No queremos dinero, queremos protección: historias de mujeres en refugios de la sociedad civil
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Cuartoscuro

No queremos dinero, queremos protección: historias de mujeres en refugios de la sociedad civil

Animal Político visitó un refugio de la sociedad civil para mujeres que sufrieron violencia extrema a manos de sus exparejas, donde se les ofrece un espacio seguro y confidencial, además de atención psicológica, medica, y asesoría legal.
Cuartoscuro
8 de marzo, 2019
Comparte

Norma cuenta con una sonrisa relajada que, al fin, se siente segura. Que desde hace tres semanas las pesadillas ya no acuden a ella como un nubarrón que nunca pasa de largo, y que ya no le tiemblan las piernas, ni se le seca la boca, cuando escucha que un coche se estaciona y alguien toca la puerta.

“Salí de mi casa para huir de la muerte. Me fui para salvar mi vida y también la de mis hijos”, dice.

Refugios para mujeres víctimas de violencia se mantienen, pero con supervisión del Estado: Inmujeres

Norma, de la que no se darán detalles de su aspecto físico, y a la que, como al resto de sus compañeras, se le cambió el nombre por motivos de seguridad, cuenta su historia sentada en una butaca de un albergue de la Red Nacional de Refugios, donde elementos de seguridad privada custodian el inmueble las 24 horas del día.

Esta es la tercera vez que intenta huir de su expareja, un agente de policía que durante 10 años la bombardeó tanto físicamente, con puñetazos, patadas, y jalones de cabello, como psicológicamente, con insultos, menosprecios, humillaciones, y una asfixia económica que la llevó, incluso, a tener que racionar su comida para compartirla con sus hijos.

La primera vez que trató de huir de su agresor, narra Norma, acudió desesperada al DIF municipal en busca de ayuda. Pero allí, nadie la asesoró. Al contrario, le ofrecieron alternativas que no solo la pusieron a ella en riesgo, sino también a sus seres queridos.

“En el DIF nadie me abrió las puertas. Más bien, me aconsejaron que regresara con mi agresor, o que me refugiara con algún familiar o amiga”.

Norma tomó la segunda opción. Pero las consecuencias fueron fulminantes: su agresor la buscó primero en los domicilios de sus amistades, y luego fue recorriendo, una por una, las casas de sus hermanos, y de sus padres, hasta que la localizó, y, literal, la sacó de los pelos para introducirla en el coche.

Luego, amenazó a su familia para que se alejaran de ella. Y, por último, a Norma le advirtió que si volvía a dejarlo la mataba. Y a sus hijos también.

Desde entonces, lamenta Norma, su familia redujo al máximo el contacto con ella, por miedo a las represalias. Y durante mucho tiempo temió convertirse en una cifra más de la estadística del Sistema Nacional de Seguridad Pública, que señala que el número de investigaciones abiertas por feminicidio pasaron de 422 en 2015, a 872 en 2018, un crecimiento superior al 100 %.

Un día decidió intentar escapar de esa estadística.

Pero esta vez tenía otro plan: ya no buscaría asesoría en el DIF. Decidió que ya era el momento de dar un paso al frente y fue a denunciar ante el Ministerio Público. Aunque no resultó como ella lo imaginaba, con sonidos de sirenas y patrullas custodiando su casa, y policías poniéndole las esposas a su agresor para alejarla de ella.

“Fui a pedir ayuda. Les dije que estaba convencida de que quería denunciar porque ya no aguantaba más las palizas, pero me respondieron que estaban muy ocupados, y que volviera en una semana para tomarme la declaración”.

Nerviosa, y consciente de que si su pareja se enteraba del intento fallido de denuncia las agresiones podían escalar de gravedad, Norma cuenta que no tuvo pudor en rogar para que alguien la ayudara.

“Les dije: ‘no puedo regresar en una semana. ¿Qué no entienden? Si regreso con él, me mata’”.

Refugio que sirve de modelo al gobierno es operado por una ONG que sería afectada por recorte

Aun así, nadie le tomó declaración para levantar la denuncia, ni le ofrecieron apoyo. Pero un agente, tal vez conmovido por las súplicas, se le acercó y le informó de la existencia de la Red Nacional de Refugios.

Con las piernas temblorosas e imaginando que veía a su pareja acechando en cada esquina, Norma salió hacia al centro externo de la Red de Refugios, donde ofrecen un espacio a mujeres para recibir información y orientación sobre qué hacer en estos casos.

Allí, las psicólogas escucharon su testimonio, y de inmediato le ofrecieron la posibilidad de ingresar en un refugio de ubicación confidencial para que su pareja no la pudiera encontrar.

Norma no lo pensó dos veces.

Sin un peso en los bolsillos, con la misma ropa que llevaba puesta, y sin avisar a absolutamente nadie, ni siquiera a sus padres ni hermanos, tomó a sus hijos y se fue al refugio donde, ahora, lleva tres semanas tratando de rearmar su vida lejos de su agresor.

“Si no fuera por este Refugio, yo sería un feminicidio más”

Junto a Norma, hay más mujeres refugiadas; de hecho, el albergue está a su máxima capacidad. Y todas, prácticamente, narran historias similares.

Paula, por ejemplo, asegura que antes de llegar al refugio, también acudió con diferentes autoridades policiacas que, lejos de ayudarla, la ignoraron primero, y luego la revictimizaron culpándola de su situación.

“Me decían: ‘señora, ya no esté aquí molestando. Al ratito ya va a regresar con su marido y para qué nos hace perder el tiempo’. Mejor váyase con él”.

Incluso, en otra ocasión, en un Ministerio Público la tacharon de mentirosa porque, a simple vista, no se le apreciaban moretones, puesto que su pareja la agredía “de cintura para abajo” para que los maltratos no fueran tan evidentes.

“Me decían que, para poner una denuncia, necesitaban ver más golpes”.

Tras varios intentos fallidos de denuncia, Paula llegó a la Red Nacional de Refugios gracias a que, en la escuela de su hijo, la psicóloga del centro se percató de que el niño tenía evidencias claras de maltrato, y le sugirió que ambos acudieran con la organización civil en busca de ayuda urgente.

Ahora, lleva un par de semanas refugiada. Pero, a diferencia de Norma, Carla cuenta que aún siente pavor de solo oír los coches que transitan por la calle, pensando que su pareja la localizó, como ya hizo anteriormente en otro albergue, del que fue evacuada para trasladarla a otro fuera de su estado.  

“La verdad, no sé qué sería de mí y de mi hijo si refugios como este no existieran —dice casi con la voz apagada—. Creo que seguramente no estaría aquí… Yo sería una mujer asesinada más. Un feminicidio más”.

Por eso, Norma y Carla dicen que no comprenden lo que está sucediendo con la postura del gobierno federal frente a organizaciones de la sociedad civil que, como la Red Nacional de Refugios, operan estos espacios.  

“No se me hace justo que se trate de cerrar las puertas de los refugios. Yo hoy estoy aquí adentro, pero sé que afuera hay muchas más mujeres que necesitan de un espacio seguro como este. ¿Qué va a pasar con ellas?”, pregunta Norma.

Hasta ahora, el presidente Andrés Manuel López Obrador ya ha reiterado en varias ocasiones que los refugios no se van a cerrar, que van a continuar operando, y que no se va a abandonar a las mujeres violentadas.

Sin embargo, los cambios de discurso del gobierno en la última semana han provocado que mujeres como Norma y Carla se sientan con incertidumbre.

La polémica empezó el pasado 22 de febrero. Ese día, la Secretaría de Salud informó que los refugios para mujeres víctimas de violencia extrema ya no recibirían recursos federales, hasta analizar cuál sería la mejor manera de utilizar el dinero para atender estas necesidades.

Pero un día después, la noche del sábado 23 de febrero, la Secretaría de Salud volvió a subir la misma convocatoria en su web, sin dar mayor explicación, y sin extender el plazo para la entrega de proyectos de las organizaciones de la sociedad civil, el cual finalizó el pasado 6 de marzo.

Luego, en conferencia de prensa, el presidente dijo que los recursos para estos refugios se entregarían ahora de manera directa a las mujeres víctimas.

Poco después, el 1 de marzo, Jesús Ramírez, vocero de la Presidencia, aclaró que los refugios, tanto del gobierno como los de organizaciones de la sociedad civil, seguirán recibiendo recursos, pero que se analizaba si la Secretaría de Gobernación se encargaría de su operación.

Y finalmente, el pasado 6 de marzo, el gobierno reiteró que los refugios continuarán funcionando, pero con la supervisión y la rectoría del Estado, y anunció además el lanzamiento de un plan urgente de alcance nacional para enfrentar la violencia en contra de las mujeres.

Sin embargo, tal y como expuso en Twitter ese mismo 6 de marzo Wendy Figueroa, directora de la Red Nacional de Refugios, aún queda la incertidumbre de saber cómo será el esquema de financiamiento para mantener los refugios de la sociedad civil y cómo se llevará a cabo esa coordinación entre autoridades de gobierno y sociedad civil.

Dichos de AMLO sobre refugios confunden y dejan en incertidumbre a mujeres: OSC

“¿De qué sirve que el Gobierno nos dé dinero?”

Lo que sí parece descartado, según expuso también la propia Red Nacional de Refugios en sus redes sociales, es la idea de que el gobierno entregue directamente el dinero de los Refugios a las mujeres. Propuesta, además, que las mujeres entrevistadas para este reportaje rechazaron de manera tajante.

“¿Y de qué me sirve que el Gobierno me dé el dinero en mano? —cuestiona al respecto Norma—. Eso no me da seguridad, ni protección. Al contrario, me pone más en riesgo. ¿Por qué? Porque viene mi agresor, me quita el dinero, me mata, y se marcha. Así de simple”.

Carla, otra mujer alojada en el refugio con sus hijos desde hace un par de meses, no es tan drástica como su compañera. Pero, recibir directamente el dinero tampoco le parece una solución.

A continuación, con un ritmo pausado, la mujer comienza a enlistar todos los servicios que le ofrece el refugio de manera gratuita: atención psicológica y médica para ella y sus niños; orientación legal para los trámites de divorcio; escuela particular para que los menores no pierdan el curso; talleres de formación laboral para iniciar un empleo cuando abandone la estancia; así como ropa, calzado, y alimentos.

“Ahora —dice encogiendo los hombros—, dígame cuánto me costaría todo eso en la calle. ¿Cree que con lo que nos diera el gobierno, así fuera 10 mil pesos, podría pagar abogado, psicólogo, médico, maestro particular, y comer y vivir sin poder trabajar porque no puedo salir del refugio? Obvio, no. Es imposible”.

Además, añade Carla, el dinero tampoco podría pagar un servicio extra que ha encontrado en este refugio: el apoyo del resto de sus compañeras.

“Aquí todas nos escuchamos, todas nos apoyamos —comenta Carla sentada en una mesa rodeada del resto de mujeres, que asienten en silencio—. Aquí siempre tenemos a alguien que, cuando fallan las fuerzas, nos dice que estemos tranquilas. Que cuesta tiempo y esfuerzo, pero que sí se puede empezar de cero y salir adelante, libres”.

https://www.youtube.com/watch?v=dKb15IerWtw&feature=youtu.be

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
Getty Images

5 consejos para cumplir tus propósitos de Año Nuevo

¿Dejar de fumar? ¿Comer más sano? ¿Hacer más deporte? Sea cual sea tu resolución para este nuevo año, en BBC Mundo hemos recopilado una lista con cinco recomendaciones para que alcances las metas fijadas.
Getty Images
1 de enero, 2020
Comparte

¡Empieza el año 2020! Es el momento perfecto para proponerte nuevos proyectos y dejar atrás malos hábitos.

Para muchos, las resoluciones de Año Nuevo suponen un “nuevo comienzo” con el que establecer renovadas metas de superación personal.

¿Quizás para ahorrar algo de dinero? ¿O tal vez quieres un nuevo hobby?

Cualesquiera que sean sus propósitos de fin de año, hay una cosa que no puede faltar: la motivación.

Pero como todos sabemos, eso no es fácil.

Es más probable que tengas éxito si elaboras un plan detallado.

Getty Images
Es más probable que tengas éxito si elaboras un plan detallado.

Según un estudio de la Universidad de Scranton, compilado por Statistic Brain, solo el 8% de las personas que hicieron una resolución de Año Nuevo pudieron cumplir sus objetivos.

Pero tú no tienes que ser de ese 92% restante. Aquí repasamos cinco formas simples para evitar fracasar y llegar a final de año con tu resolución cumplida.

¡Buena suerte!

1. Pequeños pasos

Establecer objetivos realistas puede conducir a una mayor probabilidad de éxito.

Parte del problema es que a menudo establecemos objetivos enormes “bajo la falsa suposición de que se puede ser una persona completamente diferente cuando se estrena el nuevo año”, dice la psicoterapeuta Rachel Weinstein.

Al comenzar con un objetivo no tan ambicioso, podemos ir progresando y pasar a niveles más difíciles.

Es muy importante planificar los detalles

Getty Images
Es muy importante planificar los detalles y tener claras cuáles son las fases de tu plan a largo plazo.

Por ejemplo, puedes comprar unas zapatillas para correr y apuntarte a carreras cortas antes de comprometerte completamente para correr un maratón.

No se trata de establecer metas cortas sino de abordar los objetivos por fases para lograr resultados a largo plazo.

Porque en realidad, “cambiar requiere pequeños pasos a lo largo del tiempo”, explica Weinstein.

2. La importancia de los detalles

A menudo establecemos objetivos sin una idea clara de cómo ejecutarlos.

Pero es importante planificar los detalles.

Piensa lo que harás en detalle, cómo y dónde.

Getty Images
Piensa lo que harás en detalle, cómo y dónde.

Si te propones “ir al gimnasio los martes por la tarde y los sábados por la mañana” es más probable que tengas éxito que simplemente decir “iré al gimnasio más”, cree el profesor Neil Levy de la Universidad de Oxford (Inglaterra).

Estas acciones concretas y factibles asegurarán que no solo tengas una intención, sino que también estableces los pasos para implementarla.

3. Red de ayuda

Encontrar a otras personas con un objetivo similar a lo largo del año puede ser una gran fuente de motivación.

Si vas a clase con un amigo, el compromiso es más fuerte. Lo mismo sucede cuando haces públicas tu lista de compromisos, es más probable que lo cumplamos.

John Michael, filósofo de la Universidad de Warwick (Inglaterra), estudia los factores sociales involucrados en hacer y mantener compromisos.

Hacer públicas las resoluciones puede ayudarte a cumplir tus objetivos.

Getty Images
Hacer públicas las resoluciones puede ayudarte a cumplir tus objetivos.

Afirma que es más probable que mantengamos resoluciones si podemos ver que son de alguna manera importantes para otras personas o que “el bienestar de otras personas está en juego” si fallamos.

Así que, ya sea para cumplir un compromiso u obtener apoyo adicional de la gente que nos rodea, involucrar a otras personas puede ayudar a alcanzar el objetivo.

4. Superar el fracaso

Cuando las cosas se pongan difíciles, los expertos aconsejan hacer una pausa y reevaluar la situación.

¿Qué obstáculos te has encontrado? ¿Qué estrategias fueron las más efectivas en el proceso? ¿Cuáles fueron las menos efectivas?

Si hace falta, sé más realista y celebra incluso el más mínimo éxito.

¿Sabes qué técnicas utilizar para sobrellevar mejor las tareas que aborreces?

Getty Images
¿Sabes qué técnicas utilizar para sobrellevar mejor las tareas que aborreces?

Si después de reevaluar la situación quieres mantener la misma resolución, ¿por qué no probar un enfoque diferente que pueda alimentar tu fuerza de voluntad?

Los cambios simples en tu vida diaria pueden ayudarte a ir en la dirección correcta.

Si deseas comer de manera saludable, puedes cambiar la pasta blanca y el pan por granos integrales más saludables.

O puedes intentar reducir las grasas saturadas reemplazando los pasteles y patatas fritas por palitos de vegetales y batidos nutritivos.

5. Alinea tu resolución con los objetivos a largo plazo.

Según la psicóloga conductual Anne Swinbourne, las mejores resoluciones son las que se proponen conseguir una parte de lo que es un plan a largo plazo que tienes para ti mismo, en lugar de aquellas que son vagas y ambiciosas.

Vale la pena intentarlo, ¿no?

Getty Images
Vale la pena intentarlo, ¿no?

Si nunca has mostrado interés en un deporte, es poco probable que te conviertas en un destacado atleta.

“Las personas que dependen de la fuerza de voluntad en su mayoría fallan”, dice Swinbourne.

Entonces, una vez que tengas una resolución que te interese, abórdala con un plan detallado desde el primer día.

Y no tengas miedo de buscar ayuda mientras luchas contra esos obstáculos en el camino.


Ahora puedes recibir notificaciones de BBC Mundo. Descarga la nueva versión de nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=OmrooTrSzR0

https://www.youtube.com/watch?v=S7CVPFbVMLg

https://www.youtube.com/watch?v=kO4eUGmvdNE

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.