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La Policía Federal está en “quiebra”: debe casi 2 mil 500 millones y no tiene para pagar

A meses de su desaparición, no hay datos que prueben su efectividad para prevenir delitos. Su división de Gendarmería termina con menos del 10% de elementos que se pretendía reclutar.
Cuartoscuscuro
15 de abril, 2019
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A 18 meses de su potencial desaparición, la Policía Federal está, coloquialmente hablando, en quiebra.

La corporación federal – que será gradualmente desplazada por la nueva Guardia Nacional- tiene un adeudo reconocido de casi 2 mil 500 millones de pesos por pagos pendientes en múltiples conceptos, desde gasolina para sus coches, pasando por viáticos y hospedajes, hasta indemnizaciones para sus elementos.

Y lo que es peor: la dependencia reconoce que no cuenta con dinero suficiente para pagar dichos adeudos que van en ascenso. Sus recursos apenas le alcanzan para mantener su operación.

El Sabueso: Morena dice que Fuerzas Armadas violan menos derechos que la Policía Federal, ¿es cierto?

Esta es la realidad económica que enfrenta hoy la Policía Federal, una corporación  que además ha sido cuestionada por la Auditoría Superior de la Federación (ASF) debido a la falta de resultados que prueben su eficacia en prevenir el delito, y al fracaso en el reclutamiento de su división de Gendarmería, que no logró contar ni con el 10% de la meta de elementos.

Animal Político obtuvo vía transparencia datos oficiales que evidencian el tamaño de la crisis económica que tiene la corporación.

En el oficio número PF/OCG/DGE/1309/2019, la Policía Federal detalla que tiene un adeudo total, con corte a febrero pasado, de 2 mil 460 millones 248 mil 776 pesos con 24 centavos. Dicha cantidad es resultado de la falta de pago por bienes y servicios en 14 rubros distintos.

El adeudo más elevado es del orden de 1 mil 308 millones de pesos y corresponde a servicios de traslado y viáticos no cubiertos. En diversas ocasiones en los últimos años este problema ha quedado al descubierto con el reclamo de hoteleros que han hospedado a elementos de la corporación sin recibir el pago pactado, lo que a su vez ha provocado que la Policía Federal tenga incluso que dejar a sus efectivos en campamentos improvisados.

El segundo adeudo más alto es de casi 533 millones de pesos por  servicios básicos no cubiertos, entre ellos pagos de agua y de luz. Le sigue una deuda de 234 millones 283 mil pesos por concepto de vestuario, blancos y prendas de protección; y otra de 92 millones 635 mil pesos por pagos adeudados a personas que prestaron diversos servicios profesionales, técnicos, entre otros.

Lee: Policía Federal gasta 23 mil mdp para prevención del delito, pero no disminuye la violencia

Le siguen adeudos de 64 millones 645 mil pesos en alimentos y utensilios; de 28 millones 667 mil pesos en medicamentos y productos químicos; de 24 millones 982 mil pesos en servicios financieros, bancarios y comerciales; de 23 millones 400 mil pesos en diversos materiales de administración; y de más de 13 millones 724 mil pesos en pago de diversos arrendamientos.

La Policía Federal también registra un adeudo de 4 millones 861 mil pesos en la partida destinada al pago de combustibles, lubricantes y aditivos.

Incluso tiene registrado un adeudo de más de 450 mil pesos por servicios de publicidad y comunicación social; y de 409 mil pesos en herramientas y refacciones menores.

Finalmente registra una deuda de casi 200 mil pesos, derivado de resoluciones judiciales adversas, pago de indemnizaciones y liquidaciones, así como pérdidas en el erario.

Y no tiene con qué pagar

En el referido oficio la Policía Federal reconoció que no cuenta con los recursos suficientes para cubrir el pago de los adeudos, por lo que la única alternativa será buscar una ampliación al presupuesto que les fue autorizado para este año.

“La estrategia (para cubrir los adeudos) es la absorción de los recursos por parte de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, como ampliación al presupuesto del ejercicio actual, a fin de cubrir dichos compromisos”, indica el documento.

Hasta el momento, de acuerdo con fuentes consultadas, dicha ampliación del presupuesto para la Policía Federal no ha sido autorizada por lo que tampoco hay recursos para cubrir las deudas.

Cabe señalar que para 2019 el Congreso autorizó un presupuesto para la Policía Federal por un monto de 26 mil 233 millones de pesos, cifra que representa un recorte de poco más de mil millones de pesos en comparación con el año pasado.

De las dudas en su eficacia a las acusaciones de corrupción

La Policía Federal creció de forma significativa en los últimos tres sexenios, tanto en infraestructura humana y material, así como en responsabilidades. Pasó de ser una fuerza destinada exclusivamente a la contención en el sexenio de Vicente Fox (denominada Policía Federal Preventiva), con menos de 10 mil elementos, a convertirse en la corporación abocada fuertemente a la investigación, con seis divisiones, y casi 40 mil efectivos.

Incluso en el sexenio de Felipe Calderón, la Policía Federal fue la corporación a la que se apostó el desarrollo de equipos científicos, de inteligencia y de combate a las drogas, en detrimento de la Policía Ministerial de la PGR.

Sin embargo, no existe hasta ahora evidencia verificable que permita concluir que la Policía Federal ha contribuido de forma realmente efectiva a mejorar las condiciones de seguridad en el país, función primaria de esta corporación, pues a ella se le destina más del 90% del presupuesto que, año con año, se autoriza a nivel federal para la prevención del delito.

Así lo ha concluido en múltiples ocasiones la Auditoría Superior de la Federación. Por ejemplo, apenas en su informe general, presentado en febrero pasado, relativo a la cuenta pública 2017, los auditores encontraron que, en efecto, la Policía Federal realizó más de 7 mil 400 operativos y 481 operaciones basadas en indicios científicos, superando las metas planteadas.

“Sin embargo no se acreditó que los operativos se orientaran a prevenir el delito y a combatir las causas de la delincuencia (…) la corporación desconoció su contribución a la mejora de las condiciones de seguridad en el país”, señala la conclusión de los auditores.

Los datos de incidencia delictiva tampoco son favorables para la Policía Federal. Basta recordar que la tasa de homicidios de 2018 en el país fue de 23.12 casos por cien mil habitantes, la más alta de la que se tenga registro en las últimas dos décadas.

Cuando en noviembre pasado el entonces presidente electo Andrés Manuel López Obrador anunció su estrategia de seguridad, el hoy secretario de Seguridad Ciudadana Alfonso Durazo sostuvo que la Policía Federal era un cuerpo de seguridad que además de ser ineficaz estaba perpetrado por hechos de corrupción significativo que hacían inviable su continuidad.

El fracaso de la Gendarmería

En el arranque de su sexenio el entonces presidente Enrique Peña Nieto planteó la posibilidad de contar con una nueva fuerza de seguridad federal llamada Gendarmería Nacional, la cual debería contar con, al menos, un estado de fuerza de 50 mil elementos.

Originalmente se pensó como una corporación independiente formada y capacitada por las fuerzas armadas, sin embargo, luego de falta de acuerdos en el propio gabinete de seguridad, se determinó que se incorporara a la Policía Federal como una séptima división denominada: División de Gendarmería.

Animal Político solicitó a la Policía Federal el estado de fuerza actual de cada división. La corporación respondió que en el caso de la de Gendarmería esta cuenta actualmente con 4 mil 710 elementos. Esa cantidad de efectivos es casi la misma que la de su primer año de funcionamiento (2014) y no es ni la décima parte del total de elementos que se buscaban.

En noviembre de 2017 este portal publicó los resultados de una auditoría de desempeño que la ASF realizó sobre la Gendarmería. El informe advertía, además de la ineficacia de la nueva división,  que el 80% de los aspirantes habían reprobado el proceso de control de confianza, motivo por el cual su estado de fuerza estaba muy lejos de la meta planteada.

En un intento desesperado por conjuntar más elementos la Policía Federal intentó incluso sumar elementos de otras divisiones y, de acuerdo con expolicías consultados, hubo hasta amenazas a varios elementos y mandos para que aceptaran la transferencia a la misma a cambio de que no se iniciarán procesos de sanción en su contra.

Se prevé que la División de Gendarmería sea una de las primeras que desaparezca con el nacimiento de la Guardia Nacional.

En vías de extinción

El proyecto de la Ley de la Guardia Nacional (ya aprobada constitucionalmente), que el gobierno entregó al Senado la semana pasada,  establece que esta asumirá el 100% de las funciones de la Policía Federal, corporación que deberá transferir a la misma todos sus recursos humanos, materiales y económicos.

De acuerdo con el documento, que aún está sujeto a revisión y aprobación del Senado, se prevé que dentro de los primeros 30 días posteriores a la entrada en vigor de la ley las divisiones de Fuerzas Federales y Gendarmería sean transferidas a la Guardia Nacional. Se trata de poco más de 18 mil efectivos en total.

Posteriormente, en un plazo no mayor a 18 meses, las divisiones restantes (Antidrogas, Científica, Inteligencia, Investigación y Seguridad Regional) también deberán ser transferidas, con lo cual quedará oficialmente finiquitada la Policía Federal.

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Los países en los que la gente pasa más tiempo en las redes sociales

Los usuarios de internet pasan más de seis horas en línea por día, y un tercio de ese tiempo se dedica a las redes sociales, según un estudio llevado a cabo en los 45 mercados más grandes del mundo. ¿Pero qué ocurre en concreto en América Latina?
15 de septiembre, 2019
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A nivel global el tiempo dedicado a las redes sociales ha aumentado en promedio casi un 60% en los últimos siete años.

La firma de investigación con sede en Londres GlobalWebIndex analizó datos de 45 de los mercados de internet más grandes del mundo y estimó que el tiempo que cada persona dedica a los sitios o aplicaciones de redes sociales pasó de unos 90 minutos por día en 2012 a 143 minutos en los primeros tres meses de 2019.

Pero existen grandes variaciones de uso a nivel regional y nacional.

En América Latina, por ejemplo, donde estánlos mayores usuarios de redes sociales del mundo, la media de tiempo de pantalla diario es de 212 minutos.

Mientras que el promedio regional más bajo proviene de América del Norte, con 116 minutos.

Uso de redes sociales. Tiempo de pantalla diario en minutos. Datos que muestran cuánto tiempo pasan diariamente las diferentes regiones del mundo en las redes sociales .

Filipinas, por su parte, es el país donde los usuarios pasan más tiempo en las redes sociales: 241 minutos al día, lo que contrasta con los 45 minutos diarios de promedio en Japón.

Pero dos países latinoamericanos —Brasil y Colombia— completan el podio de los más enganchados a las redes sociales, con 225 y 216 minutos diarios de promedio, respectivamente.

Mientras que Argentina —que con 207 minutos ocupa el quinto lugar mundial— y México —que con 190 minutos llega en octavo puesto— completan un top 10 con marcado acento latinoamericano.

Los países "más sociales". Promedio diario de tiempo de pantalla. .

Lo más sorprendente del estudio, sin embargo, tal vez sea que la encuesta practicada a unos 1,8 millones de personas también reveló que el tiempo de pantalla se mantuvo igual o disminuyó en casi la mitad de los países estudiados (20).

GlobalWebIndex dice que los datos sugieren que “muchos usuarios de internet tienen una mejor conciencia del tiempo que pasan mirando las pantallas”.

“Los usuarios de internet ahora pasan más de seis horas en línea por día, y un tercio de ese tiempo se dedica a las redes sociales“, le dijo a la BBC Chase Buckle, gerente de tendencias de la compañía, a la BBC.

“El alcance de la presencia de las redes sociales en nuestra vida cotidiana se ha convertido en un tema candente por causa del continuo escrutinio en torno a los incidentes de privacidad de alto perfil y las responsabilidades de moderación de contenido”, explicó Buckle.

“La cantidad de tiempo que pasamos a diario en las redes sociales es uno de los indicadores más visibles de su presencia, y el crecimiento de las herramientas de bienestar digital en los teléfonos inteligentes solo ha aumentado la visibilidad de esta presencia“, agregó.

Los países que bajan

De las naciones encuestadas, Tailandia obtuvo la mayor caída en el uso diario de las redes sociales: su tiempo promedio de pantalla cayó de 194 minutos a 171 minutos entre 2018 y 2019.

En Vietnam, el uso diario cayó 10 minutos en comparación con el año pasado.

Indonesia, Bélgica, Ghana y Estados Unidos también mostraron fuertes reducciones.

Jugador de rugby argentino haciéndose una selfie con fans

Getty Images
Argentina, con 207 minutos ocupa, el quinto lugar mundial.

La tendencia, sin embargo, no parece haber llegado a América Latina.

En México el tiempo de pantalla solo se redujo en cuatro segundos durante los primeros tres meses de 2019 en comparación con 2018.

Y durante el mismo período el tiempo dedicado a las redes sociales aumentó en Brasil, Colombia y Argentina (en seis, dos y 10 segundos respectivamente).

De hecho, el uso de redes sociales está en aumento en la mayoría de los países encuestados. Y en algunos de ellos ha aumentado significativamente.

El usuario promedio en China, por ejemplo, ahora pasa 139 minutos al día en las redes sociales: 19 minutos más que en 2018.

Mientras que el uso diario aumentó en 14 minutos en Arabia Saudita y 13 en Turquía.

Superaplicaciones

Según Buckle, parte de este aumento tiene que ver con el hecho de que en Asia el panorama de las redes sociales “es bastante único”.

“Las ‘superaplicaciones’, aplicaciones de redes sociales que van mucho más allá del rol de una plataforma de redes sociales en el sentido occidental, son muy populares”, explica.

Filipinos pegados a sus celulares en un tren en Manila

Getty Images
Filipinas es el país del mundo que más tiempo pasa conectado a las redes sociales: más de cuatro horas diarias en promedio.

“Les permiten a los usuarios no solo conectarse con sus pares, sino también hacer todo tipo de cosas, desde pagar facturas de servicios públicos a reservar restaurantes, pedir taxis y hacer compras”, detalla.

Y como ejemplo ofrece a WeChat, que en China domina el panorama de las redes sociales.

“Cada vez más actividades migran constantemente a la aplicación, dando a los consumidores más y más razones para utilizar las redes sociales para navegar en su vida cotidiana“, le dice a la BBC.

Impulso juvenil

El aumento del tiempo dedicado a las redes sociales parece estar impulsado por su uso por parte de un grupo demográfico específico: personas de 16 a 24 años.

Ellos son los que pasan más tiempo por día en línea: GlobalWebIndex registró su uso diario de redes sociales en poco menos de 180 minutos en promedio en 2018.

Y los jóvenes argentinos de los 16 a 24 años tienen el promedio de uso más alto del mundo: nada menos que 257 minutos diarios conectados al día.

Generación Z. La población de 16 a 24 años fue la que pasó más tiempo conectada a las redes sociales en 2018. [ 175 minutos Promedio global de este grupo de edad en 2018. ] [ 257 minutos Argentinos de 16 a 24 años, el promedio más alto del mundo. ], Source: Fuente: GlobalWebIndex, 2019, Image: Screen showing loads of emoticons

Por lo demás, cuanto más joven es la población de un país, mayor es el tiempo de uso general del mismo, razón por la cual los países de mercados emergentes lideran las clasificaciones de “tiempo dedicado en línea”.

“En comparación con otros grupos de edad, los usuarios jóvenes por lo general son los más comprometidos. Y la realidad es que seguirán siendo los más comprometidos“, cree Buckle.

Esto, sin embargo, plantea importantes retos.

Los expertos han advertido que un mayor tiempo de pantalla está relacionado con una serie de problemas de salud mental.

“Las investigaciones sugieren que las personas que pasan más tiempo en las redes sociales son menos felices”, dice Ashley Williams, profesora asistente de la Harvard Business School.

El uso excesivo de la tecnología puede ser problemático. En casos extremos, está relacionado con la depresión, los accidentes e incluso la muerte”, alerta.

Gen Z

Getty Images
La población entre los 16 y los 24 años de edad es la que más usa redes sociales.

Pero los riesgos potenciales también parecen haber provocado cambios de comportamiento: las aplicaciones de “bienestar digital”, que limitan o rastrean el tiempo de pantalla, también están en aumento.

Y el estudio GlobalWebIndex mostró que los usuarios “pesados” de las redes sociales, incluyendo los más jóvenes, son más propensos a usar esas herramientas.

Alrededor del 30% de los usuarios de entre 16 y 24 años reportó alguna forma de monitoreo de su tiempo de pantalla, el porcentaje más alto de cualquier grupo de edad.

“Son expertos en tecnología digital, lo que también les permite regular más fácilmente su tiempo de pantalla digital”, explica Buckley.

“Más de dos tercios de los de entre 16 y 24 admiten que están constantemente conectados en línea, pero más de un tercio también dice que la tecnología hace la vida más complicada. Todavía hay una clara conciencia del impacto de la tecnología en sus vidas “, señala.

¿Tiempo ideal?

No hay un “número mágico” oficial para el tiempo que las personas deben pasar en línea.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) emitió sus primeras pautas de tiempo de pantalla en abril pasado, y estaban dirigidas a niños menores de cinco años.

Un estudio de la Universidad de Pensilvania publicado en diciembre pasado encontró que limitar el uso de las redes sociales a 30 minutos al día mostró “reducciones significativas en la soledad y la depresión” en un grupo de 143 estudiantes que participaron en un experimento.

Pero algunos expertos creen que el problema es más complejo.

“Las redes sociales son increíblemente diversas: diferentes sitios que ofrecen una serie de características diferentes. Esto hace que sea extremadamente difícil generalizar sobre los efectos de las redes sociales”, explica Andy Przybylski, un psicólogo experimental del Instituto de Internet de la Universidad de Oxford.

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