México antes de ser México, una divertida herramienta para conocer (más) de la historia
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México antes de ser México, una divertida herramienta para conocer (más) de la historia

Este libro recrea la historia del país con divertidas ilustraciones y busca ser una herramienta para los estudiantes de todas las escuelas del país.
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México antes de ser México es la primera entrega de una serie de tres tomos en las que con monos y señales se muestran las travesías que pasaron los primeros pobladores del país para formar el México de hoy.

Patricio Ortiz González, caricaturista mexicano, conocido como Patricio Monero, presenta el primer tomo de caricaturas inspiradas en las antiguas civilizaciones de México, en el que narra cómo se pobló el continente americano, cuál era la forma de vida de las primeras sociedades que lo habitaron y las culturas que forman parte del pasado mexicano.

“Quise darle un cambio a mi trabajo, ya no quería hacer solo cosas de política, quería hacer algo que tuviera un impacto a largo plazo, que fuera más reflexivo y tuviera que ver con la educación”, dijo en entrevista para Animal Político, Patricio Monero.

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Al puro estilo de Eduardo del Río, “Rius”, uno de los principales caricaturistas en México y principal influencia de Patricio, el autor decidió narrar la historia de México con caricaturas que llevan un previo trabajo de investigación.

Una herramienta divertida

Patricio, considera que México antes de ser México podría ser una herramienta educativa para aprender, conocer y divertirse con la historia con el ideal de que pueda estar al alcance de estudiantes y maestros.

“Sería un material escolar maravilloso. Tenía la idea de que se pueda publicar para las bibliotecas de aula, pero con los recortes de la administración pasada y los nuevos, creo que está siendo muy idealista, aunque sí creo que sería un material útil en las escuelas”, dijo.

Esta es la primera obra histórica de Monero, fuera de todo discurso político del que ya es conocido por sus lectores. Le llevó meses y meses de entendimiento y asesoría a cargo de Alfredo López Austin.

“Es uno de los grandes maestros de la historia de mesoamérica, quien me ha ayudado desde la concepción del proyecto, en su definición y desarrollo. Desde revisar los guiones e  ilustraciones para que la información que contenga sea precisa, adecuada, no tergiversada”.

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Para realizar cada una de las caricaturas, Patricio cuenta que fue casi espontáneo, aunque en el diseño de algunos monos, por ejemplo, la vestimenta de culturas mayas, mexicas, mixtecos y zapotecos se basó en los vestidos que aparecen en los códices.

“Esas cosas no me las inventé. Hay monitos que traen sandalias que las copié de los códices originales, entonces son monitos, pero tienen su parte de investigación”.

Lecturas con humor

Al repensar que en México hay personas a las que no les gusta leer o no les gusta estudiar la historia del país, Patricio opina que una causa sería que la gente “está acostumbrada a estudiar (la historia) en la escuela de manera increíblemente aburrida, que es como en general se enseña: datos, fechas, nombres que a nadie le importa”.

Como una propuesta divertida, en estos libros “la historia se cuenta de una manera diferente, las fechas incluso, me atrevería a decir que son irrelevantes, sino más bien lo que hay aquí es contar una historia y contarla de una manera divertida”.

Patricio Monero dibuja desde niño, estudió en escuela pública y la experiencia de compartir un salón con 60 personas, según cuenta, le permitió iniciar sus primeras caricaturas e ilustraciones.

“Siempre me identifiqué con el humor de Rius, con sus personajes, entonces, aunque formalmente mi maestro fue el Fisgón, la influencia más fuerte de los caricaturistas que tenía cerca fue la de Rius”.

Patricio, nació y creció en Veracruz, Sinaloa, Puebla y la Ciudad de México. Estudió la carrera de Técnico de Caricatura e Historieta en las academias Rafael Barajas “El Fisgón”, y más  tarde una especialidad en humor gráfico en el Instituto Eduardo del Río “Rius”.

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Ha trabajado como monero en múltiples diarios y revistas, ilustrando libros y publicando otros propios. También  ha ganado algunos premios, “siempre me identifiqué con el humor de Rius, aunque formalmente mi maestro fue el Fisgón”

Con autorización de Patricio Monero y editorial Grijalbo, Animal Político tiene para ti un capítulo de regalo de la obra México antes de ser México.

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En qué se diferencia la central nuclear de Zaporiyia de la de Chernóbil (y cuáles son los riesgos de los combates entre Ucrania y Rusia)

La OIEA alertó de daños en algunos edificios, sistemas y equipos de la planta nuclear de Zaporiyia ocupada por Rusia y advirtió que se trata de "un juego peligroso".
22 de noviembre, 2022
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En los últimos días más de una docena de explosiones sacudieron las instalaciones de Zaporiyia, la mayor planta nuclear de Europa, ubicada en el sureste de Ucrania y bajo control ruso desde inicios de la invasión

Tanto Rusia como Ucrania se han acusado mutuamente del bombardeo.

El Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA) ha expresado repetidamente su preocupación por los ataques a la planta y propuesto el establecimiento de una zona de protección de seguridad nuclear alrededor de ella.

El bombardeo de la central nuclear es jugar a la “ruleta rusa”, afirmó a la BBC Olli Heinonen, ex director general adjunto del OIEA.

“Un solo proyectil en el lugar equivocado y en el momento equivocado tendrá consecuencias de gran alcance”, alertó el antiguo funcionario del organismo de vigilancia nuclear de la ONU.

Sin embargo, aclaró que es improbable que un solo proyectil cause daños al reactor en sí, que está resguardado con metros de hormigón y metal.

El riesgo, dice, es que el bombardeo interrumpa el suministro de electricidad al sistema de refrigeración, lo que significaría que el reactor o el combustible gastado se calentarían demasiado, provocando la fusión del combustible y una liberación de radiactividad.

A ello se suma el hecho de que el personal “puede cometer errores” debido a la presión a la que está sometido, si es que es capaz de operar. “Es un juego peligroso y hay que ponerle fin”, agregó Heinonen.

Mapa de la central nuclear de Zaporiyia

BBC

“Las noticias de nuestro equipo son extremadamente preocupantes”, dijo Rafael Grossi, jefe del OIEA, cuyo personal sobre el terreno dijo que había habido daños en algunos edificios, sistemas y equipos de la planta.

“Se han producido explosiones en el emplazamiento de esta importante central nuclear, lo que es completamente inaceptable. Quienquiera que esté detrás de esto, debe parar inmediatamente. Como ya he dicho muchas veces, están jugando con fuego”, agregó.

Pero, ¿cómo es la central y cuáles son los riesgos?

Imagen de la central nuclear de Zaporiyia

Getty Images

La más grande de Europa

La central nuclear de Zaporiyia, construida entre 1984 y 1995, es la mayor central nuclear de Europa y la novena del mundo.

Tiene 6 reactores, cada uno de los cuales genera 950MW, y una producción total de 5.700MW, energía suficiente para unos 4 millones de hogares.

Según la OIEA, en tiempos normales la planta produce alrededor del 20% de la electricidad de Ucrania y casi la mitad de la energía generada por las instalaciones nucleares del país.

La central está situada en el sureste de Ucrania, en Enerhodar, a orillas del embalse de Kakhovka, en el río Dniéper. Está a unos 200 km de la disputada región de Donbás y a 550 km al sureste de Kyiv.

Datos de la central nuclear de Zaporiyia

BBC

La importancia de la central llevó a Rusia a apoderarse de ella en marzo, al principio de la guerra. Desde entonces, ambas partes se han acusado mutuamente de bombardearla en repetidas ocasiones. Moscú retuvo a los técnicos ucranianos para que operaran la instalación.

En agosto, la central quedó temporalmente aislada de la red eléctrica ucraniana por primera vez en su historia, cuando un incendio derribó en dos ocasiones la última línea eléctrica de 750 kilovoltios que le quedaba.

Los expertos nucleares de la ONU realizaron su primera inspección de la planta en septiembre, acompañados por soldados rusos, y descubrieron que la integridad de la planta había sido “violada varias veces”

La diferencia con Chernóbil

Algunos analistas señalan que la central de Zaporiyia es diferente y más segura que la de Chernóbil, que fue el lugar donde se produjo el peor desastre nuclear del mundo en 1986.

Los seis reactores de Zaporiyia, a diferencia de Chernóbil, son reactores de agua a presión (PWR, por sus siglas en inglés) y tienen estructuras de contención alrededor para detener cualquier liberación de radiación.

“Zaporiyia se construyó en la década de 1980, por lo que es relativamente moderna”, afirma Mark Wenman, director del Centro de Formación Doctoral en el Futuro de la Energía Nuclear. “Tiene un edificio de contención sólido. Tiene un grosor de 1,75 m, de hormigón fuertemente reforzado sobre un lecho sísmico … y hace falta mucho para romperlo“.

Rechaza las comparaciones con Chernóbil en 1986 o Fukushima en 2011. Chernóbil tuvo graves fallos de diseño, explica, mientras que en Fukushima los generadores diésel se inundaron, lo que cree que no ocurriría en Ucrania, ya que los generadores están dentro del edificio de contención.

La planta de Zaporiyia tampoco contiene grafito en su reactor. En Chernóbil, el grafito provocó un incendio significativo y fue la fuente de la columna de radiación que viajó por Europa. Además, los reactores PWR también tienen sistemas de protección contra incendios incorporados.

Después del 11 de septiembre, las centrales nucleares fueron sometidas a pruebas para detectar posibles ataques con aviones de gran tamaño y resultaron ser en gran medida seguras, por lo que los daños en el edificio de contención de un reactor pueden no ser el mayor peligro.

Mapa de la central nuclear de Zaporiyia

BBC

El riesgo del suministro eléctrico

Más preocupante es la pérdida de suministro eléctrico a los reactores nucleares. Si eso ocurre y los generadores diesel de reserva fallan, se produciría una pérdida de refrigerante. Sin electricidad para alimentar las bombas alrededor del núcleo caliente del reactor, el combustible empezaría a fundirse.

La central se desconectó temporalmente de la red ucraniana el 25 de agosto, cuando un incendio derribó en dos ocasiones la última línea eléctrica de 750 kilovoltios que le quedaba. Las otras tres quedaron fuera de servicio durante la guerra.

En ese caso, la electricidad se suministró a una línea menos potente desde una central térmica de carbón cercana y, según las autoridades, también se utilizaron los generadores diésel.

Sin embargo, la agencia nuclear ucraniana afirma que los generadores no son una solución a largo plazo y que si la última línea de alimentación de la red nacional se rompe, el combustible nuclear podría empezar a fundirse, “lo que provocaría una liberación de sustancias radiactivas al medio ambiente”.

Un fallo en la bomba y el generador podría provocar el sobrecalentamiento del núcleo del reactor y la destrucción de las instalaciones de la central.

“Eso no sería tan grave como lo de Chernóbil, pero aun así podría provocar una liberación de radiactividad y eso depende de hacia dónde sople el viento“, dice Claire Corkhill, profesora de degradación de material nuclear en la Universidad de Sheffield.

Para ella, el riesgo de que algo salga mal es real, y Rusia estaría tan expuesta como Europa Central.

Sin embargo, el profesor Iztok Tiselj, catedrático de ingeniería nuclear de la Universidad de Liubliana (Eslovenia), cree que el riesgo de un incidente radiactivo importante es mínimo, ya que sólo dos de los seis reactores están en funcionamiento.

“Desde el punto de vista de los ciudadanos europeos no hay motivos para preocuparse”, afirma. Los otros cuatro reactores están en estado de parada fría, por lo que la cantidad de energía necesaria para enfriar los reactores es menor.

El factor humano

Otro riesgo importante para la seguridad podría provenir del combustible gastado en Zaporiyia. Una vez terminado el combustible, los residuos se enfrían en piscinas de combustible gastado y luego se trasladan al almacenamiento en seco.

Central nuclear de Zaporiyia

Getty Images

“Si se dañaran, se produciría una liberación de radiactividad, pero no sería ni de lejos tan grave como la pérdida de refrigerante“, afirma el profesor Corkhill.

Iztok Tiselj cree que cualquier liberación sería tan pequeña que sería insignificante.

En el centro de esta crisis se encuentra el personal de la planta, que trabaja bajo la ocupación rusa y bajo mucho estrés. Dos trabajadores han contado a la BBC el riesgo diario de ser secuestrados.

El secretario general de la ONU, Antonio Guterres, ha pedido a Rusia que retire sus tropas y desmilitarice la zona con un “perímetro seguro”. Rusia se ha negado, argumentando que eso haría la planta más vulnerable.

Los empleados han advertido del desastre que supondría que Rusia intentara cerrar toda la planta para desconectar el suministro de Ucrania y reconectarlo en su lugar a la ocupada península de Crimea .

Mark Wenman cree que es el factor humano el que representa el mayor riesgo de un accidente nuclear, ya sea por la fatiga crónica o el estrés: “Y eso viola todos los principios de seguridad”.

Si algo fuera mal, tendrían que estar en plena forma, y es de imaginar que no lo están, dice Claire Corkhill.

En una carta firmada por decenas de empleados hacen un llamamiento a la comunidad internacional para que se reflexione: “Podemos controlar profesionalmente la fisión nuclear”, dice, “pero estamos indefensos ante la irresponsabilidad y la locura de la gente”.


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