Gobierno cede terreno forestal en Santa Fe a inmobiliarias invasoras; no había alternativa, dice Presidencia
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Google Maps

Gobierno cede terreno forestal en Santa Fe a inmobiliarias invasoras; no había alternativa, dice Presidencia

El acuerdo gubernamental para ceder a particulares el terreno fue firmado el último día del gobierno de Enrique Peña Nieto; la entrega se consumó en la administración de López Obrador.
Google Maps
Comparte

Un terreno forestal de 24 mil metros cuadrados, perteneciente al Centro Nacional de Investigaciones Disciplinarias en Microbiología Animal, fue formalmente cedido por el gobierno federal a las inmobiliarias y particulares que lo mantenían invadido desde 2011.

Estos 24 mil metros forman parte de un terreno de 15 hectáreas de suelo forestal, propiedad del gobierno, que oficialmente fue declarado en “desuso”, para así permitir su desincorporación de los bienes de la nación.

Leer: Gobierno de CDMX acusa que la administración de Mancera autorizó 48 construcciones irregulares

El acuerdo gubernamental mediante el cual se entregó a particulares esta primera fracción del terreno de 15 hectáreas fue firmado el 30 de noviembre de 2018, es decir, en el último día de gobierno de Enrique Peña Nieto, sin embargo, quedó pendiente su entrada en vigencia.

Fue el 13 de diciembre de 2018 cuando las nuevas autoridades federales, ahora encabezadas por el presidente Andrés Manuel López Obrador, consumaron la entrega de este terreno sus invasores, mediante la publicación del acuerdo de cesión en el Diario Oficial de la Federación.

Consultada sobre la entrega de este terreno, la oficina de la Presidencia de la República aseguró que “este gobierno (de López Obrador) no tenía alternativa, dado que los métodos alternativos de solución de controversias (procedimiento conciliatorio empleado por la pasada administración federal para abordar la invasión del terreno) poseen fuerza vinculante”.

Por esta razón, la oficina de la Presidencia aseguró que el haber publicado el acuerdo de entrega, para que cobrara vigencia, “no se trata de una convalidación, sino del respeto al orden institucional”.

Para justificar la entrega de este terreno a particulares, en el acuerdo de desincorporación publicado en el Diario Oficial se establece que las 15 hectáreas de suelo forestal se encuentran física, administrativa y estructuralmente en “desuso”, razón por la cual es procedente su entrega a los particulares y las inmobiliarias invasoras, que son: la particular María Elena Trejo Guerrero, el particular Juan Reséndiz Vázquez, la inmobiliaria F4 SA de CV, y la inmobiliaria Fridman y Valls SA de CV.

La afirmación de que ese terreno está en “desuso”, sin embargo, no es verdadera.

La realidad es que en ese lugar opera el Centro Nacional de Investigaciones Disciplinarias en Microbiología Animal (CENID-Microbiología), y en ese terreno, además de sus instalaciones centrales, este organismo público opera corrales y áreas de aislamiento, en donde se realizan investigaciones en materia de salud animal, salud alimentaria y enfermedades que pueden transmitirse de animales a humanos, entre otros rubros.

Tal como informó personal de este Centro, el terreno de 15 hectáreas se encuentra en una loma, que en su parte baja da con la Autopista México-Marquesa, en Santa Fe, una de las zonas con mayor valor inmobiliario del país. Esa fue la parte invadida.

La invasión de la parte baja de la loma inició en 2011, informaron representantes del CENID, y las inmobiliarias que se adueñaron ilegalmente de esa fracción de terreno iniciaron ese mismo año el corte y remoción de la loma, que descendía en una pendiente de 45 grados, para así dejar el terreno invadido (de 24 mil metros cuadrados) al mismo nivel de la autopista.

Además de la afectación que estas operaciones irregulares provocaron en la fracción de terreno invadida, este corte de la loma dejó la parte superior del predio sin soporte, provocando el desplazamiento del suelo y daños estructurales en las instalaciones del Centro Nacional de Investigaciones Disciplinarias en Microbiología Animal.

El corte de la loma, además, provocó derrumbes  en su fracción invadida.

Aún cuando la cesión de este terreno a las inmobiliarias invasoras se consumó apenas iniciado el nuevo gobierno federal, destaca un hecho: entre 2013 y 2018, en la zona invadida se construyeron diversos edificios de oficinas y departamentos de lujo, así como negocios particulares, sin que los gobiernos federal y local (encabezados en ese lapso por Enrique Peña Nieto y Miguel Ángel Mancera) hicieran nada para impedirlo.

Aunque la invasión del predio por parte de constructoras privadas fue denunciado desde 2011, siendo presidente Felipe Calderón, las autoridades federales no hicieron nada.

Luego, en 2013, ante el inicio de las obras en dicho terreno, el personal de este Centro de investigación alertó de los hechos a la Presidencia de la República, con Peña Nieto al frente.

El resultado de esta denuncia vino tres años después, en 2016, aunque no fue el esperado por los denunciantes, ya que en vez de emprender acciones para recuperar la zona invadida, el gobierno federal puso las 15 hectáreas de suelo forestal a disposición del Instituto de Administración y Avalúos de Bienes Nacionales, para iniciar su proceso de desincorporación del patrimonio nacional.

Aunque hasta el momento sólo se ha entregado a particulares 24 mil metros cuadrados, las restantes 12.6 hectáreas de suelo forestal siguen a disposición del Instituto de Administración y Avalúos de Bienes Nacionales.

Tal como informó la oficina de Presidencia, el uso de las restantes 12.6 hectáreas de suelo forestal “será congruente con lo anunciado por el presidente Andrés Manuel López Obrador en marzo de 2019”, cuando anunció que en la zona de Santa Fe no se promoverán desarrollos inmobiliarios privados en terrenos oficiales, dando así prioridad a la conservación del medio ambiente.

Segundo frente

El Centro Nacional de Investigaciones Disciplinarias en Microbiología Animal, que fue despojado del terreno invadido en Santa Fe, forma parte del Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agrícolas y Pecuarias (INIFAP), que desde el pasado 20 de marzo se encuentra en huelga, por una exigencia sui generis: lo que los investigadores piden como primer punto es el “otorgamiento de apoyos económicos para el desarrollo de proyectos de investigación”.

Es decir, lo que demandan en primera instancia es apoyo a la investigación científica.

Su segunda demanda, según el pliego petitorio sindical, del que Animal Político obtuvo copia, es que del presupuesto de la institución se destine una parte razonable a la capacitación, así como a la evaluación de las investigaciones que realizan sean evaluadas, para constatar su pertinencia.

Igualmente, exigen que las autoridades destinen recursos a la difusión de las investigaciones que este Centro realiza, para que los conocimientos generados puedan llegar y beneficiar a la población mexicana.

Además, se exige un incremento salarial de 20% para los trabajadores del Instituto, cuando la autoridad sólo ofrece un incremento de 3.3%.

La huelga sigue, y las negociaciones laborales también.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal

COVID: cómo envejece nuestro sistema inmunitario y cómo podemos frenar ese proceso

Cuando nos volvemos mayores, nuestro cuerpo ya no produce tantas células cruciales para el buen funcionamiento del sistema inmunitario, y muchas de ellas se comportan de manera errática. Pero tú puedes compensar el paso de los años con acciones muy simples para mantenerlo en buena forma.
24 de diciembre, 2020
Comparte

El sistema inmunitario ha cobrado un protagonismo inesperado en medio de la pandemia de covid-19.

No es para menos. Esta compleja red de células, tejidos y órganos es el arma principal que tiene nuestro organismo para defenderse del SARS-CoV-2, el nuevo coronavirus causante de esta enfermedad.

Al igual que cualquier otra parte del cuerpo, el sistema inmune envejece con los años, y esto nos deja más vulnerables a las infecciones, al cáncer y a todo tipo de enfermedades.

Esta es una de las razones —además de la prevalencia de enfermedades preexistentes— por la que las personas mayores de 65 años corren más riesgo de contagiarse de covid y desarrollar una forma más virulenta de la enfermedad.

Sin embargo, la edad del sistema inmunitario no coincide necesariamente con la edad cronológica. Y en la medida en que nos volvemos mayores, esta discrepancia puede hacerse aún más amplia.

“Podemos tener individuos que cronológicamente tienen 80 años y un sistema inmune que parece de una persona de 62 años. O todo lo contrario: una persona de 60 años cuyo sistema inmune parece el de una persona de una edad mucho más avanzada”, le explica a BBC Mundo Shai Shen-Orr, inmunólogo del Instituto de Tecnología de Israel Technion.

Lo interesante, además, es que podemos que ralentizar su envejecimiento (o, posiblemente, revertir su edad) siguiendo una serie de pasos simples.

Pero antes de ver cómo lograrlo, recordemos cómo funciona y cómo y qué se deteriora con la edad.

Menos células B y T

El sistema inmune tiene dos brazos, cada uno de ellos compuesto por distintos tipos de células.

Por un lado está la llamada respuesta innata, que es la primera línea de defensa que se activa casi de forma inmediata cuando detecta la presencia de un organismo extraño.

Gráfico

Getty Images
Todo lo que podamos hacer para mantener la salud inmunitaria ayuda en la lucha contra la covid-19.

Esta respuesta contiene “neutrófilos, que atacan sobre todo bacterias; monocitos, que ayudan a organizar al sistema inmune, alertando a otras células inmunitarias de que hay una infección, y luego están las NK (o células asesinas), cuyo trabajo es combatir virus o cáncer. Estas tres células no funcionan tan bien cuando nos hacemos mayores”, le explica a BBC Mundo Janet Lord, directora del Instituto de Inflamación y Envejecimiento de la Universidad de Birmingham, en Reino Unido.

Por otro lado está la respuesta adaptativa, compuesta por linfocitos T y B que combaten a un patógeno específico. Esta respuesta tarda unos días en activarse, pero una vez que lo hace, recordará al patógeno para el futuro y lo combatirá otra vez, si vuelve a aparecer.

“Cuando envejeces, produces menos nuevos linfocitos, que son los que necesitas para combatir una infección nueva como el SARS-CoV-2″, señala Lord.

“E incluso los que tu cuerpo creó en el pasado, para combatir otra infección, tampoco funcionan muy bien”, añade.

Es decir, el envejecimiento provoca un declive en todas las funciones del sistema inmune.

La respuesta innata produce un poco más de células pero estas no funcionan tan bien, y la respuesta adaptativa produce menos linfocitos B (que se fabrican en la médula ósea y se encargan de producir anticuerpos) y menos linfocitos T (que se producen en el timo e identifican y matan a patógenos o células infectadas).

La disminución de células T se debe a que “el timo comienza a encogerse a los 20 años de edad. Se hace cada vez más pequeñito y cuando llegas a los 65 o 70 años, solo queda un 3% de él (en el cuerpo)”, dice Lord.

La pérdida de las células que guardan la memoria de los patógenos hace que al envejecer no solo perdamos la capacidad de responder a una infección, sino también a las vacunas que las previenen.

Gente caminando

Getty Images
Caminar es un ejercicio simple al alcance de todos.

En el caso de la vacuna contra la gripe, por ejemplo, “el 40% de los adultos mayores de 65 años no genera una respuesta a la vacuna”, comenta Shen-Orr.

Otro problema es que la edad genera más inflamación en la sangre y en los tejidos, algo que en inglés se conoce como inflammaging (una combinación de las palabras inflamation y envejecimiento, ageing).

“Además de no funcionar de forma óptima, las células del sistema inmune tienden a causar inflamación, algo que da lugar a numerosas enfermedades”, explica Lord.

Todos estos cambios que se producen a medida que nos volvemos más viejos, “hacen que nos cueste más recuperarnos de una infección o una herida, y que algunas infecciones se puedan tornar crónicas”, le dice a BBC Mundo Encarnación Montecino, investigadora de la Universidad de California, en Estados Unidos.

“Infecciones que estaban bajo control pueden reaparecer (como el herpes zóster, o la tuberculosis), aumenta la susceptibilidad a nuevos patógenos (gripe, neumonía) y la incidencia de cáncer”, agrega.

No siempre es cuestión de edad

Si bien con el avance de los años todos sufrimos un deterioro cuya trayectoria es previsible, lo que varía enormemente es el ritmo en que lo hace cada individuo, influido por la genética, pero también —y en una gran medida— por el estilo de vida.

Hasta hace poco no era posible determinar la edad inmunitaria, pero las investigaciones de Shen-Orr y su equipo, en colaboración con la Universidad de Stanford, en Estados Unidos, lograron crear un método para obtener esta información, crucial para llegar a tratamientos acertados.

“Analizando la composición de 18 tipos de células del sistema inmune y la expresión de los genes en una muestra de sangre, podemos establecer en qué estadio del proceso de envejecimiento se encuentra el sistema inmunitario de una persona”, explica Shen-Orr.

La variación en la velocidad del proceso de deterioro también se vincula a la diferencia de género.

“Mientras que los dos sexos sufren el envejecimiento, debido a los efectos específicos de las hormonas sexuales, algunos de los parámetros envejecen a ritmos distintos en hombres y mujeres”, señala Montecino.

Por ejemplo, en las mujeres “la menopausia produce una nivelación de los efectos protectores del estrógeno”.

A levantarse de la silla

La buena noticia, como mencionamos en el principio es que el proceso de envejecimiento puede ralentizarse.

La clave está en mantenerse físicamente activo: “hoy día permanecer mucho tiempo sentado, es para el organismo lo que antes era fumar”, explica Lord, comparándolo con este hábito que mucha gente ya ha abandonado.

“En estudios con personas que se mantuvieron activas desde que eran jóvenes hasta la tercera edad —ciclistas de hasta 80 años que continuaron haciendo 100 km o 150 km a la semana— los resultados fueron increíbles”, dice Lord.

Hombre sentado en el sofá mirando la TV

Getty Images
Pasar demasiadas horas sentados es pésimo, dice Lord.

“Tenían muchas células T y el timo no se había encogido“.

“En otro estudio que monitoreó el número de pasos al día, encontró que si haces 10.000, tus neutrófilos parecen los de una persona de 20 años”.

“Yo pensaba que esa cifra era un invento de las personas que vendían dispositivos para medirlos, pero cuando hicimos el estudio me quedé totalmente sorprendida”, confiesa Lord.

Todo depende del estado físico del que uno parta, pero básicamente es hacer ejercicios simples como pararse y subir y bajar en puntas de pie, subir escaleras y levantar un poco de peso con los brazos si uno es mayor o no está en buen estado físico, y hacer ejercicio intenso por lapsos de tiempo breve, si uno está en forma.

“Simplemente haz algo. Todo lo que puedas hacer ayuda”.

Volver al pasado

Una cosa es disminuir el ritmo de envejecimiento y otra es revertir el proceso.

¿Es posible?

Los análisis llevados a cabo por la investigadora de Birmingham y su equipo no se han centrado en eso, pero Lord señala que un estudio pequeño (con 12 participantes) publicado el año pasado mostró, por primera vez, que suministrando tres drogas diferentes se pudo revertir la edad inmunitaria y la edad biológica en 2 años.

Ciclista

Getty Images
Uno de los estudios de Birmingham mostró que ciclistas mayores que seguían manteniéndose activos tenían un sistema inmune de una persona joven.

Shen-Orr menciona un estudio sobre una droga en la que él y su equipo están trabajando pero cuyos resultados aún no se han publicado, que también muestra que la reversión es posible.

“Vimos una reducción (de la edad inmunitaria), pero no sabemos aún si esta se va a mantener de forma permanente”, señala.

Pero detener el deterioro es un paso más que importante.

Otros factores que pueden ayudar en este sentido son una dieta variada, rica en fibra, con alimentos fermentados y poca carne roja para mantener la salud de la microbiota intestinal (un campo de investigación que aún está en su infancia), y un sueño óptimo de alrededor de 6 horas y media o 7.


Recuerda que puedes recibir notificaciones de BBC Mundo. Descarga nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=DuMVeWY6gZU

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.