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Cuartoscuro

Gasolineras que gobierno incluyó en lista con precios más bajos están cerradas o fueron clausuradas

El presidente López Obrador dijo que cuidarán que el listado se ajuste completamente a la realidad, por lo que cruzarán datos de la Profeco para ser más precisos.
Cuartoscuro
16 de abril, 2019
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Algunas gasolineras que fueron incluidas en la lista que ayer presentó el gobierno y que tienen precios competitivos fueron clausuradas desde 2017.

Una de ellas es la gasolinera con razón social Servicio M&M, en el Estado de México, donde según la titular de Energía, Rocío Nahle, se vende gasolina Magna a 15.71 pesos por litro.

Sin embargo, esta estación de servicio, ubicada en el kilómetro 2.4 de la carretera Mexicaltzingo-Santiago Tianguistenco fue suspendida tras un operativo en 2017 donde elementos de la Gendarmería y de la Policía Estatal detuvieron a siete personas cuando descargaban combustible ilegal en la estación.

Lee: Gobierno da a conocer qué gasolineras y marcas tienen los precios más altos y bajos en el país

Trabajadores y habitantes de la zona dijeron a Reforma que en ningún momento ha sido reabierta al público.

Otra gasolinera que está cerrada desde 2017 es la de Venoe –ubicada en avenida Reforma 2922, colonia Amor, en Puebla, pero fue incluida en la lista como una de las estaciones que más barato vende el litro de Magna y Premium en el país.

También una estación ubicada en el municipio de Cuyoaco, Puebla, fue incluida en la lista, pero se le revocó el permiso en julio de 2018 por sospechas de vender huachicol.

Una situación semejante se da con la gasolinera de la Vicente Guerrero de Ciudad Madero, en Tampico, Tamaulipas, que, según la información oficial, vende el litro de Magna en 15.53 pesos, aunque está cerrada desde el año pasado.

Otro caso es la estación de servicio de Cruz Elvira Martínez Mendoza, en Coatzacoalcos, la cual tiene más de un año cerrada por cambio de propietario.

Lee: Crear gasolineras a cargo del Estado podría provocar discriminación de precios: Cofece

¿Qué dice el presidente?

Esta mañana, el presidente Andrés Manuel López Obrador culpó a la Comisión Reguladora de Energía (CRE) de la información imprecisa sobre las gasolineras.

“En efecto, esta información es de la CRE. Se procuró que la fuente fuera una entidad autónoma. Puede ser que haya habido problemas de actualización, se va a corregir y se va a mejorar el informe que se va a presentar todos los lunes”, dijo.

“La información de que la Shell es la que estaba vendiendo más cara es de la CRE y se puede constatar”.

El mandatario dijo que cuidarán que el listado se ajuste completamente a la realidad, por lo que cruzarán datos de la Profeco para ser más precisos.

Precio en consistente, dice Shell

En tanto, la cadena de gasolineras Shell aseguró que los precios de los combustibles que ofrece son consistentes con su oferta de valor, además de que los mercados donde opera tiene una posición competitiva que se evidencia al analizar las diferencias en el precio de venta al público, las cuales son muy reducidas, lo mismo que el margen de ganancia.

De acuerdo con la compañía, el precio de venta al público de combustibles está compuesto por el costo de la molécula, logística y distribución que representa entre 60 y 65%, los impuestos en 25 o 30%, mientras que el margen de utilidad asciende hasta 10% que se divide entre el comercializador y el distribuidor.

En un comunicado, Shell México argumentó al respecto que si bien se ha registrado una reducción en el Impuesto Especial Sobre Producción y Servicios (IEPS), el incremento en el precio del crudo ha erosionado el impacto del gravamen en el precio final de los combustibles.

Para la firma, los precios de los combustibles de su marca son consistentes con su oferta de valor al cliente.

La compañía agregó que también existen regiones con precios diferenciados en el país, ya que los estados fronterizos tienen un tratamiento fiscal distinto a los estados del centro y les permite tener acceso a combustibles más baratos, una distinción importante que debe considerarse para interpretar con mayor precisión la estructura de precios.

De acuerdo con la Sener, del 6 al 12 de abril de 2019, el promedio de precios más caro para la gasolina Magna se reportó en las estaciones Shell (20.23 pesos el litro) y la más económica en Petroseven (18.74 pesos), mientras que Pemex se ubica en un precio intermedio de 19.51 pesos.

En el caso de la gasolina Premium, Shell también es quien vende el combustible más caro (21.61 pesos por litro), en tanto que el combustible más barato se encuentra en Petroseven (20.35pesos).

En cuanto al diésel, del que se tienen menos comercializadores, Walmart reporta el más caro (21.75 pesos por litro), seguido de Shell (21.68 pesos); y el precio más accesible se encuentra en Rendichicas (20.54 pesos) y Arco (20.74 pesos).

Con información de Reforma y MTP Noticias

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¡Deja de tratar de ser feliz! No estamos diseñados para serlo

La industria de la felicidad ha contribuido a crear la fantasía de que la felicidad es un sueño que todos podemos alcanzar. Pero, como reflexiona el psiquiatra Rafael Euba, los humanos no evolucionamos para ello. Es más, el estado de ánimo fluctuante es lo que nos hace ser humanos.
Getty Images
22 de julio, 2019
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Una gigantesca industria de la felicidad y el pensamiento positivo, valuada en cerca de US$11,000 millones al año, ha contribuido a crear la fantasía de que alcanzar la felicidad es un objetivo realizable.

Perseguir el sueño de la felicidad es un concepto muy estadounidense, exportado al resto del mundo mediante la cultura popular.

De hecho, la “búsqueda de la felicidad” es uno de los “derechos inalienables” de los estadounidenses.

Desafortunadamente, esto ha contribuido a crear una expectativa que la vida real se niega obstinadamente a cumplir.

Porque incluso cuando todas nuestras necesidades materiales y biológicas estás satisfechas, el estado de felicidad sostenida sigue siendo una meta teórica y elusiva, tal y como lo descubrió Abderramán III, Califa de Córdoba, en el siglo X.

Él era uno de los hombres más poderosos de su época que había hecho grandes logros militares y culturales, y que disfrutaba también de los placeres terrenales que le proporcionaban sus dos harenes.

Hacia el final de su vida, sin embargo, decidió contar el número exacto de días en los cuales se sintió feliz. Sumaban exactamente 14.

La felicidad, como decía el poeta brasileño Vinicius de Moraes, “es como una pluma llevada por el viento. Vuela liviana, pero no por mucho tiempo”.

La felicidad es una construcción humana, una idea abstracta que no tiene equivalente en la experiencia humana.

Los afectos positivos y negativos residen en el cerebro, pero la felicidad sostenida no tiene una base biológica. Y, quizás esto sorprenda, creo que esto es algo de lo que hay que estar felices.

Naturaleza y evolución

Los humanos no están diseñados para ser felices o incluso estar contentos. En cambio, estamos diseñados primordialmente para sobrevivir y reproducirnos, como cualquier otra criatura en el mundo natural.

Mujeres con distintas expresiones faciales.

Getty Images
Al menos si no eres feliz, no es por tu culpa.

La naturaleza desalienta el estado de satisfacción porque bajaría la guardia contra posibles amenazas a nuestra supervivencia.

El hecho de que la evolución haya priorizado el desarrollo de un lóbulo frontal grande en nuestro cerebro (lo cual nos da capacidades analíticas y ejecutivas excelentes) por sobre la capacidad natural de ser felices, nos dice mucho sobre las prioridades de la naturaleza.

Distintas ubicaciones geográficas y circuitos en el cerebro están asociados con ciertas funciones neurológicas e intelectuales, pero la felicidad, al ser una mera construcción sin base neurológica, no se encuentra en el tejido del cerebro.

De hecho, expertos en este campo argumentan que el fracaso de la naturaleza en desterrar la depresión del proceso evolutivo (a pesar de sus obvias desventajas en términos de supervivencia y reproducción) se debe precisamente al hecho de que la depresión como adaptación juega un rol útil en tiempos de adversidad, ayudando al individuo deprimido a no involucrarse en situaciones riesgosas e imposibles en las que él o ella no pueden ganar.

Los pensamientos depresivos pueden también cumplir la función de resolver problemas en momentos difíciles.

Moralidad

La industria actual de la felicidad tiene parte de sus raíces en códigos de la moral cristiana, muchos de los cuales nos dirán que hay una razón moral por cada momento de infelicidad que podamos experimentar.

Dirán, con frecuencia, que se debe a nuestras propias carencias morales, nuestro egoísmo y nuestro materialismo.

Cerebro

Getty Images
Distintas ubicaciones geográficas y circuitos en el cerebro están asociados con ciertas funciones neurológicas e intelectuales, pero la felicidad, al ser una mera construcción sin base neurológica, no se encuentra en el tejido del cerebro.

Abogan por un estado de virtuoso equilibrio psicológico mediante la renuncia, el desapego y el control del deseo.

Pero estas estrategias solo tratan en realidad de encontrar un remedio a nuestra inhabilidad innata de disfrutar de la vida de forma consistente, por eso debemos consolarnos con el conocimiento de que la infelicidad no es nuestra culpa. Es la culpa de nuestro diseño natural. Está en nuestros genes.

Los defensores de un camino moralmente correcto hacia la felicidad también desaprueban el tomar atajos con la ayuda de drogas psicotrópicas.

George Bernard Shaw dijo: “No tenemos más derecho a consumir felicidad sin producirla que a consumir riqueza sin producirla”. Aparentemente, hace falta ganarse el bienestar, lo que prueba que no es un estado natural.

Los habitantes de la novela de Aldous Huxley “Un mundo feliz” viven perfectamente felices con la ayuda de “soma”, una droga que los mantiene dóciles y contentos.

En su novela, Huxley da a entender que un ser humano libre debe inevitablemente sentirse atormentado por emociones difíciles.

Si nos dan la opción entre tormento emocional y placidez feliz, sospecho que muchos elegirían la última.

Pero el “soma” no existe, por tanto el problema no es que el acceso a la satisfacción confiable y constante por medios químicos sea ilegal, sino que es imposible.

Las sustancias químicas alteran la mente (lo cual a veces puede se bueno), pero como la felicidad no está vinculada a un patrón de función cerebral en particular, no podemos replicarlo químicamente.

La infelicidad que te hace humano

Aldous Huxley

BBC
En la novela “Un mundo feliz”, de Aldous Huxley, la gente vive perfectamente feliz con la ayuda de una droga que los mantiene dóciles y contentos.

Nuestras emociones son mixtas e impuras, desordenadas, enredadas y, a veces, contradictorias. Investigaciones han mostrado que las emociones y afectos positivos y negativos pueden coexistir en el cerebro y ser relativamente independientes el uno del otro.

Este modelo muestra que el hemisferio derecho procesa preferencialmente las emociones negativas, mientras que las emociones positivas son procesadas por el lado izquierdo.

Cabe recordar que, entonces, no estamos diseñados para ser consistentemente felices. En cambio sí lo estamos para sobrevivir y reproducirnos.

Estas son tareas difíciles, por eso estamos preparados para luchar y esforzarnos, buscar gratificación y seguridad, combatir amenazas y evitar el dolor.

El modelo de emociones en competencia planteado por la coexistencia del placer y el dolor se acomoda a nuestra realidad mucho mejor que la dicha inalcanzable que nos quiere vender la industria de la felicidad.

Es más, pretender que cualquier grado de dolor es anormal o patológico solo generará sentimientos de que somos inadecuados y frustración.

Postular que no hay algo tal como la felicidad puede parecer un mensaje puramente negativo, pero el lado positivo, el consuelo, es el conocimiento de que la insatisfacción no es un fracaso personal.

Si a veces eres infeliz, esto no es una falta que exige una reparación urgente, como pregonan los gurúes de la felicidad.

Lejos de ser así. Esta fluctuación es, de hecho, lo que te hace humano.

*Este artículo fue publicado originalmente en The Conversation. Rafael Euba es epecialista y profesor de psiquiatría de la tercera edad en el King’s College London. Está afiliado al Oxleas NHS FT y al London Psychiatry Centre.


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https://www.youtube.com/watch?v=0erzbX0Kg3k&t=15s

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