidemia global que amenaza la salud y la calidad de vida de más del 45% de la población mundial“.

Mucha gente espera el fin de semana para compensar esa falta de sueño durmiendo más de lo habitual.

Pero, ¿funciona?

Un grupo de científicos expertos en el sueño de la Universidad de Colorado en Boulder se propusieron descubrir si dormir más los días que no se trabaja puede contrarrestar los efectos negativos que conlleva la falta de sueño entre semana.

Los métodos del estudio

Mujer dormida delante del ordenador.

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Trabajo, familia, tareas domésticas, compromisos sociales… ¿Quién no acaba sacrificando horas de sueño aunque sepamos que perjudica nuestra salud?

Para su investigación, publicada en Current Biology, los científicos evaluaron el sueño, la ingesta de energía, el aumento de peso y la sensibilidad a la insulina de 36 jóvenes saludables de entre 18 y 39 años durante 9 noches consecutivas.

Dividieron a los participantes en tres grupos con rutinas del sueño distintas.

Los integrantes del primer grupo durmieron nueve horas durante nueve noches seguidas.

Los del segundo grupo durmieron solo cinco horas durante las nueve noches.

Los participantes del tercer grupo tuvieron restringido el sueño durante cinco días, luego durante dos días durmieron todo lo que quisieron y después volvieron a tener el sueño restringido durante dos días más.

Los expertos monitorearon las horas que durmieron, lo que comieron y su exposición a la luz.

Resultados

“Nuestros hallazgos sugieren que el comportamiento común de dormir poco entre semana y luego recuperar sueño durante el fin de semana no es una estrategia saludable“, asegura el profesor de fisiología Kenneth Wright, uno de los autores del estudio y director del Laboratorio del Sueño y Cronobiología.

Los participantes con el sueño restringido comieron más por la noche, ganaron peso y experimentaron descensos en la sensibilidad a la insulina.

Por su parte, los que disfrutaron de horas de recuperación del sueño en el fin de semana experimentaron algunas mejoras leves que desaparecieron al volver a tener el sueño restringido.

Mujer despertando.

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El consejo de los autores del estudio es que la regularidad en el sueño es importante.

Así, aunque dormir más en fin de semana puede ayudar al cuerpo a recuperarse, el estudio afirma que estos efectos son transitorios y no funcionan a largo plazo.

“No observamos ningún beneficio en ningún resultado metabólico en las personas que pudieron dormir el fin de semana”, afirma Chris Depner, profesor de fisiología integrativa y también autor del estudio.

De hecho, en lo que respecta a la sensibilidad a la insulina, el grupo que pudo recuperar horas de sueño el fin de semana obtuvo los peores resultados, incluso más que los que tuvieron el sueño restringido durante todos los días que duró el estudio.

La importancia de la regularidad

El consejo de los autores del estudio es que la regularidad en el sueño es importante.

“Este estudio demuestra la importancia de dormir lo suficiente regularmente“, explica Michael Twery, director del Centro Nacional de Investigación de Trastornos del Sueño (NCSDR). “Cambiar los horarios de sueño con frecuencia es una forma de estrés que se asocia con anomalías metabólicas”.

Así, la mejor manera de ayudar a nuestra salud es dormir siete horas tantas noches como sea posible, según los autores.


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Fabio Rodrigues Pozzebom, Abr

Las candidaturas de religiosos para las municipales de este año en Brasil batieron récords

El mayor número de candidatos sacerdotes en estas elecciones también está relacionado con la elección del presidente Bolsonaro, según investigador
Fabio Rodrigues Pozzebom, Abr
Por Bruno Fonseca, Mariama Correia, (Agencia Pública)
25 de octubre, 2020
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Traducción: La diaria//Infografías: la diaria, a partir de originales de Larissa Fernandes, de Agência Pública

Pastores, sacerdotes, obispos y otros líderes religiosos aparecerán con más frecuencia en las urnas este año. Según una investigación de Agencia Pública a partir de datos del Tribunal Superior Electoral (TSE), las municipales del 15 de noviembre registraron un récord de candidatos que declararon como principal ocupación que son “sacerdotes, miembros de orden religiosa o secta”. Son en total 885, el número más alto de esta categoría en las elecciones municipales desde 2008.

Además de aquellos que declararon que esa es su actividad principal, más de 8,700 candidatos utilizan nombres vinculados a la religión, como pastor, pastora, padre, misionero y apóstol, entre otros, según un relevamiento del portal de información G1. La mayoría de estos candidatos, sin embargo, declararon otras ocupaciones, como ama de casa y empresario.

La mayor cantidad de estos postulantes (101) es del partido Republicanos, vinculado a la Iglesia Universal del Reino de Dios, cuyo presidente es el diputado federal Marcos Pereira, obispo de esa iglesia y vicepresidente de la cámara baja. Uno de cada diez candidatos que declararon sus cargos religiosos como profesión es de ese partido este año.

Republicanos es históricamente uno de los lemas que más concentran candidatos en esta categoría. Fue el partido con más postulantes con profesión vinculada a iglesias y grupos religiosos en 2008 y 2012, cuando utilizó las siglas PRB (Partido Republicano Brasileño), y en las últimas cuatro elecciones reunió a más de 300 candidatos que declaran que su ocupación está vinculada a una iglesia.

El segundo partido en cuanto a candidatos en este grupo (79) es el Partido Social Cristiano, que tiene como presidente nacional –ahora con licencia– al pastor Everaldo Pereira, de la Asamblea de Dios. El pastor Everaldo fue el responsable del bautismo del presidente Jair Bolsonaro en el río Jordán, en Israel. Bolsonaro estuvo afiliado al Partido Social Cristiano de 2016 a 2018, cuando pasó al Partido Social Liberal. Actualmente, el pastor Everaldo se encuentra detenido por participar en planes para desviar recursos de salud pública en Río de Janeiro.

Los diez partidos que lanzaron a más sacerdotes y religiosos para las contiendas electorales este año tienen un perfil conservador y están alineados a la derecha. El perfil más común de los candidatos es el de un hombre con bachillerato completo, autodeclarado negro y que compite en San Pablo. Este estado es el que registró la mayor cantidad de líderes religiosos que se postulan a cargos públicos, pero es en otro, Amapá, donde este número es proporcionalmente mayor. Los siguen Mato Grosso do Sul y Pará.

El número de candidatas mujeres ha aumentado año tras año –ya es una quinta parte del número total de postulantes cuya profesión está vinculada a las iglesias–, pero aún está por debajo del 30% por partido definido por la ley.

A pesar de que los candidatos con una profesión religiosa son numerosos, el porcentaje de los que resultan elegidos está por debajo del promedio: cerca de 8% de ellos fueron elegidos en 2016, frente a casi 14% del total de candidatos que se postularon ese año. La mayoría de los postulantes religiosos, sin embargo, encuentra la manera de ingresar a la política mediante la suplencia. Por cada candidato con una profesión relacionada con las religiones que fue elegido, ocho se convirtieron en suplentes. “La suplencia es una forma de establecer pactos”, analiza el profesor de Sociología de la Universidad Federal de São Carlos e investigador del Centro de Religión, Economía y Política André Ricardo de Souza. “Cuando colocas suplentes vinculados a instituciones religiosas, estás buscando el apoyo de los votantes de esa religión”, considera.

Entre los 885 candidatos que dijeron tener el sacerdocio como ocupación profesional, hay al menos 387 que se identifican como pastores y pastoras, y 28 como padres, además de obispos, obispas y misioneros. Estos títulos generalmente se asocian con religiones cristianas, como la católica y la evangélica.

Un candidato a concejal por Republicanos en el municipio de Americana, en San Pablo, Miguel Pires, de 48 años, dijo que durante la campaña no va a dejar las actividades como pastor de la Iglesia Cuadrangular de Jardim América 2, que tiene 200 miembros.

En su primera disputa electoral, Pires decidió incursionar en la política luego de 20 años de atender a dependientes de drogas en el proyecto Una Nueva Historia, una casa de recuperación evangélica mantenida por él, donde alberga a 20 personas. “Siempre estoy llamando a la puerta del Ayuntamiento. Las ONG, los proyectos sociales como el mío enfrentan dificultades. Se precisa tener alguien allá, en la cámara”, argumenta. El candidato dice que “la iglesia necesita tomar su banca en la política”. “De lo contrario, se van a aprobar muchas leyes contra las familias cristianas”, dice, y pone como ejemplo proyectos relacionados con el aborto y las cuestiones de género.

Candidaturas confesionales

Al optar por llevar un título religioso a las urnas, el candidato busca legitimidad entre los miembros de su institución religiosa, que son sus primeros votantes, analiza Brenda Carranza, cientista social y profesora de Antropología de la Religión en la Universidad Estatal de Campinas. “Presentarse como padre, pastor, misionero, especialmente en un partido conservador, en este momento de alto conservadurismo, da prestigio”. Carranza destaca el aumento de la confesionalidad en cargos políticos en Brasil como fenómeno reciente.

“La participación de los sacerdotes en la política siempre ocurrió, pero era un activismo vía lobby, en los pasillos del poder. Hoy, con la pluralización de la participación religiosa, fundamentalmente pentecostal, en la esfera pública, la disputa partidista en las elecciones es más feroz, lo que obliga a los representantes a identificarse institucionalmente para marcar su presencia y visibilidad”, explica.

El compromiso político-partidario de representantes de instituciones religiosas ha crecido en Brasil desde que la Asamblea de Dios decidió dedicarse a la política partidaria, recuerda el investigador del Centro de Religión, Economía y Política André Ricardo de Souza. 

“Posteriormente, la Iglesia Universal del Reino de Dios ha tomado una postura muy firme en este sentido. Eso explica el gran papel del Partido Social Cristiano y de Republicanos en estas candidaturas”, dice.

Si bien la legislación electoral no establece una restricción a la candidatura de personas que ocupan cargos religiosos, el abogado electoral Fernando Neisser aclara que, si el postulante decide mantener actividades sacerdotales durante la campaña, no puede utilizar el espacio de la institución religiosa para ganar votantes. “Por ejemplo, aprovechar el púlpito para pedir votos es irregular”.

Bolsonaro, política y religión

El mayor número de candidatos sacerdotes en estas elecciones también está relacionado con la elección del presidente Bolsonaro, dice De Souza. “Su candidatura y actuación relacionada con el espectro cristiano conservador (Bolsonaro es católico y su esposa, evangélica) estimula a los candidatos en este segmento”.

Para De Souza, la creciente proyección que han tenido los evangélicos en cargos en el gobierno federal, como la ministra de Derechos Humanos, Mujer y Familia, Damares Alves, también incentiva las candidaturas, además del propio interés de las instituciones religiosas en contar con representantes que puedan defender sus agendas en el Legislativo y el Ejecutivo.

“No endiosamos al presidente Bolsonaro, pero él representa ideas, proyectos, cosas que son importantes para nosotros”, confiesa el pastor presbiteriano Izaias Meireles, candidato a concejal en Curitiba por el partido minoritario Avante. Decidió entrar en la política partidaria por sugerencia de los miembros de su iglesia, con 200 integrantes. Para los presbiterianos –una denominación evangélica tradicional que tiene al menos dos pastores en Planalto: el ministro de Justicia y Seguridad Pública, André Mendonça, y el ministro de Educación, Milton Ribeiro– la mezcla entre religión y política no es tabú, dice el pastor candidato.

“Vivimos en sociedad, utilizamos los servicios públicos. Creemos que debemos participar en los procesos políticos y servir a Dios con ello”, afirma. Meireles no utiliza el título de pastor en la candidatura y se ha alejado de las actividades pastorales para hacer campaña.

Dominio cristiano

Pai Ivon de Oyá, del terreiro Ilê Cultural Axé Oyá Egun, con 30 miembros, es uno de los pocos sacerdotes candomblé en la disputa electoral de este año. Candidato a concejal por el Partido Comunista de Brasil en Olinda, un municipio de Pernambuco, hace trabajo social con mujeres y niños en situación de vulnerabilidad y dice que se sintió obligado a entrar en la política. “Porque hay una fuerte representación de otras religiones, pero no están representadas las de origen africano e indígena, los pueblos negro e indígena”, afirma. El candidato tiene la intención de seguir desarrollando sus actividades en el terreiro durante la campaña.

El avance político del segmento afro ha sido impulsado por los movimientos sociales en los últimos años, dice Christina Vital da Cunha, profesora del Programa de Posgrado en Sociología de la Universidad Federal Fluminense y colaboradora del Instituto de Estudios Religiosos. “Este movimiento ha aumentado el número de candidaturas de pais y mães”.

La Cunha considera que las candidaturas de los sacerdotes religiosos, en general, son una estrategia para fortalecer el capital político, para conectar con nichos. “Para los cargos de representación proporcional, se sigue valorando esta estrategia. Cabe señalar que para los cargos que se eligen por mayorías las estrategias son otras. Justamente porque se espera que en esos cargos el candidato pueda comunicarse con múltiples sectores sociales”, analiza.

La estrategia de nicho, dice Da Cunha, también se ve en las candidaturas de personal militar, maestros, médicos. “Son identidades que generan expectativas públicas, además de conectar a los actores sociales emocional e ideológicamente en este contexto político”.

Este artículo fue publicado originalmente por Agencia Pública.

 

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