close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Andrea Vega

Jóvenes Construyendo el Futuro barren calles, lavan y matan pollos en Zanatepec, Oaxaca

En este municipio hay 860 jóvenes inscritos en el programa, pero no hay suficientes negocios o actividades productivas para capacitarlos en algo que les sirva para tener un empleo.
Andrea Vega
22 de mayo, 2019
Comparte

Mairali Nolasco entraba a las 6 de la mañana a su “centro de capacitación” en Zanatepec, Oaxaca. Como becaria de Jóvenes Construyendo el Futuro, uno de los programas sociales estrella del nuevo gobierno federal, le tocaba barrer un patio, lavar trastes y matar pollos. Esas eran sus actividades.

Su tutora, la señora Doris, dueña de una tienda de abarrotes, tenía otras dos becarias como Mairali. A todas las ponía a hacer lo mismo. 

‘No estoy en mi área, pero es experiencia’: Las fallas del programa Jóvenes Construyendo el Futuro

“Nos ponía a lavar trastes. También le teníamos que barrer el patio y matar los pollos que vendía en la tienda”, recordó la joven. Por eso Mairali y las otras dos becarias decidieron no ir a “trabajar”. El viernes 10 de mayo no se presentaron con Doris.

“Nos contaron que ese mismo día su yerno nos dio de baja del programa. Y no sabemos qué va a pasar. A nosotras nos hace falta el dinero, y claro que nos gustaría aprender algo, un oficio”, dijo Mairali, quien vive en la colonia Yerbasanta, en Santo Domingo Zanatepec, en el sureste de Oaxaca, a dos horas del Istmo de Tehuantepec.

Aquí, donde las calles son de terracería, hay 860 personas de entre 18 y 29 años que están como becarios del programa Jóvenes Construyendo el Futuro, 435 están a cargo del municipio y el resto están asignados con los agentes municipales (jefes de manzana) y tutores externos. 

En este municipio con poco más de 14 mil habitantes, 67.2 % vive en situación de pobreza y 14.6 % en pobreza extrema, de acuerdo con cifras del Consejo Nacional de Evaluacion de la Politica de Desarrollo Social (Coneval) hasta 2015, no hay muchas opciones laborales.

Sus habitantes tienen dos opciones: ocuparse en las labores del campo, principalmente cultivo y corte de mango, o en la pesca, aunque cada vez hay menos producto en el mar para sacar. 

Lo demás son trabajitos: vender tortillas de casa en casa, poner una tiendita, vender antojitos.

Gente con oficios hay poca. “Apenas hay dos fontaneros en la cabecera municipal”, dijo Diana Núñez, coordinadora de programas de Bienestar de Zanatepec. 

De los muchachos menores de 30 años solo algunos tienen estudios de preparatoria.

“El programa Prospera ayudó mucho con eso en toda esta zona, como les daban becas a los que estaban en la escuela, los papás no sacaban a los hijos, y muchos llegaron hasta el bachillerato, aunque ya después de eso no hay opción de estudios ni de trabajo”, explicó por separado Nilma Hernández, agente municipal del Ejido 20 de Noviembre, vecino de Zanatepec. 

Mairali solo estudió la primaria. Antes de volverse becaria del programa, esta joven de 29 años se ocupaba de las labores de la casa, primero con su mamá y ahora con su esposo, con quien tiene un año casada y un niño. 

Su esposo trabaja en el campo, en el corte de mango, donde gana 120 pesos al día, aunque solo hay trabajo de eso durante tres meses: marzo, abril y mayo.

“El resto del tiempo le hace a la macheatada (cortar la hierba) o a lo que encuentre y gana todavía menos”, dijo Mairali. 

A Mairali, el yerno de la señora Doris le propuso integrarse como becaria en la tienda de abarrotes de su suegra.

“Me pidió todos mis datos y mis papeles y él se fue a hacer el registro a la cabecera municipal, porque acá en el poblado no hay internet.  Nosotras no supimos ni qué íbamos a hacer, ni si había un plan de capacitación, nada”.

Mairali le entregó sus papeles al yerno de Doris y lo siguiente que supo es que ya podía iniciar con su beca.

“El yerno de la señora nos avisó que podíamos empezar el 1 de abril, y nos presentamos. Luego luego me pusieron a matar pollos”.

La muchacha apenas aguantó mes y medio haciendo las faenas que le pedía Doris.

“No quiero dejar el programa. Me hace falta el dinero. Sí me llegó el primer pago. Empecé el primero de abril y por el 1 de mayo ya lo tenía. Y sí nos ayuda mucho. Voy a ver ahora si me pueden asignar con alguien más, a ver si en un negocio donde hacen piñatas, porque claro que sí me gustaría aprender a hacer eso o lo que sea, además de tener la beca”.

Parte I: ¿Qué aprenden? ¿Sí les sirve el programa? La experiencia de los Jóvenes Construyendo el Futuro

Barriendo la calle 

Damián López, agente municipal de Yerbasanta, una especie de jefe de manzana o de comité vecinal en Zanatepec, tenía bajo su custodia a 22 becarios a los que tenía barriendo las calles.

Clara, de 29 años de edad, era una de estas becarias. Lo que le tocaba hacer como aprendiz de Damián era barrer las calles del pueblo. Diariamente su tutor le decía cuál debía dejar limpia. 

“Entrábamos a las 4 de la tarde y salíamos a las 7 de la noche. El profe Damián nos dijo en su momento que solo estaríamos dos meses barriendo y que ya después íbamos a tener talleres de manualidades, para aprender a hacer bolsas y otras cosas. En junio se supone que tendríamos que empezar con eso, pero no nos han dicho bien de qué serán los talleres”. 

Clara, que estudió la preparatoria, dijo que a ella sí le interesaría tomar un taller de manualidades.

“Sí, me serviría, ya después puedo hacer bolsas para mi hija u otras cosas que aprenda a hacer para mí. ¿Venderlas? No, no creo, yo me dedico a la venta de dulces, de tortillas”. 

Su registro en el programa no lo hizo ella, lo hizo Damián. “Nos pidió nuestros datos y todos los papeles y él hizo el registro, porque nosotros aquí no tenemos internet. Él fue a hacerlo al Palacio Municipal, creo. Nosotros nunca vimos planes de capacitación, ni opciones, ni nada”. 

Detectan casos de irregularidades en el programa Jóvenes Construyendo el Futuro; hay al menos 50 denuncias

Itzel Saraí Mateos es otra de los 22 becarios que estaban barriendo las calles de Yerbasanta. Tiene 26 años y estudió hasta primaria. Está casada y tiene tres hijos, de 10, 6 y 3 años. Su esposo trabaja en el campo.

Antes de entrar al programa la joven se ocupaba de las labores del hogar. “Acá no hay mucho que se pueda hacer, aunque termines la preparatoria, pero de verdad que sí tenemos ganas de aprender cosas, de tener opciones”. 

La joven contó que el viernes 17 de mayo, la coordinadora de programas sociales de Bienestar, Diana Núñez, las llamó para tener una reunión en el Palacio Municipal de Zanatepec.

“Estaba otro señor de Bienestar, pero no recuerdo su nombre. Fuimos varios compañeros, los que pudimos. Nos dijeron que había llegado una llamada a México reportando que nuestro tutor cobraba dinero para no ponerle falta a los que no se presentaban a trabajar”. 

Itzel recordó que en su grupo había dos becarios que faltaban mucho. “Decían que por andar en el corte de mango. Y uno sí nos dijo que le soltaba dinero a Damián para que no le reportara las faltas. Pero es todo lo que sabemos”.

En esa misma reunión los becarios dijeron a los representantes del programa que no querían seguir barriendo, que querían tener talleres, que querían aprender un oficio.

“Nos dijeron que darían de baja al tutor, que podríamos elegir otro y que sí íbamos a tener capacitación”.

Jóvenes centran sus esperanzas en programa de AMLO; quieren ganar dinero y también experiencia

Diana Núñez, coordinadora de programas de Bienestar en Zanatepec, confirmó que han tomado acción tanto en el caso de la señora de los pollos como en del agente municipal de Yerbasanta.

“Ya dimos de baja como tutora a la señora de la tienda de abarrotes, y ya estamos buscando otro tutor para las muchachas para que ellas puedan seguir en el programa y no tengan ninguna afectación”. 

Del caso del agente municipal, Núñez dijo que también lo dieron de baja por la cuestión del pago que les pidió a los becarios.

“Ya averiguamos y el dinero que les pidió fueron 300 pesos; no se los pidió para quedárselo él, lo pidió para pagar unos albañiles que hicieran arreglos en la comunidad, como para compensar el trabajo que no habían hecho los muchachos cuando faltaron, pero eso no es correcto y ya lo dimos de baja también como tutor”. 

Respecto a que los becarios a cargo de Damián López estaban ocupados en barrer las calles, Núñez dijo que ella sabía de eso y así estaba planeado.

“La verdad es que el número de muchachos que necesitaban el apoyo nos rebasó. Son 860 y el municipio no podía hacerse cargo de todo ese número, así que ingresamos, con los agentes municipales, un plan para dos meses que se llamaba Embellece tu comunidad, en el que se ocupaban en limpiar, reforestar, ese tipo de labores”.

Pero Núñez aseguró que eso sería temporal. “Ya firmamos un convenio con el Instituto de Capacitación y Productividad del Estado de Oaxaca (ICAPET) para que les impartan talleres de oficios.

El instituto no va a cobrar un peso y los tutores irán hasta las comunidades a dar cursos de cultura de belleza, fontanería, electricidad, actividades pecuarias y agropecuarias, apicultura”. 

Cuando se le preguntó si después de estos talleres los jóvenes van a poder montar sus negocios, si la economía de la región da para que sean productivos, Núñez respondió que “sí”.

“Vamos a tratar de que estén en talleres que les sirvan y sí, sí hay espacio para que monten sus negocios, te digo que hay dos fontaneros en la cabecera municipal para 17 mil personas, luego hasta se hacen del rogar para ir a hacer los trabajos”. 

 Presupuesto de becas para jóvenes es insuficiente; el programa está sesgado y tiene visión de corto plazo: estudio

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal

Olimpia intentó suicidarse cuando se hizo público un video sexual, ahora una ley lleva su nombre

Cuando un video sexual en el que aparecía se hizo público, Olimpia Coral Melo pensó quitarse la vida. Pero, después se dio cuenta que vivir su sexualidad no era el problema. El problema era que lo hubieran compartido sin su permiso. Con este principio promovió una ley que ha sido aprobada en 11 estados de México.
26 de septiembre, 2019
Comparte

Olimpia Coral Melo Cruz tenía 18 años cuando un video sexual acabó con su reputación de “niña promesa”.

Todos en su pequeña ciudad, Huauchinango, en Puebla, en el centro de México, hablaban del video en el que ella salía desnuda.

La conocían como “la gordibuena de Huauchinango”, una forma despectiva de definir al cuerpo de una mujer con curvas.

Su novio, con quien llevaba 6 años y con quien había hecho el video, pero que no se identificaba en el mismo, negó que fuera él quien lo divulgó.

Olimpia se encerró en su casa por 8 meses e intentó suicidarse en tres ocasiones.

Pero, después de un largo proceso, entendió que ella era la víctima de un tipo de violencia, aunque tardó en identificarla.

Estudió sobre el tema y escribió una iniciativa de ley.

Ahora, respaldada por mujeres de todo México, ha logrado que la ley de delitos contra la intimidad sexual, conocida como “Ley Olimpia”, se aprobara en 11 de los 31 estados de México.

Y está siendo discutida en la capital del país.

Esta es su historia contada en primera persona.


Olimpia en un Congreso estatal.

Olimpia Coral Melo
Ahora su nombre es relacionado con la “Ley Olimpia” que regula los delitos contra la intimidad sexual en el código penal.

Cuando tenía 18 años grabé un video sexual con un novio con el que llevaba 6 años.

No sé cómo ese video, en el que se veía mi cuerpo desnudo pero no se identificaba a mi novio, empezó a pasarse por WhatsApp.

La gente hablaba de mí. Y mi novio me dejó sola. Negó que era él porque le daba vergüenza.

Así la gente empezó a especular con quien me acostaba.

Un periódico local se vendió como pan caliente con una portada en la que decían que yo, una chica que tenía futuro, “estaba quemada en las redes sociales”. Lucraron con mi cuerpo.

Cada día me llegaban a mis redes sociales solicitudes de hombres que me pedían sexo.

Me empezaron a llamar “la gordibuena de Huauchinango”. Y después, cuando el escándalo se hizo más grande, “la gordibuena de Puebla”.

Women in Puebla protesting against the murder of women. The sign reads "No more violence against women ." (17/09/2017)

Reuters
Según estudios, el 63% de las mujeres mexicanas mayores de 15 años ha sufrido algún tipo de violencia.

Sentí que mi vida había terminado. Me encerré en mi casa durante 8 meses y no me atrevía a salir.

Era muy joven y no sabía a quien acudir, cómo denunciar.

Y para colmo, todo había pasado en el ámbito digital, así que parecía que nada había pasado.

¿Cómo me iba a defender si yo misma había grabado el video?

Quise suicidarme en tres ocasiones. En una de ellas estuve a punto de tirarme de un puente cuando por suerte pasó un amigo y se bajó del coche en el que iba a preguntarme cómo estaba.

No sé si él se dio cuenta, pero me salvó la vida.

Mi madre, que no usaba internet, no sabía del video y yo pensé que iba a tardar en descubrirlo. Le dije que existía un rumor sobre un video, pero que no era yo.

Mujer

Getty Images
Olimpia dice que su “segundo viacrucis” comenzó cuando intentó acceder a la justicia. No había una ley que penara compartir contenido íntimo sin autorización.

“Sólo disfrutaste tu sexualidad”

Pero un domingo en el que estaba reunida toda mi familia en la casa, mi hermano, de 14 años, llegó de la calle y aventó su teléfono en medio de todos.

“Ese video de mi hermana sí existe y sí es Olimpia”, dijo.

Mi mamá se puso a llorar.

Fue el día más triste de mi vida. Yo me abalancé a los pies de mi mamá y le pedí perdón de rodillas a ella y a toda mi familia. Me sentía culpable.

Les dije que quería morirme, que me ayudaran a morirme.

Pero mi mamá, una mujer de una comunidad indígena que no había terminado ni la educación secundaria, que no sabe ni escribir, me sorprendió.

Me levantó la cabeza y me dijo viéndome a los ojos: “Todas cogemos. Tu prima coge, tu hermana coge y yo también. La diferencia es que a tí te ven coger. Eso no te hace una mala persona o una delincuente”.

Informe APC 2014

Informe APC
Cómo afecta la violencia “virtual”.

Yo quedé en shock.

Mi mamá continuó. “Tú sólo disfrutaste tu vida sexual -como lo hace cualquier persona- y hay una prueba de eso. Vergüenza sería que hubieras robado o matado. Incluso maltratado a un perro”.

Ahí conocí la sororidad, que las mujeres somos muy poderosas.

Aunque, soy consciente de que no todas las jóvenes tienen la ventaja de tener una madre como la mía, que me apoyó en esos momentos tan duros. La mayoría son rechazadas por sus familias, en sus centros de estudio o trabajo por el simple hecho de tener una vida sexual.

Mi madre desconectó el teléfono y el internet de la casa. Me protegió del mundo exterior. Me hizo saber que ahí dentro estaba segura.

Pero la gente fuera hablaba de mí. Venían a tocar la puerta de mi casa y a decir que se habían enterado del video.

Yo sólo me escondía.

Queremos estar seguras también en internet.

Olimpia Coral Melo
La joven dice que no es solo una reforma, sino una causa. “Queremos que se sensibilice, se prevenga y se erradique esta violencia”, asegura.

La gente no tiene idea de lo que causa ese tipo de violencia. Limitan tu libertad, tu intimidad, tu movilidad, tu vida. Y tú lo aceptas porque crees que eres culpable.

Por eso acceder a la justicia es casi imposible.

Cada “like” a esas publicaciones es una agresión, cada “me gusta” es un golpe. Cada vez que alguien comparte contenido íntimo de una persona que no lo permitió es como una violación.

A mí no me penetraron, pero me estaban violando, porque utilizaban mi cuerpo. Digitalizado, sí, pero mi cuerpo al fin.

Yo pensaba que nunca más iba a volver a salir de mi casa. Solo veía el mundo por una ventana.

Pero dos cosas me hicieron salir de ahí.

Una, que un amigo me llamó y me pidió que viera las páginas donde se burlaban de otras mujeres.

“Para que veas que no eres la única, que se burlan de otras solo porque sí. Tú sabes oratoria y tienes una voz. Tienes que hacer algo con eso”, me insistió mucho.

niña usando computadora y cubriéndose la cara.

Getty Images
Muchos videos íntimos son compartidos en internet sin el consentimiento de las mujeres.

En esas páginas me di cuenta que se burlaban de mujeres por tener cejas grandes, por ser rubias, por flacas, por todo.

“No puede ser”

Pero, lo que me indignó más fue que había una fotografía de una chica con síndrome de Down. Alguien comentó en esa foto que no importaba su cara, que podría ser utilizada sexualmente.

Ahí fue cuando dije “no puede ser”.

El otro evento que me hizo cambiar fue que en el mismo periódico que se habían burlado de mí, publicaron el caso de una mujer que se había robado 40 pares de zapatos.

Y cuando estaba asomada a la ventana, vi a esa mujer pasar.

Iba con un vestido amarillo despampanante que brillaba bajo el sol radiante. Todo mundo la criticaba. La mujer de la florería guardo sus flores, como si se le fueran a marchitar.

Primero pensé que no iba a salir para que no me hicieran lo mismo a mí.

Lo virtual es real, dice una pancarta en un congreso estatal de México.

Frente Nacional para la Sororidad
Olimpia Coral asegura que aunque la violencia suceda en internet, afecta en la vida real a sus víctimas.

Pero luego me pregunté “si ella que sí robó sale a la calle, ¿por qué yo no?”

Lo que hice fue contra mí misma, no dañé a nadie más.

No tenía ninguna teoría feminista, pero empecé a entender que yo no tenía la culpa.

Ese mismo día pedí que me llevaran al Ministerio Público a poner una denuncia.

Segundo viacrucis

Pero, ahí, intentando acceder a la justicia empezó mi segundo viacrucis.

El oficial encargado de atenderme me pidió ver el video. Y empezó a reírse.

Por primera vez alguien lo veía en mi cara y yo veía como me sabroseaba.

“No estabas ni borracha, ni drogada, ni te violaron. De acuerdo al código penal no hay delito”, me dijo.

Salí muy enojada de ahí.

mujer usando computadora

Getty Images
“Queremos que existan las condiciones para que las mujeres dominemos las tecnologías y así prevenir la violencia digital”, dice Olimpia.

Me dormí pensando y me desperté pensando “¿cómo que no hay delito?”.

Empecé a contactar a otras chicas que habían sido exhibidas en internet.

Les expliqué que no tenía ni idea de cómo se llamaba ese delito, que no tenía ni idea de qué íbamos a hacer, pero que teníamos que hacer algo.

Pero poco a poco fuimos poniendo las cosas en claro. Hicimos un proyecto de reforma para Puebla.

Muchos me aconsejaban que mejor no lo hiciera. Que significaba que tendría que aceptar mi video.

Pero ya todos me conocían y conocían mi cuerpo desnudo.

Yo sabía que para mí eso no iba a traer justicia, porque la justicia no es retroactiva.

Pero, pensé en todas las chicas a las que les estaba pasando eso, en todas las que como yo estarían pensando suicidarse.

El primer nombre que le pusimos fue Reforma para reconocer la violencia sexual cibernética y lo presentamos en un foro de propuesta ciudadana.

11 estados de México han aprobado la Ley Olimpia.

Olimpia Coral Melo
Estados de México donde se ha aprobado la Ley Olimpia.

Cuando entré al Palacio Municipal de Puebla todo mundo comenzó a cuchichear.

Era marzo del 2014. Yo apenas tenía 19 años.

Les dije que yo era Olimpia “la gordibuena de Huauchinango”, que era mi video sexual y que había más víctimas de este tipo de violencia.

Demostré con capturas de pantalla que algunos que estaban allí habían compartido y dado “like” a mi video en redes sociales. “Ustedes son los delincuentes, no yo”, les dije.

A mí ya no me da vergüenza tener dos senos. A mi ya no me avergüenza vivir mi sexualidad.

Ese momento me empoderó mucho.

La página de Facebook que había compartido mi video cerró “por culpa de una loca”.

Pero el camino todavía era largo. Un diputado dijo que no podía apoyar mi ley porque sería “avalar la putería”. Fue hasta 2018 que se aprobó la reforma de delitos contra la intimidad sexual en el código penal.

Frente Nacional para la Sororidad.

Frente Nacional para la Sororidad
El Frente Nacional para la Sororidad apoya a mujeres que han sido víctimas de violencia en internet.

La ley integral son tres reformas. Implica que se reconozcan los delitos contra la intimidad, o sea la difusión de contenido íntimo sin consentimiento; el ciber acoso, que es violencia sexual en internet y por último, la ley de acceso.

Esta última es para que las instituciones se concienticen sobre cuales son los derechos sexuales y qué es la violencia y que lo hagan saber a los ciudadanos.

Por ejemplo, muchos creen que sexting es la violencia. Pero están equivocados: el sexting es un derecho sexual. El delito es compartirlo sin consentimiento.

Independientemente que lo acepten moralmente o no, las instituciones deben decirle a los jóvenes cómo tener una vida online sexual segura.

Así que después de años de intentos, la ley se aprobó en Puebla, que era mi meta.

Pero después se fue aprobando en otros estados de México. Hoy, los distintos puntos de la reforma han sido aprobados ya en 11 estados.

Dos mujeres inmigrantes en Estados Unidos sosteniendo unas velas

Getty Images
Las denuncias por abuso o acoso sexual son comunes en México.

Pero, no es solo una reforma, sino una causa. Queremos que se sensibilice, se prevenga y se erradique esta violencia.

Queremos estar seguras en internet. Que quede claro que lo virtual es real.

Con un grupo de mujeres creamos el Frente Nacional para la Sororidad, que atiende casos y tratamos de que existan las condiciones para que las mujeres dominemos las tecnologías y así prevenir la violencia digital. Queremos que las víctimas no se sientan solas.

La reforma se empezó a conocer como “ley Olimpia” cuando una periodista lo puso así en una nota.

Primero yo me reí, pero luego me di cuenta que para mí, lejos del reconocimiento, es una cuestión de deconstrucción.

Ya no soy “la gordibuena”. Ahora mi nombre se asocia a una ley que pena los abusos en internet.


Ahora puedes recibir notificaciones de BBC News Mundo. Descarga nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=JpWiPF_rmY0

https://www.youtube.com/watch?v=qBLdD0RsGHI

https://www.youtube.com/watch?v=HT9u-MOrhXU

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.