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Cuartoscuro

Los 3 funcionarios de Pemex participantes en La Estafa Maestra fueron separados del cargo el 11 de abril

Según el portal de transparencia donde se consignan los pagos a todos los funcionarios del gobierno, se les mantuvo en la nómina, pero ellos sostienen que no han cobrado salario y que ellos mismos solicitaron su separación del cargo sin goce de sueldo.
Cuartoscuro
Por Nayeli Roldán y Manu Ureste
16 de abril, 2019
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Nota del editor: Esta nota fue actualizada para agregar nueva información, ya que los funcionarios mencionados aseguran que no han cobrado ningún salario. Hasta el momento, Pemex no ha proporcionado información oficial al respecto.

El 31 de enero, el presidente Andrés Manuel López Obrador anunció que tres funcionarios de Petróleos Mexicanos presuntamente involucrados en el esquema de desvío de recursos públicos conocido como La Estafa Maestra serían removidos de sus cargos porque “no podía tolerar nada relacionado con corrupción”. Tres meses después, los directivos mantienen sus cargos, hasta el 11 de abril, cuando fueron oficialmente suspendidos.

Según el portal de transparencia donde se consignan los pagos a todos los funcionarios del gobierno, se les mantuvo en la nómina, pero ellos sostienen que no han cobrado salario y que ellos mismos solicitaron su separación del cargo sin goce de sueldo.

Los tres funcionarios son Miguel Ángel Lozada Aguilar, titular de Pemex Producción y Exploración; Héctor Salvador Salgado Castro, subdirector de Coordinación Operativa y Comercial de Pemex-PEP y Luis Galván Arcos, gerente de Operación y Control Financiero, Procesos Industriales y Logística.

Incluso, Héctor Salgado Castro siguió operando, como consta en el oficio que le envió al subdirector de Aseguramiento Tecnológico el 4 de abril pasado para solicitarle “información para definir estrategia de manejo y comercialización campo Ixachi”, según se explica en el documento obtenido por Animal Político.

Los tres directivos de Petróleos Mexicanos aparecen como funcionarios en activo que recibieron salario por más de 100 mil pesos hasta la quincena pasada, del 16 al 31 de marzo, según se informa en el portal del gobierno Federal “Nómina Transparente”, donde se puede consultar el sueldo de todos los empleados de la Administración Pública Federal.

Esto, sin embargo, contrasta con su versión, según la cual no han recibido salario, a petición de ellos mismos. Se solicitó a Pemex un comprobante de la suspensión de pagos, pero no hubo respuesta.

El pasado 31 de enero, el presidente Andrés Manuel López Obrador anunció la separación de la administración pública de los tres funcionarios tras comprobar que habían firmado convenios entre Pemex y universidades del sureste cuyos recursos terminaron desviados en empresas fantasma y, pese a ello, habían sido ratificados en su administración, como reveló Animal Político el 22 de enero.

“Vamos a pedirles a estos servidores públicos que dejen sus cargos y que se termine la investigación que está en curso porque no podemos nosotros tolerar nada que tenga que ver con corrupción, ni siquiera aceptar sospechas”, dijo.

Incluso en la conferencia del 15 de febrero, el Presidente reafirmó que ya no estaban en la empresa y el director de Pemex, Octavio Romero, matizó que había sido separado del cargo sin goce de sueldo.

Para comprobar que los funcionarios efectivamente habían salido de la empresa, Animal Político solicitó vía transparencia a Pemex la documentación donde se informar al área de personal y nóminas la suspensión de pagos; las actas de entrega recepción de las oficinas, de las computadoras personales y los oficios donde el titular solicitara la separación.

En todos los casos, la única prueba que Pemex central y Pemex-PEP entregaron a cada petición fueron los oficios de cada directivo donde solicita su separación del cargo sin goce de sueldo.

También se solicitaron los oficios donde se nombraran a los sustitutos de los funcionarios, pero en todos los casos la respuesta es que debido al permiso de separación no había nuevos nombramientos. De hecho, los tres seguían apareciendo en la página del Consejo de Administración de Pemex hasta marzo pasado y fue hasta el 11 de abril cuando fueron separados del cargo.

Además, en el caso de Pemex Producción y Exploración (Pemex-PEP) al ser una de las seis Empresas Productivas Subsidiarias (EPS), una parte medular de la empresa, el director de Pemex, Octavio Romero, debe nombrar al director e informar la decisión en sesión del Consejo de Administración de Pemex, pero no ha ocurrido.

Los tres directivos firmaron seis convenios con universidades públicas del sureste del país por 348 millones de pesos que terminaron en 17 empresas irregulares como parte de La Estafa Maestra entre 2012 y 2013, cuando ocupaban cargos menores a los que consiguieron en la actual administración, según se documentó en la investigación periodística.

Sin embargo, en las primeras indagatorias de la Secretaría de la Función Pública, la titular, Irma Eréndira Sandoval, informó que el número era mayor: habían firmado 25 convenios –entre 2012 y 2018– por un monto de 7 mil 667 millones de pesos, aunque éste podría ser mayor, ya que solo se ha auditado un 6.4% del monto total de los convenios.

Funcionarios pidieron su remoción

Los tres funcionarios públicos solicitaron la separación de sus respectivos cargos el 1 de febrero de 2019, un día después del anuncio del Presidente, “con la finalidad de que en ese lapso se desahoguen las investigaciones correspondientes y se deslinden responsabilidades por los hechos presuntamente irregulares que ha señalado la Secretaría de la Función Pública” en su contra.

En los oficios, obtenidos por Animal Político a través de solicitudes de transparencia, los funcionarios pidieron al titular de Pemex, Octavio Romero, “permiso de ausencia sin goce de sueldo” como un derecho establecido en el artículo 70 del reglamento de Trabajo del Personal de Confianza de Pemex. Es decir, los funcionarios se separaron del cargo voluntariamente y no por orden o petición del director.

Dicho permiso concluyó a final de marzo, por lo que el 10 de abril, Lozada Aguilar fue notificado que Pemex “ha determinado suspender temporalmente la relación laboral que actualmente tienen con Pemex-PEP”, según el oficio firmado por Franco Veites Palavicini Pesquera, subdirector de Relaciones Laborales y Servicios al Personal.

Esto, con el objeto de permitir “el adecuado desahogo de las investigaciones que se están llevando a cabo por la Secretaría de la Función Pública por su posible participación en los hechos relacionados con la suscripción de diversos convenios realizados por Pemex-PEP con diversas universidades entre 2012 y 2018”.

Abogados especialistas en la Ley de Responsabilidades Administrativas de los servidores públicos explicaron a Animal Político que la suspensión temporal no es un despido. Es decir, continúan siendo funcionarios públicos puesto que aún no se resuelve la investigación en su contra.

Pero, durante la suspensión, no cobrarán su salario, ni podrán ejercer su trabajo como una medida precautoria, para evitar, por ejemplo, que oculten o destruyan documentación o información que los comprometa.

Esto significa que apenas hasta el 11 de abril, cuando se hace efectivo el anuncio, dejarían de percibir su sueldo, es decir, dos meses después de la supuesta separación anunciada por el Presidente.

Una vez que concluya la investigación, en caso de que resulten responsables de los hechos que se les imputan, la dependencia despide a los funcionarios y, además, no les paga el salario equivalente al tiempo que estuvieron suspendidos.

Por el contrario, si son absueltos de toda responsabilidad, la dependencia está obligada a reincorporarlos en sus puestos, restituirle todos sus derechos, y, además, a pagarle el salario que no recibieron durante el periodo que duró la suspensión temporal.

La figura de la suspensión temporal de empleo en el sector público está incluida en el artículo 21 de la Ley Federal de Responsabilidades Administrativas, en la cual se establece que la Secretaría de la Función Pública, el contralor interno de la dependencia (en este caso Pemex), o el titular del área de responsabilidades, pueden ordenar que se investigue a funcionarios por mal uso de la función pública, o por presuntos actos de corrupción.

Y que, previa o posteriormente al citatorio al funcionario investigado, pueden determinar la suspensión temporal de su empleo, cargo o comisión, sin que ello lo prejuzgue como culpable.

La suspensión temporal, refiere la Ley, cesará cuando así lo resuelva la Función Pública, y cuando se dicte una resolución sobre la investigación.

 

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Getty Images

Por qué deberías definir con tu pareja qué es una infidelidad

Pese a su prevalencia, muchas parejas no hablan de las infidelidades. Los psicólogos sugieren que deberíamos tener conversaciones mucho más abiertas sobre el tema.
Getty Images
2 de julio, 2019
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Mike Pence se niega a cenar solo con ninguna mujer que no sea su esposa. Para el vicepresidente estadounidense es un signo de respeto hacia su esposa, Karen, y una regla guiada por sus fuertes convicciones religiosas.

Lo que para algunos es una solución para los hombres que no pueden controlarse, otros lo consideran condescendiente, sexista e insultante. (Sin embargo, no es una actitud tan extraña: en un estudio, alrededor del 5.7% de las personas encuestadas pensaban que comprar comida para alguien del sexo opuesto se puede considerar un acto de infidelidad).

Cualquiera que sea tu opinión sobre las justificaciones de Pence, al menos él y su esposa tienen límites claros sobre lo que consideran apropiado hacer con personas del sexo opuesto. Eso es más de lo que pueden decir muchas parejas heterosexuales.

Prevalencia

Mucha gente no tiene claro lo que significa ser infiel, y se subestima enormemente la probabilidad de que ocurra algún tipo de traición. Tampoco tienen mucha idea de cómo lidiarían con una infidelidad si ocurriera (la reacción de muchas personas es sorprendente).

La falta de comunicación y comprensión está causando mucha angustia, y muchos psicólogos sugieren que deberíamos tener conversaciones mucho más abiertas sobre la infidelidad.

Descubrir cuántas personas son o han sido infieles es un desafío, sobre todo porque los investigadores dependen de las confesiones honestas de los infieles. Como resultado, las estimaciones de infidelidad pueden variar enormemente y a menudo se ven afectadas por la forma en que se recopilan los datos.

Pareja comiendo una hamburguesa.

Getty Images
Alrededor del 5,7% de las personas encuestadas pensaban que comprar comida para alguien del sexo opuesto es un acto de infidelidad

En el extremo superior de las estimaciones, el 75% de los hombres y el 68% de las mujeres admitieron haber sido infieles de alguna manera, en algún momento, en una relación (aunque investigaciones más actualizadas de 2017 sugieren que hombres y mujeres tienen tasas similares). Una de las tasas más bajas de infidelidad publicadas es del 14%, un número considerable.

Sin embargo, solo el 5% de las personas cree que su pareja ha sido infiel o lo será en algún momento de su relación, lo que significa que incluso las estimaciones más conservadoras sugieren que sucede con mucha más frecuencia de la esperada. Quizás confiamos demasiado en nuestras parejas.

“Aquellos que generalmente no estamos deprimidos tenemos una idea muy exagerada de que sucederán cosas buenas y una sensación demasiado baja de que sucederán cosas malas”, dice Susan Boon, de la Universidad de Calgary, en Canadá.

“Una posibilidad es que la baja presunción de que nuestras parejas nos engañarán es una manifestación de eso. Alternativamente, cuando estás en una relación, podría ser útil tener fe en la pareja porque sería poco saludable monitorear su comportamiento todo el tiempo”.

Qué significa ser infiel

Este es uno de los problemas: la infidelidad significa diferentes cosas para diferentes personas.

Los investigadores pueden predefinir qué constituye ser infiel, pero todo el mundo tiene una interpretación diferente, por lo que los entrevistados podrían no estar de acuerdo con ellos.

“La gente sobreestima el grado en que otros aprueban y se involucran en una infidelidad”, dice Boon.

“No estoy segura de por qué la gente no habla de ello teniendo en cuenta la frecuencia con la que lo ves en películas o canciones. Parte de esto es que no somos conscientes de la variabilidad de los estándares. Suponemos erróneamente que lo que yo considero como una infidelidad es lo que consideras tú también”.

Hombre quitándose anillo de casado.

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En el extremo superior de las estimaciones, el 75% de los hombres y el 68% de las mujeres admitieron haber sido infieles de alguna manera, en algún momento, en una relación.

Alrededor del 70% de las personas no han discutido con sus compañeros lo que cuenta como infidelidad. ¿La descarga de una aplicación de citas cuenta, por ejemplo?

Entre el 18% y el 25% de los usuarios de Tinder están en una relación mientras usan la aplicación de citas. Presumiblemente, quedar con personas que conoces en Tinder cuenta. Como era de esperar, los usuarios de Tinder que ya están en relaciones tienen más probabilidades de tener sexo casual.

Las personas que respondieron a la pregunta sobre si creían que su pareja había sido infiel alguna vez, eran libres de interpretar la infidelidad de la forma que eligieran. Tal vez eso hace que la estadística del 5% sea aún más sorprendente. Para algunas personas, ser infiel puede incluir solo sexo, pero para otras ya lo es coquetear con alguien.

Con la libertad de interpretar la infidelidad como deseemos, aún así somos muy optimistas al pensar que nunca nos sucederá.

Infidelidad emocional

Definir la infidelidad emocional es particularmente difícil. Un lugar donde pueden ocurrir transgresiones emocionales es en el puesto de trabajo, donde los intereses personales y profesionales se superponen y resultan en relaciones cercanas. Por tanto, es posible que se presenten oportunidades para transgredir, desde amistades inocuas a algo más íntimo.

En un estudio, investigadores entrevistaron a mujeres sobre sus actitudes hacia las relaciones en el lugar de trabajo. A estas mujeres, todas entre los 30 y 40 años y comprometidas en relaciones, se les preguntó cuándo sentían que las líneas entre las relaciones apropiadas e inapropiadas en el lugar de trabajo se difuminaban.

“No puedo mentir, espero verlo en el trabajo”, dijo una entrevistada. “Te sientes como una colegiala estúpida, sabes, como cuando te enamoras de alguien y lo ves y ‘¡oh!’ te emocionas”.

Pareja con sus teléfonos en cama.

Getty Images
Entre el 18% y el 25% de los usuarios de Tinder están en una relación mientras usan la aplicación de citas.

Las entrevistadas concluyeron que la intimidad física no es necesaria para provocar sentimientos de infidelidad emocional. Retener información, confiar en otra persona, incluso pensar en la otra persona si te impide pensar en tu pareja es suficiente. Estas son todas cosas que podrían suceder teniendo en cuenta la cantidad de tiempo que pasamos en el trabajo y la naturaleza de establecer relaciones cercanas con los compañeros de trabajo.

Los entrevistados hablaron de “salvaguardar las relaciones”: predefinir reglas básicas sobre qué es y qué no es apropiado. También dijeron que la elección de confiar en sus parejas era importante para mantener una relación saludable.

El comportamiento de parejas amigas puede ser esclarecedor en cuanto a tus propias actitudes sobre la infidelidad. Cuanto mayor sea la proporción de amigos que crees que han sido infieles en sus relaciones, es más probable que hayas sido infiel en el pasado y tienes más probabilidades de decir que podrías serlo de nuevo en el futuro. Tendemos a rodearnos de personas igualmente adúlteras o no adúlteras.

¿Admitirlo?

Está claro que la mayoría de las personas en relaciones monógamas piensan que engañar es moralmente incorrecto. Pero, si alguien ha sido infiel, ¿es mejor admitirlo?

Cuando los investigadores hacen esta pregunta, las personas tienden a decir que sí. De hecho, más del 90% de las personas encuestadas dicen que querrían saber si su pareja las había engañado.

Una investigación sugiere que la importancia de parecer leal y puro es una razón clave por la cual las personas hacen esos juicios morales. De hecho, mantener la lealtad es más importante que proteger los sentimientos de alguien.

Pareja.

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La infidelidad es la causa número uno de divorcio en Estados Unidos.

Pero si lo más importante era no causar daño, entonces la gente diría que mantener el asunto en secreto era más ético que confesar.

Si en realidad es o no lo mejor que podemos hacer es otro asunto. La infidelidad es la causa número uno de divorcio en Estados Unidos.

Admitir el engaño claramente dañará los sentimientos de tu pareja, pero varía mucho la forma cómo reacciona la gente.

Greg Tortoriello, psicólogo de la Universidad de Alabama, en EE.UU., ha estudiado los efectos de lo que se percibe como un fracaso, particularmente en gente cuya personalidad hace que reaccionen mal ante el fracaso. Un ejemplo son los narcisistas, que buscan la aprobación de los demás y son muy conscientes de cómo se presentan en público.

“Evaluamos dos tipos de narcisistas: narcisistas grandiosos y narcisistas vulnerables“, dice Tortoriello.

“Un narcisista grandioso tiene un sentido inflado de autoestima vinculado a una mayor autoestima, mientras que un narcisista vulnerable es sensible a los juicios de otros y generalmente tiene una menor autoestima. En ambos casos, las amenazas leves pueden activar un comportamiento agresivo”.

En un estudio realizado por Tortoriello, los participantes imaginaron que su pareja estaba involucrada en varios tipos de infidelidad. Algunas de las infidelidades imaginarias estaban basadas en experiencias emocionales -tu pareja habla tarde por teléfono con otra persona y responde a su mensaje en lugar de al tuyo- y otras eran sexuales.

“Los narcisistas grandiosos querían afirmar su poder y control sobre sus relaciones cuando existía una amenaza de infidelidad emocional”, dice Tortoriello. “Esto tomaba la forma de amenazas verbales, amenazas físicas y vigilancia”.

Los narcisistas vulnerables pasaron más tiempo preocupándose y tenían más emociones negativas después de la infidelidad emocional.

Mujer

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Rasgos de la personalidad como el narcisismo pueden influir fuertemente en cómo las personas responden a una infidelidad.

En términos clínicos, los diagnósticos de narcisismo como un trastorno patológico tienden a ser extremos: o eres narcisista o no lo eres. La mayoría de los psicólogos del comportamiento, como Tortoriello, ven el narcisismo como una escala: todos tenemos algunas de estas cualidades en mayor o menor grado.

En este estudio, observó específicamente a personas que estaban por encima del promedio en estos rasgos pero que no eran patológicamente narcisistas.

“Si estás en una relación con una de estas personas y la engañas sexualmente, parece que tratarán de afirmar el dominio y eso se manifestará en conductas bastante destructivas, pero se complica más con la infidelidad emocional”, dice Tortoriello.

“Es posible que los narcisistas vulnerables no comuniquen que existen estas preocupaciones en torno a la relación y que se genere una confusión. Si tuviera que proponer algo, diría que encontrar formas de cultivar la comunicación, específicamente en estas relaciones donde hay muchas emociones negativas interiorizadas, es importante”.

El perdón es más probable cuando el engaño es un incidente aislado y cuando se ofrece una disculpa.

Sin embargo, Tortoriello y Boon reiteran que las personas reaccionan de manera muy diferente en situaciones hipotéticas y en la realidad. “Por unanimidad, la gente dice que romperían con alguien por una infedilidad, pero no es la manera en la que responde la gente en la realidad”, dice Boon. “A veces es el fin de los matrimonios, pero no siempre”.

Tortoriello ha comenzado a pensar en recopilar datos de la vida real y está interesado en explorar la versión de los eventos de los dos miembros de la pareja. ¿Nuestras parejas creen que estamos siendo más infieles que nosotros? ¿Ven engaño donde otros ven flirteo inofensivo?

Una cosa a considerar es que, aunque la prevalencia de la infidelidad durante toda la vida es alta -es probable que le ocurra a muchas personas en algún momento-, las probabilidades de que se dé en un año en particular probablemente sean bastante bajas.

Por eso no parece particularmente apremiante hablar de eso ahora.

Puedes leer la nota original en inglés en BBC Future.


https://www.youtube.com/watch?v=WHVHsbI4oYs&t=

https://www.youtube.com/watch?v=d4L-tZXPhxY

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