“Todos pueden ser un Pussy Riot”, dice Nadya Toloknó a mexicanos sobre la protesta social
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Cuartoscuro

“Todos pueden ser un Pussy Riot”, dice Nadya Toloknó a mexicanos sobre la protesta social

La integrante de la banda que cimbró a Rusia en 2012 habla de la dificultad que hay en Rusia para manifestarse y de la importancia de hacerlo pese a los obstáculos.
Cuartoscuro
5 de abril, 2019
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En 2012, Nadezhda Andréyevna Tolokónnikova, también conocida como Nadya Toloknó, integrante de Pussy Riot fue encarcelada por interpretar una canción anti Putin en la Catedral de Moscú.

Pese al encierro en Siberia Nadya tiene algo claro: se debe ser activo y protestar porque “todos pueden ser un Pussy Riot”.

En la última década, pocas agrupaciones de activistas han llamado tanto la atención internacional como este grupo.

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Para ella, el performance y la música son algunas de las mejores formas de ejercer el arte. Cada presentación suya en el escenario nos recuerda que involucrarse en la política importa: “Lo importante de cuando venimos a México por primera vez fue demostrar que todos pueden ser un Pussy Riot”, dice a Animal Político unos días antes de su presentación en el Festival Ceremonia, que será en Toluca este sábado 6 de marzo de 2019.  

¿Cómo ser un Pussy Riot? Nadia menciona el caso de una adolescente que fue encarcelada por sus opiniones en redes sociales. Para involucrar a la juventud a que se interese en el activismo o en la política, explica, “lo primero es que no creo en “predicar”, pero lo que pasó en Rusia con Pussy Riot fue que nosotros éramos rechazadas en la sociedad por ser tan radicales, creo, pero algunos años pasaron y de repente nos volvimos populares con la gente.

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“Cuando voy a conciertos, hay adolescentes que me dicen que cambiamos sus vidas y nunca había pensado en eso. De alguna manera lo hice. Lo mejor sería ser activo y articularlo en casos como el arte, haz lo que tienes que hacer. Todos pueden ser un Pussy Riot”, finaliza.

En la Copa Mundial de la FIFA de Rusia 2018, Pussy Riot volvió a acaparar la cobertura mediática. Cuatro integrantes, disfrazados de policías, invadieron el campo del estadio Luzhniki en el Francia vs. Croacia, la mismísima final de la Copa del Mundo. Fueron sentenciados a quince días de prisión. Poco tiempo comparado con los dos años que Nadya estuvo encarcelada en Siberia.  

“La situación de los prisioneros políticos en Rusia no debería olvidarse. Y es por eso que algunos miembros de Pussy Riot entramos a la cancha de fútbol. No diría que todos olvidaron ese tema, pero definitivamente tenemos más opresión con esta nueva administración de Putin. En Rusia puedes perder tu trabajo, tu lugar en la universidad y podrías tener problemas con las escuelas por solo protestar.

Últimamente mucha gente joven se ha empezado a interesar en la política ante Putin. Para ellos puede ser difícil la protesta, porque entonces serían expuestos en sus escuelas. Está el caso de Ana Pávlikova y María Dubovik, que terminaron en prisión porque el gobierno espió en sus perfiles de redes sociales. Después de unos meses en prisión, ahora están en arresto domiciliario”

De acuerdo a un reporte de Human Rights Watch, “desde 2012, autoridades rusas han perseguido, sin justificación, a docenas de personas por ofensas criminales con base en publicaciones de redes sociales, videos, artículos en medios, entrevistas, y han eliminado o bloqueado el acceso a cientos de páginas web”.  

Tras esto, la conversación sobre la propaganda y la libertad de expresión se vuelve inevitable: “No diría que los medios son los nuevos controladores del poder. Estos siempre han sido controlados por gente de poder. Creo que la situación se vuelve preocupante cuando los grandes medios son controlados por poca gente y muy muy poderosa. Eso pasa en Rusia, donde nosotros nos burlamos de Russia Today (el canal de noticias del Estado), porque nadie se los toma en serio. Pero lo preocupante de eso es que RT es nuestro canal de propaganda de mierda. Y hay personas que se la creen”, afirma Nadya.

¿Pero, entonces, qué pasa con el periodismo independiente? Nadya responde: “Gran cantidad de medios en Rusia son privados o controlados por el Kremlin. No hay oportunidad para medios independientes. Si quieres crear alguno nuevo sería muy difícil. El gobierno hará lo que sea para cortar tus recursos financieros y podrían meterte a la cárcel. Es muy complicado porque también hay muchas leyes que, de cierta manera, impiden la creación de organizaciones independientes.

“En el caso de las Organizaciones de la Sociedad Civil, por ejemplo, se vuelve peor, pues hubo algunas que recibían dinero desde afuera de Rusia, pero la ley lo prohibió hace unos años. Ahora es un crimen formar parte de alguna de esas organizaciones. La gente de poder tiene miedo, por eso la presión hacia estos medios”.   

De acuerdo a la legislación rusa, son indeseables las “organizaciones foráneas o internacionales que representen una amenaza a las capacidades de defensa y seguridad del Estado, del orden público, o de la salud de la población”. Esta ley, promulgada en 2012, “fue diseñada para amenazar, estigmatizar y, finalmente, silenciar a las Organizaciones de la Sociedad Civil críticas hacia el gobierno”, afirma Sergei Nikitin, director de Amnistía Internacional en Rusia.  

El activismo de Nadya no se ha limitado al país más grande del mundo. Ella ha hablado, sin miedo, sobre las políticas de Donald Trump. Y ahora, Bolsonaro, presidente brasileño a quien comparan seguido con su homólogo estadounidense.

“Estar en Rusia hace difícil ver cómo están las cosas en Brasil. Pero he pensado recientemente en eso. No todos los que votaron por Bolsonaro son idiotas de la extrema derecha. También pasó lo mismo en EU, la gente votó por el cambio… y escogió a Trump, aunque no todos son racistas. Hubo gente normal y razonable que votaron por ellos porque estaban hartas”.

Aunque ambos personajes también han sido acusados de sexistas por sus comentarios hacia las mujeres: “No tengo idea de por qué la gente votó por esos sexistas. Pero eso sí, nosotros no estamos ofreciendo nuevas soluciones. Estos líderes se dicen populistas, pero no son cercanos a los trabajadores, son capitalistas”.

Al preguntarle sobre su opinión del estado capitalista, Nadya reflexiona: “Definitivamente deberá transformarse para sobrevivir, aunque este modo es muy flexible. Puede que haya mayor desigualdad y que esto provoque movimientos sociales, esto puede resultar en muchas posibilidades, como la revolución social, que esperamos sea buena”.

Hoy Rusia vive la cuarta administración de Vladimir Putin, uno de los líderes más importantes de la política global. Y la actitud de Nadya no cede: como integrante de Pussy Riot ha hecho teatro de denuncia, colaborado con Marina Abramovic, e interactuado con el filósofo Zlavoj Zizek a través de cartas. Su influencia opositora en una Rusia poderosa es innegable.

Pussy Riot se presentará a las 6 de la tarde en el Escenario Corona del Festival Ceremonia.

 

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'Esto no parece una ola de COVID, parece un tsunami': la odisea de una mexicana en la India

El país reporta nuevos récords mundiales de contagios diarios y sufre por falta de camas de hospital y oxígeno. Nayelly Rodríguez, una mexicana que vive en ese país desde hace 6 años cuenta que ella y toda su familia tiene COVID.
3 de mayo, 2021
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“En India no hay mucha esperanza. El covid-19 parece imparable. La gente tiene miedo. Temen que sus seres queridos mueran porque no haya lo más básico para que los traten, como el oxígeno”, cuenta a BBC Mundo la mexicana Nayelly Rodríguez Cortés.

Rodríguez, de 29 años, se convirtió al Islam hace 11 años en su natal Guadalajara. Después conoció a su esposo Feroz Khan, con quien tiene 3 hijos, de 8, 6 y 3 años.

Viven desde hace 6 años en Ghaziabad, en el norte del país, a 45 kilómetros de Nueva Delhi.

El jueves pasado, después de presentar síntomas de covid-19 -entre ellos tos, dolor de cuerpo y fiebre-, su prueba dio positivo. Un par de días después ocurrió lo mismo con su esposo y sus hijos.

“No se cómo me contagié, teníamos ya varios días encerrados, salía solo por comida para mis hijos, siempre con tapabocas y guardando distancia”, dice Nana, como es conocida de manera coloquial.

Escasez de camas y oxígeno-6543

Asegura que no tiene tanto miedo por ella y su familia, pero acepta que cuando camina para hacer algo en su casa le falta el aliento.

Nayelly Rodríguez

Cortesía
“No se cómo me contagié, teníamos ya varios días encerrados, salía solo por comida para mis hijos, siempre con tapabocas y guardando distancia”, dice Nana.

“Esa es la gran incertidumbre que tenemos en nuestra casa y todos los enfermos en India. ¿Qué hacemos si empeoran nuestros síntomas? ¿Vamos a poder conseguir lo más básico, como oxígeno o una cama en el hospital?”.

India ha registrado nuevos récords mundiales de nuevas infecciones de covid-19, alcanzando casi 400.000 en un día y está enfrentando una severa escasez de camas de hospital, así como tanques de oxígeno medicinal.

“Es muy difícil conseguir un tanque. Y algunos están lucrando: los están vendiendo hasta en 1.000 dólares, una cifra que es inaccesible para la mayoría, sobre todo después de que las personas se han quedado sin empleo y sin forma de tener dinero”.

Familias enteras

Cuenta que en el conjunto de edificios donde vive, y por lo que oye en las noticias, lo que pasó con su familia es lo que está pasando en el país: se enferman familias enteras.

Nayelly Rodríguez

Cortesía
El esposo y los hijos de Nana también dieron positivo por covid-19.

“Hay muchísimos contagiados, los casos aumentan exponencialmente. Cada día nos enteramos de más y más personas. Esto no parece una ola, parece un tsunami”.

Nana dice que cada vez se sabe también de más muertos por covid, entre ellos los papás de un vecino.

“Y un caso que me impactó mucho, es que en los edificios donde vivo, hace dos semanas, un niño de apenas 8 años se desmayó en el parque y murió antes de llegar al hospital. Ahí les dijeron a sus padres que fue por el virus”.

Con más de 19 millones de casos registrados, India es el segundo país con más infecciones, solo después de Estados Unidos.

Hasta el momento ha reportado casi 212.000 muertes, pero se cree que esta cifra va a aumentar mucho en los próximos días debido a este nuevo fuerte embate del virus y por sospechas de los medios que no todas las muertes han sido reportadas.

Exceso de muertes

Nana dice que en febrero se oían pocos casos, que la gente empezó a relajarse y hacer una vida más normal, incluso a asistir a festivales religiosos masivos, y que en parte eso ayudó a la propagación del virus. En el país circula una variante del covid-19 de la que todavía no se conoce mucho.

Nayelly Rodríguez

Cortesía
Nana y su esposo tienen tres hijos, de 8, 6 y 3 años.

Por todo el mundo circulan fotografías y videos en los que se ven crematorios con muchas piras que no dejan de arder y filas de cuerpos que esperan por hasta 20 horas a ser incinerados.

El diario The Hindu causó conmoción con una noticia de que el cuerpo de un hombre esperando turno fue parcialmente comido por un perro callejero.

También se han acondicionado lugares como parques y estacionamientos para hacer las cremaciones.

En Delhi, un crematorio que había sido creado para incinerar mascotas, pero que todavía no había entrado en operación, se está usando para personas.

“Los musulmanes cuando morimos no podemos ser cremados, sino enterrados. Pero los panteones también están ya llenos”, cuenta.

Calles de India

Cortesía
La única conexión de Nana con el exterior por ahora es la ventana de su casa.

Nana dice que ella ha visto un gran aumento de contagios comparados con la primera ola de coronavirus en 2021.

En ese tiempo ella documentó en su canal de Youtube cómo salió a ayudar al éxodo de migrantes trabajadores que volvían a sus pueblos y aldeas. Les daban agua y alimento para que pudieran continuar caminando ya que se cancelaron los trenes y los autobuses.

“Muchísimas personas viven al día y han perdido sus trabajos. Están en una situación desesperada. Así que los migrantes de otros estados otra vez dejaron la ciudad y se fueron a sus lugares de origen, para no morir de hambre. Aunque, también allá pueden morir porque hay menos infraestructura médica”.

Restricciones

Por ahora Delhi y otras ciudades están en confinamiento. Los únicos negocios abiertos son de comida o de medicamentos. Ella vive en el piso 26 de un edificio y su única conexión con el exterior es su ventana. “Desde allí veo la carretera y las calles. Están desiertas. No hay gente. Pasan muy pocos automóviles”, cuenta.

Su familia en México está preocupada por ella y por la situación en India. “Tienen miedo de que nos lleguemos a poner graves. Quisieran venir a ayudarnos, pero no se puede, estamos a más de un día en avión de distancia y ahorita es casi imposible viajar”.

Estados Unidos anunció que restringirá los viajes a India a partir de la próxima semana. Australia ha prohibido todos los vuelos a India y ha prohibido a sus ciudadanos regresar desde ese país, anunciando que serían castigados con multas y hasta 5 años de cárcel.

En India se tenía esperanza en las vacunas, por ser el primer productor a nivel mundial. Sin embargo, varios estados -algunos de los más afectados por la covid- han reportado falta de vacunas.

Hasta ahora solo se han aplicado 150 millones de dosis en una población de 1.300 millones. Por ahora, India ha detenido las exportaciones de AstraZeneca para vacunar a sus ciudadanos.

“Por ahora nuestra esperanza es que llegue ayuda de otros países. La gente está muriendo no sólo del virus, sino por falta de lo esencial para tratarlo. No sabemos cómo puede parar esto”, lamenta Nana.


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https://www.youtube.com/watch?v=ifbO_Aw0TCE

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